sábado, 29 de agosto de 2015

EL ANIMAL QUE LLEVO DENTRO.- (MICRORRELATO)



A veces me imagino que sigues conmigo…Cómo será que van pasando los años por mi vera y aún me creo que tengo dos primaveras, será porque cuando tú me miras me chispea el alma de alegría y de sentirme tan querida…Estaba caminando tranquila, sin prisas, pues sólo pensaba atrapar frases para poderlas plasmar en una aventura plagada de pasión, y es que llevo tantos días sin saber de tus besos y abrazos, que ya me están faltando, fíjate, lo mal que me acostumbraste mi amor, que ya no puedo estar ni un solo día sin verte, lo mismo que te ocurre a ti, que vas bufando como un perro callejero buscándome por todas partes, echando maldiciones por los cuatros costados, ¡vaya que sí! Que me lo dicen los tientos de los demonios que tienes dentro, porque te transforma en un ser diabólico cuando llevas tiempo sin saber de mí…Que el otro día me vistes pasar y te diste la vuelta para tropezarte conmigo, y haciéndote el desentendido me rozaste el cabello con tu aliento…Tranquilo, paciente, espera, que habrá otros momento para la primavera de mi cuerpo…Me viste pasar y me seguiste y yo que lo sabía empecé a coquetear con mi amigo y te quedaste mirándome echando fuego como si fueran diablos ardiendo en el infierno…Y si yo te dijera lo que pienso cuando me miras, te echarías a temblar y te irías corriendo…Y me miraste con un descaro, ahí en frente, para que te viera bien, con una chulería que te envolvía de arriba abajo, y yo, dándome por aludida te miré, reteniéndote la mirada, de una manera que casi te caes de espalda, parecíamos dos animales enfrentándose a una lucha interminable de a ver quién es el más fuerte...¿Qué te creías que eres el único que sabe decir picardías con los ojos? Que parece que tienes dos bengalas de fuego en la cara y en todo el cuerpo, ¡menos mal que me retuve a tiempo! Porque al momento saltaron chispas por todo el cielo como si fueran cohetes y se iluminaron mis sentimientos…Escribir bonito, alegrar la mente y volar bajito hasta el infinito…traspasar fronteras con la pluma bella de mis pelambreras…rodar por calles donde está la iglesia de mi alma entera…Y es que tienes una fuerza y un poder en la mirada que me habla sin palabras…Y me grita con la voz muda de lo más hondo de tu silencio, que cuando vamos a querernos de nuevo…Y a mí que me gusta más una odisea rocambolesca que una cena romántica y de ensueño, te sonrío con un ojo cerrado y otro abierto, y te susurro al oído que lo único que quiero es enroscarme por tus piernas como una serpiente, inyectarte la sangre de mi veneno y arrastrarte hasta mis adentros con el animal que llevo en el cuerpo, retorcerte el cuello con mis entrañas y me sientas toda entera entre pecho y espalda, y que me grites al oído, loca, loca… Que me tienes loca perdida con tanto miramiento, que me desnudas cada vez que paso por tu lado, que hasta me despellejas de arriba abajo con esos resoplidos que salen de tu garganta y me hueles el cuerpo con el olfato de carnero degollado, que parece que nunca te han tumbado en un pajar y te han comido el cuerpo entero a mordisco limpio como si fueras un churrasco asado, parecemos dos animales entregado a la juerga de la berrea…¡fíjate como me pones que parezco una mujerzuela, que hasta estoy perdiendo la compostura con tanto restregarme por la cara tus ardientes pensamientos, que ya me están entrando unos sudores por todo el cuerpo cuando me miras con las llamas de tu fuego, y es que te deseo con las ansias de una mujer mala…Si, si…esas que dicen por ahí…Esa es una mujer mala, de la vida…No mi amor, de la vida tuya y mía, y mala porque tú me provocas a pecar, me arrancas las ganas de besar y aún más allá…Mira que siempre fui una mujer recatada, casi sumisa, honesta, hasta me asustaban las cosas esas feas y malas que muchas me contaban que hacían cuando estaban en la cama y yo me ruborizaba, fíjate, en lo que me he convertido que ahora todo me da igual y lo encuentro hasta normal, y  hasta me atrevo a pedirte cada día un poco más, y te hablo al oído bajito…y te susurro palabras ardientes de amor, no de amor, no, son palabras de puro y encarnizado sexo compartido que sólo te las digo a ti mientras te acaricio lento y despacito, porque hasta me avergüenzo el decirlas alto y por eso te las repito muy bajito, y tú que me escuchas sacas ese demonio que llevas escondido y me arrastras hasta el infierno…Madre mía cómo me gusta bailar contigo esa danza alrededor del fuego y saltar por lo alto como en las verbenas de San Juan, de esa manera tan loca y audaz, sin temor a que nos vean arder desde la cabeza a los pies…como si fuéramos dos adolescentes a los que se les negaron crecer…Estaba sentada, tranquila, pensativa, casi ausente, pero una chispa de tus ojos se cruzó con los míos y me quemaste con el fuego de tu mirada…y es que cada vez que te veo me sacas el animal que llevo dentro…

lunes, 24 de agosto de 2015

CON EL FUEGO DE MI VENENO.- (MICRORRELATO)


Te vi a lo lejos, sabía que vendrías a buscarme, lo sabía y por eso me asomé al balcón, y cuando me viste te llevaste los brazos al pecho y me lanzaste un beso, ese beso que yo deseo tanto y que atrapé con el pensamiento…y ahora te siento en mis sueños…me arde todo el cuerpo…Es tan bello seguir estando enamorada y vivirlo con tanta pasión…A veces creo que son pajaritos en el aire, si, si, eso debe ser porque cuando me recitaste esa poesía tan bonita, dos lágrimas rodaron por mi rostro, ¡qué cosa me pasan! Soy tan romántica y soñadora…Te dije que tenía alma poeta y me sonreíste con la mirada de joven enamorado…Yo no sabía dónde me llevabas hasta que me encontré en aquella cama contigo, ¡madre mía, qué alegría para mi cuerpo! Estaba tan emocionada y contenta que empecé a dar saltos de alegría y tú al ver ese derroche mío de besos y abrazos te pusiste tan nervioso…Me miraste a los ojos y te quedaste sin saber qué hacer, mudo, impertérrito…Y yo insistiendo en comerte el cuerpo a retazos lentos y apasionados y te dejé desarmado…Yo esperaba algo más, yo te quería sorprender con las fuerzas de mi querer pero tú no me dejaste o es que tenías miedo de ver la agonía de mi ser…Y por eso te alejaste de mí, desapareciste como por encanto y yo que no entendía nada me quedé sola y descarnada… No sé qué es lo que pasa por mi cabeza, pero me asaltan tantas dudas…Y aquí estoy de nuevo, que ni te veo ni me ves…Me dolía el alma tan sólo al pensar que ya no mostrara interés por mi y es que eso de que me ignoren me parte por la mitad, necesito continuamente que me digan te quiero, es una necesidad imperiosa la que tengo de escucharlo de tus labios, fíjate mi amor, me acostumbraste a oírtelo decir y ya es pura necesidad. No debería ser tan exigente porque es agotador, lo reconozco…Otras veces me siento segura y me lío a dar saltos por la casa como cuando era una adolescente, ¡ay Señor, Señor…! Debe ser que no he crecido lo suficiente y me da por pensar cosas extrañas…No me quiere, ya no me quiere, y además miente más que parpadea, ¡vaya que sí! Que te reíste de mí…Me engañaste, me dijiste que habías escrito una bella poesía para mí y llorando me lo creí, y ahora me doy cuenta de lo ignorante que fui…Y es que esto de que me tomen por tonta me fastidia a reventar, una cosa es que me lo haga y otra que lo sea…Iba de una habitación a otra, mirando las paredes mudas, comiéndome la cabeza, sintiéndome fatal, con una impotencia tremenda, pues tan sólo al pensar que a mi edad me la den, me pone de los nervios, y por eso me encerré en casa, para que no me viera, aunque la que más sufría era yo…¿Qué fuerza misteriosa será esa que aún estando tan separados, cada uno en una punta, es como si estuviéramos juntos? ¿Qué cosa tan rara será, Dios mío, que es como si estuviera conmigo, aquí, hombro con hombro, sentado a mi lado, hablando junto a mí? Es como si un hilo hubiera comunicado su mente a la mía…¿Qué cosa rara será éste insistente pensar que no me para de decir? No estés triste mi amor, que te quiero con toda la fuerza de mi pasión, no llores, no pienses mal…Estaba escondida porque no quería verte más en mi vida y cuando te vi de nuevo a lo lejos salí corriendo, huyendo de ti…Y mientras me alejaba me tiraste los besos que el viento atrapaba... Aún los estoy sintiendo como pedacitos de cielo, y cuando camino me acarician el pelo como aire fresco...y marinero…Me buscaste y me encontraste, al final diste conmigo…Estabas ahí, tan solo, tan triste y cuando me viste me abrazaste con los gestos de tus brazos, te llevaste la mano al corazón, a los labios y me lanzaste un beso que en mi alma atrapó en el aire…Me quedé sentada, quieta, pensativa y callada, dándole vueltas a las cosas que me dijeron de ti, que estabas con  otra y por eso ya me estoy imaginando que la besas como a mí…Hay veneno en éste pensamiento que me está quemando por dentro y estoy que no puedo…Deben ser los celos, no sé por qué si lo tengo a mis pies, rendido, cautivo, pero no me conformo con eso que yo lo que quiero son sus pensamientos…Y por eso estoy que me ahogo, que no puedo ni respirar es que he vuelto a desconfiar, me asaltan las dudas, será que te quiero…Tenía que salir a buscarte y pedirte explicaciones, porque sé que en el fondo me quieres a rabiar, que te tengo loquito, pero es que hay algunos rumores pululando por ahí de que eres un mujeriego y que te gustan todas, hasta que me di cuenta que sólo eran pensamientos...Y por eso aquella mañana me fui a caminar sin rumbo, buscándote con la mirada por lugares recónditos, donde los callejones sin salida se perdían entre los latidos de mi torturado corazón…Y ahí que estabas tú, parado frente a mí, mirándome, altivo, con la pregunta cayendo de tus labios rotos de dolor…No podía imaginar el derroche de palabras que tenía guardadas para echártelas en cara, pero cuando apareciste en la puerta de mi casa, me quedé sin habla…Me colgué a tu cuello, me besaste la boca y te atraje hacia mi cuerpo…y nos entregamos a la locura de la pasión, mientras los dos al mismo tiempo hablando…Me dijeron que te habían visto con otra… Apenas podía escuchar lo que me estabas diciendo…No hay otra más que tú, bonita mía, guapa, eres mi vida…Y como en un carrusel de la feria, nuestros cuerpos se enredaron dando vueltas entre besos y abrazos, mientras me acallabas la boca en un derroche de pasión...con el fuego de mi veneno…



lunes, 17 de agosto de 2015

ESA SONRISA SUYA.- (MICRORRELATO)



Llevaba tanto tiempo sin verte amor mío, sin verte que apenas podía respirar. Es un ahogo, una ansiedad de querer y no poder, que me estaba consumiendo poquito a poco, y por eso aquella mañana me fui a caminar sin rumbo, buscándote con la mirada por lugares recónditos, donde los callejones sin salida se perdían entre los latidos de mi torturado corazón…A veces tengo miedo y me asaltan los malos pensamientos y nada más que por eso me dejo atrapar por las grandes avenidas, otras por callejuelas estrechas, es como si estuviera buscando aventuras y hasta me dan ganas de irme con cualquier hombre que me atraiga…Muchos me miran de una manera…y están tan buenos…No debería utilizar éste lenguaje, ya no me pega, tengo una edad respetable…bueno, ¿y qué? Yo no mando en éste loco corazón, él sigue sus latidos al son que le marca mi imaginación, que por cierto bien atrevida que es…a veces hasta me asusto de mí misma…tengo unos pensamientos que si te los contara te quedarías boquiabierto…Sé que eso es lo que más te gusta de mí, que te cuente mis pecados, eres de lo peor…No paraba de pensar en él desde el otro día que lo besé…Y es que esa sonrisa suya me trae por el valle de la amargura, está llena de picardía,  y me dan unas ganas horrorosas de perderme por ahí y dejarme llevar por estos deseos tan grandes y llenitos de verde pasión…y darte un revolcón…Ya no sé si esto es amor o sólo puro sexo rebuscado…Y es que éste hombre está deseando de pasar un buen rato conmigo…Dímelo a mí que el otro día pasó uno por mi lado y me echó una mirada de escándalo y pensé para mí... Lo miro despacio de arriba abajo y lo dejo desarmado, ¡vaya que sí! Que lo tumbo en el suelo y le pongo el pie en el cuello y en vez de gritar, ¡qué daño me estás haciendo! Seguro que se dedicas a mirar éste pedazo culo que tengo y se le pierde la vista entre los cañaverales de su ensueño…Me encontraba caminando por ahí, hablando sola…Mira que es embustero éste tío, me tiene más harta, ya no sabe ni cómo llamar mi atención, pues no me dice que esa poesía tan bonita la tiene en su cabeza, y resulta que me lío a buscar por Internet y aquí que la veo escrita en un azulejo de esos que se cuelgan en las paredes de los patios…Bueno, a lo mejor es que quiere enamorarme, la verdad es que me lo creí, pero me da rabia porque si ya empezamos a mentir, pues no me voy a creer nada de lo que me diga, de todas maneras, ¡qué más me da si me gusta a rabiar! De repente me siento la dueña de mis emociones, es como si ya hubiera tocado fondo en mis diatribas. Me encuentro en ese punto en el que se suele decir, cuando tu vas yo ya he venido…Si, si, me siento bien, fuerte y segura, como si me diera igual todo...Antes tenía tanto miedo a perderte y ahora ya sé que eres mío, de tal manera que hasta la sonrisa se hace cómplice de mis emociones, es como si tuviera magia en la risa de mi mirada y las caricias de mi piel, será que te quiero tanto, madre mía tanto…Y tú como si oyeras pajaritos en el aire, ¡qué cosas me pasan, por Dios! Ten cuidado conmigo amigo, que como yo te pille mirando a otra, te juro que te hago lo mismo por duplicado con cualquier jovencito que se me ponga a tiro…Soy tan redomadamente cruel…perversa…Después de tanto batallar contra tus sentidos y los míos, siempre tan inseguros e incomprendidos, como si los dos tuviéramos miedo a perdernos, el uno al otro, sabiendo cuánto nos queremos y de qué modo…Ese modo tan misterioso e intrigante que nos mantiene vivo y latiendo de alguna manera tan apasionante, llenos de debilidades. Quizás esa sea la trampa que nos pone siempre los demonios que llevamos dentro de nuestra cabeza, y que nos recorre las arterias que llevan la sangre al corazón, que no a la razón…Imposible entregarme a otro, eso sería imposible, porque yo te quiero ¿te enteras? Me siento tan dentro de ti que hasta me ahogan tus pensamientos siempre llenos de pasión y deseo, y es que donde tú vas me llevas en el alma pegada como las lapas a las rocas, ¡vaya que sí! Esas que hay que despegarlas con una navaja, porque yo te presiento y te veo luchar contra esas ganas de volverme a besar, tenerme en tus brazos y decirme te quiero tanto, tanto…Lo sé mi amor, lo sé porque me lo dictan las teclas que me miran y me insinúan que las describa con la fuerza de tu corazón…Somos tan irracionales, tan débiles y transparentes cuando nos enredamos en ésta maraña de ensueño e ilusión, que sufrimos el temor de dejarnos llevar por esa espontánea fogosidad de probar otra boca, otro amor, otro cuerpo arrebatador, aún sabiendo cómo somos los dos en el arrebato de la pasión…No, no, ¡por Dios! No me abandones por otra que ese arrebato te lo tengo yo entre mis brazos…Brazos fuertes y dinámicos siempre, siempre…En tus manos de ágiles dedos buscando entre los vericuetos de mi cuerpo con las alas de las letras que lanzo al vuelo…



viernes, 14 de agosto de 2015

CON LA POESÍA DE SUS PALABRAS.- (MICRORRELATO)



Y esos ojos llenos de fuego que me queman hasta la mirada cuando te veo venir con cara de hombre descarado y como pidiendo guerra…me están dando ganas de pecar…Así no podía seguir porque me daba cuenta de que toda esta aventura era una lucha sin cuartel, sin entrada ni salida, una carrera vertiginosa donde el desequilibrio emocional estaba llegando a límites insospechado, sacando a flote mis más bajos instintos, pues cuando me ves pasar caminando tan tranquila, me desatas los peores pecados de mi vida…Amante infiel…Me estas arrastrando a tu mundo, a los bajos fondos, ahí donde la locura y la pasión se dan la mano de una manera descomunal, y es que estoy tan dentro de ti que hasta me ahogas con tus pensamientos siempre tan llenos de deseo…Y eso es lo que me gusta a mí de ti, que me provocas y me desatas como si tuviera siempre ganas de comerte desde los pies a la cabeza, esos besos tan apasionados y hambrientos que me queman la garganta, el pecho y hasta los malos pensamientos que me arrastran a pecar, sacando todas las miserias que tengo guardadas entre cejas, ¡vaya que sí! Que somos esclavos de nuestras propias miserias dejándonos arrastrar a esa cierta debilidad que nos gusta a rabiar…Estaba caminando sola por la calle hablando con las flores esas tan bonitas que están a lo largo del camino, era como si quisieran comunicarse conmigo, o era yo que las comparaba en su color con los besos de pasión, y es que la mente se me va por los andurriales de la ciudad y se pierde por caminos intransitables donde te veo venir hacia mí…Son historias de mujeres que desencantadas con sus hombres se dejaron amar incontrolablemente mi amor…quizás como tú y yo…A lo lejos el murmullo de la gente que están pendientes cuando sales, cuando entro…Envidian sin pudor ésta gran pasión…Se conforman o no pueden salir corriendo, escapando como tú y yo…Somos tan rebeldes e inconformistas, incondicionados a ésta  sociedad donde cada cosa en su lugar, que no nos adaptamos a la realidad tal cual, o es posible que seamos unos irresponsables egoístas y nos encante vivir la locura de nuestro existir…Es la gran aventura de la vida llena de emboscadas que nos provoca a ir siempre más allá…Ya no te puedo querer, ya no te puedo amar, ya no puedo a tus brazos volver…Ya llegué a mi tope, ya llegué a la realidad, ya llegué a comprender la fantasía de tu verdad o mía quizás…Déjame deambular por donde quiera, deja mi mente volar por lugares sin fronteras, déjame ser la princesa de mis novelas secretas…Ya no te conformas con las nieves de tus inviernos y quieres atrapar las primaveras de mi edad otoñal…Y arrebatarme la esencia de mis novelas de amor...Te quieres involucrar en cada historia con los pecados de mi memoria...mis aventuras pasionales...Quieres ser el protagonista de mis encuentros furtivos donde nos enredamos entre besos y abrazos prohibidos…Y por eso estás aquí buscándome por todas partes, airado, loco perdido, con la mirada de los demonios que te están comiendo poquito a poco, preguntándote…¿dónde estará ésta que no la veo? Te siento, te siento dentro de mi pecho como si fueras una serpiente venenosa, enroscada, picoteándome las carnes por dentro para que salga a tu encuentro. Eres como las espinas de las rosas clavaditas en mi garganta, y yo sólo quiero alejarme de ti porque ese amor nuestro es como la arena del desierto, esas que tienen fuego en cada átomo, sin agua, solas, como las dunas de la memoria que a veces te traen a mi recuerdo y otras se te pegan al cuerpo como rémoras…Yo no quiero ese amor tan violento, que yo sólo quiero un oasis para mi cuerpo, descansar bajo esa palmera tropical y beber agua fresca del manantial, agua limpia y cristalina, para la garganta y la vida…Tú eres un volcán lleno de lava ardiendo, insaciable y me quieres arrastrar a una vida miserable, llena de barrancos, con hierbas altas para que no nos vea nadie donde poder esconderme de todos y hacerme la vida a tu antojo, manejarme como muñeca de trapo, y yo quiero vivir la vida alegre de mis novelas…Me ahogas, me oprimes el alma, el corazón se me saldrá del pecho, quieres cada vez más y más…Somos adultos y consagrados, tenemos una vida ancha, amplia y llena…He tocado fondo, mi mente no da para más…Se ha vuelto tan hipócrita y formal…a la sociedad…¡Corre, corre, corre, ven a mis brazos, vuelve a mí…! No me hagas sufrir tanto, me ahogo, me asfixio, algo oprime mi corazón…No me llames más, no me busques más, no podemos seguir, no tenemos futuro, tan sólo en las palabras de mis relatos, o quizás en las vivencias de mil indignados…No insistas tanto, déjame marchar, no puedes a una gaviota sus alas cortar…No me llames ni me grites con las voces de tu llanto, mira que me vuelves loca y me iré a tu lado volando…Y ahí que estabas tú, sentado, cabizbajo, con las palmas de las manos oprimiendo tus sienes, y la mirada encerrada entre tus pestañas para que no se te escaparan las lágrimas…Con los hombros cansados, un puñal en el pecho clavado y tus labios en un gesto malogrado…Estabas llorando mi amor, fíjate que sin haberte visto aún, yo ya sabía cómo me estabas buscando…¡Corren, corren mis pies sobre el asfalto! Y de un salto te abracé la cabeza con mis manos, te atraje hacia mi boca y acallé los quebrantos que te estaban ahogando, y dos lágrimas rodaron por mi rostro como dos bolas de fuego, esas que de tus ojos salieron brotando hacia mí, como si me estuviera gritando desde allí… ¡No te alejes más de mí…! Me senté a horcajadas sobre sus rodillas y empecé a abrazarlo y aspiró el aroma de mi cuerpo dejando caer su cabeza en mi pecho…Acaricié su oído con la cal viva de mi lengua, escarbando dentro de ella mientras balbucías…No me abandones nunca, no vuelvas a desaparecer de mi vida, no te alejes de mí que llevo noches y días muriéndome pensando que ya no eras mía…Y yo seguía y seguía con la ardiente letanía de mi boca buscando la suya, llenando su cuerpo con ardientes palabras de pasión…Y él sólo susurraba despacito acariciándome la espalda…Las palabras más bellas están en tus ojos…y yo…Me dijiste que me encontrabas extraña, y te dije que me sentía tranquila y serena…luego me recogiste el pelo en una coleta y me besaste los hombros con la furia de los demonios, y abrazándome contra tu pecho me agarraste la cabeza y me besaste con la saña de la mordaza acallándome la boca con la poesía de las palabras y me acariciaste el alma…El arco de tu ventana está lleno de estrellas y cuando tú te asomas, sale el sol y se van ellas…

sábado, 8 de agosto de 2015

POR LAS SENDAS DE LOS INFIERNOS.- (MICRORRELATO)




Me dijiste que te irías lejos, muy lejos, allende los mares... Me quedé sin palabras pensando que mi vida sin ti ya no valdría nada... Pero mientras lloraba mi pena se llenó mi cabeza de poemas, donde escribí los encuentros en mil versos, con la rima de los apasionados besos que llenaron tu boca y la mía con los entresijos del estraperlo…Y por eso me aparté de ti, y me escondo y me pierdo por ahí cuando creo verte, mezclándome entre la multitud por las anchas avenidas, donde el trasiego de la gente me llena la cabeza de fantasía, pues es tanto lo que me gusta sentirme viva, que hasta los duendecillos traviesos me persiguen felices y contentos, cómplices del estilo de mi existir…Si yo encontrara alguien que creyera en mí y me editara todas mis palabras, esas frases llenas de amores que atrapo al viento como si me estuvieran esperando, Dios mío de mi vida, entonces ya me iría tranquila de aquí, pues es tanto lo que tengo dentro de mi alma y mi corazón, que digo, ¿por qué me las encuentro yo en mitad del camino? Ya no sé qué  hacer con tantas frases que me desbordan y me atrapan cuando tranquila camino por ahí, quizás sean almas erráticas que se encuentran perdidas o es que tenían que decir algo urgente a alguien, su novio, o marido, hasta pudiera ser su amante y se quedaron en el aire un te quiero corazón mío… y las siento cuando se me pegan al pecho…o es posible que vea más allá de la realidad y tenga que expresar todo lo que quieran ellas, las palabras que me dominan y me esfuerzan a ser plasmadas como retratos descritos con los latidos de mi corazón alertas como está siempre al ritmo del amor, pues no sabría escribir sin que tenga que ver con aventuras apasionadas, como las que en mi infancia, mi madre solía cantar mientras sus manos caían sobre el teclado de su piano, su adorado piano llenos de teclas blancas y negras impregnadas de bellas melodías que de su garganta salían llenándome la cabeza de fantasías y ahora después de tantos años, aún las escucho aletear como mariposas en el aire que me llega al pecho y me danzan en la cabeza llenas de pasión…Qué fuerza será esa tan poderosa que me arrebata y embarga, que estando tan lejos de ti, te siento en mí como si temieras perderme, y me susurras que me quieres, porque yo te escucho, ¿te enteras? Me lo dicen las olas del mar, el aire que respiro y hasta las piedras que piso...y es que esto que yo siento me las traen las voces de tu corazón abierto y en la soledad de la noche me abrasan tus ardientes besos en mi boca, y me susurras las dudas que te asaltan el alma con el eco de tu silencio...Tú no sabías nada del amor ardiente y apasionado y tenías hambre de mí desde la primera vez que me vistes caminar por ahí como pidiendo guerra, pues eso fue lo que te atrapó la mente y el corazón y ahí sigues tú luchando a contra corriente, batallando contra tus sentimientos, pues esclavo mío te sientes desde aquél primer beso…Ese beso que por las noches te quemaban los labios y luego querías más y más y yo que lo sabía me dejaba encontrar para podértelo apagar, pues tan sólo hizo falta dos momentos para que yo viera el verdadero rostro de tu mirada, la esencia de tu alma y escuchara los suspiros de tu garganta…Y por eso me encuentro entre dos mares mi amor, siempre navegando entre dos mares...apenas puedo pensar...esta noche mi mente no da para más...demasiadas emociones controvertidas y en calma chicha...como dicen los pescadores en las noches oscuras y en silencio...a lo lejos sólo una luz llameante, entre brumas, opaca...y yo en la orilla perdida...esperando…Y ahora resulta que tengo miedo, fíjate...temo que cuando me veas caminar por ahí, me persigas y me digas todas esas cosas que tanto me gustan oír...me temblarán las piernas, me latirá el corazón...y cuando nadie nos vea te arrastraré hasta el primer callejón...Si, si, a ese lugar escondido y estratégico donde por primera vez te di aquel beso mío, ¿te acuerdas? Yo sí que me acuerdo, que esa imagen me llevo retratada en el alma mi amor, la de tus ojos mirando mi cara y mis manos abrazando tus canas...Y es que no te esperabas tanta pasión, tú no sabías de esa impetuosidad mía al besar, ni tampoco la habías experimentado nunca en tus labios, ni esas otras cosas que te hacían temblar, pues se ve que nuestros labios fueron creados para estar unidos de por vida, y hasta después de la muerte en el valle misterioso donde sólo permanecen los amantes locos como tú y yo…Ya no existe la pasión ésta de seriales televisivos, esa es exclusivo sólo para los jóvenes…Ya se ríen la gente de nosotros dos porque rompemos las expectativas del creador…Y por eso soy libre como el viento porque escribo al libre albedrío de mis sentimientos…Y es que me esperaste con la paciencia del desespero, me llevaste a tu casa y abriste la puerta con la llave de los miedos... Me bajaste los tirantes con los nervios del principiante, me acariciaste el cuerpo con la mirada llenita de deseo y te abalanzaste sobre mi boca y mi cuello...Y juntos galopamos por las sendas de los infiernos y en medio del fuego te dije...te quiero...

 

miércoles, 5 de agosto de 2015

ENTRE LAS CANAS DE MI PELO AL VIENTO.- (MICRORRELATO)



¡Qué música tan preciosa estoy escuchando en estos momentos! Mi mente me transporta a tiempos lejanos y a pesar de los años que han pasado, aún siento en mí las mismas emociones...Y me trae al recuerdo aquella noche, donde por primera vez bailamos juntos, ¿te acuerdas? Era una discoteca al aire libre, en el mes de agosto, en la playa y mis diecisiete años...entonces me creía la más guapa del escenario de la vida...toda yo era pura pasión...en las mesas había unas lamparitas de colores, la música invitaba a bailar y yo no paraba de danzar sola...hasta que unas manos me agarraron por la cintura...cuántas emociones sentí cuando te arrimaste a mí de una manera...y tu boca rozando mi cuello...me dieron ganas de escaparme contigo en la oscuridad de la noche, revolcarte por la arena y comerte la boca con lengua...y más…Quizás me perdí…Me pierdo entre las olas de palabras escritas para ti, para mí…Son los sentimientos desbordados que me asaltan cuando amándote te amo…¡Qué cosas por Dios…! Después de tantos años sintiéndote tan dentro de mí sigo esperándote…A veces me asaltan las dudas sobre tu amor y no sé por qué me viene a la cabeza de que estás con otra…Creo que soy un poco celosa y le doy vida y forma a la fantasía esta mía como si existieran de verdad, me parece tan real…incluso tú…Y por eso hoy me escapé contigo en aquél laberinto de callejuelas sin sentido, donde un día me crucé en tu camino cuando te fijaste que era como una gata en el tejado del callejón sin salida…Y es que te vi entre las pelambreras de mi cabeza y te seguí con las emociones a flor de piel, ¡vaya que sí! Que te vi frente a mí sonriendo a la loca de tus pasiones, la que te enamoró con sus andares frívolos, andares que provoca tu mirada y levanta pasiones en los otros hombres y que tú celoso perdido te enfadas conmigo y contigo…eres tan posesivo y visceral que me provocas a soñar…Y es que te quiero con el fuego del infierno, y pienso aprovechar cada momento que te tenga en el pensamiento, para escribir con ansiedad y deseo la esencia de tus apasionados besos, para que ardas en las llamas de mi cuerpo…Estaba segura de que hoy estaría entre tus brazos y tus labios hambrientos, ¡mira que me gustan! Sobre todo cuando te presiento…Y ese momento en el cual tú me esperabas para verme pasar de frente, admirando cada detalle de la caída de mi vestido...y yo que lo sé me pavoneo moviendo mis caderas con un movimiento de lo más seductor...coqueteando con la chispa de tu mirada loca y llena de deseo por mí...y justo cuando nos cruzamos te sonrío jugando con la picardía de mi melena al viento...Y por fin te decidiste a llevarme allí, lejos del mundo, solo tú y yo…Me llevaste por caminos pedregosos mientras me decías cuánto me querías, y cuando llegamos a la alameda me mostraste lo que había tras ella... Tus besos locos, tus manos atrevidas y tu alma a la deriva... Y eso es lo que me gusta de ti a mí, esos ojos llenos de fuego que me están dando ganas de pecar… Me llevaste a tu casa, a tu cama, a tu vida y nada más abrir la puerta me encaramé a tu cintura enlazando mis piernas como si fuera un cinturón y tú te reíste…No podías imaginar ésta agilidad mía, y es que me dio tanta alegría verme en tu casa…Y cuando abriste aquella puerta que chirriaba como alma en pena, me di cuenta de cómo me querías y de qué manera... Tranquila y sosegada te atraje hacia mí con toda la pasión y calma que me ha dado Dios, pues así lo siento yo…Y por eso me desnudé lentamente, observando cada mirar tuyo siempre lleno de sorpresa, pues aún te sorprendes cuando me ves y me dices todas esas cosas que sabes que me gusta oír  de tu boca…tu boca y la mía besándose con los labios llenos de pasión, pasión por amarte, por tenerte y porque me vuelves loca el alma mía cuando siento todo tu fervor hacia mí…¡Qué bonita eres! ¡Cuánto me gusta tu manera de ser! Eso me dijiste la última vez, y yo mientras tanto me dejaba querer...Te quiero, seguías diciendo entre besos y abrazos...Y yo bajo sábanas susurrando...y tú mientras tanto suspirando te dejabas querer...Estabas tan desesperado cuando llevas tantos días buscándome por ahí y no encontrarme…Y es que estoy acariciando la idea de pasar el resto de mi vida contigo, ¡qué cosas! Después de tantos años juntos, ahora me imagino lo mejor...y siento un no sé qué en mi interior que me estremece el corazón...Y ahí estás tú, observándome con la mirada plateada...y yo sentada sobre ti, mientras me acaricias con tus manos serena por la cintura y las caderas...y como amazona me pierdo por laderas sin fronteras...y me despeño por los barrancos de tu pelo blanco...y mirando tu rostro guapo, alzo los brazos al ritmo de tus suspiros, con mi melena al trote de tus besos lentos... y me agarras el pelo en un arco de mi cuerpo balbuciendo...eres la mujer que yo quiero...y de un brinco arrancaste la jovencita que conociste... entre las canas de mi melena al viento...