jueves, 31 de marzo de 2016

SEMBLANZAS Y CONTRASTES.- (MICRORRELATO)




Dicen que las palabras te hacen su esclava y verdad debe ser cuando por unas mías, tú me dejaste de querer…pues no me querrías tanto…y ahora ya no sé si hice mal o hice bien, pero que ojalá te las hubiera dicho antes…y me habría ahorrado tanta esclavitud de haberte querido tanto…porque ahora soy la dueña de mi libertad, de mis emociones y de mis encantos…A veces las palabras me seducen de tal manera que tengo que plasmar su esencia…Primero me dicen que las acaricie con suavidad extrema, vaya que se rompan en mil pedazos y luego no pueda pegarlas ni con lágrimas, ni con esa sonrisa pasajera que atraviesa mis fronteras…pero quizás con tus besos no se notaría nada, pues saldrían tan alborotadas por ahí que seguro que conquistaría a más de una frase lisonjera que me dijera…hoy me acordé de ti…Luego me repite que las envuelva en una frase fresca de amor, como si fuera un pañuelito de seda o un velo de tul, como aquél que me regalaste cuando empecé a florecer de niña a mujer…Y me viene a la memoria los primeros roce de tus manos en las mías paseando por ese jardín…nuestro jardín…sentados en un banco bajo la luz de la luna, y entre las ramas altas de los árboles donde apenas podía ver tu rostro, me miraste a los ojos con la chispa encendida de los amores mozos…y me abandoné a tus brazos mientras te besaba los labios…y tú me hiciste tuya mientras balbucías…eres la mujer de mi vida…Pero otras veces me presionan el alma de tal manera que me ahogan y me queman y salen airadas despotricando contra vientos y mareas…Son las semblanzas y contrastes de las palabras que llegan a mi boca para yo gritarlas…Me tentaste, me tentaste a perderte o a quererte y me cansé, eran muchos retos ya…tentaste al fracaso y ahí te dejé…Me perdiste…me perdiste y a partir de entonces encontré la verdadera esencia de tu ser…Era yo la que vivía perdida en el laberinto de tus mentiras escondidas, tras la fragilidad del alma mía, que siempre creía lo que tú me decías, ¡fíjate si te quería! Tentaste demasiado a la suerte, me tentaste a dejar de seguirte, fueron muchas tentaciones como para que ya me alejara de tu lado y ahora, mírate, estás hecho polvo…Pensaste que jamás sería capaz de olvidarte y ahora estas arrepentido…y yo ya no te quiero…no puedo siquiera besarte…ni dejarme besar…ni que me abraces…y por lástima no me sale salir a tu encuentro…y mira que lo intenté, te juro que lo intenté, tú lo sabes, que me fui contigo por ahí. Me di a mí misma la oportunidad de volverte a besar, incluso me empeñé en quererte de nuevo, pero fue en vano…estaba incómoda…me parecías un desconocido...Ya no puedo quererte como antes porque no siento nada…Ni cuando te veo pasar por mi lado, ni cuando te chispean los ojos de pena por mí…no puedo seguir contigo…Mira que te quise más que a mi vida, mira que te lo avisé, ¡más de mil veces! Pero jamás me hiciste caso, me ignoraste porque sabía cuánto te quería, que eras el dueño de mis pensamientos, y ahora que me has perdido te has dado cuenta de cómo te he amado…Con agonía, con arrojo y valentía, con todo el atrevimiento del mundo, con descaro y desvergüenza…y con la furia salvaje de los animales cuando tienen hambre…Y ahora me parece un milagro que vaya a cada paso del camino con la libertad de mis cinco sentidos…Y me siento libre como el viento y eso me gusta, ¿te enteras? Me gusta mucho ésta sensación de libertad…y…¿sabes una cosa? Que me encanta, me apasiona y hasta me alegro de haberte sufrido tanto cuando me dejaste tirada como una perra, porque ahora soy feliz y sé lo que valgo. En éste momento de mi vida la dicha me rebasa, me embarga el alma. Antes estaba esclavizada, sumisa y desesperada…Era enteramente tuya, desde los pies a la cabeza. Tuya de sentimientos y de palabras…te pertenecían hasta las dudas de mis razonamientos…Mis pesadumbres, mis interrogantes ante el espejo de mis ojos llorosos…Te creías que podías jugar con mi amor, te creías el dueño de mis sueños, de mis ilusiones, de mis esperanzas, mis inquietudes, ¡de mi vida! Y me arrastraste por terrenos fangosos, me llevaste por rincones escondidos, me obligaste a comerte a retazos desde arriba hacia abajo, en la oscuridad de la noche, entre ramas y matojos, y yo malquerida mujer hacía todo lo que me pedías con tal de que no me dejaras tirada en el andén…Era la esclava de tus debilidades, me tiré al barro por ti pensando que así te tendría comiendo de la palma de mi mano…Yo no quería saber la verdadera esencia de tu mal querer…tenía la certeza que tan sólo me querías para tus juegos carnavalescos…Y ahora me siento como una gaviota volando entre las planicies del viento…como las olas del mar que viene y van y se dejan mecer en ese vaivén tranquilo y sereno a la vez…o…embravecida…que me encantan los embates rompiendo contra mi cuerpo, porque al fin he decidido tomar las riendas de mi vida atreviéndome a saber quién soy…y antes tenía miedo de saberlo…porque sé hasta dónde soy capaz de llegar…pero tú seguías tentando la suerte de perderme y te creías que conmigo estarías hasta la muerte…Yo también lo creía, pensé que estaría de por vida, que te quería, que nunca dejaría de quererte...pero me equivoqué, fíjate cómo me equivoqué, que ya no te siento y voy por la calle gritando mi libertad, derrochando alegría en mi andar…pues…Reaccioné con un beso de terciopelo de un extraño que sin conocerlo me mostró los límites del cielo…Antes estaba muerta de pena y dolor por ti, pero ahora estoy viva y quiero vivir mi vida con el hombre que se merezca mi alegría, que me enamore y que nunca tenga que tentar a la suerte el que yo lo quiera siempre o perderme…de por vida…Tentaste demasiadas veces al fracaso, siempre retándote a ti mismo sabiendo que me tenías cuando querías…y cuando no me querías…Sabías que yo sufría y lloraba…hasta mis lágrimas eran tuyas…y pasabas de mis penas y mis agonías…Y ahora soy yo la dueña de las tuyas, pero ya no las quiero, ni siquiera las siento…ni me duele tu sufrimiento, pero…escúchame bien…que yo no me alegro de tu dolor, ¿te enteras? Que te tengo lástima y por lástima no me voy contigo, ni te doy un beso, porque necesito sentir en mi pecho ese revuelo de serpentinas…que me palpite el alma…y que me baile un tango lento las piernas rodeándote la cintura con el fuego de mis adentros, porque a mí lo que me fascina son los hombres muy risueños, y que cuando me digan te quiero sea con los suspiros de todo su cuerpo… Eso es lo que despierta mis sentires para regalar mis besos, los que me salen del alma, del corazón y no por pena, sino que sean por amor, por pasión y por ilusión…Ilusión por una cita sospechosa en la que me hablen de aventuras con la caída de la mirada chamuscada de ardor…y que cuando pase por su lado, me aspire hasta el aroma de mi melena al viento…Así es como yo te daría un beso, pero besar por besar, no, que los besos míos es lo único que tengo…Y voy por los caminos soñando con él, y me imagino una historia interminable de pasiones locas, aventuras donde la duda se cruza con la rebeldía entre las soledades de mi cuerpo…y la fantasía de mi vida…y por eso...Mi corazón dio un vuelco cuando te vi aparecer entre mis sueños, es tanto lo que te deseo que a veces me pierdo entre mis desvelos de manera que te huelo hasta el aliento…y cuando te acercas para besarme el cuello…me despierto gritando tu nombre…y desapareciste al momento… ¡Ay mi amor! ¡Cómo me enamoré de ti! No sé por qué, pero aún te recuerdo como si fuera ayer cuando te besé con tanto fuego...¡qué atrevimiento…! Son las sombras que van persiguiendo mis ideales…las que imagino entre penumbras…y van desenmascarando cada paso que doy en el camino…esas mentirijillas piadosas que se atraviesan jugueteando con las páginas de mis novelas diciéndome que una vez fui tuya…Semblanzas y contrastes, palabras que parafrasean cualquier historia de amor que revolotea a mi alrededor, quizás sea la única manera que tenga para encontrarte...me invaden de dicha cuando me asaltan la mente con la suerte de tenerte en ella siempre, siempre…



jueves, 24 de marzo de 2016

ENTRE LAS TEMPESTADES DEL OTOÑO.- (MICRORRELATO)



A menudo me encuentro hablando con el cielo sin rumbo fijo, es tanto lo que te recuerdo que creo que es un castigo por tu osadía y mi atrevimiento…Quizás estábamos pasando un mal momento los dos, y por eso el destino nos cruzó en el camino…O para poner a prueba mi debilidad o fortaleza…Muchas veces pienso que tan sólo soy una niña encerrada dentro de la mujer, una débil mujer que nunca madurará, pues a través del tiempo, echando la vista atrás, aún estoy más allí que acá…Debe ser que mi corazón se debate continuamente con la razón, perdiendo siempre ésta mentalidad mía llena de burdas fantasías, porque es tanto el miedo que me da la realidad, que me parapeto tras ellas con las letras de mis cuentos sin acabar, recordándome aquél de Pan y Pimiento que de niña me contaba mamá…Suspirando por tus besos voy caminando…no quisiera nunca olvidarlos…me están matando de la cómo los deseo y tú ni siquiera te acuerdas de mí…Hay días que me duele tanto su recuerdo que las lágrimas no me dejan verlo…Pasaste como una nube en el cielo de mis vicisitudes, como un rayo…un trueno…Un relámpago que acabó con la tormenta que estaba viviendo dentro de mi alma…¡Ay mi amor! No dejes que la duda te atrape del cuello y no pueda verte más entre mis sueños… Apagaste aquella llamarada corrosiva que me estaba envenenando el alma, y se estremeció el volcán que llevaba dentro explosionando todos mis sentimientos de una manera tan poderosa, que ya no hay retroceso y su lava sigue resbalando en cascada por cada recoveco de mi cuerpo…Me quema, me arden las entrañas por ti…Sólo quiero darte otro beso para que apacigües las ansias que me están devorando por dentro…Vuelve a mí, regresa a mis brazos, no me tengas en el olvido ni en tu rechazo…Ven que te necesito para seguir sabiendo que existo, que mi vida se la lleva la apatía y el sin sentido de seguir caminando como si fuera una autómata…un reloj…tic, tac, tic, tac…Eres la fuente que sacia cada movimiento de mi acaecer…Necesito el calor de tus ojos para saber que un día me dijiste…guapa…¡mira que eres guapa…! Me arrebataron el alma esas palabras, simples y cotidianas pero me inundaron de gracia alegría…me parecía que me querías…Y tu sonrisa, me gustó mucho tu sonrisa, esa sí que era bonita y ahora quisiera ponérmela de camisa para sentir que tus brazos me arropan del frío…Necesito esos calores tuyos para saber que existo con tus labios junto a los míos…Esos labios ardientes, sumisos y complacientes que enamoraron mis sentidos…mis hombros, mis espaldas…y me acariciaron los sentidos…cada escondrijo de mi esencia pura y serena… Y ahora tengo frío, estoy desangelada…como si estuviera en la pendiente de una montaña, justo en la cima, con las manos abatidas y vacías…y el mentón de la mejilla clavado en el hueco de mi cuello, en el esternón, como si fuera un puñal atravesándome el corazón…Tengo los ojos cerrados observando el precipicio con la mirada escondida de aquella niña…y las palmas de mis manos hacia abajo y yo quiero alzarlas al cielo, llenarlas de tus requiebros…y que me digas suspirando…te quiero…Llenarlas de mis gritos diciéndole al eco…Hoy es el día más bello de mi vida, hoy al fin fuiste mío…como la prosa que escribo al libre albedrío de mis sentimientos cayendo al vacío…Recoge mis palabras, abrázame en silencio y escucha mis latidos…Alza tu mirada al cielo y verás el sonido del eco recorriendo el espacio infinito de mis lamentos…y ven corriendo…Llévame a tu casa, preséntame a tus amigos y dile que soy la mujer por la que estás loquito, la que te arrebató todo el sentido y la que te ha devuelto el brillo…Brillo que tenías apagado por un mal querer que no supo de tus quejidos…Quejidos llenitos de sangre y ahora están repletos de latidos…los míos…Mírame a los ojos, dime que me necesitas y háblame de pensamientos locos…No me digas mentiras, ni me cuentes tropelías, ni ese cuento de Pan y Pimiento que me contaban de niña…Mira que soy mujer enamorada y lo único que quiero es que me beses la boca y el cuello…Y que me acaricies los ojos con la mirada encendida, como la mía…Como cuando te veo pasar como un rayo por mis recuerdos y se me alborotan las hormonas, formando una tormenta de relámpagos que saltan chispas de fuego por los cielos... y me transformo en pura dinamita, y sólo me sale de la garganta…te quiero, te quiero…No sé por qué, pero te quiero y tengo tanta necesidad de decir te quiero, que no lo paro de repetir…y es que el querer sale de mí…porque siento que se me van los suspiros cuando te recuerdo entregado a mi cuerpo fogoso…tus manos…tus manos recorriéndome las caderas, rodeándome la cintura…Manos de palmas ardientes y crujientes al tocar los sentidos de mi carne desesperada y sedienta de ti…Deben ser las trampas que ponen esos duendecillos traviesos en la fantasía de mi poesía…y aunque haga lo indecible por alejarte de mi vida…ahí sigues anclado como si fuera el faro que guía los vaivenes de mis desvaríos, y por eso me hago mil preguntas, hasta me sorprendo maquinando entre mi cielo y tu infierno…¡Qué fuerte que yo haga por no verte y tú siempre me encuentres! Debe ser que insistes en quedarte a mis pelambreras a pesar de hacerte el indiferente, porque no es posible que allá donde me llevan los pies estás tú ahí, siempre ahí, como esperando una respuesta a la pregunta que lanzaste al aire…Y yo no sé qué contestarte…no sé mentirte…que yo no sé más que llevarme por los impulsos de mi alma salvaje…no sé quererte como tú te mereces, sólo sé saborearte con la agonía del amor más fuerte…egoísta…el más grande de los amores ocultos…los de los bajos fondos…lo siento, pero no me controlo cuando mi corazón se enamora desbocándose todo loco...dando trompicones contra viento y marea, abriéndose paso entre las tempestades del otoño…de mi vida…

domingo, 20 de marzo de 2016

CON EL CORAZÓN DESBOCADO.- (MICRORRELATO)





 El desencanto llegó a mi mente y a mi cuerpo y ya nada me mueve para darte un beso…Pobre mujer, ignorante de mí, que me enamoré de tu querer creyéndote fiel al secreto de mi desnudez…Sólo buscabas placer para tu ego y para recreo de tus amigos…y yo no me daba cuenta…tenías una ansiedad morbosa de seguirme para descubrir las debilidades de mi alma y me despojaste de mis sueños…Mis letras apasionadas arrasaron con tu curiosidad y me embrujaste con la sonrisa de tu mirada, y yo, frágil e inocente, caí en tus redes y me enamoré de tus manos y tu cara inocente…Jamás pensé que sólo me querías como un triunfo más de tu vida…un trofeo en la repisa de tus pesquisas para lucir ante tus compinches de juerga universitaria…La universidad de la vida, la de la calle, la de los bares…La taberna indiscreta donde se juega la cerveza, el vino…y las noches de velas…mis noches de velas…Como un okupa llegaste a mi corazón y ahí te has quedado como si tuvieras derecho a vivir en mi pecho, ¿cómo es posible que tus besos me hayan cambiado los sentimientos? Quizás tenga memorizado en mis labios el deseo para seguirme por cada paso que doy, y me viene al recuerdo su leve aliento...están pululando como alas de mariposas en las hojas de mil amapolas, como son las grietas de mi cabeza loca…loca por traerte de nuevo a mis brazos y a mi boca…y cuando viste el poder que ejercía sobre tu alma huiste de estampida y en bandadas…Te alejaste de mi poco a poco hasta que me abandonaste del todo…Tu indiferencia me ha destrozado el corazón, arrasando con las ilusiones de mis entretelas…Y ese hombre enamorado que dice que soy su vida, que nada le queda sin mí…ahí, siempre ahí, esperando un piadoso beso de mí…No soy tu vida, no significo nada para ti, que tu vida es tu egoísmo, tu cuerpo, tu cómoda situación de libertad, y yo sólo soy una marioneta entre tus manos, y por primera vez en mi vida mi corazón y mi razón se enfrentan a la batalla de la pasión, y ha ganado la razón, así que no me hagas más chantajes emocional porque jamás volveré a tus brazos, ¡jamás! Ni me arrastrarán tus lágrimas, ni tus ruegos, ni tus gestos de dolor, que sólo quiero mi libertad…No llores por mí…que no merezco tu llanto…no me hagas esto mi amor, que no puedo ver tus lágrimas que son como cuchillos que me estuvieras clavando…no me llores más que me rompes el alma y me partes el corazón…Me acostumbraste a los desvelos y me robaste el sueño…me negaste los besos que te pedían mis labios y de pena, me fui alejando…me abandonaste a la intemperie y me quedé llorando…y me arropé en otros brazos que me encontré suspirando por mi cuerpo…y por mis labios y me salvaron de tu olvido y tu querer…y se fue mi llanto…Y ahora siento en mi pecho tu rebeldía, la lucha entre tu mente y la mía…esa batalla infernal que te atrapa el cuerpo al saberme libre y decidida de no caer más en la trampa de tu agonía…Creaste la duda en mi cerebro y con ella la desconfianza, el desengaño… y me brotó el desencanto…me decepcionaste…Ya no tengo ilusión de estar contigo, ni de besar tu boca, que sólo quiero que me dejes y seguir mi camino sola… porque mi corazón ya no late como antes…que a mí me mueven los sentimientos cuando me acarician la cintura con las manos del alma…y me susurran al oído con los latidos del pecho…porque lo que yo quiero es sentir que desfallezco cuando me dicen te quiero…que yo no quiero sexo, que para eso siempre tengo…cuando quiero, como quiero y donde quiero…pero…Y éste corazón mío que se pelea con mi cerebro, ganando siempre los sentimientos que albergo en ellos, ahora pierde la batalla por un simple beso que me diste aquella mañana en la calle del infierno, donde como mujer enamorada caí rendida bajo el hechizo de tu mirada…Y ya no hay fuerza que pueda detenerte, ni manera de echarte de mi cabeza, que me has quitado el sueño y me has robado el alma y ya no quiero otros besos que no sean los tuyos…Así que no llores más por mí porque dejé de quererte mi amor, tanto lloré que las lágrimas borraron el querer…Y ahora me siento libre de la presión que ejercías sobre mí, ya no te tengo ni lástima para seguir a tu lado como esclava de tus arrebatos…Que sólo salgo a tu encuentro cuando me lo piden los sentimientos que me enaltecen todos los deseos, las inquietudes, que se me desbordan las ilusiones y las esperanzas bordando un tapiz dentro de mi alma llenito de esperanzas, y ahora está roto, descosido, y ya no hay puntadas ni hilos que zurzan éste tejido…Quítate de mi cabeza, arráncate de mi piel, no me hagas más chantaje emocional que por lástima no te he de querer, que tan sólo te buscaré cuando te sienta de nuevo dentro de mi ser…No me hagas mil promesas, no me hables más de amor, que tú lo único que quieres es romperme el corazón…No me esperes a la salida ni me busques por las esquinas, mira que te conozco bien y lo que deseas es tenerme bajo el yugo de tu piel…Y por eso estoy aquí dándole a las teclas, buscando las palabras milagrosas para seguir con la prosa…mi querida prosa, la que me enaltece y me lleva a los brazos del querer diciéndome...Déjate seducir por mis palabras, dime que me quieres y abandónate a mi querer…Y me mueven los sentimientos para salir corriendo…Corre, corre, corre que necesito tener ilusión, sentirme con el corazón desbocado…No me tientes…ni me busques por los caminos del ayer, mira que soy presa fácil y no me podré contener…No me esperes, no me mires con ojos tristes ni desesperes por mi amor, ni pongas tus manos sobre tu cara que yo muero de dolor…No me pares en medio de la calle, no me hagas gestos de perdón, no me cojas por la cintura ni me beses con pasión…mira que soy mujer frágil y al final sucumbiré a tus brazos con la fuerza de un ciclón…No me llames por mi nombre, ni me digas que me amas, sólo bésame la boca y abandónate al querer…


viernes, 11 de marzo de 2016

EL TEATRO DE LA VIDA.- (MICRORRELATO)



Dicen las malas lenguas que el pensamiento es libre…Eso aún no lo sé, pues últimamente me ha dado por debatir con mis propias diatribas, y hay días que me siento eufóricamente exaltada de amor por él, y otros cabizbaja pensando en ti…Y es que no encuentro hombres que merezcan la pena vivir con ellos en pareja, ninguno me llama la atención, no sé si es porque he estado tantos años viviendo con uno que me ha tenido esclavizada a su antojo, o es que de repente me he vuelto selectiva y exigente, pero lo que tengo claro es que necesito sentirme enamorada y amar porque tengo mucho que ofrecer, y aunque mis amigas me dicen que me compre un perro, lo que verdaderamente quiero es dormir abrazada a un hombre que me haga sentir verdaderamente mujer…y me enamore el alma…Me crié en una familia de clase media y estando en la universidad conocí a un muchacho muy guapo, con un cuerpo atlético, hijo único, y que nunca se pasaba conmigo de lo educado y correcto, así que después de acabar la carrera de magisterio decidimos casarnos…Entonces era demasiado joven para distinguir el deseo sexual pasajero con la pasión del amor verdadero, aunque tampoco me preocupaba demasiado, pues pensaba que con el tiempo llegarían todas esas cosas, además estaba deseando de emanciparme y saber qué era eso del sexo…en mi época era tema tabú…No sé si fue él o yo, el caso es que no estábamos hechos el uno para el otro…Demasiado perfecto para mí…Tenía la sensación de que me faltaba algo…Era como un vacío interior…Mi mente me transportaba a un mundo de pasión…A veces me siento como si se me dispararan todas las tuercas…Y es que mi cabeza no paraba de imaginar en los brazos de alguien que me hiciera enloquecer…Siempre buscando un hombre que desatascara todas las cañerías, y de repente lo veo ahí con su soplete de fuego, y me suelda todas las tuberías averiadas y con su potente destornillador me aprieta todos los tornillos y me desarma el cuerpo a la deriva de su llamarada…Entonces no sabía definir bien qué era, hasta que lo descubrí poco después…Como no había hijos por medios, cada uno por su lado…Pasado un tiempo prudencial me enamoré locamente de un hombre normal, ni feo ni guapo, más bien del montón pero que entre sábanas era un animal…y…Sacó de mí todas las pasiones ocultas que tenía escondidas en lo más profundo de mi ser…Me convertí en una fiera, una auténtica salvaje y me arrastró a un mundo donde el sexo imperaba por encima de todo, de tal manera que fuimos esclavos de nuestras propias debilidades, llegando a tener celos de los pensamientos, ni yo soportaba que mirara a otra mujer, ni él que me parara a hablar con ningún hombre…Jamás podría definir la clase de relación tan escabrosa que nos unía y era tanto el dominio que ejercíamos el uno con el otro, que se nos escapó de las manos, llegando a desconfiar hasta del aire que respirábamos…Empezamos a discutir… Me acostumbré al mal vivir, quedándome encerrada sin salir, mientras él hacía y deshacía, llegando a altas horas de la madrugada…Era la esclava de tus sentimientos, siempre preocupada por tu amor hacia mí, me tenías comiendo de tu mano, unos temores, unas dudas e inseguridades…Algunas noches no venía a dormir y tampoco a comer…Mi cabeza le daba vida y forma a escenas que sólo existían en mi mente y por eso le fui infiel…y sin decírselo, lo adivinó…Y nos fuimos alejando el uno del otro…La desconfianza se posó sobre nuestra mente pendulando como la espada de Damocles…Y ahí empezaron los insultos y las humillaciones…Y por eso lo abandoné, y resulta que de repente me siento alegre y risueña, y él que me conoce tan bien sabe que algo está rondando por mi cabeza, y desde entonces me espera con la pena pintada en sus ojos, que no llora porque se le acabaron las lágrimas, lo mismo que a mí que estuve más de tres mese llorando por ti, triste y desolada…He ido varias veces a las discotecas con mis amigas, pero no encuentro más que tíos que lo único que quieren es una loca noche de pasión, y si te he visto no me acuerdo, pero eso a mí no me seduce para nada y aunque a ellas les importan un bledo, que eso es lo de menos, yo necesito estar enamorada…Me he equivocado tantas veces, que creo que aún sigo equivocándome, pero no, ahora ya sé que estoy en una edad genial…que controlo y me siento en paz y liberada…pues antes de ahora sucumbía a sus pretensiones porque me hacía chantaje emocional, pero…Ya no tengo ni lástima de verte con cara de perro apaleado, me da igual, debe ser que aprendí de ti…y no es que me quiera vengar, no, pero qué a gusto me quedé el otro día cuando me vistes acompañada y pasé de ti de una manera descomunal…Quizás sea un milagro o que esté protegida de todo mal, pues a través del chat he conocido a un hombre que no tiene nada que ver conmigo, e incluso, creo que yo tampoco soy su tipo, pero algo surgió entre los dos, o al menos así me lo pareció y me enamoré locamente de él y aún no lo puedo comprender…Quizás su linda sonrisa que habla de picardías...o su forma de mirar tan brava y vital…o es posible que con son sus besos locos me enamoró el alma y me robó el corazón…Y ahora me encuentro en un dilema increíble que si lo contara no sé si es mentira o verdad, el caso es que tengo liberado el corazón y ya no tengo penas que rebatan mi razón…porque…Ya no estoy enamorada de ti y mi boca jamás podrá volver a besarte con la misma pasión que lo besé a él…Y por eso hoy me desnudo ante ti dejando mi alma al descubierto, gritando al viento todos mis sentimientos, descarnándome toda entera sin vergüenzas ni remordimientos…dándole gracias al Dios de mi credo que haya llenado mi corazón con tanto amor a través del tiempo…Si tú supieras cuánto pienso en ti, que no puedo olvidarte ni un momento desde aquél beso…Si tú supieras que cada vez que doy un paso me viene al recuerdo nuestro primer encuentro…aquellos ojos tuyos mirándome la boca, siempre mirándomela…No te puedes hacer a una idea la cantidad de veces que he mirado todas tus fotos, una por una, acercándola para verte la sonrisa, la chispita esa tan graciosa que tienes en el aire de tu rostro, como si fuera un niño al que han pillado haciendo travesuras…Ni te imaginas lo mal que me siento al ver pasar los días y no hay señales de ti, como si no hubiera existido nunca, como si fuera todo una mentira…una quimera tal vez…o un deseo tan grande que tenía por salir de aquél pozo, que quizás te diera vida con las palabras de mi fantasía…No sabes cuánto dolor en mi alma cuando evoco aquella mañana en las que los dos nos miramos sonriendo, sabiendo que lo que veíamos uno del otro nos gustaba…tan sólo de pensarlo me siento morir de dolor y tengo el corazón roto, que hasta se me parte en dos cada vez que paso por la calle donde nos besamos tú y yo…Ni siquiera puedo entender el por qué me ha tenido que ocurrir esto a mí…No me entra en la cabeza que haya estado tan enamorada de un hombre durante tantísimos años, un hombre que ha hecho de mí lo que le ha dado la gana, que era su esclava, que me tenía comiendo de su mano, como si fuera un perro, y de pronto llegaste tú y con un solo beso me lo arrancaste de mí…al menos eso he de agradecerte aunque no sepa nunca más de ti...pero...¡qué suerte la mía! Que sabiendo que soy la esclava de las palabras y la dueña de mis actos, tengo el poder en mis manos porque le doy rienda suelta a los pensamientos con la fantasía del teatro de la vida…