jueves, 23 de junio de 2016

ME ARROJASTE A SUS BRAZOS.- (MICRORRELATO



Hay alguien por aquí que me tiene loquito el sentido, y es que me he enamorado, fíjate, me he enamorado de otro y no soy capaz de olvidarlo…lo conocí el año pasado, le di un beso en los labios y antes de irme me colgué de su cuello y le dije…te quiero…no sé cómo pasó ese te quiero por mi cuerpo pero yo te aseguro amigo que me lo susurraron mis adentros…salió de mi boca sin pedirme permiso, lo tenía guardado en mi pecho y no hice más que verlo y se me escaparon las sílabas como si tuvieran aliento…Apenas puedo vivir un segundo sin tenerlo en mi pensamiento, en mi vida, en mi mundo…en el mundo de mis letras, mis novelas, mis relatos, mis poesías…es como si fuera el alma mía que me lleva hasta su boca y me besa, me dice buenos días y cómo está hoy mi niña, porque yo soy ahora su niña…la tuya no…lo era, verdad es que lo era, pero ya no porque he visto las trampas que nos pone el destino…y las que utilizas conmigo…Eres un traidor, un mal hombre que te importa un bledo hacerme daño, te lo dije… no me busques las cosquillas que no me callo una…y tengo la impresión que jamás volveré a tus brazos…Te empeñaste y al final lo conseguiste, más de mil veces te lo dije…que…no soy de poner la otra mejilla, no, para nada, que soy de ojo por ojo, y diente por diente, que soy muy rebelde y no me conformo con las miajas, que donde las dan las toman, ayer, hoy y siempre…Es un hombre mucho más joven que yo, por lo menos le llevo quince años, ¿dónde voy? Pero se ve que se ha enamorado de mí…me dice que le gusto mucho, que le encanta mi boca y que muere por besármela…y la verdad es que a mí éstas cosas me arrebatan el alma…y me gusta mucho…me encanta…y hay noches que cuando cierro los ojos tengo pensamientos pecaminosos…¡qué vergüenza por Dios! No debería decir estas cosas, que soy bien mayorcita y como se enteren las vecinas me van a poner como una gabardina del revés…Ya me lo decían mis hermanas cuando estábamos todas juntitas en casa…baja de las nubes chiquilla…y es que esto de fantasear con caballeros y princesas me llena la cabeza de alegría…Siempre me gustaron los cuentos de hadas, tenía una caja de zapatos llenita debajo de la cama, me quedaba encerrada en mi cuarto leyendo y se me pasaban las horas volando…me embelesaban el alma…me imaginaba que era una princesa…siempre esperando a mi príncipe azul, y ese, cielo mío, ese pensaba yo que eras tú…¡qué pena por Dios! Soy de tonta…Como todas las mañanas bien temprano, salgo a caminar por ahí, ya sabes, sobre todo ahora que da gusto sentir ese aire tan rico alrededor del cuerpo…Iba sonriéndome para mis adentros rememorando cada detalle de nuestro último encuentro, ¿te acuerdas? Cuántas cosas nos dijimos entre besos y abrazos…Te quiero, te amo…Sin ti mi vida no tiene sentido…Me vuelves loco de pasión…Si, pero a veces me haces dudar de tu amor…te decía siempre…hasta hoy…porque…hoy vi esa actitud delatora que tienen los hombre cuando se interesan por otra…Hoy reaccioné, hoy desperté, hoy abrí los ojos…Hoy al fin pude descubrir toda la verdad, la realidad de la vida…la mía… que aquí tú no tienes nada que ver, porque tu vida está hecha de mentiras…las tuyas…Apenas me tengo en pie, me siento morir, es tanta la tristeza que tengo que no puedo seguir caminando…se me escapan las lágrima, salen solas, me brotan desde los más hondo de mi sufrir y ya no las puedo detener…pero, ¿sabes una cosa? Que no me importa porque lo único que deseo es que laven mi rostro y mi cuerpo, pero sobre todo, que alivien mi alma, y eso me tranquiliza y me relaja…Así estaba aquél día cuando regresaba de mi paseo diario, venía feliz y contenta, deseando de abrazarte, de darte muchos besos, todos los que tenía guardados en mi pecho, ¡fíjate qué cosas! Entonces te vi a lo lejos, ibas camino del mercado y te paraste frente a la ventana, estabas husmeando tras los cristales buscándola para pararte a charlar con ella, la que te dije el otro día que me parecía que te gustaba de alguna manera y tú me contestabas…Celosa, que eres muy celosa… y aunque muchas veces me lo has negado, ahora supe todo lo que ya sabía de antemano, y ante eso ya no hay retroceso…porque tú quería verla para pararte a hablar con ella…ya no me lo podrás negar nunca, ¡jamás! pues fui testigo fiel y leal de lo que vieron mis propios ojos…Y por eso pasé delante de ti para que leyeras en mi gesto esa rabia contenida, que una mañana te eché en cara y tú tanto negabas…No te lo esperabas ¿verdad? Te quedaste un poco sorprendido, como si te hubieran pillado con las manos en la masa…Te llevaste una sorpresa bien grande cuando os saludé, no te lo esperabas, pero en la mirada oíste lo que mis ojos hablaban…No soy tonta, y lo sabes, que no me callo nada, te lo dije mientras me mordías los labios aquella mañana, que no aguanto ni una, que soy una rebelde de la vida y lo que pase, pasará… Ya me aparté de ti, ya te dejé salir de mi pecho y de mi sentir… Me voy, esto se acabó… no hay marcha atrás…pues…Me arrojaste a sus brazos, mira que te lo estuve avisando, pero tú no me hacías caso y seguías ignorando mis palabras, tan sólo me decías…Celosa…que eres una celosa…y te reías…No entiendo nada de lo que ocurre alrededor…¡Dios mío! Tengo sed de venganza…Me voy, me trae sin cuidado lo que hagas de ahora en adelante, me es completamente indiferente, me iré lo más lejos posible de éste antro infernal donde no sabes si te quedas o te vas, ¡alas para tus pies! ¡Vuela! Y me fui galopando con las manos atrapando lágrimas al paso…¿Quién quiere mis besos? Que aquí los tengo ardiendo, deseando posarse en otros labios…en los suyos, en los de ese jovencito que está loquito por besarlos, ¡ven rápido como el viento! Te necesito en éstos momentos…necesito que me abraces ardiente y flojito, necesito apoyar mi cabeza en tu hombro, y me digas que me quieres aunque tan sólo sea un poquito…Llévame lejos, muy lejos…pero contigo…no me sueltes, no me mientas y dime en el oído que eres mi amigo, mi amante y lo que alcancen nuestros sentidos …No lo soporto, no lo aguanto, que ya no puedo con tanto descalabro, es demasiado para mi mente, mi cuerpo y mis manos…Te quería, ¿sabes? Pero has roto éste amor mío de un zarpazo…Yo creía en ti, en tu amor, en tus besos apasionados, en tus lágrimas, en tu espera… ¡maldito seas de ahora en adelante! No seré más la cómplice compañera en tus batallitas camperas…esas en las que tus manos me atrapan y me enredan con la sonrisa de la hiena, y me susurras fruslerías para hacerte con mi vida… y ya no te creo… Vete…vete y no vuelvas nunca, sal pronto fuera que hay un hombre por ahí que está loquito por mí…Márchate de una vez de mi lado, déjame tranquila vivir como quieran los amores míos…Y por eso hoy he decidido ser valiente, pisar fuerte y andar los caminos como lo decidan mis quejidos, y correr en busca de los brazos de mi amigo, ese que está deseando oír mis latidos, besar mi boca y suspirarme despacito…y que corra el aire, que corra, que yo no quiero acaparar a nadie, que quien me quiera, me busque, y el que no…¡Aire, mucho aire! Que…hay uno por ahí que está loquito por mí, me tiene la cabeza llena de sus fantasías, me dice lo que le gustaría hacer conmigo de noche y de día…y me escribe frases de amor…y ardientes…muy ardientes…me gustan a rabiar pero no se lo digo, aunque sin querer me sonrío y se lo dejo entrever…son palabras llenas de fuego, de pasiones descabelladas y hay momentos que cuando cierro los ojos, me imagino sus manos recorriéndome el cuerpo…y hasta me sonrojo un poco…y siento un no sé qué que me llena de placer…

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sábado, 18 de junio de 2016

CAMINANDO CON LA MENTE DEL REVÉS.- (MICRORRELATO)



Dicen que las palabras enamoran, que acarician el alma, y verdad debe ser cuando por unas que me escribiste...me hicieron estremecer...Llegaste a mi vida pidiendo licencia para una audiencia de amor…Me inspiraste con tu osadía, llenándome la cabeza de frases atrevidas, retando mi alma envilecida a seguir tu viaje de partida...Eran tus palabras como puñales clavándose en mi cuerpo gritándome…te quiero aunque me lleves a las puertas del infierno…Eran tus ojos dos volcanes en llamas a punto de estallarme en el pecho…y tus manos dos garras desesperadas a punto de arrancarme los besos que me quemaban el alma…Y seguí caminando con las lágrimas asomando…Y corrí, corrí…no podía detenerme y tú tras de mí… Era un amor imposible, ni tu ni yo éramos libres, pues el tiempo corría de prisa por mi cuerpo y al tuyo le faltaba por llegar, así que opté por pasar de largo…Mi estómago lloraba dentro del pecho, apenas sentía venir los pensamientos a mis ojos y mi corazón palpitaba de dolor…toda yo era un alma en vilo que lo único que había hecho en la vida, fue enamorarme de ti… Me agarraste del brazo y me arrastraste tras las calles de nadie, donde sólo se oyen los suspiros echando fuego…ese fuego que me quema el cuerpo por dentro cuando tu boca y la mía se entremezcla en un atropellado beso de amor…y te grito palabras ardientes, mientras tus manos se deslizan bajo el silencio de mi voz…y mis piernas embravecidas te bambolean en un lento ritmo de ardor…y sucumbes tras los matorrales de los ecos de mi pasión…Y cuando quise darme cuenta, salieron volando todos los pájaros de mi cabeza…Son las voces del silencio las que me advierten y avisan sobre ti…esos duendecillos traviesos que me dicen…ten cuidado que éste viene galopando…Es mi mente traicionera la que te trae y me lleva, sintiendo cómo deseabas estar junto a mí…Son sus manos ardientes y ansiosas de tocar mi pelo negro…y yo, débil mujer, ardo en deseos por estar junto a él… Me abrumas con tus palabras atrevidas y llenas de pasión…es como si quisieran atraparme…Tienen poder y mando sobre mí, me dominan y doblegan… Quieren acariciar mi boca, besar mi cuerpo y enamorarme los sentidos…y yo poseída toda…tan sólo deseo estar junto a ti…Contigo, siempre contigo para robarte los latidos, perderme por los caminos y volverte loco por mis suspiros…pues… Te presentaste ante mí cargado con toda tu artillería, apuntaste hacia bajo olvidando las teclas del alma mía…y…Tengo miedo de mis pensamientos, éstos que me arrebatan hasta el más mínimo detalle para vivir una aventura loca contigo…Tengo miedo de ésta fantasía tan imperiosa que me insta a seguir escribiendo historias imaginarias, las que me gustaría vivir contigo, siendo la protagonista de mis propias aventuras…Es como si me sintiera fuera de mí, y desde allí analizara cada paso que dan mis latidos al caminar sin rumbo fijo, tan sola y perdida como voy al azar en esta tierra de nadie donde tú y yo coincidimos una vez… ¿Dónde voy? Me pierdo, ya no sé ni para donde tirar ni qué hacer con mi vida…Tenemos éste presente de locos besos, con prisas y a lo loco…le susurraba al oído de su ansiado frenesí… Sólo quiero estar contigo en momentos llenos de fuego y pasión, me haces falta, te necesito, te quiero hasta que muera…no deseo nada más que eso… Me conformo, me conformo con éste ratito, no sabes cuánto deseo que te vengas conmigo…no sabes cuánto te quiero…Me decía con la potencia varonil… Me dejé llevar por la fantasía de ser la mujer de su vida, ¡qué cosas por Dios! Me agarré a un clavo ardiendo, y tú, ojo avizor, me lanzaste una mano para sacarme del agujero, sin darme cuenta que lo que tú querías era tirarme al pozo…al pozo sin fondo donde yacen los menesterosos…como yo, que apenas me tenía en mi vivir… Llegaste pidiendo limosna como un pordiosero, miserable de ti, que eres un rico acaudalado al que le gusta jugar por todos lados, como si una fuera una ficha más del dominó… Estaba necesitando un brazo amigo y me aferré a ti para perderme entre mis latidos y olvidar mis sentidos…pensé que me querías, que te habías enamorado de mí y cuando viste a la mujer sincera y verdadera, saliste corriendo a buscar flores en otra primavera… Tardé mucho en comprenderte, tardé mucho en darme cuenta que llegaste a mí tan sólo para dar rienda suelta a tus batallas dantescas, y me equivoqué, fíjate si me equivoqué que pensé que me deseabas de verdad…Creí en ti, en tus palabras, en tus besos y en tu mirada…Ya no, ya abrí los ojos, ya sé que te reíste de mí, y ahora me siento hasta ridícula y gracias a eso, he dejado de amarte…que… trabajo me ha costado, lo reconozco, pero necesitaba creerte para olvidar… Salí en busca de aire fresco, ese aire que acaricia mi rostro como si fueran tus besos, los besos más hermosos que me salieron de lo más hondo del todo…y cuando supiste de mi indiferencia te comieron los demonios… Tres días estuviste mirando por todas partes, espiando tras las cortinas echadas y yo mientras tanto me alejaba… No quería saber nada de ti, tan dolida como me encontraba, pues había decidido irme lo más posible de éste mundo infernal donde sólo gobierna la falsedad… Estabas buscándome como un loco, furioso por no haberme encontrado…y cuando te cruzaste en mi camino, seguí adelante…Me miraste y te miré y con tus ojos lanzaste esa pregunta con la voz desgarrada…Explícame que está pasando que vivo en las puertas del infierno… Como un loco me tienes siempre deseando un beso que ya no puedo vivir sin ellos, eres tú, maldita sea, eres tú la que me llevas por el valle de la amargura y ya sin ti no hay vida en mi existir…un día de éstos vas a hacer que cometa una locura…no vuelvas a dejarme, no vuelvas…ni se te ocurra abandonarme que me muero, me muero si no te veo…necesito oírte, oír tus latidos, el pulso de tu voz cuando me gritas al oído cuánto me deseas…necesito que me respires los pensamientos que llevo en lo más adentro de mi cuerpo… me tienes los sentidos envenenados y estás viviendo en mi mente como si fueras mi alma… ya no soy yo, eres tú la que diriges los suspiros que me salen del corazón…eres como una serpiente reptando por cada trocito de mi carne que se alimenta de mi sangre, y voy deambulando por las calles serpenteando por los rincones de tu cuerpo… sólo quiero dormir besando tu boca y morir en tus brazos… tenemos un pasado llenito de recuerdos, los más hermosos y bellos encuentros que tengo guardados en mi pecho… Y un futuro incierto, nada más que eso tenemos le dije… Y seguí caminando con la mente del revés…



martes, 14 de junio de 2016

EN LAS PUERTAS DEL INFIERNO.- (MICRORRELATO)



Me cansé, me cansé, ya no vuelvo a echar marcha atrás, estoy harta de tus patrañas y no tengo por qué soportar tantas inquietudes y temores…Tranquila y relajada volvía de mis andadas por calles y avenidas de la ciudad, cuando de repente me lo tropecé de frente, y aunque llevaba una temporada que tenía mis dudas, no le daba crédito del todo hasta que lo vi con mis propios ojos…me la estaba pegando con otra…Tenía que poner manos al asunto enseguida, pues no estaba dispuesta a ir detrás de un hombre que no se merecía mi amor, y menos mis lágrimas, pero ¿qué se habría creído éste que era yo? ¿Una arrastrada? Ni hablar del peluquín, que aquí hay mucha mujer y con dignidad, no vayamos a confundirlo con el orgullo, ni equivoquemos los términos, cada cosa en su sitio y lugar y lo que es, es, y punto pelota, pues no tengo que demostrar lo que valgo ni quién soy, pero me precio mucho…¡Ay Dios mío, qué pena tengo…! ¡Que ya no me quiere, que no le intereso…! ¡Me ha dejado, me ha dejado tirada…! No estaba dispuesta a seguir su rollo patatero, y entre no sé si pasar e ignorarlo, quedarme encerrada en casa unos días para que me echara de menos, o tirarme a la vida loca, decidí colgarme la mochila y dar una vuelta por ahí, dejándome llevar por mis pies, pues al fin y al cabo, ellos son el timón de mis desventuras cuando me encuentro sola y perdida, y mira por dónde, estando comiéndome el coco como una energúmena, toda llorosa, triste, amargada y loca mujer, me encuentro una petición de amistad, por medio de facebook…Me entró la curiosidad…Era un hombre que a simple vista parecía un perfecto y educado caballero, y no es que no lo fuera, no, para nada, pero que estaba como algo necesitadillo de hembra…o sea yo…¡Bingo! Había dado en el blanco, pues en esos momentos tenía sed de venganza y la verdad, es que se me puso a tiro…Yo no lo busqué…más o menos como cuando una va caminando y se encuentra una moneda…¡Oh, una monedita! Y mirando a diestra y siniestra, se agacha disimuladamente, la coge y se la guarda en el bolsillo…Lo acepté al instante…En un principio me enviaba un saludo de buenos días…luego un par de frases halagando mi figura…Poco a poco empezamos a tener unas conversaciones simples y mondas, como de muy buen rollo…de esas de…Plata parece…oro no es…¿qué es? ¡La madre que lo parió…! Éste quería traca tracalera…¡Qué lista soy! No se me escapan ni una, las cazo al vuelo…¡vaya que sí! Ya lo decía mi madre cuando era pequeñita…Ésta…señalándome con el dedo índice y dirigiéndose a todas las vecinas del barrio…ésta es la más lista de todas mis niñas…De vez en cuando me soltaba una frase de esas solapadas entre…Esta mañana te vi...y…estoy como una moto…Eres preciosa…y…ardo en deseos por ti…y…hasta mañana princesa…¡Madre mía! No me lo podía ni creer, estaba alucinando…En el fondo me estaba encantando la idea, y es que eso de que me llamen princesa me fascina, o como dirían mis nietas...Mola un montón…Soy una romántica empedernida, no lo puedo evitar…Le contestaba haciéndome la inocente y recatada mujer, sumisita e ingenua…Éste era otro listo, un cazamoscas…seguramente que su madre lo apodaría de algún modo…Truhán…Era uno de esos tíos socarrones, a los que yo llamo buitres, los que se dedican a otear desde lo más alto a sus víctimas, y cuando las atisban se tiran en picado hacia ellas…las atrapan en sus garras y ya no las sueltan hasta que las devoran…No estaba dispuesta a ser su presa…Tenía que hacer todo lo posible por llevármelo a mi terreno…Era un pirata de aguas dulces…Yo una picarona a la que le gustaba mucho la pimienta y la sal…A él le encantaba mojar pan en salsa verde…En el fondo era un gallo de pelea, que vivía en una corral rodeado de gallinitas fieles a su cola multicolor, que como un pavo real se pavoneaba dejando ver a todas que las tenía locas de pasión…Y conmigo se equivocó pues yo era gallina vieja, de esas que dicen las malas lenguas que hacen muy buen caldo…y lo hice, ¡vaya que sí! Que con cuatro picoteos me lo traje a mi terreno y me lo zampé al momento…Y es que éstos hombres que están en la cúspide de los cuarentas, asomando las narices a los cincuentas, se vuelven como niños curiosos por montar en una yegua y tirarse para el monte…y yo era jaca torda…Mi jaca, galopa y corta el viento cuando pasa por el puerto caminito de jerez…¡Ay madre mía, se me va la cabeza…! ¿Por qué se me habrá ocurrido ahora esta letra…? ¡Señor, Señor qué cosas me pasan…! No paro de pensar en él…me tiene loca perdida, un día de esto no sé qué voy a hacer…Me voy a ir a las vías y me voy a tirar al tren…Sí, sí, eso haré para que sufra y sepa lo que duele el malquerer…Tengo una rabia, ¡lo odio, lo odio con todas mis fuerzas! Éste se va a enterar de quién soy yo, que cuando me vea besándome con otro, va a echar, ¡lágrimas de sangre! El caso es que a mí en aquellos momentos de mi vida me venía como anillo al dedo y ni corta ni perezosa, me veo chateando con él de manera natural, pero cuidando bien mis palabras, porque ya se sabe de lo que es capaz una mujer cuando está dolida en el alma, y yo en esos momentos tenía ganas de comerme el mundo, vamos, hecha una fiera…¡Ojalá te pudras con tu propio veneno, mal bicho! Que me has enamorado con tus palabritas de hombre dulce y tierno, y tan sólo eres un demonio que ha salido de los infiernos…Esos eran mis sentimientos, tan furiosa como estaba que me ahogaba entre palabras airadas…De repente sonó el móvil y salí corriendo…Quedamos en un céntrico jardín, justo sentada en la fuente principal…Estuve ensayando por todo el camino cómo hablar, pidiéndole a Dios y a todos los santos que no me diera la risa, pues a mí éstas citas a ciegas me hacen mucha gracia…además temía no gustarle…Y estando en estas incertidumbres me vino a la mente cuando te conocí, tu mirada, tu sonrisa y tus besos apasionados…jamás podré olvidar la última vez que nos despedimos…te dije adiós, volví la cabeza y tú me sonreías con los ojos chispeantes de pasión…seguí mi camino, pero retrocedí y corrí a tus brazos, tenía ganas de besarte de nuevo, necesitaba sentir tus labios en mi boca y de un salto me colgué a tu cuello y nos besamos con el alma y con el cuerpo…Miré a todas partes, las lágrimas inundaron mi rostro, le pedí a todos los santos del cielo que me sujetara para no gritar tu nombre al cielo…Y le pedí desde mis adentros que vinieras a rescatarme de los brazos de éste hombre que me estaba facilitando entrar en las puertas del infierno…De repente escuché una melodía…Mi corazón dio un vuelco cuando sonó el teléfono, algo en mi interior me decía que eras tú…apenas podía creer lo que escuché…Siento haberte hecho tanto daño…tuve miedo, me asusté…me pareciste demasiado para mí…eres muy bonita…hermosa…la mujer más hermosa que he conocido…y yo soy un hombre muy normal…estoy un poco gordo, tengo barriguita, medio calvo, apenas tengo estudios, soy un hombre de pueblo…y no me puedo creer que te hayas enamorado de mí… Te alejaste de mí sin motivo, ni siquiera te despediste…me buscaste por las calles y me encontraste…te di todos mis besos, los más ardientes besos que tenía guardados para el hombre de mi vida…y ese hombre eres tú…


domingo, 12 de junio de 2016

PRESO POR ROBARTE UN BESO.- (MICRORRELATO)



Yo no sabía que se había enamorado de mí hasta que lo vi en la intensidad de su mirada…fue en una fotografía que nos hicieron en grupo cuando me percaté que estaba en la otra esquina…sus ojos lo decían todo, pero su sonrisa serena y clara callaban lo que sus manos ansiaban...¡qué cosas por Dios! Una va descubriendo a través del tiempo gestos y miradas, que aún estando presente en el mismo momento…no se da cuenta hasta que lo ve en imágenes retratadas…Preso por robarte un beso… Me decían sus palabras tras las rejas de su cara...y yo en la sombra me deleitaba con las inseguridades de su calma…Apenas se atrevía a dar el primer paso, era como un niño grande y asustado, pero aún así, la curiosidad lo embargaba, tan ansioso como estaba de escapar de la prisión de su máscara…Me estaba retando a caminar por terrenos resbaladizos...Tenía que seguir el hilo de sus pensamientos con palabras suaves, siempre teniendo cuidado de que no se diera cuenta de que lo estaba seduciendo poco a poco…Eres preso de tus ansiedades, tus inquietudes, tus anhelos, esos que te arrastrarán a mis infiernos…Lo estaba cautivando entre las sombras de su prisión…Quería que saliera de su encierro con las voces secretas de su propio corazón…y las exigencias de su cuerpo…Anhelaba ser amado…más bien devorado…Era hombre de pasiones ocultas y prohibidas, pero tenía guardado todos sus pensamientos…Ahora era yo la que tenía curiosidad por saberlos, pues en esos momentos me sentía como Mata Hari…Tuve que utilizar todas mis artimañas femeninas, y al final se los robé con la agilidad de una felina…Poco a poco pude descubrir que era un lobo hambriento y con ganas de comerse a la primera oveja que se le pusiera a tiro…Y yo era otra loba disfrazada…Me sonreía para mis adentros…Era muy enamoradizo y con ganas de todo, cualquier mujer guapa y hermosa lo podría enredar, y no estaba dispuesta a consentirlo, en el fondo me estaba gustando la idea de cenar con él…y… ¿quién sabe? Hasta podría amanecer entre sus brazos y desayunando café…Sabía que era un hombre muy apasionado, demasiado ardiente, con carencias por los cuatro costados, pues estaba lleno de flaquezas...quizás demasiado fogoso, tendría que tener cuidado, pues en el fondo me vuelven locas ésta clase de hombres y al final podría caer en sus redes…Tenía que seguirle el juego para llevármelo a mi terreno…Se dio cuenta al instante, porque de tonto no tenía ni un pelo…En la distancia de la charada empecé a coquetear con él dejando caer frases insinuantes y huidizas…Eres muy débil, muy niño, aunque quizás parezcas fuerte…Lo estaba engatusando…Gracias por tu consejo, me contestaba enseguida…Le estaba empezando a gustar el coqueteo…Éste era para mí…Cualquier mujer te podría enredar…¿me equivoco? Tardó unos minutos…Tendré cuidado… me asusta que tengas razón…No mi niño, no te asustes de mí, son sensaciones que capto sin querer, quizás sean imaginaciones mías, es posible que hasta me pueda equivocar...Ya es mío, ya es mío…pensaba para mí, mientras él me seguía…De ti no me asusto…¡Éste no sabe con quién se enfrenta! Digo que me asusta que puedas tener razón...pero su tú me asustara no te robaba nada…¡Ladrón, más que ladrón! Pensé callada, en silencio, y gritando para mis adentros, pero con los labios apretados, de mi garganta salió una palabras que sonaron a falsete…Nunca me dejaría robar...me precio demasiado, mis besos son sagrados, sólo para quien me enamorara el alma…Al momento me dijo…Por eso se les llama robados pero ya paso... no robare nada… Bueno, mejor así...solo miro…¿Qué miras? a ti…¿prohibido también? No…Lo tengo en el bote, loquito por mí… pensaba…¿Te molesto mucho que dijese eso? No tenía ni idea a lo que se refería…¿Lo qué? Preso por robarte un beso…No pasa nada…¡Mentirosa, mentirosa, soy una embustera redomada! Sí que pasa y mucho, que me encantó, me gusto y hasta me enamoró…Le encantaba la idea de robarme un beso y lo que no sabía era que yo estaba dispuesta a regalárselo con ganas y con fuerzas…y otras cosas que me callo porque esas cosas son muy íntimas…y sagradas para mí, pues poco a poco me estaba enamorando el alma…y lo llamé antes del alba…Adiós y perdona...preciosa…Nada que perdonar…Y se marchó…Y me quedé pensando, sola y dándole a la cabeza, haciéndome mil preguntas…¡Qué cosas por Dios, qué cosas me pasan! No me equivoco cuando lo expreso tal como lo siento, que me llegó a tocar lo más indefenso que tengo, pues un beso de esos no se lo doy a cualquiera ni en cualquier momento…por eso…La conciencia no te deja dormir tranquilo porque en el fondo no fuiste sincero conmigo…y ahora estás que te mueres por verme…y me ves, no vaya a creer que no lo sé, que no paras de espiarme por aquí y por allí para saber de mí…y por eso me llamaste el otro por teléfono, y aunque hablaste casi en un susurro escuché todo lo que te salía del alma…Preso por robarte un beso…