martes, 30 de octubre de 2018

CUANDO ME DI A TU QUERER.- (MICRORRELATO)


Estaba enganchada a su amor y me sentía esclavizada a lo que quisiera él… Demasiado fuerte y densa ésta relación que tenemos tú y yo como para dejar de quererte, ¡fíjate qué cosas! Que no paro de pensar en ti desde que me levanto hasta que me acuesto, ¿te enteras?  Que en mitad de la noche me despierto con unos sobresaltos, unas sensaciones y unos escalofríos que se me ponen los pelos de punta…pues…Te siento cerquita de mi cama, hasta tengo la impresión de que me destapas y te metes entre las sábanas y me besas la boca con ansiedad y con ganas, ¡vaya que sí! Que se me pone la piel ardiendo y ya no sé si eres tú el que estás aquí, o soy yo la que te traigo con el pensamiento…pues…Dicen las malas lenguas que cuando un amor es grande y sincero, hace con él lo que quieren los deseos…Deseos que tenía dentro de las debilidades de mi cuerpo que prevalecían ante las órdenes mentales de los daños colaterales... Y por eso, y porque no quería ser esclava de tus sentimientos, me di a otro querer a través de la red… Era un hombre que no se quitaba del pensamiento los besos de una mujer apasionada… Me pidió a mistad y lo acepté, una cosa trajo otra y arrimándome a su boca lo besé…me besó… nos besamos y lo besé una y otra vez, pero…Poco después lo dejé sin decirle adiós…pues…Tan sólo fue un momento de debilidad del que no pude escapar ignorando que se quedó atrapado por esos besos ardientes y descontrolados…Se hizo pasar por otra persona escribiéndome por privado y como no tenía rostro, lo bloqueé de un plumazo, por lo que al otro día se presentó ante mí en medio de la calle y me preguntó…¿Te ha escrito un tal don Juan? Si, ¿por qué? ¿Te pidió amistad? Sí… Me dijo que sólo te puso dos mensajes, que no te pidió amistad, contestó…Me pidió amistad y lo bloqueé porque no me daba confianza y dos mensajes que eliminé, ¿quién es, por qué lo sabes tú? ¿Qué tiene que ver contigo? ¿Por qué te lo ha dicho? Le dije eufórica…Uno de los dos mientes, me dijo que nada de amistad…No miento porque me da igual, me piden amistad todos los días gente muy extraña, ¿cómo te has enterado? Me lo ha dicho porque dice que esperaba que fueses más simpática…Pues soy antipática…Se lo diré…Enseguida caí en la cuenta de que era él ese momento me di cuenta de que era él… ¿Eres tú? Si… ¿Por qué ese nombre? Y no te pedí amistad mentirosa…Entonces te habré confundido con otro parecido,  nunca miento, sólo escondo alguna que otra verdad, tipos sin rostros elimino al momento, incluso los bloqueo…Ya lo vi… ¿Qué vistes, dime, y por qué te escondes detrás de un personaje imaginario? Me gusta… ¿Qué te gusta? Me gusta tanto como a ti besar… Yo beso de frente y a la vista…Yo a escondidas y estaría besando tu boca toda la vida,  pero no me dejas… De tanto esconderte te enamoraste de esa mujer, y por eso no te la quitas de encima… ¿Cuál? La que te besó… Desde que me besó no la olvido… Ella lo sabe… Ella no se deja atrapar… Ella es libre como las gaviotas que vuelan sobre las olas del mar… Y yo quedé atrapado por sus besos… Quizás los vuelva a tener de nuevo en tu boca para luego volar por los cielos… ¡Ojalá volviesen! ¿Para qué los quieres? Para disfrutar ese momento y ver mi sueño hecho realidad… ¡Sueño! ¿Qué sueño? Más bien es una utopía…Sueño con abrazarte y besarte…Estás casado y yo soy mayor que tú…¿Y qué? Eso no lo tengo en cuenta, te quiero así y tenerte así en mis brazos… Pues no me parece bien… También lo sé, se besa sólo cuando quieras… ¿Se puede saber qué es lo que te ocurre? Se quedó pensativo y mirándome a los ojos me dijo con la voz rota…Deseo lo que has llegado a darme… ¡Pero si sólo fueron tres o cuatro besos! Además no me conoces y vives en la otra punta del mapa, ¿cómo voy a estar contigo? ¿Estarías si vivieras más cerca? Quizás, sólo de vez en cuando, no me gustan las ataduras ni obligaciones… Sólo cuando tú digas… Me gusta mi libertad de salir y entrar, ¿y si te dijera que tengo un amante, pensarías igual? Si lo tienes no te pediría nada… ¿Ni besos? Nada… ¿Crees que lo tengo? dime la verdad… Todo puede pasar, eres muy atractiva… ¿Y por eso tengo que tener un amante, y mis sentimientos, dónde quedan, qué soy yo, una muñeca de trapo? Si los tienes quedarían entre tú y él…Mis sentimientos es lo único que poseo… Me has preguntado tú, ¿los tienes? Era una pregunta muy inquisitiva, por lo que respondí… ¿Cómo te supieron mis besos? Nunca me han besado así con tanta pasión… Esos son los sentimientos míos… ¿Puedo seguir queriendo tus besos y ya son de otros? No hay otro, ¿por qué me dices eso? Si ves al hombre sin rostro dile que te bese… Sin rostro no acepto, elimino… pues…Aquí me tienes ahora, de cara y de frente…no sabes cuánto deseo apretarte contra mí y besar esa boca que habla tanto…te abrazaría como si fueses mía…todas las noches te sueño despierto…te amo… No me digas eso… Tendrás que aguantarte por aparecer en mi vida… En la vida de la gente siempre aparecen personas… Tú en la mía… Tú eres agente comercial y en tu vida habrán aparecido miles de mujeres, más o menos como yo cuando me di a tu querer…

viernes, 26 de octubre de 2018

DESDE EL CIELO.- (MICRORRELATO)


¡Hola! ¡Aquí, estoy aquí…! ¡Vaya, parecen que no me oyen o no me ven! Mirar hacia arriba, alzad la mirada hacia el cielo…Sí, sí…en el cielo… ¿Qué os creéis que no existe el cielo? Qué equivocados estáis…pues…El cielo existe para todas esas personas que tienen un contratiempo en sus vidas terrenas…o…Quizás ya tiraron la toalla por tantos desengaños, dolores y sufrimientos…es verdad, lo comprendo, pero bueno, ¿qué os parece si les cuento una bella historia de amor entre un hombre y una mujer? Apenas puedo hablar, se me atragantan las palabras…palabras de amor, de ternura y emoción…Estoy emocionada, muy emocionada y al fin hoy puedo llorar y reír de alegría y felicidad…Antes no paraba de llorar…estaba tan triste viéndolos tan apenados…pues…Desde aquí se ve todo lo que ocurre allí abajo, especialmente a los tuyos, a los hijos pasándolo mal, claro que cada uno tienen su familia y poco a poco la herida va cicatrizando, pero cuando se reúnen alrededor de la mesa y ven un plato vacío y la silla ausente, lloran un poquito, es normal, me echan mucho de menos, lo mismo que yo a ellos, pero mi marido…pobre marido mío y padre de mis hijos, está muy solito y no hago más que pensar en él…pues…Quisiera que rehiciera su vida, es joven aún y me gustaría que encontrara una mujer que lo amara como yo lo amé en la tierra…eso me haría descansar en paz, porque aquí una no duerme bien hasta que ve a los suyos felices y contentos allí…¡Ay  amiga mía! ¿Quién yo? Sí, sí, tú…Voy a pedirte un favor muy grande…bueno, tampoco es que sea demasiado grande, es más bien pequeñito…Quiero que le digas a ese hombre que tú y yo conocemos tan bien, que me siento feliz sabiendo que esa mujer lo va a querer lo mismo que yo, y que sepa que desde el cielo les doy mi bendición…pues…En la época estudiantil, ella y mi marido se gustaban, cosas de adolescentes, eran tan sólo un chico y una chica de trece y catorce años que empezaron a tontear pero nunca llegaron a más, y fíjate las vueltas que da la vida, estando ya casadas las dos, nos hicimos amigas a través de los hijos en la puerta del colegio, pero luego ya cada una su camino…caí enferma…Y por eso estoy aquí…No sabes cuántas lágrimas he derramado viendo a mi marido solo, durmiendo solo, en una edad muy peligrosa…pues…Ni demasiado joven ni demasiado mayor, pero es muy triste ver al hombre que tú has amado solo en casa…una casa grande y vacía, que lo único que hacía era fumar, ver tele, comer y estar sentado…Estaba muy enamorado de mí, y el pobre ha guardado luto hasta la saciedad, y con mucho respeto, pero es lo que le vengo diciendo desde el cielo…Busca una mujer que los hijos tienen su vida…deja de fumar, anda que es bueno para la salud, mira que va a llegar el momento que no vas a poder ni calzarte…Todos los días se lo pedía a los ángeles del cielo…pues…Esto está inundado de ellos y de vez en cuando alguno baja, son los mensajeros que se dedican a susurrarles muy bajito que tienen que cuidarse un poquito…Y he ahí el milagro, obra divina de los vínculos del amor ese tan grande y tan fuerte como era el que sentíamos los dos…Una mañana se levantó y se fue a caminar, y como veía que se ahogaba dejó de fumar, y estando andando por esos caminos se cruzó con aquella chica de trece años con la que en sus años mozos tonteó… Después de cincuenta años sin verse el destino hizo de las suyas en éste precioso reencuentro, donde se pusieron al día hablando de los hijos, los padres, la familia al completo y de su ex… ¡Era libre lo mismo que mi marido! Me dio una alegría tan grande que pensé que me iban a oír, imagínate si me ven, estaba como en una nube, flotando de entusiasmo, cuando los vi despedirse prometiéndose tomar un café…Café que tardó un año en hacerse realidad…pues…Estando una mañana andando la vio cuando iba a trabajar…De ahí vinieron cafés, cenas y paseos…Al momento envié a un mensajero para que susurrara a mi marido en el oído mientras dormía que le diera los buenos días y las buenas noches, pero sobre todo que le escribiera poesías de amor, que eso es lo que más enamora a una mujer…quizás le moleste…pensó su subconsciente…No, no…mándaselas y ya verás lo feliz que la harás...Hoy en día son una pareja de enamorados en la intimidad, aunque nuestros hijos son conocedores de sus entradas y salidas…Nuestras amistades los apoyan y yo, querida amiga, desde el cielo te agradezco que ames a mi marido como yo lo amé…pues…Ha cambiado, lo veo súper feliz...La vida os ha cambiado a los dos a mejor y yo ya puedo descansar en paz...


jueves, 25 de octubre de 2018

EN EL RECUERDO.- (MICRORRELATO)


 Yo estaba separada con un solo hijo y él tenía una novia en su país que lo esperaba con los brazos abiertos…Jamás había visto hombre más guapo en mi vida. Alto y ancho de hombros, me encantaba…parecía un gigante…mi gigante. Una mañana nada más vernos quedamos fulminados de amor… Era enorme a mi lado, y cuando lo veía con su uniforme militar caminando hacia mí, mil mariposas revoloteaban en mi estómago haciéndome vibrar de emoción…Esas alitas de mariposas que revolucionan los sentidos de las adolescentes y que las hacen reír y llorar a la vez…esas que te hacían sonrojar cuando un chico te miraba con ojos de enamorados…esas que sentí cuando a los quince años me enamoré por primera vez…Era un año mayor que yo, medía uno setenta y cinco por entonces, y cada vez que salíamos juntos, los amigos se guaseaban llamándonos la una y media, y después de tres décadas lo conocí y éramos la misma pareja de una y media…Debe ser que me persiguen los altos, porque me enamoran los sentidos de una manera que me hacen sonreír…Venía para una misión secreta a mi país que duraría tres meses, los mejores meses de mi vida y que jamás olvidaré…Pobre de mí y pobre de él…y de ella…pues…Ahora que han pasado los años pienso que nunca sería el mismo al regresar a su país…Lo sé, ¡vaya que lo sé! No sé por qué…pero algo en mi interior me lo dice como si en éste preciso instante, él en la lejanía de la distancia, estuviera instigándome a pensar en los días que pasamos juntos…hasta se me aceleran los latidos del corazón, y me pongo tan nerviosa que me tiemblan las piernas de la fuerza de la pasión que nos atrapó sin poderla detener, y…En éstos momentos que mi vida ha dado un giro de noventa grados, y se podría decir que al final encontré la paz y la serenidad en mi alma, aún se desvanecen por espacios de segundos cuando…Esa liviana sensación me atrae hacia ti con tal intensidad que hasta te oigo andar cerca de mí…oigo tu respiración en mis cabellos y siento tus brazos cruzados en mi pecho, me besa el cuello y me dice…Todavía estás en mi recuerdo…Me vuelvo para verlo, y una sonrisa se pinta en mi rostro y le digo…yo también te quiero mi bello adonis...mi amante…mi todo…pues…Me salvaste de las garras del infierno…Yo estaba separada con un hijo pequeño al que tuve que sacar adelante sola y sin ayuda de nadie, gracias a Dios que estaba preparada y jamás me faltó el trabajo…Mi marido me dejó justo cuando cumplió dos añitos, así que no me quedó más remedio que llevármelo a la guardería donde ejercía de maestra docente, y aunque por entonces me sentía amargada perdida, hacía esfuerzos sobrehumanos para que no me lo notaran los niños, y menos las madres a las que, por entonces, envidiaba con toda mi alma y en mi fuero interno las veía gordas y charlatanas…pues…Toda yo era un arma de doble filo…estaba enfadada con el mundo y lo único que les deseaba eran que estuvieran pasando por lo mismo que yo…No soportaba verlas tan felices y despreocupadas de todo lo que concernía a tener una vida holgada y bien acomodadas, además sabía que hablaban a hurtadillas de mí y cada vez que las miraba se hacían señas y disimulaban bajando la voz…Poco a poco me fui adaptando a mi nueva situación dejando de lado los malos pensamientos, las iras y los rencores…pues…A fin de cuenta no había nada qué hacer, los años pasaban y tenía un hijo precioso, el ser más bello y guapo del mundo al que quería con locura, que no hacía más que estudiar en su habitación, y cuando me quise dar cuenta estaba hecho todo un hombrecito…Empecé a salir con las compañeras y lo conocí…Nos vimos una mañana y nuestras miradas se cruzaron en una interrogante continua de ardor…fue fulminante…Era la sensación más extraña y placentera que podía sentir en cada poro de mi cuerpo, sabiendo que a él le ocurría lo mismo…pues…Un hilo magnético nos arrojó al mismo abismo de pasión cuando nos vimos por primera vez… Empezamos sabiendo que tarde o temprano se acabaría, y que cuando pasaran tres meses regresaría a su país…Aún así no lo podía detener…No hubo engaños ni mentiras por medio…desde un principio, estaba conforme y si volviera a nacer lo volvería a hacer…pues…Ha sido lo más intenso de mi vida… Día y noche amándonos con pura pasión carnal, la más carnal que una persona se pueda imaginar... Me reía…me reía como una jovencita apasionada cuando me recorría la oreja con su lengua… su boca no paraba de mordisquearme el cuello a besos lentos, echando fuego por su garganta llena de deseo…me apartaba los cabellos y me decía... Para, para ya de reír y yo lo miraba... Era tan guapo, ¡madre mía tan guapo…! ¡Cómo me gustaba mirarlo…!  Su mirada ardiente y bella sonrisa…era su entrega total mi universo...Entonces era una adolescente, tenía quince años cuando me enamoré por primera vez y era alto, muy alto y yo bajita, muy baja…éramos la una y media…Y ahora estoy con un hombre que es un gigante a mi lado y después de tres décadas siento la misma risa de pasión… Salíamos todos los días y en cada encuentro una fogata terrible... Hicimos las peores locuras como si fuésemos a morir…Pronto se acabaría nuestra historia y no quería desaprovechar ni un instante junto a él…pues…Sabía hasta qué día sería el final…Se fue un sábado por la tarde… Lo adoré y él a mí... Fueron los tres meses más lindos y locos de mi vida que jamás olvidaré…Con el tiempo nos fuimos alejando… El tenía familia allá y yo acá… Hoy sólo es el más bello recuerdo…Para mí, después de mi hijo, es el hombre más guapo del mundo… Seguro ya no estará igual pero en mi cabeza sigue siendo mi amado gigante…mi adonis…Nunca le pregunte si se había casado... Después de cinco años de aquella historia me volví a casar y todo quedó en el recuerdo…

domingo, 21 de octubre de 2018

SUSURROS AL VIENTO.- (MICRORRELATO)


Yo tenía una vida cómoda y regalada hasta que te conocí… Hoy te vi, ¡vaya que te vi! Te vi caminando por la calle arrastrando tu pena como si no pudieras con ella…Eras todo tristeza y pesadumbre, lo sé…Sé que estás deprimido y sin ganas de vivir, pero…A mí me duele el alma, los sentimientos los tengo destrozados y no sé qué hacer…me siento morir de dolor cuando pienso en ti…pues…Te imagino pensativo, callado, triste y apenado…vacío en mi interior con un millón de preguntas que salen al aire en una ventolera de pasión…Me dice que me quieres, que me necesitas, que deseas abrazarme para saber que aún te pertenezco y que no hay nadie por medio…Y no lo hay mi amor, que en mi vida tan sólo existes tú, y lo sabes, ¿verdad? Dime que lo sabes, que te pertenezco en cuerpo y alma, que estás seguro de la fidelidad de mis pensamientos…No llores, no pienses, no sufras por favor, no merece la pena…Sí, sí…tú sí que mereces la penas porque lo eres todo para mí…Dicen los susurros del viento…Y yo que los atrapo los recojo al momento y le digo…No merece la pena seguir luchando por causas que escapan de las manos…pues... La vida sigue marcando sus pasos por grandes avenidas y atajos... No, no, para mí no sigue, si no que se acorta y me rompe a pedazos los días que no estás a mi lado…Te quiero, te necesito...mi vida es triste y vacía sin ti...no sé cómo vivir sin tus besos y abrazos… Dicen los susurros de nuevo... Me di la vuelta y me fui a dormir... Soñé que estabas a mi lado, abrazado a mi cuerpo y diciéndome te quiero... Tenía los ojos abiertos... No quería cerrarlo por temor a perderte…Tengo miedo de que te vayas, y por eso no los cierro... Escúchame, ten paciencia, no desesperes, ya sabes que tenemos una relación serena y tranquila…relajada, segura…estamos hecho el uno para el otro…pues…Soy el agua que apaga tu fuego…Ese fuego que arrasa en las entrañas cuando no te veo, pero a veces…Te veo cerca aunque estés lejos... Son los sentimientos que atan y desatan el aliento en una nebulosa latente que pende de un hilo sobre los enamorados…Le dije a las sábanas blancas que te cubrían las espaldas…Tranquilo, espérame, no te preocupes, pero…Mírame a los ojos y escúchame…escucha bajito, escucha cerquita, escucha  sosegado…No hagas casos a rumores malintencionados, despéjalos de tu mente, airea las ideas que llegan por ahí y escucha tu corazón…Sé que me necesitas y que estás desesperado por abrazarme de nuevo…pues…Me lo dicen los revuelos de mis cabellos al viento que recogen los suspiros de tu pecho y los trae alrededor de mi cuello, que los miro, los escucho y susurran…Me queman los labios de la ausencias de tus besos…Ven rápido, sal de tu encierro y dime qué ocurre para que te sienta alejada de mi cuerpo…no me dejes que tengo miedo…temo perderte y estoy llorando en silencio…me estoy tragando las lágrimas del pecho…se están alojando en la garganta y me ahogan con susurros de palabras…cuéntame tus iras, compártelas conmigo por Dios…pues…Hay una raspa macabra en mi corazón que me pincha y envenena la mente diciéndome que ésta aventura se acabó… Y yo que atrapo los susurros del viento, te busco por calles ocultas, y al momento te veo en tus ojos llorando y sufriendo por mí… No me vengas con dudas y lágrimas encendidas que yo te quiero y te amo con todas las fuerzas de mi alma fundida... No te asustes mi vida que yo sigo aquí, callada y dormida junto a ti…pues…Siento necesidad de tu pecho sobre mi piel, echar la cabeza en tu hombro y decirte al oído…Barrunta la tormenta sobre mí…Estoy perdida entre tinieblas oscuras que me aturden y tiran de pena hacia ti…Truenos y relámpagos estallan en los cristales de ésta ventana con mil tintineos de luces y sombras…me abruman y atormentan como esa culebra que se enrosca en mis piernas y no me dejan dormir... que muero de ganas de verte y abrazarte, y me duele el pecho de tantos susurros al viento que se alojan en mi garganta, gritando con estas palabras que echo al aire… que las deje volar hacia atrás y adelante…

miércoles, 17 de octubre de 2018

CON MIS SUEÑOS ROTOS.- (MICRORRELATO)




Sé que estás ahí, escondido, alerta, esperando que dé un paso en falso…ya ves si te conozco…bueno no…En realidad todavía no nos hemos presentado, ni nos hemos conocido…tampoco te he visto de frente, en persona, tan sólo por una fotografía…claro que las fotos a veces no hacen justicia…o puede ser que sea algo antigua y luego una se lleva un desengaño…o al contrario…pues…Cuantas citas a ciegas se van a la deriva con tal que se ven los personajes de esas historias que nunca llegaron a más que unas palabras cariñosas y llenas de fogosidad…Yo estaba muy solita aquella tarde cuando me lo tropecé por internet por medio de una solicitud de amistad…Automáticamente la acepté, no sé porqué…Quizás fuera esa la persona que estaba esperando para que me sacara de ésta monotonía que me abrumaba y de la cual no era capaz de salir a flote…Toda mi vida se basa en una frustración y en mi cara se refleja la gran amargura que me oprime el pecho…Y por eso me encuentro aquí, de rodillas, rezando una oración como siempre, pidiéndole al Cristo del gran poder que me ayude porque sola no puedo, aunque para ser sincera me he tirado esperando que cambiara mi suerte desde que tengo uso de razón…Nací en un pueblo costero de Málaga allá por los años cuarenta y tantos…Me crié entre dos hermanas y siempre he destacado por mi belleza, cosa que en vez de ayudarme a ser mejor persona, ha hecho de mí una mujer creída, prepotente y superficial, y allá donde iba, miraba a las demás chicas por encima del hombro como si fuera la señora marquesa, por lo que siempre tuve unos delirios de grandezas que al paso de los años jamás se cumplieron…Mis padres nos educaron de la mejor manera que supieron en aquellos tiempos, o sea, llegar virgen al altar. Oír misa todos los domingos y rezar el rosario a diario, costumbre que sigo al pie de la letra…Siempre estoy rezando y cada vez que paso por una iglesia entro y rezo…Debe ser que en mi fuero interno esté esperando un milagro, aunque a éstas alturas de la vida soy consciente de que sólo yo tengo el poder…Poder que imaginaba tener, pero cuando llegaba la hora de la verdad nunca me atreví…He sido una cobarde toda la vida, además de vaga y holgazana que faltaba al instituto todos los días haciendo la rabona porque estudiar me aburría, y por eso apenas tengo estudios…En casa no sobraba el dinero pero aunque he carecido de muchas cosas, no he pasado hambre  nunca, pero sí de bonitos vestidos y buen calzado, porque la mayoría eran heredados de mi hermana la mayor…Será por eso que cada vez que veía a las otras niñas tan bien arregladas sentía rabia y mucha envidia…pues…Siempre quise ser el centro de atención de los chicos por guapa…y lo era, ¡vaya que sí! Que cada vez que venían los amigos de mis padres a casa le decían a mi madre que yo era la más bonita de las tres, lo cual siempre lo he creído y quizás eso fue lo que me hizo tanto mal…Nunca he querido estar como estaba, he sido una inconformista total aparentando y malviviendo en una falsa utopía…Jamás he querido aceptar que soy una mujer normal y corriente, además siempre he detestado a la clase obrera, y a los hombres mayores que yo los rechazaba de tal manera, que lo demostraba con los gestos de mi cara para que se dieran cuenta de lo que sentía, porque realmente siempre me han llamado la atención los jóvenes altos y guapos, aunque quisiera amar estando enamorada, cosa que hasta ahora no he sentido en mis carnes, pero la ilusión de mi vida es que me toque la lotería…pues…Me gusta el lujo, el glamur, la gente fina y elegante y lo único que me hace feliz es estar en sitios con caché y prestigio…Siempre he creído que nací para ser rica, por eso mi vida es una continua contrariedad porque jamás moví un dedo para cambiar mi situación, sino que me la solucionaran, casarme con un ricachón, vivir en una chalet al lado del mar y vivir como una marquesa…No acepto mi situación y por eso no soy feliz…Tengo una vida inventada…He pasado los mejores años de mi juventud rechazando a pretendientes tan sólo porque no los veía a la altura de mis pretensiones, y la otra mitad coqueteando con tipos muy modernos y bien vestidos, ignorando que lo único que buscaban en mí era una noche loca de placer y al otro día si te he visto no me acuerdo…Al final, viendo que se me pasaba el arroz, me casé con un militar por las estrellas que lucía y ahí empezó la tortura…pues…No estaba enamorada y cada vez que hacía el amor cerraba los ojos para no mirarle a la cara, además bebía mucho y le apestaba el aliento a alcohol, por lo que lo evitaba, pero con tal de vivir como una marquesa soportaba carretas y carretones…Y por eso estoy aquí chateando con éste hombre al otro lado del cristal que me hace soñar…Y ahí empezó mi verdadero martirio…pues…Me enamoré, ¡vaya que sí! Que me enamoré o me lo quería creer para escapar de la vida inventada con mis sueños rotos…