lunes, 2 de diciembre de 2019

DESCALZA SOBRE ARENAS DE FUEGO.- (MICRORRELATO)



El corazón me dio un vuelco cuando... Andando cuesta arriba vi a una señora aparcar su coche, cruzar la carretera y montarse en otro auto en cuyo asiento la esperaba sentado un hombre... Algo me hizo estremecer... mil punzadas atravesaron mi pecho y un nudo en la garganta me dejó sin habla sellando mi boca con hilos de fuego... Mi alma agonizante detuvo mis pesares combatiendo con los misterios de mi carne... estaba llena de dudas y dolor, los labios me temblaban, apenas podía pronunciar aquella palabra que en las noches de ensueños se mecía en mi vientre como si fuera una nana... Amantes, somos amantes... Una lágrima resbaladiza cae sobre mi rostro pensando en el ayer, cuando tú y yo nos amábamos con la ansiedad de los infieles... Te amé, ¡vaya que te amé! Te amé con toda la juventud y las ilusiones de los primeros besos lentos, esos que se alargaban en los bancos de los jardines bajo la luz de la luna, ¡qué bonito, madre mía, qué bonito...! Después  seguíamos andando juntos de las manos por callejuelas oscuras, y al menor descuido me enlazabas por la cintura para besarme otra vez... no te cansabas nunca de besarme, sobretodo donde no habían testigos de nuestras abrazos apasionados... Luego, cuando me acompañabas hasta casa, nos acariciábamos en el portal a trompicones y con prisas... Siempre con prisas... Éramos tan osados e inocentes... había tanta pasión... te amaba tanto... y ahora mírame cómo me encuentro, toda triste y desolada al ver un hombre esperando a una mujer, más o menos como hicimos la última vez que estuvimos juntos, ¿te acuerdas? Ya ves, sólo ha pasado un mes y parece como si hiciera años que no tenemos una cita, una de esas citas donde a pesar del tiempo transcurrido de los locos años de la juventud perdida, los besos siguen siendo urgentes y precipitados, y por eso... Siento recelo de aquellos abrazos a escondidas, siempre a escondidas...Era una pasión desbordada y prohibida... Me pregunto por qué todo lo prohibido es lo que más enamora los sentidos... ¡Ay Señor mío! ¡Qué debilidad la mía...! Precisamente en éste momento es cuando más temo perderlo... Tengo miedo a sucumbir... ¡Vaya palabra más antigua! ¿Quién ha hablado? Unas risas se oyen a lo lejos... Deben ser rumores que pululan por generaciones actuales... Contengo la respiración y alguien a mis espaldas se alza aclamando... Es una palabra antigua y actual a la vez...pues... Sucumbir está de moda... Hago oídos sordos a las voces y sigo caminando... Tengo miedo de volverte a ver... Hay algo dentro de mí que me inclina a seguir tus pasos... cierro los ojos, los abro y miro al cielo... Vuela mi alma por altas esferas, vuela lejos y sin tregua que seduzca mis caderas... Vuela pervirtiéndome toda entera arrastrándolo a mi vera con el señuelo voraz de la entrega sumisa y sincera, dueña de la vida y la leña que calienta la chimenea de mis venas con la caricia de su lengua... Maldita lengua que regó los encajes de mis sentimientos con sus besos de fuego elevándome hasta el mismísimo cielo, haciéndome caer como los ángeles del infierno... Y ahora me las veo y las deseo para arrancarte del pecho desde que se cruzó en mi camino esa señora que me ha traído de nuevo tu recuerdo, ese que había borrado de mi vida o así lo creía, y ahora tengo miedo...Yo, que estaba tan segura de no rendirme jamás, esa mujer me ha hecho recordar los gritos que salieron alocados de mi garganta... Sigo caminando, pero una fuerza poderosa me hace girar la cabeza y vuelvo la vista atrás... Veo dos figuras besándose a través del cristal... Un suspiro apenado escapa hacia aquél beso lento, lejos del mundanal ruido para entregarnos al deseo... Eran pasiones, sólo pasiones las que tanto gustan y atrapan, que aún a sabiendas de que no era lícitas te arrobaban el alma... Alma que prohibía cualquier sentimiento que la pusiera en evidencia... El alma es como una pompa jabonosa que al tacto con el amor explota, y por eso...Jamás dejarás de buscarme... Conoces todas mis debilidades y las pasiones que me embargan... pues... Soy como un alma errante que va recogiendo pedazos de vida, destrozos humanos que me encuentro según camino... Ladrona de frases hechas pululan por el aire a través del tiempo, o son ellas las que se mezclan con mis cabellos que vuelan atrás y adelante como si fuera una más de éste antro impersonal... Dime tú, ¿qué es lo que voy a hacer con tantas historias inacabadas y que desean siempre un final feliz? Sí, sí... sobretodo feliz... pues... Me tachan de desvergonzada, de mujer indecente y de buscona... ¿Quién habla? ¿Dónde está la dueña de esa voz? Aquí, aquí, estoy detrás... Era una señora de edad madura, algo metidita en carnes... Se dirigió hacia mí y mirándome a los ojos me dijo... Aunque vista canas y calce alpargatas, una puede seguir bailando al ritmo de salsa con movimientos sexis de cintura y caderas... y correr descalza sobre arenas de fuego hasta que lo decida el cuerpo...

jueves, 28 de noviembre de 2019

EL QUE ENCIENDE TODOS MIS BESOS.- (MICRORRELATO)



Últimamente me encontraba desequilibrada emocionalmente, necesitaba tranquilidad, darme la oportunidad de rectificar y poner orden a los sentimientos...Necesitaba respirar aire fresco... paz para mi alma... luz para mis ojos...Tenía el corazón roto en mil pedazos, era como un puzle de pasión donde ninguna pieza encajaba... Me casé muy enamorada pero al año me fue infiel, y aunque me pidió perdón, sufrí tal decepción, que la vida se me truncó...No sé si me buscó o lo encontré, quizás fuese el azar cómplice de nuestras carencias, el caso es que nos fundimos en un abrazo meramente sexual, donde las pasiones se desbocaron dando rienda a vivir bajo pecado mortal...¿Pecado mortal? Sí, sí, pecado mortal y muy grave...Se quedó observándome con ironía, no dando crédito a mis palabras...¿Crees que estamos en la época del Neandertal? No, pero ya no quiero seguir contigo...¡Sal de mi vida! Eres el puñal que raja las heridas de mi alma y mis lágrimas…¡Vete, fuera! Mira que si no te vas sucumbiré...pues...Te quiero, sabes que te quiero, pero no merece la pena seguir viéndonos...¿Cómo que no merece la pena? ¡Tú y yo merecemos la pena! ¡Nuestro amor merece la pena vivirlo! No...Es una aventura infernal y llena dolor donde tú y yo seguiremos siendo amantes sin perdón...Ayúdame a seguir mi camino, por favor, no me lo pongas tan difícil... No me hace caso, me ignora...Se acerca, me agarra fuerte, cierra sus ojos, me abraza y se funde en mi alma, y yo que siento todo su ardor, me quedo sin respiración...Corro, corro, pero cuanto más me alejo más lo siento y temo echarme a sus brazos, sobre todo si lo veo sonreír...pues...Soy mujer de sonrisa fácil...cualquier hombre podría conquistarme con tal que me mirara sonriendo...me hace gracia...no sé por qué me ocurre esto desde que era adolescente, por eso no quiero darme la vuelta y ver la cara que pone...Tengo la garganta como un volcán en llamas...se está acercando...Susurra la voz de los fantasmas que abruman mis espaldas...Espía cada paso que das para lanzarse en picado sobre tu cuerpo y dejarte sin aliento, conoce todas las artimañas que utilizas para deshacerte de él…Está encadenándote a sus piernas con las caricias de sus manos para que no sigas andando...Tengo miedo, soy muy débil, de un momento a otro cederé...Las fuerzas me flaquean, apenas puedo dar un paso sin que se me rompa el llanto...Se me nubla la vista...pues...Está poseído de tu amor, tus flaquezas, tus temores y los suspiros que te salen del pecho cuando lo sientes cerca y por eso…Jamás dejará de intentar conquistarte de nuevo para desarmarte y llevarte a su terreno…Sigue adelante, ¿no ves que te está tentando para que caigas rendida a sus brazos? Desconfía, no mires su rostro, ni a sus ojos, es ahí donde te domina...Es buen actor además de listo, conoce tu punto débil...No mires los gestos de desesperación que hace cuando se lleva las manos al pecho como si estuvieras dentro, ni cuando entrelaza los dedos rogándote un beso, tampoco mires sus brazos fuertes y musculosos, ni su torso desnudo, ya sabes que eso te pierde y te vuelve loca de pasión...No creas en sus palabras, no lo escuches...Corre, corre... escóndete, vuela alto...No olvides que las mujeres somos como el Ave Fénix, renacemos de nuestras propias cenizas...Eres valiente, sal de prisa de su encierro, da un giro a tu vida de noventa grados, te lo mereces, llevas demasiado tiempo amándolo sin nada a cambio...Lánzate al vacío sin mirar atrás, arriésgate a perder…¿Quién habla? Es él, lo sé, ¡vaya que lo sé! Es el protagonista de mis cuentos, mis poesías rotas…pues…Mientras enciendas la mecha de mis noches en vela, yo te quemaré con mis versos inacabados…Siento murmullos a mi alrededor…Quiero salir de éste ahogo que no me deja ver al hombre de mis sueños...¡El hombre de tus sueños! Sí, sí...¿Acaso no puedo soñar con quién yo quiera? No, no…si yo no digo nada, pero siempre había pensado que era yo...¡No! Ese hombre todavía no ha llegado, o sí...¿quién sabe? La vida da muchas vueltas...y lo que antes era blanco, ahora lo veo negro y por eso...Estoy dándole una oportunidad a ese hombre para que sepa que lo espero...Se fue sin mirar atrás y me quedé sin aliento...pues...No podía comprender que sin quererlo, ya lo estaba echando de menos...Aligero el paso, me paro, giro la cabeza y sigo adelante…Me devano los sesos preguntándome si lo que siento es amor o adicción a su abrazo incondicional, es una duda constante, no lo puedo remediar, pero...La vida me sonríe, sí, sí…hasta respiro mejor…¡Libre, libre como las águilas en lo alto del cielo…! Tengo ganas de cantar…Es una sensación tan excitante...me siento como una mariposa danzando sobre las rosas…¡No te quiero! Le dije gritando...No vuelvas a buscarme nunca más, que me tienes loca perdida desde el primer día que te conocí…Corro, atravieso montes y caminos llenos de espigas, me araño las piernas y me hace una herida…Me detengo, paro mis pies, miro hacia atrás y allá que está él…siempre está, es el hombre de mis sueños el que enciende todos mis besos…pues…Mientras tú los apagues en mi boca, yo te quemaré con mi fuego…

viernes, 22 de noviembre de 2019

TRAS LA SOMBRA DE MI PASIÓN.- (MICRORRELATO)



Voy trepando con los miedos de los espantos entre rocas y barrancos, y tú que me ves, me quieres detener con las garras del querer…Tengo los equilibrios emocionales barruntando tras los cañaverales, donde tú y yo nos besamos como furtivos enamorados, y ahora que ando por caminos libres y despejados, me sigues cercando las salidas con el recuerdo de tus caricias, y yo que temo caer de nuevo en tus brazos, aligero el paso por senderos y picachos…No te detengas, corre, date prisa, no mires atrás…mira que si lo ves se te vuelven los suspiros del revés…y te echarás en sus brazos, te lo comerás a besos y te enredaras con sus jadeos...pues...Bien sabes el poder que ejerce sobre tu mente y tu cuerpo, y por eso…Sigo escalando montañas con las garras de mis entrañas, miro hacia abajo y te veo con los ojos dislocados arrancándome los encajes de mi tanga y yo que siento el fuego de su deseo, lo empujo y le grito… Vete a tu infierno amigo, que necesito seguir volando en el cielo con las alas de los sentimientos... que hay un hombre que me ama sin pedirme nada a cambio, tan sólo quiere amarme tras las retamas de mis nalgas, y yo que lo necesito como agua de mayo, me dejo regar como lluvia en un vergel…pues…Estoy a falta de cariño, de amores sinceros y de pasiones románticas, esas que se ven en las películas y en las novelas que leía cuando era mocita…¿Mocita? Sonríe sorprendido del hablar tan meticuloso y antiguo, que según él había utilizado…Sí, sí… ¿acaso no entiendes lo que quiero decir? ¡Claro, como eres tan lanzado y descarado! Qué harta estaba de ese hombre que me llevaba por el valle de la amargura…siempre buscándome por todas partes, no se daba nunca por vencido…el caso es que no me disgustaba…pues…Con el pensamiento lo llamaba sin darme cuenta de que lo atraía, y no él quién me retenía…debe ser eso que llaman los duendes del infierno, o…Quizás fueran los suspiros que salen del pecho, cuando por primera vez lo sentí en mi ser, que fue entregarme a sus brazos y quedarse embrujado ante la locura de mis gritos, que sin pretenderlo siquiera, me dejé guiar por el ritmo de su pasión al estrecharme fuertemente a su cuerpo aspirándome los sentimientos más viles y canallescos que convivía en mis adentros, y yo que era tan modosita y pausada en mis años mozos, me convertí en la más osada de las mujeres de la época dorada…pues…Dorada pensaba que eran aquellos años en los cuales se decía que donde manda capitán, no manda marinero, y qué decir polizonte, una polizona de tres al cuarto, pero…Tenía personalidad, carácter y valor, lo que pasaba es que no quería hacerme notar entre todas las chicas de mi generación, hasta que me ennovié…¿Ennovié? ¿Qué es lo que dice esa mujer? Sí, sí, se dice ennovié cuando a una le sale novio…Lo estaba dejando con la boca abierta…me estaba burlando de él en toda su cara para que se diera cuenta de que de tonta no tenía nada…pues…Ese primer novio que me quería llevar al altar era feo, muy feo, además de algo paletillo, y aunque mis padres estaban locos de contentos pensando que iba a hacer una buena boda, a mí sólo me atraían los guapos, lo demás no me interesaban para nada, y en el momento que se fue a su pueblo unos días, me besé con un amigo suyo que era guapo a reventar, y no tardó un minuto en contárselo, por lo que me envió un telegrama urgente rompiendo la relación para disgusto de mis padres y alegría mía…Empecé a conocer a chicos en las discotecas hasta que me casé con un tipo alto, guapísimo y forrado de dinero, pero…Era un don Juan y después de nacer mis hijos se fue con una amiga mía y se fueron a vivir en la cochinchina, como se solía decir en mis tiempos, y por eso…Estoy pidiendo perdón en el templo donde suelo entrar cuando me encuentro buscándome porque…No me hallo, Dios mío…me siento perdida…Estoy metida en un bucle de pasión y ya no sé si lo amo o es pura necesidad…me asaltan las dudas…por otro lado creo que busca lo que no tiene en casa…pues…Está casado, pero…Pienso en él constantemente…A veces tengo miedo de mis propios sentimientos que son fuertes y desgarrados al mismo tiempo…tan débiles e intensos a la vez…es como si estuviera enloqueciendo de amor o desamor…no sé…quiero vivir…me gusta la vida, y…Viva me siento cuando me besa y lo beso…Vida es tenerte conmigo bebiendo del mismo vino del pecado…vino dulce y amargo los que nos mantienen ebrios de amor, borrachos de pasión constantemente…debe ser el elixir que fluye entre los dos…Quizás es la piedra filosofal, que sin buscarla, nos roció con el néctar de la eterna juventud…pues…Al doblar la esquina lo vi frente a mí sonriendo…estaba esperándome…quería decirme algo, y cuando pasé por su lado susurró muy despacio…¡Ay chiquitina mía…! Se adelantó a mis pasos, me tocó las piernas y sentí el deseo de su amor tras la sombra de mi pasión…       

domingo, 17 de noviembre de 2019

CON SUS BESOS PRENDIDOS EN MI ALIENTO.- (MICRORRELATO)



Y ahora resulta que me he enamorado, ya ves, a mis años… He conocido a un hombre que no para de tirarme la caña, eso es lo que dicen la gente joven…en el fondo me siento como una jovencita…Me escondo, huyo, me alejo de ti andando por los arrabales para que no te encuentres conmigo, porque si te veo, yo te juro por mi santa madre, que si te veo me abrazo a tu cuerpo y te grito al pecho… Bésame la boca hasta el último aliento, y por eso…Aquí estoy, Dios mío de mi vida, muertita de frío y llorando a lágrima viva…No sé qué hacer, qué camino tomar…Necesito salir de éste infierno en el cual vivo…Señor mío, ante ti me postro con toda humildad, te ruego que me perdones y me ayudes por favor, necesito paz para mi alma y mi corazón que lo tengo todo herido y lleno de cicatrices…cicatrices abiertas que nunca acaban de cerrar…A veces pienso que he nacido para sufrir y ser un lastre para mí misma…Siempre he creído que era especial y he mirado a todo el mundo por encima del hombro como si fuera una marquesa…Me he burlado de las personas feas y mal hechas, he despreciado a los más vulnerables haciendo gestos de ascos con mi cara, he rechazado a muchos chicos tan sólo por el hecho de darme importancia riéndome de ellos porque no tenían estudio o una buena posición, y por eso…Me casé con el primero que pasó por la puerta… Jamás sentí el más mínimo amor por él, y a medida que pasan los años, cada día me siento más desdichada…El tiempo me está pasando factura…He sido toda la vida una caprichosa y vaga…Estoy llena de orgullo y soberbia, soy irónica y prepotente…No sé quien tiene la culpa, si él por quererme tanto o yo por no poderlo ni ver…Estoy harta de todo, cansada…apenas me quedan fuerzas para seguir viviendo…me siento muy desgraciada, y por eso…Bebo mientras estoy muriendo…Muero por besarlo de nuevo y muero queriéndolo con todas las fuerzas del querer…pues…Nunca había sentido en mi boca el sabor de los besos hasta que me enamoré, y por eso… Deseo morirme porque vivir ya no puedo…Me tambaleo, mi alma se derrumba entre catacumbas…Vivo en mi propia trampa, la misma que se ensañó conmigo cuando era jovencita…Ya no, ya no soy tan joven y aún sigo como antes, como si nunca hubiera tenido derecho a ser feliz… ¿Qué me ocurre Señor mío? ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí? Estoy borracha, me mareo, la vida se me consume en un abrir y cerrar de ojos y aún sigo aquí sin hacer nada, sin mover un dedo, sin dar un paso adelante, ¿quién me ayudará a salir de éste pozo sin fondo? No veo salida, estoy a oscuras…se apaga mi voz, apenas salen los lamentos de mi garganta…me siento mayor, enferma de dolor… ¿Quién vendrá a rescatarme? Nadie, nadie…sólo yo tengo que tomar una decisión, pero…Soy tan vaga, tan redomadamente perezosa, siempre quejándome sin hacer nada…echándole la culpa de mis desgracias a los demás… ¿Qué pasa conmigo? ¿Por qué todo el mundo sale adelante menos yo? ¿A qué le tienes miedo? A todo… a todo, le tengo miedo a quedarme tirada en la calle, prefiero seguir cómodamente aquí que salir corriendo, aunque sé de antemano que debería hacerlo…Me he cobijado en el alcohol, me place beber un rato y olvidarme del mundo exterior…Vivo tras la máscara de la mentira, toda yo soy una estampa falsa de la felicidad…Soy una cobarde, sí Señor, una cobarde de la vida…pues…Por cobardía sigo en mi habitación escondida de sus gestos, sus gritos, sus malos modos…El padre de mis hijos, mi marido, al que conocí a los veinte y llevo más de treinta soportando su maltrato psicológico, sólo porque me he negado a dormir juntos en la misma habitación, hace tiempo que dormimos separados…Lo detesto, lo odio y por mucho que intente amarlo, no puedo…Es grotesco, malo, envidioso, siempre hablándome mal…todavía no sé por qué me casé sin estar enamorada…Es un verdadero tormento y cada día que pasa más, aunque a veces me da lástima, pero cuando me pide que me acueste con él siento tal rechazo que me tiemblan las piernas, las manos…se me achica el estómago y me dan ganas de salir huyendo y no volver jamás, y por eso…Bebo…bebo para olvidar mis penas… Tengo el alma aterida de frío, no encuentro consuelo en ninguna parte, todo me aburre, es como si no existiera, como si mi corazón no latiera…No sabía lo que era sentirse amada y besar con pasión hasta ahora, y para olvidarlo bebo para no escuchar sus lamentos… pues…Sé que estas llorando abrazado a mi cuerpo, y yo que lo siento suspirar en mis adentros…Moriré de amor con sus besos prendidos en mi aliento…

jueves, 14 de noviembre de 2019

CON EL AGRIDULCE DE MIS LABIOS.- (MICRORRELATO)


¡Ay madre mía! Estoy deshojando la margarita del amor…Un dos, una, dos y tres…arranco tres hojas a la vez auto convenciéndome del engaño para no entregarme a su querer…Lo odio, lo odio, lo quiero un montón, lo odio, lo odio, ya no te quiero y adiós...¡Ay Dios de mi vida! ¡Ojalá se le rompa el alma a pedazos y se desangre de amor! ¡Ojalá lo consuma el llanto y grite de dolor! No, no...¡Perdóname Dios mío! No está bien lo que pienso, perdóname por favor...No sé lo que me digo, estoy perdida, no me hallo, me encuentro sola, aturdida, mi cabeza desatina, mi corazón se debilita... Tengo los demonios encendidos de rabia y furia, están pidiendo justicia por mi vida y la tuya...Me has engañado, ¡maldita sea tu estampa! ¡Ojalá sufras lo mismo que yo y te duela hasta la respiración! ¿Qué me has hecho? ¡Míralo ahí! Ni se inmuta, es tan falso...¡Hipócrita que eres un hipócrita! Siempre haciéndote el santo antes de embadurnarme con tu lengua de sapo…Me has matado a golpes de sexo y has violado mis sentimientos de mujer honrada, hijo de mala madre...Voy por la calle toda furiosa, llenita de odio y malos pensamientos...Siento el veneno de tu pecho mezclándose con mis jadeos, y lo único que deseo es que te quemes con tu propio fuego y ardas en los infiernos de tu cuerpo...Te juro por mi santa madre que vas a derramar lágrimas de sangre, y hasta que el desaliento no estalle en tus sienes, no voy a dejar de echar maldiciones al viento...pues...Eso es lo que siento en mis manos cada vez que salgo y no te veo...Pasos tras paso se me va la vida caminando, y... Me arranco los cabellos, me rajo las vestiduras y lloro combatiendo contra las embestidas de los recuerdos...No te busqué, bien sabes que no fui yo la que salía a tu encuentro para llenarte la boca de besos, que hasta que no lo conseguiste no paraste, y después de eso querías más y más...Te presentaste en mis puertas con los deseos del ayer...Ese ayer lejano que tenía olvidado y que rescataste con la insistencia del amante apasionado y hombre desesperado...pues... Desesperado por besar mi boca estabas con el ardor de tus manos en mis nalgas, que fue rozarme y abrirte mis carnes en canal con la furia de un volcán y después de eso...Empezaste a exigirme más y más, con tal desesperación y deseo, que me arrancaste todos los sentimientos del alma...y de mi cuerpo…y yo que estaba fría y abandonada, me dejé hacer con la esencia de tu querer y mis ansias de mujer…¡Callad! No parpadeáis siquiera que estoy escuchando al viento la pregunta que lo embarga de desconsuelo...¿Me quieres? Te quiero...le contesto...Lo sé...¿Lo sabes? Sí, lo sé...lo mismo que nunca vas a olvidarme...Lo miro, le sonrío y le digo...Tú tampoco me olvidas, ¿verdad? Se calla, no dice nada, se da la vuelta y se va, pero algo en mi interior me dice que siempre piensa en mí, porque...Si no fuera así, yo no estaría gritando mis lamentos al cielo y echando mis iras al infierno...Ese infierno en el cual vivo desde que me dijiste adiós, y yo... Mientras tanto sigo pensando en ti con el corazón destrozado, que no hay día que no te sienta a mi lado con el agridulce de mis labios...Cuánto me duele tu recuerdo…cuánto vida mía, cuánto…no te imaginas cómo te estoy extrañando…tengo la piel desnuda y las manos vacías desde que te fuiste de mi lado…Jamás podré retener en mi boca el ardor de otros labios que no sean los tuyos, que me gritan y me queman como si fueras la mecha que enciende mi candela…pues…Cuando me besas se me encienden las carnes y me siento libre como ave de paso volando por los cielos, pero cuando me acaricias, ¡madre mía! Cuando me acaricias se me va la vida entre suspiros y risas y tú que no te esperas ésta alegría mía, cabalgas sobre mi cuerpo como los jinetes del apocalipsis luchando contra colinas de fuego…