domingo, 17 de diciembre de 2017

MUERO POR BESARTE DE NUEVO.- (MICRORRELATO)




Estando tan sola como estaba me dio por evadirme un rato con un amigo…Es un amigo con derecho a roce y aunque no estoy enamorada de él, me dejo querer para olvidarte…Lo beso, lo abrazo y me escondo tras su sonrisa aniñada donde me refugio de mi dolor, abandonándome a sus manos locas de pasión… Manos libres y traviesas que dibujan en mi cuerpo un arco iris de color, dejándome mecer por el vaivén de su ímpetu y frenesí…Nos perdemos por carreteras solitarias, y entre parajes sombríos se detiene para besarme como  joven enamorado…y luego…no pasa nada…cada uno en su casa…Más tarde me llama y me insiste en vernos otra vez. Me dice que me necesita, que lo he vuelto loco y que tiene ganas de algo más que unos besos retorcidos con las prisas del retornar…Y yo que estoy tan olvidada de ti lo llamo y le digo…ven que te voy a querer...Lo invito a mi casa, lo llevo a mi cama y me entrego entre risas y lágrimas…Y por eso me encuentro andando sola por la calle, sintiendo el aire fresco en mi cara, recorriendo los mismos pasos cogidos de las manos, parándome en el banco donde tú y yo nos besamos, ¿te acuerdas? Quería atrapar un poquito de ti, un pedacito de pasión, traerte de nuevo a mí…pues…Es tanta la agonía que siento en mi alma que no puedo evitar el llanto…Las lágrimas salen brotando de mis ojos al recordarte amor mío, porque ya estoy dudando…será que la impaciencia me agota. Me invaden los temores, los malos pensamientos se adueñan de mi ser…Me pregunto si alguna vez me has querido de verdad…por eso me dejé querer por él…Hoy te extrañé mucho mi amor…sentí tu llamada…Hoy te escuché decir…Muero por besarte de nuevo…No sabes cuánto lloré pensando en la tristeza de tu alma si supieras de mis cuitas…Tengo tanto que contarte desde que te fuiste de mi lado…desapareciste sin decirme nada…apenas me dio tiempo a reflexionar…Un año…ha pasado un año ya…parece mentira…¡qué rápido pasa el tiempo…! Tengo ansias de ti…te deseo cada día más…te necesito tanto…Echo de menos tus frases engañosas…sí, sí…pienso que eran engañosas…pues…Hoy me doy cuenta de la realidad…la tuya, la que tantas veces me decías que me querías más que a tu vida, y yo me lo creía, ¡por Dios! ¡Qué inocente he sido…! Siempre confiando en ti. No me daba cuenta que estaba viviendo en una nube de algodón…Toda la historia de amor basada en una pantomima, una fantasía más de las mías sin darme cuenta de que todos nuestros encuentros eran falsos, llenos de las mentiras que me decías…A pesar de todo sigo amándote, ¡fíjate si soy tonta! Después de descubrir tu hipocresía…te quería tanto…porque yo te quería de verdad, ¿te enteras? Y éste hombre que me dice piropos lindos y graciosos…éste hombre alto, grande y simpático…éste hombre me hace reír…me saca una sonrisa de los labios y junto a él vuelvo a resurgir como hembra y como mujer…Esa mujer a la que tú has utilizado para recreo propio, que ha perdonado tus infidelidades, tus entradas y salidas y a la que luego acudías arrodillado pidiéndole perdón… ¡Qué cosas…! Con el dolor que me causaba, te perdonaba, siempre te perdonaba y te recibía con los brazos abiertos…estaba tan enamorada de ti… eres tan fogoso…me decías unas cosas tan ardientes…sacaste la hembra que habitaba en mí…hasta me convertiste en una mujerzuela a la cual hacía lo que querías con tus gestos de pasión, que nada más mirarme ya sabía yo lo que deseaban…esas miradas apasionadas a las que siempre cedía mis más íntimos sentimientos…libres y osados…Y ahora me siento abandonada… Estoy a la merced del vaivén de las desventuras, cayendo en los brazos de éste amigo con derecho a roce, que sin quererlo ni sentirlo en mis anhelos me lo como a besos hasta el desespero…pero… ¿Por qué será que no te olvido? ¿Por qué será que aún estás latente en mis delirios? Siempre en mi mente como un ente solitario pidiendo amor, exigiéndome reclamo para que no pueda olvidarte nunca…Es locura, es obsesión, una aventura más de éste avatar que no me deja salir de ti como si hubiéramos llegado al mundo juntos al nacer…Quizás nunca te desprendas de mí o yo de ti como un aliento errante, dependiendo el uno del otro, unidos en éste loco devenir, respirando del mismo aire, vagando a la deriva de las emociones mentales sin más…pues…Dicen las malas lenguas que el pensamiento es libre, y que va al albedrío de su ente y vestigio… y verdad debe ser cuando no hay manera de echarte de mi ser, que vienes cuando quieres, te da la gana y se te antoja… y vienen los besos, nuestros encuentros, nuestros abrazos…y yo digo… ¿por qué no te vas de mi vida de una vez? y el recuerdo me contesta… Porque yo sigo queriéndote en mi vida, aunque no pueda tenerte… Si tú supieras lo que me acuerdo de ti…si tú supieras el vacío que siento en mi boca que está toda loca ausente de ti…si tú supieras lo largo que se me hacen los días y los meses…si tú supieras que hay horas que me duelen hasta los recuerdos por no poder verte, sentirte, tenerte en mis brazos de nuevo y decirte al oído…muero por darte un beso…Y yo que te siento en mi aliento vagando al compás del viento te susurro en silencio…Muero por besarte de nuevo…

sábado, 9 de diciembre de 2017

CON LA CANDELA DE SUS SENTIMIENTOS.- (MICRORRELATO)



Me muero, me muero, le dije…voy a morirme si no estoy contigo de nuevo…Deambulando voy por los senderos de la muerte porque morir quería…Nada tenía sentido para mí, sólo deseaba perderme, irme lo más lejos de aquí y no regresar jamás…Llevaba tantos días sin tener noticias de ti que el techo se me caía encima y encerrada como estaba, sentía que las cuatros paredes me oprimían el alma y la razón…No entendía qué era lo que te apartó de mí, si mi forma de ser tan posesiva y dominante o es que ya no me amabas como antes…El caso que me veo hablando sola por las calles tan alto que muchas personas se me quedan mirando como diciendo…Pobre mujer, se le ha ido la cabeza…pues…A veces me revuelvo contra mí misma de tal manera que se me escuchan las represalias que me hago siendo tan mal pensada…no sé porqué soy tan desconfiada…siempre me lo decías, que me inventaba las cosas…cuántas veces me tachaste de mentirosa…Es verdad, tienes razón, no sabes la cantidad de mentiras que te he dicho…quizás tenía miedo de perderte, y por eso escondía algunas verdades…como la de aquél tipo que conocí que no paraba de tirarme los tejos…Era un treintañero de cuidado, ¡un verdadero buitre! Esos que les encantan elegir a sus víctimas oteando el horizonte y mira por dónde me puso las garras encima, y no había forma de quitármelo…Lo miré de reojillo cuando se puso a mi lado como si fuera un amigo de toda la vida…Estaba todo cachas, seguro que no salía del gimnasio haciendo pesas porque era músculos definidos desde las cabeza a los pies, y el torso era una tableta de chocolate, como se dice ahora, que daban ganas hasta de pasarle la lengua de arriba abajo y comérselo a bocado limpio sin dejar ni un resquicio de piel, de lo rico que estaba, además era guapo a reventar y tenía una sonrisa preciosa de niño travieso, y una seguridad hablando, vamos el típico ligón, esos que no hay mujer que se le resista, sobre todo cuando me dijo…Guapa, eres lo más bonito que me ha sucedido esta mañana…¡Madre mía lo que me dijo éste tío! Cada vez que lo recuerdo me entra una alegría por el cuerpo que me subo por las paredes…Reconozco que me gustaba la idea de pasar un rato con él, darme un capricho…a punto estuve, bien lo sabe Dios del cielo, pero me daba rabia y coraje porque tenía veinte años menos que yo…Era uno de esos tipos que se creen que una mujer mayorcita, de buen ver, como suelen decir ellos, de edad madura, caminando solita por la calle, moviendo las caderas de manera pausada y tranquila, femenina y coqueta, de mirada ausente, perdida entre callejuelas está con ganas de tirárselo a muerte como una arrastrada, ¡no lo soporto! Es algo que me subleva y me pone a parir de un burro…pero…Éste tipo tenía un no sé qué que me seducía…quizás fuera su labia rápida y espontánea…su jeta tan dura…era el típico guaperas que se las llevaba de calle a todas las jovencitas, de eso estaba segura, porque estaba como un tren de bueno, y en ese momento de mi vida me daba igual…Le seguí el juego con la convención de llevármelo a mi terreno y si quería tema, lo iba a tener a mi manera, como quería y cuando quisiera, así que haciéndome la interesante y cuidando las formas, como decía mi madre cuando era niña…Hijita hay que guardar la compostura…Los chicos de hoy en día vais al grano y en lo único que pensáis es en sexo duro y puro, pero, ¡vamos hombre! ¿Tú qué te has creído, que yo me voy con cualquiera? Que a mí me gusta que me enamoren los sentidos…Sí, sí, pero que al final, ¡Zas, te la meten como todos! ¡Madre mía de mi vida, qué bestia! Muy guapo, pero un verdadero animal de tomo y lomo…Y yo que creía que era un caballero…Ahí me di cuenta de lo desfasada que estaba…Por un momento se me fue la pinza dándole aliento a la idea de llevármelo a la cama, menos mal que reaccioné a tiempo…pues…Te imaginé en tu casa, triste, lloroso y solo…sin mí…preguntándote qué ocurre en mi vida, mi alma, mi corazón… ¿Qué pienso ahora que ya no estás a mi lado? ¿Dónde voy y con quién estoy tantas horas en la que tú me buscas en el cielo y no me ves? Y yo que te escucho en los suspiros del viento le susurro al oído de los aires…Estoy esperando que me digas te quiero todavía…espérame, ten paciencia…y no te alejes más de mi vera que se me rompe la garganta del llanto por tu ausencia…Y por eso no me fui con él, sino que sigo esperándote amor mío, porque me dijiste…No te mueras sin mí, por Dios, no te vayas sin mí…espérame, que si mueres, morimos los dos…Entonces le dije…No me gustan los hombres jóvenes para mí, lo siento...pues...Algunos se creen los amos del universo, y se piensan que una está ansiosa de puro sexo, no, no...para nada, que me gusta un hombre de mi edad, esos que por la mañana te los cruzas en la calle andando y te miran de arriba abajo desnudándote, y ves un cielo rojo como el fuego…y al atardecer te besa y sientes en tu cuerpo relámpagos y truenos…y anocheces en sus brazos rodeándote la cintura con sus manos susurrándote en las espaldas...te comía enterita, vida mía...y antes del amanecer te despiertas con la candela de sus sentimientos en la puertas del infierno, y la apagas con los suspiros que te salen del pecho…y de tus húmedos besos…

domingo, 3 de diciembre de 2017

TODAVÍA ESTÁS PARA UN SALTO.- (MICRORRELATO)



Me encontraba decaída aquella mañana, así que decidí alejarme lo más posible…¡Aire! Pensé para mis adentros…Lo llamé por teléfono para decirle que lo nuestro se había acabado. Hacía más de un año que la relación iba de mal en peor, no sé si por culpa de mis enfermizos celos, o porque lo sentía cada vez más huidizo y lejano, el caso es que pensé que lo mejor era dejarlo de ver para que me echara de menos o yo a él… pues...Me estaba desequilibrando emocionalmente y robando el sueño…Estaba harta de sus desplantes y sus malos royos, además tantas discusiones me estaban agobiando, y aunque lo quería más que a mi vida, por primera vez me enfrenté a mis miedos y le planté cara…Mi corazón se estaba volviendo frío e inánime…pues…Tenía la sensación de que me engañaba con otra, que no eran celos infundados, sino algo ahí latente que las mujeres enamoradas presentimos…ese poco interés en verme como antes a diario…Ya no me decía te quiero con tanto énfasis…y yo...Necesito que me lo digas, mi amor, ya me conoces, lo sabes muy bien y no una vez nada más…sino dos y tres…quizás te agobié…Lo siento corazón mío…Soy esa clase de mujer posesiva que avasalla y agota hasta al más paciente de los hombres, y yo te lo digo con todas las fuerzas de mi corazón cuando te abrazo…y te siento en mis adentros…y tú…Sólo me buscas para tener sexo, rápido y en cualquier momento como si fueras un perro…Y por eso me encuentro chateando con un tipo que me está sacando de quicio, no por su osadía tan pertinaz, sino porque, a pesar de toda su letanía sexual me gustaba a rabiar, ¡vaya que sí! Que me tenía loquita como una quinceañera auténtica, inocente y locuaz…Últimamente tenía muchísimas solicitudes de jóvenes galantes, o así me lo parecían a mí, hasta que llegaban a decirme tesoro, hermosa y bombón, pero lo que ya me fastidiaba era que me dijeran que estaban muy solito esa tarde. Al momento me daba cuenta a donde querían ir a parar, sobre todo cuando me preguntaban si tenía Skpe, así que sin más dilaciones los bloqueaba. Otras veces eran solicitudes de hombres de mi edad que nada más aceptarlo me mandan una foto en posición de ataque, ¡madre mía! Éstos eran corrosivos para la mente humana porque estaban de lo más ridículos con esas poses de machos cabríos, con todos mis respetos hacia ellos, pero es que mataban la vista, ¡por Dios! Hasta que lo conocí…Yo no sabía que me podía enamorar de nuevo, pero se ve que una no escarmienta o está diseñada desde el nacimiento para amar hasta el último aliento…o…Quizás un alma errante se instaló en mi interior en unos de esos paseos por las calles cuando me pierdo entre mis pensamientos, dándole vida y aliento a todos los sentimientos puros…y deshonestos, porque a veces me asusto hasta de mis propios deseos que son ardientes como el fuego…y me miro al espejo y me digo…Estás traspasando todas las reglas del buen comportamiento en una mujer con canas…y con las marcas de la edad en el rostro…y en las nalgas…Pero cuando cierro los ojos me siento como una colegiala que se quedó atrapada en los sueños de ilusiones y esperanzas, esas que nunca se pierden ni en la madurez…ni en las canas…Poco a poco me fui enganchando a sus citas por las tardes de los sábados y para ser sincera me dislocaban la vergüenza y los buenos principios, llegando a tener dudas de mi autoestima y mi integridad física, porque esas sensaciones que experimentaba en los orígenes de mi cuerpo no eran decentes…Eran verdes, verdes…Como las gotas del rocío de la noche posados en sus hojas verdes…Así me sentía yo antes del alba…Me gustaba, me atraía y me seducía…Tenía una labia atrevida y osada, la cual me hacía pensar que me deseaba como mujer y como animal…Eran unas conversaciones calenturientas y de lo más sugerentes, haciéndome perder las formas y las palabras que una señora decente jamás debería, y menos caer en las redes de éste tipo que era un desalmado total, sinvergüenza y voraz…pero a mí me tenía encandilada…No sé porqué caí tan bajo…Debe ser por hacerte daño o porque me gustaba sentirme deseada aunque fuera en manos de un degradado infernal, que aún sabiéndolo me daba igual con tal de no pensar en ti jamás…Hasta que la curiosidad se apoderó de mis entretelas y los celos también, lo reconozco, que hizo presencia en mis carnes, y quería saber quién era éste hombre que tantas frases ardientes arrancó de mi lengua volviéndome una sinvergüenza…o…Sepa Dios quién se cruzó en mis sienes…quizás…Una señora, que como yo, por celos y despecho cayó en la red de un depredador sexual…pues…Espiando en su muro pude ver que sólo tenía contactos de mujeres, la mayoría viudas, separadas, y según leía en los perfiles, de edad madura, guapetonas, hermosas y como él me decía…Todavía estás para un salto…

miércoles, 29 de noviembre de 2017

A FUEGO LENTO TÚ ME VAS A QUEMAR.- (MICRORRELATO)





Llorando por la calle andando voy... Muero si no tengo pronto noticias tuyas...Dime al menos que sigues pensando en mí...Son las dudas razonables que me invaden cada mañana y cada tarde y corro buscándote por todas partes…No puedo mantenerme en pie, no me hallo, no sé qué hacer…Estaba desesperada, nada tenía sentido para mí, no podía comprender que aquel día me dijeras más de mil veces que era la mujer de tu vida y ahora, fíjate cómo me has dejado, toda rota, decaída y vacía…De nuevo me veo caminando por las grandes avenidas…pues…Todo mi afán era perderme entre la gente…No tenía ganas de encontrarme con ninguna conocida o amiga, sobre todo con esas que con tal que te ven sola y triste ya están indagando sin preguntar, y yo que estaba con la moral por los suelos, seguro que me derrumbo y te pongo verde como hoja de perejil…pues…Me arden los sentimientos y a cada paso que doy el viento aviva las llamas de mis suspiros ahogados, tristes y apagados…Apenas puedo respirar el aire que entra y sale en mi atormentado corazón, siempre nostálgico de ti…Quiero morirme porque la vida sin ti no vale nada…No existo…Ando porque tengo piernas y como una autómata de las calles soy la reina, que me traen y me llevan perdida en un desierto de arenas movedizas, sin ley ni prisas, donde mil ojos hambrientos me acechan…Esos hombres que sólo piensan en sábanas calientes, y yo demasiado espontánea y visceral...pero...En mi corazón metido estás como si fueras el tic tac de las manecillas de un reloj, donde tú eres cada segundo de mí latir…Quería llorar y las lágrimas se quedaron dentro de mi pecho. Tan sólo la garganta se hacía eco de los reproches que se atropellaban en un grito desesperado por arrancarte de mi lecho...Necesito decirte a la cara lo que me duele tu silencio...es vil y mortal…Toda yo era un diablo lleno de veneno y deseaba que padeciera la misma agonía…pues…No entendía nada, ni comprendía el por qué de tanto mutismo…Mil preguntas acechan mis noches y mis días…y mis tardes derramando lágrimas aquí como si fuera una herida sangrante y en carne viva…Estoy triste mi amor, te extraño...No puedo dormir, no puedo vivir sin ti, me siento morir... Ven rápido, ven pronto, mira que se me rompen los silencios y le grito al viento los peores deseos...No despiertes los demonios de mi cuerpo, no dejes que me dobleguen la cordura, ya sabes que son fuertes y poderosos y arrasan todo lo que pillan en el camino haciendo de mí la peor de las mujeres cuando se sienten despechadas…Soy débil y miserable, capaz de irme con cualquiera con tal de que me veas, sufras y sepas a quién te enfrentas…No, miento…no puedo porque te quiero a morir…Me encaminé por barrios periféricos y cuando me di cuenta mis pasos me llevaron hasta un mural lleno de grafitis y pintadas…Un personaje vestido de negro hasta las cejas, agachado, ancho de espaldas, por lo que deduje que era un tío, estaba acabando de escribir…A fuego lento tú me vas a quemar…Me quedé impávida leyéndolas y un chorro de lágrimas invadieron mis ojos seguidos de espasmos nerviosos, y el hombre al oírme se volvió…Salí corriendo sin volver la vista atrás…Parecía que me hubiera adivinado el pensamiento, y como una chispa de fuego saltó por los aires escapando de mis sentimientos los quejidos y los pesares dando a parar justo allí, delante mía… pues…Así me sentía aquella mañana fría y gris cuando mis ojos tropezaron con estas palabras…Entonces no le di la importancia del verdadero mensaje que transmitían, tan sólo pensaba en mi dolor, ese dolor punzante que lacera el alma poco a poco y mata… No paro de pensar en ti... Tú siempre estás en mí... ¿Qué me distes para que no pueda arrancarte de mi corazón? Hay quien dice que la culpa la tienen los besos porque se entremezclan los sabores de los sentimientos, y yo me pregunto… ¿No será que le pusiste algún brebaje o una pócima salvaje para volverme adictas a ellos? O…Quizás me gustaron tanto que te sigo en el rastro de mis labios…pues…A veces me los muerdo entre sueños y…te siento… Es como si lo estuvieras acariciando del calor que emanan de ellos que me derriten hasta los pensamientos, ¡fíjate cómo será de ardientes mis deseos! Que si te los contara te quedarías medio muerto…y es que muero por tus besos…y eso que tú y yo sabemos…y la intimidad también, que es testigo cómplice de los deslices de mi cuerpo, hasta que se desvanecen los gemidos por el eco...pues...En la oscuridad de la noche siento las caricias de tus manos alrededor de mis cabellos y me dices…aunque no esté contigo…te llevo metida en mi pecho…y antes de amanecer despierto toda sudosa y sedienta por tus besos…Fue entonces cuando abrí los ojos y te vi escribiendo aquella frase en la pared…A fuego lento tú me vas a quemar…


domingo, 19 de noviembre de 2017

CONVIVIENDO CONMIGO.- (MICRORRELATO)




Dicen las malas lenguas que quien mucho se ausenta, pronto dejará de ser hacer falta y yo me pregunto… ¿Porqué te necesito tanto para mi existir? No te mereces la ansiedad que siento por ti, no te mereces mi llanto, no te mereces que sufra tanto, así que he decidido seguir adelante…pues…No voy a dejar que manejes los delirios de mis sentimientos ni que manejes los hilos de mi cuerpo, estoy harta de tanto te quiero y no te quiero, de tantas dudas en tus razonamientos, y lo único que vas a conseguir es que me enamore de otro, ¿te enteras? porque yo nací para amar y ser amada y si tú no sabes quererme, caminito de plata para tus pies…No, no…me engaño, miento, no paro de pensar en ti y eso debe ser porque tú no me sueltas, ya me lo dijiste una vez que era para ti…o para nadie… El pensamiento era el único hilo de conexión que nos unía en nuestro diario avatar…Ni siquiera podía sentirme sola, lo mismo que te ocurría a ti, y por eso te alejaste de mí…pero, ¿sabes qué te digo? Que no me importa tanto como antes, que ya no sufro de aquella forma en la que me escondía llorando por la esquinas, o me quedaba encerrada en casa días enteros sin que me diera el aire…No, no, para nada, que ahora salgo toda airosa y con ganas de gritar al mundo entero que ya no me duele tanto tu olvido…pues…Pensaba que ya no me deseabas como antes, que ya no me querías y que ansiabas olvidarme para siempre, pero se ve que ese hilo que nos unen jamás se podrá romper…Quizás fue un hilo soldado a fuego lento con aquellas palabras que me dijiste…Eternamente enamorado de ti…¿Te acuerdas? Aún laten en mi corazón…Y eso es lo que me atrajo de ti, precisamente esas palabras que me persiguen por donde quiera que vaya y aunque quisiera irme lo más lejos posible, al final me encuentras…Debe ser que me conoces tan bien, que me adivinas el pensamiento adelantándote a mis emociones, por eso cuando me viste tan triste, te acercaste a mi lado para decirme…Estas muy guapa…Tú también, te contesté…Parecíamos dos chiquillos perdidos sin saber cómo actuar después de una pelea infantil…Demasiadas ausencias sin sentido estaban haciendo mella en mí, de tal manera que poco a poco te ibas alejando, y los besos que me dabas en la boca se perdieron en el camino del olvido, pero mi carne y mi piel aun los necesitaban tener…Debe ser que tuvieran memoria o hechizo, no lo sé, quizás esa pizquita de locura irracional me hizo esclava del flechazo carnal, donde no existen ni leyes ni control, y sólo mandaban los latidos de mi corazón danzando al ritmo de su amor…A veces me sentía como si fuera la última romántica del siglo veinte a la antigua usanza, padeciendo y penando por ti, esperándote…Siempre esperando un gesto que me hiciera correr hacia tus brazos como una colegiala…Otras en cambio me veía como una descarada y atrevida mujer transgrediendo las leyes de la naturaleza, siguiendo sin pudor ni vergüenzas los instintos primitivos de mi osadía, mostrándome tal cual, provocando en ti tal lujuria que te llevaba a mi terreno y hacías lo que te pedían las ansias de mi cuerpo…pues…Me gusta el aroma que despide tu piel, me encanta, ya sabes que me subyuga y me dan ganas de abrazarte y comerte a besos lentos, debe ser eso que llaman la química, no sé…Quizás es lo que despierta tanto deseo en mí por ti, que siento unos impulsos caninos como si estuviera en celo, ¡qué vergüenza por Dios! Con lo recatada que era antes y fíjate en lo que me has convertido, en una salvaje inmunda a la que tienes que saciar hasta que se agotan todas mis ansias de devorar…pues…Devorarte quisiera cada vez que pasas por mi vera, y tú que lo sabes, me persigues por todas partes, casi pegado a mis espaldas, rozándome los hombros, la cintura con las manos, echándome la respiración en lo alto, emanando de tu cuerpo ese aroma que me enloquece y me presiona…Me encanta su arrogancia, su piel, su presencia era toda entera como un abrazo para mí…Su mirada de fuego me subyugaba en el recuerdo…Su instinto animal desprendiendo de sus carnes una fragancia de deseo…que…Como si fueras un perro callejero me induces a seguirte por los rincones para liarnos a mordiscos, saciando todo lo que nos pide el cuerpo que son cosas de intimidades por las cuales desfallezco…Era como si en vez de él fuera yo, siempre dentro de mi mente, mi alma, mi sexo…Estaba conviviendo conmigo… Yo sabía de ti sin verte, lo mismo que tú te percatabas de mi estado emocional…Parecía cosa de brujería, pura magia, esto de entrever cómo estaba el otro aún en la distancia de la lejanía, pero siempre cercana del alma, unidos por los deseos de la carne y separados por el destino, inmersos el uno en la mente del otro, sabiendo cada paso y cada sentimiento…Los momentos de rabia y enojo, la pena, los celos, el llanto, la tristeza, la alegría…el dolor de la ausencia…pero…Cada vez que me buscas me encuentras porque te espero y sabes que estoy, fundiéndonos en un abrazo pasional…pues…Somos una pareja de adultos, mayores de edad, ya pasamos los sesentas años y seguimos viviendo en la etapa de la pasión juvenil… Dos jóvenes enamorados dentro de un cuerpo que no respeta el paso de los años…Dos adolescentes eternamente inmersos en un alma joven, teniendo canas en el pelo, arrugas en el rostro y el cuerpo marcado por el paso de los años, con la piel siempre alerta a las caricias del ayer, siendo hoy…pues…Los latidos siguen siendo pasionales y desbocados... en su máximo esplendor de los años mozos, sintiendo las mismas ilusiones, miedos, inseguridades, celos...hasta temor a perdernos el uno al otro…y si yo muero por tus besos, tú sientes pavor a que mis los míos se los lleve otro hombre, porque sabes cómo beso…y de qué manera…