domingo, 15 de octubre de 2017

NO HAY OTRA MÁS QUE TÚ.- (MICRORRELATO)



Algo había en él que me atrajo la atención, no sé lo que sería, pero no paro de pensar en la primera vez que lo vi…Quizás su porte sencillo y elegante a la vez cuando se quitó los guantes, las gafas oscuras, el casco de motero…Su tímida sonrisa, la manera de mirarme con humildad, como si tuviera miedo a no gustarme, ¡madre mía de mi vida…! Me gustó antes de llegar que hasta el corazón me lo puso a palpitar…un flechazo de esos que dicen por ahí…Cupido supo hacer bien su trabajo…Era como si me estuviera buscando o esperando, lo mismo que yo…pues…Un hombre y una mujer están a punto de viajar en el tiempo…Dos almas gemelas, dos medias naranjas perdidas en éste avatar de las redes sociales como es Internet, gran espacio para navegar tú y yo…Un cruce de camino quizás los empujen a caminar juntos por las sendas de la felicidad… No sé qué es lo que pasó, pero desde que lo conocí no paro de pensar en él… ¿Por qué te pienso mi amor? ¿Por qué no te olvido? A veces creo que me quieres llamar para decirme algo importante para mi vida…calmar mi alma, soliviantar mis tristezas, acariciar mis sentimientos…Tengo que averiguar qué es lo que ocurre a mi alrededor…pues… Ese hombre al que una mañana mis labios entregué me llama con el rastro que dejó en mis besos…Me habla con los sentimientos que tiene galopando en su pecho como potrillo desbocado…Me dice que me quiere, que no me olvida, que me ama y que se desvive por una sonrisa de las mías, y que si pasa un solo día más sin verme se le irá la vida… y yo que estoy loquita por volverlo a ver, lo escucho y le digo…No te muevas de ahí que ya mismo estoy contigo otra vez…pues…Tengo tus ojos llameándome en silencio y los suspiros de tu pecho sacuden mi garganta como lágrimas al viento…Me ama en la soledad de sus mañanas, sus noches y en sus horas bravas le laten las sienes con las escapadas tras las paredes de mis andanzas…y…En mis sueños te veo triste, apenado, dolorido el corazón, con las manos vacías de mi cuerpo y el llanto a punto de romper…Y antes de amanecer me dice…Siento la boca seca, ávida de tus labios locos y carnosos…Sólo son palabras sueltas al aire que recojo cuando ando por las calles donde le di todos mis besos… Alientos errantes que aún siguen pululando por esos caminos solitarios, callejones estrechos donde no había nadie… Y tú todo ansioso me amarrabas a tu anclaje, mirándome a los ojos siempre ardientes por ti…Esa fuerza salvaje que te domina cuando me oyes gemir de placer, enloquecen mis suspiros y desfallezco de amor, saliendo de mi boca palabras desbocadas de pura pasión desatándome con furia salvaje arrimándome a ti como pavesa en tu candil… y por eso…Jamás me daré por vencida porque…Lo veo en la lejanía batallando contra la fuerza poderosa de sus sentimientos, que por más que se aleje de mí, más cerca le siento… Esa furia ciega que te atrapa entre las iras de tus pensamientos, van pululando por el aire como ráfagas de lamentos, y me palpitan en el cerebro desde el primer momento que le entregué todos mis besos, y por eso me siento frente a ti y te digo con el corazón en la mano…Si yo encontrara unos labios como los tuyos, madre mía de mi vida, te juro por lo más sagrado que siempre te querría…Si yo encontrara esa boca de sonrisa picarona, no sé lo que haría…Si yo encontrara unos ojos mirándome al rostro como tú lo hacías, entonces me volvería loca y no te dejaría marchar de mi lado jamás… Si yo encontrara en el camino de la vida ese hombre al que amé tan sólo un día…lo amarraría a mi cintura y no habría fuerza humana que me lo pudiera arrancar…pues…Fuiste aire fresco en la tormenta de mis pensamientos, rayo de luz en la oscuridad de mis noches y brisa marina en los amaneceres de mi corazón que de tanto dolor apenas sentía su latir, tan sólo las piernas eran las que seguían su devenir y los brazos los que te buscaban por ahí… Por un beso, nada más que por un beso me enamoré de ti y desde entonces ando perdida buscándote en las huellas de tus andanzas, siguiendo las señales que vas dejando tras tus lágrimas que se deslizan por tus pensamientos y salen como gotas de lluvia humedeciendo el pavimento…y… Te espío en la lejanía de mis versos que dejo suelto para que los atrape con la agonía de tu entrecejo roto, ceñudo…partido en dos por averiguar a quién le dedico yo tan ardiente palabras de amor…y yo que lo sé, te digo y repito…No puedo olvidarte, te extraño y te echo de menos, necesito verte de nuevo para decirte todo lo que siento…Mi corazón está triste desde que no te veo, te llevo encerrado en mi pecho, y tengo la sensación de que  no quisieras irte jamás de mis adentros….pues… A veces me gritas en silencio…Eres la mujer de mi vida, mi media naranja…No hay otra más que tú…

martes, 10 de octubre de 2017

PERDIDA EN UN LABERINTO DE CRISTAL.- (MICRORRELATO)



Yo era sumisa, callada, recatada, apenas me quejaba, una niña modelo que jamás perdía la compostura, como decía mi santa madre…Estaba tan enamorada que aguantaba todos sus desplantes y desprecios con tal que no me dejara, y eran tantas las humillaciones y vejaciones por las que pasaba, que vivía completamente oprimida de como lo quería…Hoy me muestro ante ti Señor mío porque he cometido el peor de los errores de mi vida…arrastrarme a un hombre que nunca me ha querido...Gracias por hacérmelo ver aunque me duela el querer…Señor mío, hoy me postro ante ti con el corazón destrozado, roto a pedazos…pues…Mi vida es como un puzle de pasión donde sólo mandan los sentimientos que emanan de él sin orden ni control, latiendo a golpes de un amor juvenil que nunca maduró al ritmo de la edad…Éste órgano vital de mi existir, sólo se ha dedicado a llevar la sangre de un lugar a otro fluyendo por los órganos más tiernos y carnosos de mi cuerpo, regando mi cabeza de puras fantasías como si fuera todavía aquella niña que leía cuentos de hadas de príncipes y princesas, bellas doncellas y brujas malas y feas...y un sinfín de caballeros andantes que venían a rescatarme de dragones y mazmorras…He vivido dentro de una nube tanto tiempo que ni me acuerdo, pero ya sé que no quiero seguir metida en ella...Todo empezó el mismo día que lo conocí y a partir de entonces me dejé atrapar con engaños y falsas promesas de amor en las que ni él ni yo fuimos conscientes de tanta pasión…Le había entregado mi cuerpo, mis pasiones, mis pensamientos en la soledad de la noche, y mis lágrimas derramadas en la almohada, y aún sabiendo que no merecía mi llanto, lo esperaba con los brazos abiertos…pues…A éstas alturas de mi vida, ya no lo amaba, sino que lo adoraba sin remisión…A veces presentía que estaba liado con cualquier mujer que le sonreía y se tiraba varios días sin aparecer, pero lo necesitaba tanto que cuando venía daba saltos de alegría y me lo comía a besos…hasta que me harté de su mal querer…No comprendo por qué he soportado tanto tiempo a un hombre que sólo me ha utilizado como pañuelo para limpiar sus mocos. El caso es que cuando le decía que no aguantaba más y que me dejara tranquila, volvía sumiso y lloriqueando…Y por eso me encuentro desolada y triste, la cabeza llena de dudas que no paran de acecharme por todos lados, sin saber qué hacer…pues…El miedo controla mis emociones y me desestabiliza haciéndome caer siempre en la misma trampa del ayer…Las inseguridades atrapan mi mente, y un nudo de terror se centra en mi interior dándole vida a la trama que ella misma crea, escenificándolas de tal manera, que las vivo y las siento tan real y verdaderas, que la furia me ciega sin dejarme ver más allá que la existencia de su maraña…Señor mío, postrada ante ti me reafirmo y confieso que las dudas que albergaba en mi alma las mandé al infierno con todos los errores que cometí…Hoy quiero confesar que pequé contra todas normas de la sociedad por culpa de un mal querer…el suyo…y el mío…pues…No supe distinguir amor verdadero, de la ansiedad del puro deseo…ese veneno que corrompe y te arrastra a los infiernos…Señor mío, abre mis ojos, dame paz y cordura, calma mi corazón, mis brazos atenazados de horror, mis piernas destrozadas de dolor, hambrienta de venganza…Necesito que me ayudes y me digas que debo hacer. Reconozco que he perdido los nervios y he vuelto a caer de nuevo en mi propia trampa…No controlo mis emociones y mis palabras salen voraces, estrepitosas y lenguaraces, como si nunca hubiera recibido de mis padres una educación culta y respetable…A veces me debato contra mí misma, pero la furia y la rabia me domina y entorpece toda regla de civismo y me importa un bledo la gente que me rodea… ¡Oye tú! ¿Quién yo? Sí, sí tú…Ya no me atas ni te guardo la cara más, ¿te enteras? De ahora en adelante pienso salir con quien me dé la gana, y si me gusta un tío, me atrae y me seduce con sus palabras, me lo llevo a mi cama y después cada uno en su casa, y Dios en la de todas…Reconozco que me desboco y estallo como relámpagos y truenos hasta que la tormenta retumba en mi cabeza…eso es lo que me pierde a mí, y a ti el verme colérica e irritada te produce puro placer…y por eso…Jamás te volveré a llorar… pues…Yo sólo quería verte de frente, observar los gestos de tu cara, lanzarte la rabia que temblaba en mi boca para oír tus respuestas…leer en tus ojos la mentira escondida tras las pupilas de tu mirada, que yo conozco tan bien y la que siempre te delata de que no eres del todo sincero, y que por mucho que la empañas, mi corazón siempre me habla con sutileza y escenas que se pasean por mis canas…Esas hilaturas de canas blancas son las que ahora me adolecen el alma, la que me desarma y me hablan con calma…Ahora que ya eché todas mis lágrimas, las últimas que estoy derramando por tu amor, me despido de ti sin decirte adiós…pues…Esos hilos de seda blanco son los que me han hecho razonar, convenciéndome al fin de mi gran error al aferrarme a ti como una niña perdida en un laberinto de cristal…

domingo, 8 de octubre de 2017

LOS LATIDOS DEL CORAZÓN.- (MICRORRELATO)


Y ahora resulta que estoy llorando de rabia, de ver cómo se esconde de mí…Mi madre siempre decía que una mujer no debe llorar por un hombre y heme aquí, llorando como una magdalena por haber cometido el error de enamorarme de ti, y lo peor de todo, arrastrarme como una imbécil, que nada más verte salí como una zorra en tu busca para arrojarte a la cara todas mis inquietudes, el dolor que me causaba tu ausencia, ¡qué idiota…! Así te habrás crecido, pues, ¿sabes que te digo? ¡Que no me importa! En caliente no me importa, pero ahora en frío, sí…Nunca debí entregarte mis emociones ni mi intimidad…y por eso…Me siento de lo más ridícula en éstos momentos y me arrepiento de haberte dicho nada, pero la injusticia y la rabia me mata, ¿te enteras? sobre todo cuando has pasado de mí como si fuera una desconocida, como si días antes no me hubieras besado y acariciado, eso es lo que más me ha dolido…Me he sentido traicionada, pero…Será la última vez que derrame una lágrima por ti, ¡lo juro por mi santa madre! He sido muy ignorante creyendo que me amabas, ¡qué pena…! Y por eso…Voy a sacudir mi melena al viento para que se vayan todas las cargas negativas…pues…Tengo un millón de ilusiones y sueños y renaceré de nuevo…No volveré a llorar por ti jamás…Te he querido más que a nadie en el mundo y tú me has robado los suspiros, mis suaves caricias, mis besos ardientes, mis susurrantes palabras de amor, mis gritos de placer, mis frases eufóricas en la plenitud de la pasión…mis jadeos…mis gemidos…mis sentimientos...Eres una persona fría y hermética, demasiado calculadora para mi forma de ser, y lo único que te ha guiado a mí han sido mis debilidades, mis impulsos terrenales, mi vehemencia, mis ansiedades…y el poco orgullo que tengo, más bien ninguno. Mi orgullo son mis padres, mis raíces, mi tierra…y el dios de mi credo…El orgullo tan sólo lo utilizo en el baño como papel de celulosa, ¡fíjate para qué me sirve! Para nada…Creía que era la única mujer de tu vida, y me negaba a admitir que hubiera otra. Reconozco que me ha costado mucho dolor y sufrimiento, pero ya acepté la gran derrota y no lucharé por tu amor ni una sola hora de más. Sé que en tus miras existe otra mujer, aunque me lo niegues mil veces, y no comprendo por qué, parece que tengas miedo…no sé a qué…Antes me seguías por todas partes…Eras mi sombra…ahora eres la de ella…Mi único error ha sido amarte y haberme olvidado de mí, pero he aprendido a aceptarla como bagaje de la vida, dándome cuenta de que nunca me has querido…Me has engañado y te has llevado los mejores años de mi juventud…Estaba obsesionada por sus besos y sus caricias. Era adicta a ellas ¡maldita esclavitud! Lo esperaba con el alma en vilo sabiendo que estaba con otra…Se la daba de fiel y sincero conmigo y poco a poco lo fui conociendo a través de sus silencios, sus desapariciones…Intuía que daba vueltas por otras partes para no cruzarse conmigo, pero estaba tan enamorada que no lo quería ver hasta que me quité la venda cuando lo vi frente a mí, y lo que antes hacía, rozarme cualquier lado del cuerpo, que para mí eran sus besos, en ese instante salió huyendo...Fue la peor sensación de mi vida, como si me hubiera clavado un puñal por la espalda. No lo dudé un segundo...Reconozco que me dejé llevar por mis impulsos. Me rebelé contra todas las normas cívicas y los demonios de mi cuerpo florecieron del mismísimo infierno…Me enfrenté retándole y por fin pude ver claramente cómo se escondía tras la saña del traidor…Sentí en mis carnes la crudeza de su acción…Lo acorralé…¡Oye tú! ¿Quién yo? Sí, sí tú… ¿Por qué te escondes de mí? Yo no me escondo de ti…Me dijo con descaro y los labios medio cerrados…Le sonreí con la risa del sarcasmo y me di la vuelta, pero antes de seguir andando, levanté la mano en un puño con el dedo índice alzado…Lo hice con toda la rabia de mi corazón, nunca me había atrevido porque pensaba que ese gesto era vulgar. No lo sé ni me importa, pero en ese momento me dejé llevar por la ira y por los sentimientos espontáneos de mujer visceral que ama con las debilidades del alma...pues...Me cansé de deshojar la margarita, ya no soy una niña aunque sienta que mi espíritu nunca creció ni maduró. Se quedó allá, en la edad colegial, y te aprovechaste de toda esa pasión que me desborda por los cuatro costados, porque tú, lo mismo que yo, necesitas sentir en los labios besos ardientes de pasión…los míos, los que jamás volverás a besar porque ahora pertenecen a los latidos del corazón…



martes, 3 de octubre de 2017

PRESA DE SU AGONÍA.- (MICRORRELATO)



Nunca pude imaginar que me iba a enamorar de un hombre que le daba igual los sentimientos de una mujer de mi edad, ¡fíjate qué arbitrariedad! Que tan lista como creía que era, me dejé embaucar por tres tardes con tus bravatas y tu personalidad…pues…Esa osadía tuya que me causaste al abordarme aquella tarde, en la que sentía que moría entre las ruinas de mi vida, despertaron los deseos más lujuriosos de mi labia y mi piel… Esa habilidad que tienes para hilar las frases más ardientes del argot sexual, fueron las que me calentaron las manos, la lengua…y algo más…que te enteres bien…que provocaron en mi boca palabras insidiosas de mujer fatal… pues…Como marioneta me dejé manejar por los hilos de tu ansiedad, cuando me pediste que fuera tu amante con todas las letras de la morbosidad…Y yo que estaba decaída y afligida te amé con las emociones a flor de piel, rindiéndome a tus encantos y a la naturaleza de tu ser… Lo conocí a través de las redes y desde entonces no puedo vivir sin él…hasta que lo vi con mis propios ojos...No me había dado cuenta de que se estaba burlando de mí…y por eso…Me encuentro triste y abatida, llorando entre las emociones que me atrapan los sentidos y enloquecen los latidos, que están a punto de saltar por los aires como bramidos de huracán…Vivo en una constante agonía de quererte sin haberte conocido, ni haber besado tu boca ni haber rozado tus manos, y eso que me prometiste pasar una noche entera contigo, ¡fíjate qué cosas me pasan! Ni siquiera te he visto en persona, tan sólo un retrato de tu rostro sonriendo a la cámara y al fotógrafo…Quizás te la hiciera una mujer cualquiera, que como yo cayó en la red de tus mentiras, las mismas que enamoraron mis tardes solas y mi sonrisa olvidada…No te puedes imaginar el dolor que tengo, las mañanas que paso mirando tu foto, preguntándote porqué te has reído de mí…Cuántas preguntas sin respuestas a las que yo, por amor a ti, contesto como si fueras un buen hombre, una buena persona, que se te fue de las manos sin querer, y que en el fondo, cuando me decías aquellas cosas, las sentía de corazón, ¡qué venda tenía madre mía! Te disculpo y te perdono porque seguramente no te dabas cuenta de nada, y jamás pensaste que me enamorabas el alma, mi amor…pero…Tengo los sentimientos en cal viva y una herida en el pecho abierta en canal…Me tiembla el alma y el corazón…se tambalea mi identidad, mi intimidad a la merced de tu hiel…Mis brazos claman al cielo venganza por tu perfidia. Me arrastran en un sin vivir total y necesito calmar mi dignidad…pues…Me abate de terror y ridículo al pensar en lo estúpida que fui cuando te conocí. Siento una rabia enorme que me corroe las entrañas el saberme muñeca de trapo en la red de tus mentiras… Me duelen los quejidos y las huellas que has dejado en mí…Una gran decepción al saberme engañada, utilizada por tus palabras cariñosas, amistosas, plagadas de amor…y ahora…Mírame cómo me has dejado…No tengo nada, sólo tus palabras ansiosas quedaron grabadas en mi pecho a fuego lento…Me arden las piernas de deseo por tenerte entre ellas…y más adentro, que cada vez que las recuerdo, se me llena la cabeza de puro veneno…pues…Estás paseándote como serpiente enredada en mis cabellos, absorbiéndome los pensamientos con tu lengua viperina, y salen suspirando por mi boca las ganas que tengo de estar contigo…Me ahogan cuando respiro y las expulso para que vuelen lejos, lejos…hasta tus labios para que se queden pegados como si fueran un sello de contrabando…pues…Soy presa de tus deseos y tus exigentes palabras cuando me dices…Eres la mujer que necesito en éste momento de pasión…Y yo que estoy tan enamorada le contesto en la intimidad de mis besos…Seré tu amante esta tarde que tengo la piel vacía de caricias y abrazos…Y por eso fui presa de sus fantasías eróticas, presa de sus placeres y prisionera de su agonía…

lunes, 25 de septiembre de 2017

ESE VENENO LETAL.- (MICRORRELATO)



Tengo miedo de verte, tengo miedo de que no me quieras ver, y tengo miedo de éste querer…Me duele demasiado ésta loca y descomunal pasión que siento por ti…pues…Me está destruyendo el deseo que tengo…y los celos…Tenía celos de su juventud…Son las trampas del destino que pone en entredicho el amor de un chico joven y una mujer de edad madura que lo traía por el valle de la amargura…Temía que otros abrazos arroparan mi piel… Me estás matando poco a poco, y ya no sé qué será mejor…si verte o no…Era un desorden total, una pasión infernal que los desbordaban a seguir en la lucha de amarse sin fin…Un reto, un desafío al tiempo…Un desafío para seguir latiendo a trompicones de trampas y laberintos donde me cruzaba con él, nos besábamos con ardor y cada uno su camino... Tengo miedo de perderte, y que me dejes de querer, que ya no te guste y que no sientas deseo por mí... pues…Me aterroriza que algún día despiertes viendo la realidad y te vayas con otra de tu misma edad corporal…Se me desvanecen los sentimientos. No puedo más con éste sufrimiento de amarte y ser tres veces mayor que tú. Estar varios días seguidos sin saber de ti, y tú en la sombra espiando orgulloso y poseído sabiendo de mi dolor, ni apareces, ni te dejas ver…pues…Como un terremoto me siento cuando te veo…Me arden las carnes de deseo y se me envenena la sangre de celos…Salgo corriendo hacia ti y me enfrento a tus ojos y te pregunto con la furia desbocada, hiriéndote con cuchillos y navajas, acusándote de infiel, traidor y cobarde…Y me contestas con los demonios que te delatan de la rabia que te consumen como ratas devolviéndome cuchilladas en las llagas de mis entrañas…Y te doy la espalda alejándome de la ira de tus ojos y tus palabras envenenadas…Y me pierdo entre raudales de lágrimas que se niegan a salir, ahogándome la garganta de pensar que tú estás por allí y yo por aquí…¡Vete, huye como haces siempre! Ya volverás, jamás te desasirás de mí…Me estaban aclamando sus quejidos…Eres la esencia de mi vida, mis sueños, mis celos y mis desvaríos que me incitan a desafiarte en un duelo salvaje de puro frenesí…Y yo que lo escucho en los  suspiros del viento, aligero el paso temblando cada instante, mirando a todas partes, pensando que ya no me quiere, que no está, que se ha ido con otra que lo atrapa por su corta edad… Dos lágrimas como puños rodaron por mi cara desencajada…y lo vuelvo a escuchar…Vuelve conmigo amor mío, mira que sigo aquí y no puedo más…Retrocedo mis pasos y lo veo…Estaba sentado en un lugar estratégico donde podía divisar más allá de las colinas…Me estaba esperando, tranquilo y relajado, con la seguridad de saberme suya de por vida…El corazón se me acelera a mil, apenas puedo respirar…Se levanta y se dirige hacia mí con los brazos alzados y corro hacia él…De un salto me cuelgo a su cuello y lo beso como si fuera el primero de mi vida y el último de la muerte…Caigo rendida y vencida como niña perdida, no podía respirar…Un chorro de frases ininteligibles salen de mi garganta a punto de estallar en un llanto seco…Tengo que hablar contigo de mis dolores, sufrimientos, de todos los sentidos de mi cuerpo y mi corazón…mi edad…puedo ser tu madre…Un chorro de lágrimas cayeron rodando por mi cara, y él que no se cree aún lo que lo he llegado a querer, me mira sorprendido sintiendo en su pecho los latidos de mis gritos reclamándole un poco de atención... No me escucha, me tapa la boca, me besa, me abraza por la espalda y siento la urgencia de sus entrañas…Entre matojos y ramas nos engullen las sombras que nos rodean como sábanas escarpadas, y nos miramos a los ojos con las ansias desbordadas de caricias escondidas bajo la tela de mi falda…Me sienta en sus rodillas con manos juguetonas donde me doy toda, toda…Rodeando su cuello con mis brazos del revés, lo reto en un duelo de lujuria y morbosas frases de pasión…Llevo tatuado en mi cuerpo las caricias de tus dedos que me está quemando la piel a retazos…Quiero ahogarme en tu boca, perderme en tus besos y quedarme contigo hasta el infinito…Meterme en tu pecho y esconderme en tus pensamientos…Aspirarte los sentidos y hacerte mío, mío…enteramente mío…y…Se levanta con las prisas de su vida abrazándome la piel de mi cintura, atrayéndome hacia él como si tuviera miedo a perderme…Y yo que te deseo con todas las fuerzas de mi cuerpo me rindo a tus manos de fuego, te muerdo el cuello y te recorro los sentidos con la lengua ardiendo…Caigo de rodillas a sus pies y beso todo lo que alcanza mi boca hasta oírlo gemir de placer…y…Como un loco desesperado me miras la cara ansiosa mientras paladeo tan rico manjar, que en mis labios se muestra sumisa y obediente a las órdenes de los tientos del querer en un hechizo inmortal, dejándote llevar por el embrujo de ese veneno letal...