lunes, 11 de febrero de 2019

AUNQUE ME PIERDA EN EL OCASO.- (MICRORRELATO)



Te tengo constantemente bailoteando en mi pecho, no te quieres ir de ahí, lo sé, ¡vaya que lo sé! y no me importa, ¿te enteras? Porque me encanta cantarte por bulerías y salir por peteneras para que no te vayas con cualquiera, claro que…Soy una mujer como las de antes, recatada y muy decente. Me gusta que me hagan la corte, ya sea mi marido, un amigo o mi amante, ¿qué le vamos a hacer? Así me educaron mis padres, y no pienso cambiar por nada del mundo, ¡genio y postura hasta la sepultura! Ya esté llorando lágrimas de sangre, ¿te enteras? Así que si estas esperando que salga corriendo tras de ti como desesperada vas listo…pues…No pienso arrastrarme y darte el gustazo de que te rías en mis narices y pienses que me tienes rendida a tus pies, ¡menuda soy yo! Ya lo decía mi madre que en paz descanse… Una mujer de bien se tiene que dar a valer…Qué equivocación más grande, ¡por Dios! Como si una no tuviera sentimientos y fuera un pedazo carne o un bulto con ojos…Y por eso me encuentro más solita que la una, perdiendo el tiempo entre cuatro paredes, esperando un milagro y según pasan los días, semanas y meses, ¡qué digo meses? ¡Años! Encerrada en casa y en el esqueleto de mi cuerpo…un cuerpo llenito de rejas oxidadas sin sentir el amor de mi vida, que por culpa de ésta dichosa manía de ser presa del orgullo, me estoy quedando echa una hojita seca…pues…Según pasa el tiempo, me voy dando cuenta de que los milagros no existen, que son cosas de películas, cuento chino y tonterías del año la polka, y que el verdadero milagro sería si yo misma cambiara el chip de mi vida y saliera a buscarte por todos lados, pero…Estoy condicionada por mi propia cultura y educación, ¡maldita sea yo y mil veces yo! Con lo fácil que sería estar contigo y hablar con toda la naturalidad del mundo, decirte te quiero y poco más, pero…Como soy tan antigua me voy a quedar con las ganas y para vestir santos como se decía antes, y claro, tarde o temprano me dejarás tirada por la primera que pase por tu puerta…pues...No eres hombre de vivir sin una mujer a tu lado, te gusta arrimarte tras las espaldas y te calienten las nalgas…Sí, sí…No me mires con esa cara como diciendo…Esta usted muy equivocada…No, no, para nada…sé que eres esa clase de tío que necesita sentir la pasión de los amantes a flor de piel, más o menos como yo, vayas tú a creer que soy de piedra…Lo que pasa es que todavía me creo una intachable dama, y eso de ir tras un hombre no se ha hecho para mí, ¡menuda soy yo! Ni que fuera una perra de esas que están continuamente con las piernas abiertas, ¡que no y que no! Que yo valgo mucho, ¡por Dios! Y una ha de guardar la compostura y las apariencias para que vea toda la gente lo muy recatada y decente que sigo siendo, a pesar de que por dentro esté echando humo como si fuera una chimenea de leña, porque si te digo la verdad…Estoy como una fragata a punto de naufragar, en un continuo vaivén que ya no sé ni qué pensar de mí…pues…Tengo necesidad de ti y de tus caricias, y me digas al oído todas esas frases ardientes que la ponen a una a cien, pero claro…Entonces quedaría como una arrastrada…unas de esas mujerzuelas lanzadas y frescas que pasan de todo y viven la vida como si fuera el último día de su amanecer, y yo…Yo no soy así, aunque…En la soledad de mis anocheceres las aplauda y diga para mí…Ahí va una mujer de la cabeza a los pies…pues…Tengo ganas de cogerte por mi cuenta y hacer contigo lo que quieran mis suspiros, y no que estoy perdiendo el tiempo mascullando para mis adentros…haciendo de tripas corazón…aparentando lo que no soy por orgullo y educación…Una educación que le dieron a la mayoría de las mujeres de mi generación, como si hubiéramos nacido para adornar la mesita rinconera del salón…Y por eso grito fuerte aunque me duelan los oídos…Tengo la sangre revuelta por todos los sentidos, mi alma pide venganza por ese tiempo perdido, te quiero y deseo como agua a fuego, y pienso seguir tras tus pasos aunque me pierda en el ocaso mientras te amo…pues…Más vale cien pájaros volando que ninguno en las manos…


jueves, 7 de febrero de 2019

CON LA PASIÓN DE LOS AMANTES.- (MICRORRELATO)



Amor mío, amor mío...hace tanto tiempo que no te echo de menos que temo perderme en el olvido...no quisiera yo acostumbrarme a ésta libertad de sentimientos con la desdicha de tu sufrimiento...pues...Hay días que lloro y río al mismo momento, que mirándome al espejo grito…al fin dejaste de ser una niña... ¡Ay madre mía…! El tiempo pasó por mi vida, mi cuerpo y lo peor de todo, por la piel que se muestra cada día más flácida y envejecida…temo no gustarle como antes, como cuando era más joven y estaba llena de ansiedad y deseos interminables de pasión al rojo vivo que sólo saciábamos con las caricias de la carne…Me pregunto si aún me desea con la misma intensidad…pues…A veces pienso que ya no desespera por verme pasar…era tan joven cuando me conoció…y por eso me hallo desnuda ante el espejo…observando cada surco en mi rostro…mirando el rastro que dejó sus besos en mi alma…Me encuentro sentada en el filo de la cama esperando sola en esta habitación…mi corazón se desboca de tanto pensarle…lo quiero, ¿sabes? Aún lo amo como antes, como siempre, ¡madre mía…! Parece que haya pasado una eternidad…me tiemblan las piernas…hace tanto tiempo desde la última vez, ¿te acuerdas? Tuvimos que dejarlo…Fuerzas mayores me obligaron a prescindir de ti hasta ahora…Tengo una cita secreta, ¡qué ganas tengo de verlo! ¿Habrá cambiado mucho? Me pregunto si tiene el mismo miedo que yo cuando lo vea…No, no, estoy segura de que no…pues…Los hombres sienten diferente…no son tan livianos y perfeccionistas, y menos él que siempre iba al grano, ¡vaya que sí! Que era verme y comerme a besos…Espera, espera…le decía cada vez que nos encontrábamos en la habitación de aquél hotel…Era un hotelito a las afueras donde dábamos riendas a nuestras caricias…Espera, espera…le decía apenas sin poder respirar…Me ahogas, me oprimes el pecho, ¡por Dios que me vas a romper…! Y se reía, siempre se reía y volvía a besarme con prisas…¡Ay las prisas! Toda una vida besándote con prisas y ahora que tengo todo el tiempo del mundo, mírame cómo estoy…temblando de miedo…me asusta tanta tranquilidad, esto de estar relajada me aturde y me reprime los sentimientos, creo que no va a salir bien…pues…Me acostumbraste a correr como los galgos tras la presa fácil que era yo…me dejaba coger adrede para ti…ya ves lo que hacía para que no te quedaras con las ganas, y luego volvías a la carga con más ansiedad…despacito llegaba a la cima de la cumbre con todos los gritos de mi alma saliendo en cataratas como lava de volcán…No éramos libres ni tú ni yo…siempre amándonos a escondidas mi amor, ¡fíjate qué cosas…! Toda una vida unidos por eso que llaman amor, o, ¿era deseo carnal? No lo sé ni me importa, sólo sé que aún te deseo como si nunca hubiera pasado el tiempo…pero pasó…está pasando…Pasa de mí sin preguntarme siquiera si estoy de acuerdo o no, o si me gustan las huellas que están dejando en mi cuerpo…Mi pecho no es tan turgente como antes, ni la piel que cubre mis carnes es tan tersa y suave, y por eso estoy aquí, porque siento que el tiempo no pasó por los sentimientos de mi corazón, ni mi alma… Es como si un espíritu joven se hubiera escapado de la adolescente que fui y siga permanentemente en mi interior como travieso cascabel, y por eso tiemblo de furor…pues…Quiero ver la expresión de tu rostro ahora que somos libres, ahora que podemos tener todas las citas que no tuvimos antes, las que nos perdimos por ellos, por todos ellos…Por los que nos quisieron tanto y por aquello de lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre, ¿te acuerdas? Era tan temerosa y tan supersticiosa…¡Cuántas manías tenía en la época de la represión…! Y esa acérrima educación que nos dieron, dichosa guía de la religión católica apostólica y romana que no dejó cantar a un ruiseñor y volar a esa golondrina que era yo…pues…Tenía la obligación de quererlos…y lo queríamos, ¿verdad? Dime que aún estamos a tiempo de amarnos por momentos…tengo el corazón desbocado de tanto amor que siento, es como si tuviera veinte años…veinte años de edad en un cuerpo de sesenta, lo mismo que el tuyo amor mío…Oigo pisadas junto al ascensor…golpes suaves en la puerta y yo aquí desnuda…me santiguo de tanto como lo deseo…Señor, Señor mío haz que le guste lo que ve…que me siga queriendo…Abre sus ojos, me mira, me abraza y me dejo caer en sus brazos temblando…son los mismos abrazos de siempre, fuertes, fuertes…me aprieta y besa la boca con la pasión de los amantes…mi querido amante…Una lágrima resbala por mi rostro y él que la ve la recoge con su lengua…lengua ardiente y llena de fuego….me arde el cuerpo entero y me entrego a las caricias de sus besos que son suaves como el terciopelo y yo, salvaje como antes le muerdo el cuello y le digo…amor mío, amor mío…


lunes, 4 de febrero de 2019

COMO GAVIOTA DE ALAS ROTAS.- (MICRORRELATO)


  1. Cuanta ternura desprendes mi amor, cuanta…Era como una gaviota volando a ras del suelo con alas rotas…Me sentía morir cada vez que lo veía a través del cristal oscuro, ese negro que se enciende con las teclas del silencio…silencio mudo y llenos de voces que salen de los infiernos, del más allá…el que atraviesa los límites de la realidad y se cruza con los tabúes de la libertad…libertinaje…palabra arbitraria que se usa con la única excusa de seguir adelante con la vida vacua y sin perder la comodidad…Si tú supieras lo que siento cada vez que te veo tirándome besos desde lejos, te quedarías medio muerto…pues...Me entra una calentura por todo el cuerpo que me arden hasta los mismísimos pensamientos... me siento como una gaviota volando con alas rotas que atrapa los dichos de la calle y de los barrios marginales... Esos en los que las malas lenguas dicen que cuando una persona piensa en otra, es porque a ambas la unen un lazo de conexión que no se sabe ni por dónde, ni por qué, pero en algún momento de sus vidas surgió…El caso es que te paseas por mi cabeza de tal manera, que te has convertido en un inquilino habitual… Debe ser que me acompañas por los caminos, porque hay veces que te oigo toser, y aunque vuelvo la cabeza y no te veo, siento el roce de tus suspiros en mis cabellos y te presiento deambulando entre las ramas de los árboles como su fueras un espíritu atormentado...pues...Sé que estás muy arrepentido, créeme que lo sé, y que necesitas decirme cuánto sientes haberme hecho daño, ¡vaya que lo sé! Y que por nada en el mundo habrías querido humillarme con esa foto tan extravagante…Que sólo deseabas mostrarme la virilidad de tu hombría masculina entre sábanas y bambalinas…Te enamoraste de una mujer sin fronteras en la piel que desbarató todos tus dilemas, esos que te traían de cabeza desde que traspasaste los límites de la gentileza, y por eso…Te dejaste llevar por mi osadía cuando, sabiendo ya a lo que me exponía, te reté a mostrar toda tu desfachatez para perderte de vista de una vez…pues…Me estaba desesperando tanta osadía por tu parte el que quisieras convencerme a seguir por los caminos del mal andar, sin atreverte a ser honesto y sincero desde el primer día haciéndote pasar por todo un señor caballero, y lo único que buscabas en mí, era una fraseología insidiosa y llena de picardías a través del candil, ese que tenías encendido en las manos mientras hablabas de todas las fechorías de tu vida como si fuera la mejor de tus amigas, y… ¿sabes qué te digo? ¿Qué? Que me hacían gracia, cuando con mis respuestas te precipitabas por los acantilados…Se puso muy ufano y envalentonado, como si pretendiera seguirle hasta que se hartara de mí como una insignificancia más del camino, así que tuve que darle largas antes de que se subiera por las ramas…Pero...¿Pero, qué, pero qué? ¡Dímelo ya que estoy a punto de fraguar! Parecía que lo estaba viendo...todo enardecido perdido y dándole que te pego a las teclas del incondicional, ese que siempre lo tiene uno a mano y con el que puedes contar para cuando la cosa te sale fatal, fiel amante y leal compañero de por vida hasta que se olvida hasta de ti y de todo lo demás…Es que yo... seguí con mis triquiñuelas... Quiero a otro y contigo no puede ser...Es posible que de vez en cuando imagine una noche loca contigo, ¿para qué te voy a engañar? Incluso hasta desee una cita de esas en la que te mire a los ojos con cara de mujer fatal, y que de un empujón te tumbe en el colchón con fuerza y tesón, me siente a horcajadas sobre tu vientre y te tiente desvergonzadamente en la boca con la seda de mi tanga para que me lo arranques con los dientes, ¿te enteras? Pasaron unos minutos en silencio total, tan abrumador que lo sentía a mil leguas resoplar como un galgo tras una liebre, que sin poderla alcanzar se tragaba el polvo de sus patas como un orangután, mascullando entre forcejeos…La tía ésta me tiene absorbidos los sesos como una bruja hechicera…Y yo a lo mío tan campante seguí mi perorata…Piensas lo que quieras, me importa un bledo, ya sabes de qué pasta y calaña son los pensamientos que me entran cuando te paseas por mi mente...y…Ahora te dejo para que te quedes con las ganas de haber provocado éstas ansias ardientes en lo más íntimo de mi cuerpo y el alma…pues…Tan sólo soy esa pluma que escribe como gaviota de alas rotas…

jueves, 31 de enero de 2019

LO QUE PARECÍA Y NO QUISE VER.- (MICRORRELATO)





Empezó muy educado, demasiado correcto diría yo, aún así seguí chateando con él creyendo que quizás era muy mal pensada... pues... En el fondo quería darle la oportunidad de equivocarme, pero... Cada vez eran más subidas de tono sus palabras, y no digamos las frases, eran de lo más atrevidas e insinuantes… ardientes…como invitándome a dar un paso adelante para arrastrarme a su terreno de manera ilícitamente sexual, al mismo tiempo que se retractaba cuando, en mis respuestas le indicaba que por ahí no quería ir, a lo cual procuraba dar marcha atrás de forma inmediata con suaves comentarios de la hipocresía habitual…pues…Era listo a rabiar, conocía todos los sentimientos de las mujeres, jóvenes y mayores, y conmigo tenía un cuidado exquisito dulcificando los malos pensamientos, de tal manera que cada vez que quería bloquearlo para no tener que estar pendiente de él, decía algo que llamaba mi atención y me hacía dudar de su verdadera pretensión…Quizás ésta madrecita que lleva una aletargada en el corazón sintiera compasión cuando lo veía sonreír en sus fotos, y llorando con palabras derramadas en lágrimas…He de reconocer que desde un principio me cayó bien, incluso me gustaba pensar que se había enamorado de mí como un colegial, y aunque tenía edad suficiente para engañar a cualquier mujer, no sé por qué algo en él me hacía titubear de la verdadera mascarada que quería ocultar…Era guapo, alto y descarado en sus frases, además me dijo que tenía pareja, aunque en esos momentos cada uno en su casa ella tenía su trabajo en la otra punta del mapa de donde él trabajaba... eso ya me hizo dudar de la veracidad de sus palabras…Otras veces me decía que se sentía solo y triste, que tenía ganas de hablar conmigo porque le transmitía mucha paz y le calmaba la ansiedad de encontrarse sin familia en un país que no era el suyo...Poco a poco fue despertando en mí un interés que cuando salía de casa, estaba deseando llegar para conectarme al chat y verlo aparecer…incluso me hacía sentir admirada…pues…Más de un vez me dijo que soñaba conmigo y que hacíamos el amor en otra dimensión…que éramos como dos espíritus vagando por un lugar donde se encuentran las almas perdidas, y que estaríamos juntos hasta la eternidad…Me hablaba de sus padres y hermanos…de una sobrinita que adoraba…de sus amigos de la infancia…de sus amoríos juveniles con las chicas, de su religión, los idiomas que había aprendido en diferentes países…Era un trotamundos, un nómada sin patria ni amo que lo pudiera detener…Gastaba todo lo que ganaba trasnochando, lujos, drogas y mujeres…un vividor…Nunca se había sentido amado ni querido…sólo el sexo lo guiaba…Vaya, vaya…pensaba para mí…Decía que era muy hombre…incansable a la hora de estar con una mujer en la cama, hasta dos y tres veces seguidas…Esto se está poniendo muy feo…seguía pensando…Que lo habían llamado para hacer películas pornográficas…¿Por qué me contaba estas cosas tan íntimas? No podía entenderlo, aún así me intrigaba tanta pasión que demostraba…Le pregunté qué buscaba en mí…Me dijo que estaba harto de todo, que necesitaba desahogarse conmigo, pero que temía que lo bloqueara si se mostraba tal cual porque me respetaba y no quería que pensara que deseaba tener sexo...que nunca había sentido amor de verdad, sólo un vacío en el alma que lo dejaba triste y abandonado...Presentía que conmigo sería diferente, aunque sabía de antemano que jamás me prestaría a la cámara ni nada parecido, pero que tarde o temprano vendría a mi país a conocerme, a verme…pues…Según él había sentido su corazón latir cuando se fijó en mí…Se había enamorado de mi espíritu libre…¡Pero si no me conoces! Le dije…Te siento cerca cuando hablo contigo, no paro de pensar en ti y eso es por algo...hasta ahora ninguna mujer me había pescado de esta manera y sé que si alguna vez tenemos la oportunidad de estar juntos, jamás querrás estar con otro hombre porque estoy muy bien armado…¿Y los sentimientos? Le pregunté...Se quedó callado…Me tenían confundida tantas emociones, no sé si por su parte o la mía…No obstante, algo me decía que éste hombre no era ni tan honrado, ni caballero, así que opté con ese instinto felino de gatita mimosa para que finalmente mostrara la verdadera intención que desperté en él cuando me vio por primera vez...pues...Era tal su insistencia en hablar continuamente conmigo cada vez que me veía entrar por aquí, que apenas podía seguir con mis cosas, además me hacía sentir culpable de sus historias, que al mismo tiempo que me las contaba, dejaba traslucir que necesitaba mi ayuda como si fuera un hijo hablando con su madre, y yo, que soy el ángel guardián de cualquier personaje que veo con carita de niño bueno y me decanto por el más débil, le seguía hasta que de nuevo lo volvió a hacer, y ya, harta y aburrida del mismo tema y queriendo quitármelo de encima sin que se diera cuenta, o al menos pareciera él culpable y yo una mujer buena, decente y honesta, le tiré la caña con el anzuelo bien sujeto...y pico como un boquerón siendo un tiburón blanco con el martillo asomando...Lo bloqueé a la primera de cambio, y ahora...Heme aquí un poco arrepentida porque no sé si me pasé siete pueblos con la caña y el anzuelo, o realmente era lo que parecía y no quise ver…







domingo, 27 de enero de 2019

COMO CANDELA ENTRE YESCAS.- (MICRORRELATO)




Dicen las malas lenguas que todo lo que se hace con amor ni es pecado ni es traición, tan sólo son los designios de los suspiros que no dan cabida a la razón...Él se casó con la primera novia que tuvo, la única mujer de su vida…Ella por comodidad y solucionar su soltería, y…Aquí estamos los dos en medio, amándonos a contracorriente y con canas en el pelo, toda una vida juntos y separados, pero nunca alejados el uno del otro…No sé si hago bien o mal, pero esto de llevar una doble vida ya me está pasando factura…pues…Hay momentos que me siento segura y dispuesta a terminar con ésta situación tan imperfecta y demencial, pero terriblemente pasional como para dejarla partir sin más, y…Corro, corro para perderme de ti, doy vueltas y me escondo para que no me encuentres y te adelantas por las esquinas, me esperas y me ves…será que me tienes anclada en la mente de tal manera, que adivinas hasta lo que pienso en cada instante del día…y la noche, ¡vaya que sí! Que te oigo mascullar entre dientes y respirar dentro del pecho como si estuvieras ligado a mi aliento, y por eso…No sé qué voy a hacer contigo, demasiados años intentando no quererte y mírame, aún me sigue latiendo el corazón a ritmo de suspiros…Esa forma que tienes tan pertinaz de buscarme por todos lados es lo que lleva a dinamitar mis sentimientos hacia ti, que aunque más de mil veces me dije que jamás volvería a caer en tus brazos, cada vez que te siento cerca se me cae el alma a pedazos…Tiene el dominio de mi piel en la yema de sus dedos escurridizos…me arranca los suspiros de la garganta con la voz de su mirada, que sin decir nada me acaricia el alma…Debe ser la química, esa que dicen los científicos que atrae los cuerpos por el olor, que…Lo huelo en sus pasos cuando pasa por mi lado que me atrapa y traspasa toda entera, pero cuando me besa, ¡madre mía de mi vida cuando me besa! Una fusión de estrellas se funden en mis labios con la brisa de los orgasmos…Una lucha infernal se cierne sobre mí…y sobre él…pues…Somos pasajeros del tiempo, de un cruce de caminos que nos deparó el destino, y porque hemos querido seguir por los senderos prohibidos, ¡vaya que sí! Que no hay fuerza humana que me haga desistir de mi propio devenir... ¿Es sexo o amor? ¿Qué es lo que me une a él? No lo sé, ni me importa, ni me lo planteo siquiera, sólo sé que quiero vivir en mi existir…Sabía que tarde o temprano volvería a caer en sus brazos, lo sabía…pues…Eran sus pasos delatores, tan ligeros tras de mí que no tuve más remedio que darme la vuelta y esperar que llegara a mi lado para sentir sus besos de nuevo, los más sabrosos que mi boca probaron en la vida, ¡cómo me gustan…! Tan suaves y frescos, que no podía rechazarlos, ¡me encantaban! ¿Te gustan mis besos? Le pregunté…Nunca me cansaré de besarte…Me dijo al momento…Lo miré sabiendo del flirteo de la risa de mi coqueteo…¿Te digo un secreto? Se acercó a mi cuello revoloteándome los cabellos como si fueran aleteos de mariposas, y cuanto más me acercaba a su cuerpo parecían abejorros peleando por un pedacito de cielo oscuro…y negro…A veces somos como dos extraños…como si nunca nos hubiéramos conocido, ni besado ni abrazado, pero cuando estamos a solas…Lo amo con locura, entregándome a sus caricias con descaro y atrevimiento, perdida toda vergüenza en la intimidad de la fogosidad y más allá, y no sé por qué será…Debe ser por la libertad de sentimientos que me hace sentir cuando me mira sonriendo como diciendo…Ahora te vas a enterar de lo que te voy a hacer después de haberme dejado tirado más de un mes, y yo que lo conozco tan bien…Me suelto la melena dejándome hacer lo que su boca quiera, y le doy cancha para que maneje las teclas de mi cuerpo como si fuera el peor de los pianistas, y cuando finaliza el concierto, cada uno por su lado y…Hasta que aparece maullando como un gato y yo que estoy sobre el tejado, lo oigo de antemano y salgo corriendo para echarme a sus brazos como una jovencita teniendo los pelos canos…pues…Cada encuentro contigo son como chispas de fuego saltando por los aires...Salen de sus ojos y de su boca, emanando tal deseo de sus manos que me arde hasta el mismísimo tuétano…Es un amor truncado y alborotado, de esos que están llenos de obstáculos, pero por muchas trampas que encuentre en el camino, siempre será mi príncipe encantado…Es el azar, el infinito o algo más allá, quizás esta fantasía mía que atraviesa las fronteras de la realidad, la que te atrae y te lleva como candela entre yescas…