miércoles, 31 de mayo de 2017

EN LA PIEL DE SUS LATIDOS.- (MICRORRELATO)



Esa agonía que tenías para hacerme tuya, es la que apasionó mi desnudez, y ya no quiero otros placeres de mi entrega que no sean para tu querer…Esas manos curiosas y tramposas son las que enamoraron la piel de mi cuerpo, y ya no quiero otras que se escondan en las cercanías de mis adentros…Esos ojos de mirar travieso y chispeante enamoró el paladar de mi pecho, y ya no quiero amanecer en otros brazos que no sean para reflejarme en ellos… Esos labios carnosos y hambrientos, son los que acariciaron mi boca con embeleso, y ya no quiero otros besos que no sean los de la seda de tu terciopelo… Y por eso hoy me encuentro abatida, rota de dolor…deshecha por tu olvido y el mío…Hay algo extraño en tu proceder que no logro entender…me da mucho que pensar…Quizás te hayas enamoriscado de otra mujer, y no sepas qué hacer conmigo por temor a perderme…Será porque nos deseas a las dos, aunque yo sea la dueña de tu corazón…o… Te gustaría echar una canita al aire para poder degustar otra manera de amar…Podría ser que sintieras esa atracción fatal por alguna señora del mercado tradicional, de todo hay en la viña del Señor…o… Necesites disfrutar de tu libertad para salir y entrar como tu madre te parió…pues… Eso de estar atado a una mujer de por vida te ahoga y te asfixia…y… ¿sabes qué te digo? Que te comprendo, que a mí también me ocurre lo mismo…pues…A veces me encantaría poder deleitarme con otros besos y otros abrazos para saber a qué saben… Llevas toda la vida queriéndote ir y cuánto más te alejas de mi, más cerca te siento, que hasta oigo las quejas de tu lamento... esas lágrimas que te salen del pecho, me las trae el aire del viento, y me cae como lluvia de mayo sobre mi cuerpo enamorado...Me estás suplicando de rodillas un poco de amor, preguntándome… ¿Por qué te quiero tanto vida mía...? ¿Qué es lo que me has dado que te llevo conmigo a todos lados...? Y yo que te pienso, que no te olvido y que te llevo en el sentimiento desde que me levanto hasta que me acuesto, le pregunto al cielo suspirando… ¡Ay niño mío…! Estoy tan solita andando por los caminos, ¿por qué no vienes a buscarme? Mira que te necesito, que te quiero y ansío besar tus labios con mi boca de contrabando…pues…Estás desafiando a la muerte del amor con esa manera de resurgir cuando me alejo de ti…Los demonios de mi cuerpo me empujan a entregar mis besos a ese hombre, que desde lejos, grita mi nombre con ansia y anhelo…Lo estoy leyendo en sus pensamientos que se dejan caer por los rincones de mis desvelos… Tarde o temprano me entregaré a él porque está loquito por mí y eso, amor mío, eso es lo que desata todas las quimeras de mi apasionado corazón…A veces me confunden los sentimientos, pues ni tú apareces y yo desaparezco, y como en un remolino de intrigas y misterio me pierdo, pensando... ¿dónde estará ese perro que ni come ni deja comer? De nuevo me encuentro sola, triste y apesadumbrada, sin saber qué hacer ni qué pensar…Las dudas me acechan y me asaltan pensando que ya no me quieres…que estás con otra…Casi me pervierten a serte infiel con cualquier tipo que me mire bonito, me sonría alegre y camine junto a mí…pues…Necesito abrazo ardiente de hombre enamorado que bese mis labios, y permanezca embelesado por mis encantos…Que no mire a otra, que sienta deseo de mi cuerpo hasta que me quede sin huesos…Con las canas al viento y surcada mi cara de arrugas por la alegría de verlo…No me importará su andar lento, ni cansado su rostro si permanece siempre agarrado de mis manos…Arranca ésta sensación amarga de mi pecho viniendo a mi encuentro, amor mío, que tengo miedo de caer en la tentación de tirar tus besos tras el acecho de los celos, y encontrarlos en otros labios… Mira que se me agota la paciencia y se me acaban las disculpas hacia tu forma de proceder…Mira que ya son muchas veces las que me están desquiciando tus escapadas hacia otros lugares, donde no quisiera encontrarte con otra mujer…pues…Nada más que pensarlo me entran ganas de irme con ese hombre, para que sepas lo que duelen los malos pensamientos…Y por eso me hallo perdida entre precipicios y barrancos, con la tormenta barruntando por todas partes, atronándome los oídos, enturbiando mis sentimientos con la intensidad de los celos…Rayos y relámpagos descargan sobre mí dudas y miedos, resplandeciendo en el cielo las iras de mi veneno...¿Qué gané permaneciendo a tu lado? Dímelo, sí, sí, dímelo tú ya que me amarraste a tu abrazo…o mejor tendría que preguntar… ¿Qué perdí? No me escucha, no me comprende, no le interesa prestar atención a mis preguntas sin responder…No le interesa, soy un misterio para él, sólo quiere robarme las delicias de mis emociones para sentirlas en la piel de sus latidos… Tengo las caricias de tus manos marcadas alrededor de mi cuerpo y me gané tu encierro… Gane tus besos de fuego grabados en mi boca y en mi pecho… Me perdí tus noches de velas porque me pensabas con el entrecejo maltrecho…Me perdí tus horas desesperadas contando las horas para nuestro encuentro… Preso de mis deseos, esclavo de mis delirios, ven pronto a mis brazos para enredarme entre ellos…que si no llegas pronto me iré de estraperlo… Sabes que soy mujer de abrazo compartido, de besos ardientes de hombre enamorado, caprichosa por naturaleza, romántica empedernida de noches envueltas de pasión…y amante de aventuras locas sin retorno ni regresión…infinitas…sin acabar… Y tú que me conoces tan bien, vienes a por mis besos con el gesto descompuesto y lleno de miedo, reclamándolos con urgencia y descaro…temiendo que mis gritos de placer los oiga ese hombre que me espera tras la pared… y por eso…Cuando me ves, te lanzas con la mirada descontrolada, me agarras y me arrastras hasta el infierno que envuelve tus ansias desenfrenadas… y me comes la boca con la lengua desbaratada, despertando en mí una agonía tan fuerte y tan viva, que caigo de rodillas al pajar de tu vida, y me enredo en tus piernas como una serpiente, recorriendo cada tramo de tu piel con el veneno de mi lengua viperina, desde los pies hasta tu boca…pero… Antes de llegar a ella me quedo merodeando por cada recoveco de tu cuerpo, arrasando contigo como si fueras mi enemigo, saboreando tu carne hasta que se atraviesa la rabia de la perra que llevo escondida entre las piernas, y nos amamos con la fuerza de los deseos…

domingo, 28 de mayo de 2017

CUANDO ME HACES TUYA.- (MICRORRELATO)



Estás siguiendo las pautas que te ordenan mis sentimientos…y tú ahí sin saberlo…Estoy moviendo los hilos de tu corazón con la desvergüenza de mi descarada razón…Y como una marioneta en mis delirios te veo deslizarte sigilosamente de aquí para allá, sin saber qué pasos dar… pues…Temes caer en la tentación de llevarme a un terreno resbaladizo, vulgar y soez, sabiendo de antemano que no es el mío, aunque soy mujer de lengua de doble filo, y eso de tentarme a la indiscreción, sería como provocar en mí tal arbitrariedad de pasiones y deseos ocultos, que sepa Dios por dónde iba a salir, porque me encantan los retos, sobre todo, cuando es un duelo de retóricas dialécticas, donde las palabras insinuantes saldrían disparadas como puntas de flechas afiladas, justo al corazón…o…A la pernera de su pantalón, con la mera intención de sacarlo a barrer sin honra ni sostén…A la merced del despiste y el arrebato que tenga en esos momentos de euforia y fluidez mental, donde no manda marinero ni patrón, sino ese atrevido polizón que siempre busca amparo y cobijo en barco navegando al barlovento…Y por eso esperas ver mi reacción y te diga…¡Avanti, todo a babor!…Faro de mis ensueños, guía de mis suspiros, tormenta de mis delirios, remolinos de fuego…grumete de mis peripecias…maremoto de pasión…¡Avanti hacia lontananza…! Que yo desplegaré mis velas hasta el mástil de tu calavera…No te demores amor mío, que estoy que no vivo desde que me dijiste que me buscarías, que me querías y te gustaría besar mi boca…Y yo aquí, esperándote cada día en la orilla del mar para poder saber de ti…Y tú meciéndote en el vaivén de las olas, esperando que la resaca te atrape, serpenteando con mis aventuras…¡Oye tú! ¿Quién yo? Sí, sí tú…Pon tus cinco sentidos en ésta caracola que retumba contra las rocas…Sigue el rastro de la estela de espuma blanca, para que puedas venir a mis brazos y te haga mío, ya verás qué bueno y qué rico te sabrán mis besos...tanto, que desearás remontarme en un torbellino de marejadas salvajes…pues…Lleva unos días que no me saluda por las mañanas como lo hacía antes, con cautela y buenas palabras…Ni siquiera me habla, quiere llamar mi atención provocando la curiosidad que tengo al verlo desde éste ventanuco…pero...No te pienso llamar ni decir nada porque soy mujer antigua…y remilgada…Estás como un vigilante noctámbulo, apareciendo y desapareciendo tras el cristal de tu catalejos, a veces camuflado de poeta de falsas promesas de amor…Otras de pirata bucanero con un parche transparente en el ojo avizor, y falo por espada para atajar raudo y certero, al menor indicio de mi debilitada sinrazón...y tú ahí…siempre ahí…Alerta y expectante ante cualquier síntoma de mis desasosiegos, que desesperada ya por hacerte mío, las palabras se agolpan en mi pecho, y salen a raudales, fogosas y ardientes a través de las travesuras y trampas del momento, exaltada como me encuentro por besar tus labios y que te quemen hasta el pensamiento...Que te abrasen a fuego lento…o…quizás te acaricien el alma...como seda o terciopelo... Me queman…Me dijiste al momento…¡Te odio! Soy débil, reconozco que no valgo nada, me seduces de una manera mortal…Me arden las venas con tanto deseo que me provocan sus frases insinuantes, que con suave sarcasmo, deja caer entre líneas y que deletreo al instante con la sed de mi verbo…y… ¿Sabe que te digo? Que me gustas...me atraes...me incitas a pecar y te juro por lo más sagrado, que tengo que verte arder en el fuego de mis besos…¿Daríamos un paseo o directamente nos iríamos a devorarnos como dos desesperados? ¡Míralo! Lo ha vuelto a hacer, ¡como siempre! Esperando que yo me lance al agua para rescatarme con su arpón marinero, y me lleve a las cuevas de los bucaneros. Éste se va a enterar bien de quién soy yo…¡Devorarnos, y que espere el paseo! Te quiero de una manera libre y desenfadada, como las gaviotas que vuelan sobre el mar y se lanzan en picado para comerte de un bocado, y luego dejarte tirado…y dime…¡Pero dímelo de verdad! Nada de andarte por las ramas, que para volar, ya tengo alas…Ese atracón que me daría de ti, ¿crees que podrás perdonarme tal destrozo de tu cuerpo, y la piel hecha jirones de mordidas y arañazos? ¿Podrás perdonar ese atropello, ese vandalismo carnívoro y salvaje? Lo he dejado caos…Mis manos inquietas atropellan cada letra al desvarío, al libre albedrío de éste afán por poderlo domar como potrillo salvaje…Y tú ahí…siempre ahí…Como buitre oteando desde el cielo, al acecho por verme asomar en la lejanía del horizonte entre frases ardientes de pasión…Son las palabras que provocas en mi alma desde que me dijiste…Me voy, pero te buscaré…Ese buscaré llegó a mi alma enamorándome los sentidos…Me tocó el corazón como nunca nadie lo hizo antes, y a partir de entonces te espero cada día, cada tarde y antes de irme a la cama, si no me dices nada…Me inquietas la noche oscura con la sensibilidad de tus manos acariciándome las piernas, el pecho y las caderas y cuando llegas a besarme…Me despiertan el sonido de las teclas de mi cabeza, y me dicen que estás al otro lado observando los movimientos de mi cintura cuando me haces tuya…pues…Te mueves de aquí para allá, esperando que de el primer paso para echar de ti todo ese fuego que te arde en las entrañas…Te están quemando en la garganta las alas que les pongo a mis palabras, que salen libres y sueltas como las antorchas de las olimpiadas, que arrasando contra viento y marea llegan a tu cuerpo y lo enciende en llamas…

jueves, 25 de mayo de 2017

COMO LOS ÁNGELES DEL INFIERNO.- (MICRORRELATO)



Quisiera estar contigo en éstos momentos…Siento un vacío en mi cuerpo tan grande que no lo puedo contener, como si me faltaran las manos y los pies…Es la misma sensación que tenía en mi pecho cuando me enamoré por primera vez, que estaba deseando que pasara el sábado y el domingo para ver a mi chico en la clase de bachiller, los lunes por la mañana… ¡Qué largo se me hacía el fin de semana! Me parecían eternos… ¡Qué cosas más extrañas Dios mío! Y tan sólo era para tirarnos las horas muertas mirándonos a los ojos… éramos tan críos…Era el sentimiento más bello y hermoso del mundo para mí en aquellos años de inocente juventud, y ahora, fíjate cómo me encuentro por dentro, con los mismos síntomas de entonces, a pesar de haber pasado tantos años…pues…Dicen las malas lenguas que el amor no tiene edad, y verdad debe ser cuando siento en mi pecho esa ansiedad de volverte a mirar, de estar contigo…y comerte la boca a besos…Tengo unas ganas de abrazarte, de decirte todo lo que me salga del alma…que no lo puedo comprender, pero es algo así como un popurrí de…Te quiero… te amo, te necesito…pero…chiquillo, ¿qué has hecho conmigo que me tienes alocados los sentidos…? Tontita, me veo tonta en el espejo, y a mí estas cosas ya no me pegan nada…pero no es más que oír tus frases apasionadas y llenitas de deseo, que me entran unos cosquilleos, y un no sé qué, que no lo puedo explicar…Estoy enamorada como una perra de un tipo, que no para de escribirme frases ardientes de pasión, y me está seduciendo las carnes de una manera de lo más descarada, pero luego se pasa varios días como si tal cosa, más bien cuidando cada palabra, y como dándome a entender que conmigo no quiere nada, ¡vamos, un enigma! Está acabando con mi paciencia…pues…Tú no sabes a quién te enfrentas, y yo te juro por todos los santos del mundo, que me dan ganas de ir a tu casa, llamar a tu puerta y arrasar contigo desde el pasillo hasta tu habitación…Echarte en la cama de un empujón y hacer contigo todo lo que me pida mis entresijos…hasta que me quede sin aliento y sin suspiros…pero toda satisfecha…y…llena de ti…y, ¿sabes que te digo…? Que luego me recogeré el pelo, me pintaré los labios, y me alisaré el vestido con las manos para que no se me note ni un revoltijo…Y después me daré la vuelta con fuerza para que veas la hermosura de mis carnes tras los encajes, y te quedarás con la boca abierta…Porque ya está bien, eso de provocarme los sentidos con lo que tú llamas pensamientos impuros, y dejarme con las ganas de saber cómo son de pervertidos, que para tenerlos y no llevarlos a cabo, mejor te callas… y no que estás acostumbrado a dejarme cada mañana con la miel en los labios…Me llamas, me dices que me necesitas, que me quieres y que te gustaría estar junto a mí…y eso vida mía…Eso tú no me lo puedes decir con tanta alevosía y frenesí…pues… Despiertas en mí unas pasiones y unos deseos tan descalabrados, que no te puedes imaginar…pero…Te diré que son verdes como la hierba de los prados…Al momento vino a mi casa montado en su bicicleta, llamó a la puerta aporreándola con loca desesperación, y nada más abrirle, se me queda mirando de arriba abajo con una desfachatez y un descaro, que no pude contener la risa. Parecía que tenía la edad del pavo, de lo floja y pazguata…Era una escena de lo más cómica, al ver todo un tiarrón ante mí, como un muchacho desorientado, con los ojos desorbitados de pasión…Lo agarré del pecho y se lanzó derecho a mi cuello como si fuera un vampiro…Tenía las manos ligeras y con mucha falta de educación…Estaban sueltas y atrevidas, con ganas de perderse en el triángulo de las bermudas…Lo miro a los ojos, y le rozo los labios para que sintiera el terciopelo de mi lengua…y le digo al oído…Detente amigo, que hay mucho peligro por esos lugares…En éstos momentos la cosa está que arde…Lo mejor será que te quedes quietecito y en pie sobre la pared, que mires por los alrededores del monte y observes el paisaje que se te ofrece, y te recrees mirando toda la hierba verde que crece junto al valle…las ramas de los árboles y los girasoles…Y yo mientras tanto intentaré escalar por el pirineo aragonés…pues…Me encanta trepar cuesta arriba despacio y con buena letra, con cuidadito de no caerme, porque si no, tendría que empezar de nuevo desde abajo…y mientras él se quedaba en el prado retozando con la imaginación disparada por los aires, lancé la cuerda al primer sobresaliente que había en medio de la escalada, y agarrándome con todas mis fuerzas, logré llegar hasta él sentándome a horcajadas…y como una valquiria sobre buitre leonado, surcamos los mares del sur… y juntos navegamos por los cielos como los mismísimos ángeles del infierno…



miércoles, 24 de mayo de 2017

BAJO LA SOMBRA DE TU PIEL.- (MICRORRELATO)



Estás jugando conmigo al gato y al ratón, lo sé, ¡vaya que lo sé!  A ver si te vas a creer que soy una de esas jovencitas que viven en una nube constantemente, y sueñan despierta con los ojos cerrados con su príncipe encantado…No, no…para nada, que te he calado a la primera ojeada con esa cara de monaguillo…Sí, sí…Esos muñecotes que están en la entrada de algunas iglesias con batín rojo largo, y una camisola de encaje blanco por lo alto, y el cepillo de madera sujetándolo en los brazos…Enseguida se me instalaron las antenas alrededor de la cabeza…Esos duendecillos traviesos que me avisan y me alertan como diciendo…¡Cuidado, cuidado… que éste viene con ganas de comerte a bocado! No sé por qué, siempre esa duda latente…Esa inquietud que ronda mascullando entre dientes, frases ininteligibles para algunas muchachitas en la edad del pavo… Iba caminando por la calle tranquila y decidida a terminar con ésta loca aventura que no tenía ni principio ni fin, sobre todo, después de tantos días sin saber de ti…Estaba harta de esperar que me diera una explicación, algo que jamás haría…No estaba dispuesta a seguirle como si fuera una cría, ¡jolines! ¡Que una está ya pasada de rosca, por Dios, para tantas dudas! Pensaba que si quería romper con la relación, lo mejor era cada uno por su lado y punto, pues realmente lo único que deseaba en éstos momentos de mi vida, era un poco de paz y serenidad para mi lastimado corazón…No estaba dispuesta a pasar por lo mismo una y otra vez…Te eché el lazo al cuello desde la primera vez que te vi actuar es éste escenario, donde aventuras vienen y van como las olas del mar…Lo que no sabes, es que me encanta andar descalza por la orillita de la arena y sentir el agua fría en mis pies, recordando aquel estribillo que todas las niñas enlazadas de las manos en un vaivén callejero, gritábamos cantando…¿Dónde está la llave matarile, rile, rile…? En el fondo del mar…No, no, para nada, que la llave de mi corazón la tenía él…Tienes la llave de mi amor, mis sentires, y por eso me encuentro en la tesitura de seguir contigo, o volver a mí antiguo querer, y por eso le digo muy despacito…Ten cuidado conmigo amor mío, que soy mujer de barrio y me las mato callando…Mira que no paso ni una, y si tú te has creído que puedes jugar conmigo al escondite, estás apañado…pues…Has de saber que siempre serás un ratón en mis manos…No soy gatita mimosa y aplicada, y en cuestiones del amor, soy tigresa desgarbada. Una de esas que acorralan a su presa, y al menor descuido, me lo zampo de un asalto con los mordiscos más caninos de la boca…y…lo que me venga en gana…Mejor lo dejo a la imaginación de los más deshonestos y apasionados encuentros, donde un hombre y una mujer se entremezclan con lo que le pida el cuerpo…Así que estás avisado, que como me harte mucho te dejo plantado… Al momento me deja un rastro de besos llenos de suspiros bamboleantes por el suelo y el aire, como si fueran luciérnagas iluminándome el camino en una noche estrellada, y yo que estaba ya enardecida de fuego y bravura, sigo su huella y arramplo con todos ellos… y me los pongo de enaguas de seda blanca para que se me transluzca la desnudez de mi cuerpo…y vea lo que se pierde si no viene pronto, rápido y armado…pues…¿Qué será lo que has hecho conmigo, que poquito a poco me estás enamorando los sentidos…? No paro de pensar en ti desde que me dijiste que te ibas a retirar de mi lado…Te dije que era absurda y ridícula esta relación que teníamos tú y yo, que no llevaba a ninguna parte y lo único que nos hacía era más daño cada día…Me dijiste que no te pensabas retirar, que había algo en mí que te atraía de una manera especial…que me encontrabas diferente y que me querías de verdad…Apenas te escuchaba, más bien me daba igual, incluso te ignoraba y pasaba de ti, y ahora, ¡fíjate cómo me encuentro…! ¡Qué cosas Señor, qué cosas…! No paro de pensar en ti y cuando te imagino los ojos me chispean de tristeza y de pena…Pena por no poderte tener en mis brazos y besarte los labios…me estás arrastrando a tu lado, algo tira de mis manos llevándome hasta tu cuerpo para que pueda acariciarlo…Siento tus deseos arder en mis pensamientos como si jamás te hubieran amado…y te presiento en mis sueños como un hombre apasionado…y eso me gusta, ¿te enteras? me gusta a rabiar…y por eso estoy aquí, sola, divagando, dejando mi mente alejarse de mí y tú siempre ahí…debe ser por eso que ando por la casa suspirando…¡madre mía…cuánto te quiero…! Y al momento te oigo decir...yo también mi amor, y mucho… ¿Tanto como para tener una noche loca conmigo? De esas que se pierde la razón y nos dejamos llevar por el momento, como si fuéramos dos viciosos, muertos de hambres, una noche de lujuria, abandonarnos el uno a los brazos del otro con desvergüenza y descaro…Le contesto enseguida…Y él, todo primoroso y correcto encantador. Un caballero en toda regla, desde la cabeza a los pies, de esos a los que todavía no le han dado un buen revolcón…Me dice…Primero me gustaría pasear por la calle juntos,  hablar, comer en un restaurante y luego a lo mejor… ¿Y tú, qué harías primero? Te miraría a los ojos, te sonreiría, me acercaría a ti, te echaría los brazos al cuello y te besaría la boca con la entrega de mi cuerpo, y luego te amaría hasta el amanecer…¿Así, sin más? Sí, así, le dije…Después, pasearía contigo, hablaríamos y te invitaría a tomar café en cualquier bar… pues…Esa manera tan cómoda y sutil que tienes de tirar de mí hacia ti, como si fuera una soga alrededor de mi cuello, tarde o temprano se romperá… No quiero que se acabe nunca, me dijiste…y eso me derrumbó por completo, desbarató todas las preguntas al viento que estaba escribiendo con la fantasía de mi vida…Pensaba que ya todo se había terminado entre nosotros, que ya no me querías y decidida me encaminé tranquila esperando no volverte a ver, cuando de repente te vi…Parecías tranquilo, pero  algo desconfiado y receloso…te conozco tan bien…No podía soportar esa mirada de abnegación hacia mí…Te quedaste quieto… y me acerqué bajo la sombra de tu piel…al momento me echaste el brazo al cuello y me besaste la boca con agonía y requiebro…me encantaba esa fuerza que desprendía tu abrazo pasional…Me subyuga de tal manera que hace lo que quiere con mi entrega, y yo que sé de sus debilidades, empecé a insinuarme con picaronas frases, que a pesar de los años juntos y separados, lo volvían loco de pasión…




sábado, 20 de mayo de 2017

ESE TORBELLINO DE PASIÓN.- (MICRORRELATO)



Te echo de menos mi amor, echo de menos tus besos y abrazos…esa forma de mirarme cada vez que nos cruzamos al paso…quizás te siga amando en el silencio de tus lágrimas escondido tras el regazo de los recuerdos de antaño…pues…Sé que jamás podrás olvidar las palabras que te dije en la calle…fueron como cuchillos afilados apuntando justo a tu corazón…llevaba días esperando la oportunidad de gritarte en la cara los rencores de mi muerte…estaba tan dolida contigo que las palabras salieron de mi pecho envenenadas de dolor… me estaban quemando las sienes abrasadas en llamas por tu olvido, y los demonios de mi cuerpo ardieron como lava arrasando contigo como un volcán… No sabes cuánto he padecido tu desprecio, jamás podrás imaginártelo…No te lo esperabas, ¿verdad? Eres tan calculador, tan reservado con tus sentimientos, tan precavido y precursor, todo planeado y previsto al detalle…y ahora fíjate, se han desmoronado todas tus expectativas…Esa muralla de cemento que habías construido alrededor de tu cuerpo, tu mente, tus sentimientos, tus ancestros, protegiéndote de cualquier sombra ajena a ti, donde tú era el dueño y señor de su poltrón, se derrumbó el mismo día que se te ocurrió dar conmigo de frente, esperando verme toda decaída y llorosa, sumisa y llenita de humildad, como suplicándote que volvieras a mi lado, ¿verdad? Apareciste de repente, sin avisar, detrás de aquella pared. No te esperabas la tromba de fuego que salió de mi boca furiosa…la fuerza inmensa desgarrando mi garganta airada…Ese torbellino de pasión te pilló desprevenido y te bloqueó la razón…Jamás podías imaginar sentir en tu propia piel, la altivez de mi mirada cuando te dejaste ver. Eran como dos dardos de acero lacerándote los ojos, y te partió la lengua en dos…Apenas podías responderme de la tartamudez de tu voz…pues…Esa filosofía que tienes de tenerlo todo atado y controlado, es lo que te atormentará cada de día, sabiendo el daño que has causado a mi pobre corazón…Y por eso jamás podrás olvidarme. Aunque te escondas bajo siete llaves, siempre tendrás en tu mente la imagen que vistes en mis ojos, aquella mañana que mostré gritando todas las heridas que me habías causado con tu engaño…Tengo el cuerpo en carne viva…Unas voces desgarradas me dicen que sufres de agonía sabiendo de mi desdicha…Eres tú, siempre tú ahí…aún tienes la esperanza de volverme a tener en tus brazos…Estás suplicando perdón desde el fondo de tu corazón…Sé que me lloras cuando recuerdas mis palabras, todas esas que salieron de mi garganta rota, que aunque fuerte y rabiosa, altanera y osada, fui desnudándome ante ti como la más débil de las mujeres…Y eso te gusta de mí, ¿verdad? que no me guarde nada para mí…que sea tan rebelde, tan auténtica, que llore cuando algo me duele y me queje pidiendo justicia para mis besos ardientes, para mi alma loca…Te eché en cara todas tus mentiras regaladas, que con pistolas gratuitas y sin balas, mataron la confianza que te tenía…pues…Siempre pensé que me querías…Y ahora , fíjate como estoy, buscando refugio en cualquier hombre que me extienda las manos, que me hable bonito y me mire con dulzura…que me diga que me quiere y que soy su amor…lo necesito tanto…Necesito calor para mis oídos, mi rostro…mi cuerpo está deseoso de besos y abrazos…Los tuyos…los únicos que me incitan a seguirte el rastro con el pensamiento, y aún sin saber nada de ti, te veo llorar por los rincones cuando nadie te ve…Esas lágrimas que caen de tus ojos me las trae el viento envueltas en gritos de dolor…y yo que lo sé, las recojo con éstas frases que me salen del corazón… Sabes que no me equivoqué, que me abandonaste por otro querer. Quizás sólo fuera un capricho, una aventura más de cualquier hombre de tu edad, y lo único que saciaría sería un momento de debilidad…Y por eso me buscas por los arrabales, para decirme que nunca me has dejado de amar…que soy la mujer de tu vida…que me quieres con todas las marcas de mi piel, mi pelo cano y mis pies cansados…que te gusta cuando rio y cuando lloro, cuando bailo y cuando canto…que estás arrepentido, que no duermes de noche y los días son un verdadero suplicio el andar por los caminos y no volverme a encontrar…pues…Estando unidos en el pensamiento, mi alma se deja acariciar por los labios de él…sus manos le habla a mi cuerpo con la sonrisa de su deseo oyendo los suspiros de sus besos alrededor de mi cuerpo…y entre sábanas nos entregamos al juego de los versos…Me dice que me quiere, que no me olvida y me suplica bajito que no lo aparte de su vida…y yo que estoy tan triste me dejo mecer por sus susurros como si fuera el canto de las olas del mar…Es como un caramelito dulce como la fresa en mi boca golosa, y amargo como la hiel cuando pienso que no eres tú…sino él…