domingo, 31 de julio de 2016

GOTAS DE FRENESÍ.- (MICRORRELATO)



Te siento lejano, creo que ya no merece la pena seguir pensando en ti…te dejaré marchar…si, vete, lo he decidido, ya no quiero que sigas viviendo en mí, me hace daño, ¿te enteras? Pero lo que más rabia me da es que lo sabes…estoy segura de que lo sabes, lo mismo que presientes cuando me acuerdo de ti, porque me sientes alrededor de tu cuerpo…me lo dice el corazón…quizás sean imaginaciones mías…No, estoy segura de que me sientes abrazada a tu cuello y diciéndote en el oído…no sabes cuánto te quiero…te echo de menos…pero no soy yo, es mi aliento que se impregna con la llama de mi deseo y sale ardiendo a través del tiempo, y llega a tu boca para que lo apagues con tus besos… y tú como lo sabes me lo devuelves llenito de fuego…y por eso sigues habitando en mí…pero…Esa manera tuya de desaparecer de mi vista durante varios días, es lo peor que me puedes hacer, porque es como si quisiera tenerme en vilo desde la cabeza a los pies, y lo que no sabes tú muy bien es que como sigas así te dejaré de querer…estas equivocado si piensas que me tendrás más amarrada a tu lado…o quizás lo que buscas en mí es que siga bebiendo los vientos por ti…y puede ser que lo consigas…o no…porque te juro ante el Dios de mi credo que cualquier día de esto desaparezco y no me vuelves a ver el pelo en un mes por lo menos…Y es que estoy harta de tus niñerías, y todo para darme celos, para que piense que estás con otra, te conozco tan bien…eres el típico hombre que le gusta hacer rabiar a una mujer, tenerla siempre a tus pies, enamorada perdida, embrujada, hechizada…no te gusta la rutina de tenerlo todo bien atado, lo sé, más o menos es lo que me pasa a mí, pues éstos amores locos es lo que nos da la vida…como vulgarmente se dice por ahí…que nos corre sangre en las venas…pues sí… pero…ya me agota demasiado esto de estar tan pendiente de ti, de gustarte, de enamorarte continuamente, de estar como una modelo posando, decirte te quiero y te amo cada dos por tres…de repente quiero vivir relajada, sabiéndote mío, sin temores, sin celos…será que me estoy acomodando a mi estado natural de señora con una edad respetable, pues esas cosillas que tú pretendes que yo siga, es el juego del flirteo de unos adolescentes y nosotros ya somos abuelos…Y es que…Dicen por ahí que si pintas una imagen en tu mente, ésta cobra vida y así debe ser porque no paro de pensar en ti y hay veces que hasta te veo, te siento y si me esfuerzo un poco hasta te huelo…huelo tu aliento con sabor a mezcla de cigarrillo rubio, coñac y una tacita de café, provocándome de tal manera que nada más verte frente a mí, me acerqué a tu rostro y sin titubear te besé…ni siquiera parpadeaste, como si supieras de antemano que iba a besar tus labios…parecía como si lo tuvieras programado desde que nos empezamos a conocer por estas redes, pues es tanta la desolación que tenía que me calaste desde el primer día…y sin decirme nada dijiste…esta mujer es mía…y lo soy, te confieso que lo soy, no me avergüenzo de confesarlo, pues al fin y al cabo para qué voy a reprimir un sentimiento tan grande y bello que tengo en mi cuerpo…Hay una fuerza poderosa que me arrastra hasta ti que no sé cómo explicar, como si desde la distancia ejercieran un hechizo sobrenatural sobre mis emociones que a veces me entusiasman y otras me hacen llorar…son mis lágrimas derramadas las que me incitan a seguirlas como si fueran gotas de frenesí…quizás es una vida loca la que me dictan las palabras de amores imposibles, pues qué sería de mí si dejara de escribir estas pasiones ocultas de tantas mujeres, que como yo se rebelan contra la depresión…el subsistir ante la rutina matada a golpes de convivencia mal avenidas, desencantos y desamores…tan solo desean tener de por vida ilusiones y esperanzas a ritmo de latidos, como si entre un hombre y una mujer sólo existiera un tango lento y amarrado … susurrándose el cuerpo leves roces de pasión… embrujados por su ardor… hechizados como están bajo la tenue luz de una vela roja, cómplice eterna del amor fugaz…pues como ella se desvanece entre besos y abrazos, eternamente enamorados… y después de eso…no queda más que pan con queso…y yo que busco una armonía entre la admiración embelesada con caricias en el cuerpo y en el alma…mujer eternamente enamorada del amor, como si tuviera miedo a desfallecer ante el ritmo de la naturaleza…Esta osadía mía de ir a la contra siempre del avatar, como si quisiera trasgredir todas las leyes de la humanidad, en la cual apenas me puedo integrar por mi afán de seguir los pasos que me lleven a ti…palabras, sólo son palabras que se intercalan al azar, cruzándose conmigo que me dictan a escribir que vivo en una sociedad incompleta y falta de entusiasmo por vivir la gran aventura de una cita a ciegas, la intriga, el suspense y ese estado misterioso de estar en vilo constantemente…Por ti, siempre por ti, locamente enamorada de ti y tú pasando de mí…y me sonrío para mis adentros de mis sentimientos, pues a pesar de todo, esto que yo siento es lo mejor del mundo entero porque es la vida que me da y me ilumina cada momento que te pienso…son imágenes, sólo imágenes a las cuales les doy vida y contigo me levanto y me acuesto, te veo y te siento y si me esfuerzo un poco hasta te huelo…

miércoles, 27 de julio de 2016

PRESA DE TU VIDA.- (MICRORRELATO)



Y de nuevo en mis pensamientos como un espía, vigilando cada paso que doy…y yo sabiéndote cerca de mí, camino moviendo las caderas en un bamboleo sinuoso y sutil, arrastrándote tras los cañaverales, donde una noche fresca de abril nos dejamos llevar por la aventura loca del sentir...y...Caí, ¡vaya que caí! que como una quinceañera caí rendida a tus pies...pero que no me importa, ni me arrepiento de nada, ¿te enteras? Que me gustó y me encantó todo lo que hicimos, ¿sabes? que me volví loca de pasión...que te dije te quiero con toda mi boca...pues sí...que todavía me acuerdo de ti y se me llena el cuerpo de fuego...pues también...y de malos pensamientos...pues...mejor me los callo y me los reservo...vaya a ser que vengas corriendo...y...salgamos ardiendo...Sé que andas buscándome en el recuerdo de nuestro último encuentro, lo sé, me lo dicen los susurros de las sábanas cuando me acuesto, y en mitad de la noche me destapas...y me cubres el cuerpo con tus besos…¡Ay Señor, Señor…! Cada vez que me acuerdo de todo lo que hablamos aquél día, me entra una desesperación por dentro y una rabia, que de buena ganas me tiraba para él y lo estrellaría contra la pared…y es que ya no sé qué hacer para llamar su atención…Oye tú, una vez me dijiste que me querías, que no te importaba el pasado de mi vida...que conmigo empezaría de nuevo...pero que no te engañara nunca...de acuerdo...te dije y...aparte de eso añadí al momento...tengo mis brazos para quererte, mis manos para decirte cuanto te amo, mi boca para envolverte entre remolinos de pasión...y mi alma para atrapar tu corazón...¿y tu cuerpo?...¿Qué harás con tu cuerpo? Con mi cuerpo te diré de qué manera y cómo te quiero yo...y todavía estoy esperando tu contestación...Y es que éstos hombres que se las dan de muy machotes, salvajes y aventureros, en el momento que se topan con una auténtica mujer, se evaporan entre tinieblas…la verdad no hay quien los entiendan, unos porque dicen que la mayoría de las mujeres fingen los momentos de pasión, otros se quejan de que no ponen entusiasmo, el caso es que cuando una se involucra poniendo toda la carnaza en el asador se sienten amenazados, pues lo primero que piensan es que…ésta tía…tela, tela…El caso es que se asustan cuando ven a la fiera salvaje hecha una energúmena, arrasando con todo lo que pilla a su alcance, y los pobres salen pitando…y si te he visto no me acuerdo…Y por eso estoy como estoy, echa una amapola a pleno sol…alicaída…expuesta a que venga cualquier desalmado y me arranque de raíz todo lo que estoy suspirando por ti, pero que…Si yo supiera que tú me recuerdas tanto como yo me acuerdo de ti, yo te juro por mi vida que lo dejaría todo por estar junto a ti...Si yo supiera que tú me piensas cada momento del día como yo pienso en ti, yo te juro por mi vida que saldría corriendo para estar junto a ti...pero como ignoro si te acuerdas o me piensas, y ni siquiera si tienes algún interés por venirme a ver, mejor será que te olvide y me aleje de ti...aunque sé de por vida que jamás dejaré de pensar en ti... Estás aquí, siempre en mí...no sé qué hacer para arrancarte de aquí...no sé...quizás es que tú no te quieres ir de mí...no puedo olvidarte mi amor, no puedo...te llevo clavado en el alma y el corazón, y tengo ganas de llorar...no entiendo ésta jugarreta del destino...pues por la noche entre preámbulos te oigo decir...Abrázame el cuerpo con tu boca loca...Bésame los labios con tus manos, y muy despacito me gritas en silencio...loca...estás loca...eres mi loca…Búscame entre líneas...búscame que todavía estoy esperando que me digas algo, que no tengo orgullo, pero si dignidad...y por dignidad te perdí aquella fatídica noche que por celos te mentí...no podía soportar que estuvieras acompañado, no pude...que por rabia y coraje me dejé hacer en los brazos de otro querer, ¡vaya que sí! Hasta que me harté...que lo sabes muy bien...pero que no me arrepiento de nada…¿Te enteras? Que bastante mal lo pasé dejándome amar pensando en lo mismito que tú estabas haciendo en los brazos de otra mujer...así que no me vengas con historias y cuentos, que para eso ya estamos de vueltas...lo único que pasa, es que tú me querías para un momento y yo me enamoré de tus besos...los que te di en medio de la calle y de los que tú te aprovechaste...al instante...y luego me dijiste…Prendido de tus besos...Prendido me tienes tesoro...y yo que estaba besando tu boca con agonía y arrojo, me quedé presa de tu vida desde aquél mismo día que me dijiste...yo hoy te como...y desde entonces no puedo olvidarme de tus prisas, ni de tus...te como...que me han revolucionado mis adentros volviéndome la cabeza del revés, pues ese beso que tú me diste estaba lleno de deseo, pasiones escondidas...las que me suplicaron vente conmigo vida mía...que sin tus besos ya no hay quien viva...Estaban tus besos muertos de hambre, llenos de tristezas, soledades...amores prohibidos...los mismo que siento cuando sueño contigo...porque yo…Te quiero de una manera rompedora, como para estar todo el tiempo entre remolinos de besos, y turbulentas frases de pasión…¡Ay Señor, qué desgraciada me siento! A quién se le ocurre enamorarse de un tipo que apenas conozco…a mí, a nadie más que a mí…jamás maduraré ni seré una mujer adulta, porque esto sólo le ocurre a las jovencitas o como mucho en las películas de amor…No paro de pensar en él, no lo puedo olvidar ni un minuto, pero…¿qué pasa conmigo? ¿Estaré desvariando? Quizás se me haya ido la cabeza y no me dé cuenta, porque esto ya se está pasando de castaño a oscuro, como solía decir mi madre cuando se enfadaba…Otras veces creo conocerte tan bien, que es como si hubiéramos estado toda una vida juntos, ya ves mi amor, será porque no paro de recordar las primeras frases que me dijiste, ¿sabes? Y es que fueron tan profundas e intensas que me hicieron reflexionar, pues nunca antes nadie me había hablado de esa manera, como sintiendo todo mi pesar, como si verdaderamente te doliera lo que estaba sufriendo en aquellos momentos de mi vida, y en un arrebato de debilidad me vacié por dentro, dejando caer por ahí cuánto estaba padeciendo, echando mis lágrimas en un llanto de dolor, y tú te compadeciste de mí, haciéndome ver lo poquito que me estaba dando a valer…más o menos es lo que interpreté por tu modo de dirigirte a mí…y por eso, nada más que por eso, me enamoré de ti de tal manera que es como si te conociera de toda la vida…y...A veces se me va la voz de la garganta y salen las dudas que me atrapan el alma…no soy yo, es una mujer que se ha instalado en mi interior pues no me puedo creer que me haya enamorado de usted…no lo conozco, no sé quién eres, si buena persona o un mal bicho…quizás un desalmado…uno de esos tipos que andan sueltos por ahí y lo único que hacen en la vida es fastidiar a las señoras decentes…como yo…pues antes de conocerlo era una mujer honesta y muy recatada, no me pasaba en nada, incluso cuando tenía un mal pensamiento me persignaba como siete veces seguidas…y ahora se me viene a la cabeza unas cosas tan pecaminosas, porque para mí que es pecado quererlo a usted de esta manera tan descarada…y con ganas de romperle los besos con la fuerza de mis…bueno…no quiero repetir las frases que me vienen a la mente, porque se me avergüenzan hasta los suspiros que sin querer salen ahumados de mi cuerpo de tanto como te deseo… y ando sola por ahí, mirando la silueta de los hombres, observando su pelo largo, sus modales, sus ojos…su mirada…hace tanto tiempo que no te veo ,que temo que ya se me está emborronando tu rostro, apenas eres una imagen idolatrada por mi mente enamorada…Y desde entonces te siento en mis sueños, estás viviendo dentro de mi cuerpo como si fueras el dueño de mis pensamientos, me llevas y me traes donde quieren tus más bajos instintos, haciendo de mí una descarada e indecente mujer, que pierde las formas nada más verte en medio la carretera, y sin importarme el mundo que me rodea salgo corriendo y de un salto te como la boca loca…y lo que sea tras las rocas…y por eso...Te busco entre la gente llana del pueblo, ya ves mi amor...te conozco tan bien que a veces creo verte en cualquier caminante solitario... aligero el paso para cerciorarme...no, no eres tú y sigo adelante... puede ser que estés acompañado de tus dos perros, esos que una vez me mostraste cuando tú y yo estábamos en tu casa amándonos...besándonos...enamorados...diciéndome cuánto me querías...y yo me lo creí...y ahora me siento sola, pues no sé todavía el por qué me dejaste de querer...quizás pensaste que no era mujer para ti...Ni siquiera te molestaste en averiguar si yo me podría adaptar a esa forma de vivir...o es que nunca estuviste enamorado de mí...ni me quisiste una vez... pero…¿Qué fuerza misteriosa será la que hace que no te pueda olvidar? Desde que me acuesto hasta que me levanto siento tus besos aquí, latiéndome en el pecho, como si tuvieran ganas de mí y quisieran tocar mis labios de nuevo, y yo que tanto los deseo no paro de buscarlos en cada resquicio de aquél encuentro, que nada más poner un pie en el suelo, siento un leve cosquilleo alrededor del cuerpo, se enrosca en mi cuello, y antes de llegar a mi boca se esconde entre las matas de mis cabellos al viento…

martes, 12 de julio de 2016

AUNQUE NO NOS VEAMOS…ESTAMOS.- (MICRORRELATO)



A veces me siento sola y desolada, incapaz de entender tantas contradicciones…las tuyas, pues las mías tampoco las comprendo muy bien, ya que me acostumbré a esa extraña manera de querer, pues cuando más nos necesitamos, nos encontramos en el punto más álgido de la pasión, siendo el uno para el otro como dos polos opuestos que se atraen, como si el imán del momento se dejara atrapar por la fuerza de la pasión…Es una aventura interminable donde ni tú ni yo tenemos voluntad…somos cómplices y esclavos del amor que nos envuelve como una burbuja de cristal…Jamás podré comprender tantos cambios de actitud en la manera de actuar, cómo un día me buscas arrastrando contigo todas tus penas, y otros te pierdes en el mapa de las emociones, pero lo que jamás comprenderé es que yo te siga el juego como si fuera algo normal y natural en mí…Será que me enamoré perdidamente de ti y todavía confío en que vuelvas y por eso te aprovechas de mí…No, no, para nada, que yo también me aprovecho, pero no de ti, sino de mis propios sentimientos dando cabida a encontrar la luz que me guíe a saber toda la verdad…La mía…porque la tuya ya casi no me interesa, son demasiadas contradicciones las que he visto a lo largo del destino... pues…Te cruzaste en mi camino para arrancarme todas las espinas que tenía clavadas en el corazón…y lo lograste, ¡vaya que sí! Que cuando me enamoré perdidamente de ti, me mostré tal cual, sin tapujos ni dobleces…y cuando vistes todas las imperfecciones que habitaban en mi interior, desapareciste por temor a no estar a la altura de mi amor…y por celos…los tuyos, los míos no…porque enamorado estabas como un jovenzuelo, sino que al verme tan entregada te diste cuenta que jamás estarías a la altura de mi alma, ya que perderías la libertad de estar tranquilo en tu casa, sabiendo cómo sería si me engañaras…Y por eso ando de cabeza con mis sentimientos, pues no sé si he cambiado con el tiempo, o simplemente es que te encontré, ¡vaya que sí! pues resulta que me he enamorado de un hombre guapo, guapo…y no es por su belleza física, que no, porque está metidito en carnes…lo que yo llamo bien criado y hermoso…Es el típico hombre al que le gusta comer bien, tomar buenas jarras de cervezas, y jugar con sus amigos en el bar más cercano del barrio, al mus o al dominó. Ese que cuando gana da un golpetazo en la mesa, y los de enfrente, se sobresaltan riéndose a carcajadas y vociferan palmeando…Ese que se perfuma y arregla como un querubín frente al espejo y sonriendo se dice…Sábado sabadete camisa limpia y polvete…Ese que cepilla sus zapatos y los deja brillantes como una patena, y luego se encamina hacia la discoteca del pueblo con sus compañeros a la conquista de alguna señora de buen ver, como suelen decir, amaneciendo casi siempre enroscado entre sábanas con la primera que le ríe las gracias…Sí, sí, ese que no quiere compromisos con ninguna pero picotear con todas, el eterno mariposón que al menor atisbo de interés, sale volando como los palomos, porque antepone su libertad a las dependencias del amor, pues según él, enamorarse es de esclavos…Ese que no se pierde ni una tía buena que pase cerca, sin desnudarla con la lengua de arriba abajo con la boca desencajada, lanzándole piropos con los ojos y vuelve la cabeza hasta que se pierde al doblar la esquina…Y ese personaje tan típico y corriente, es el hombre que se cruzó en mi camino, el que me ha robado el corazón y me tiene loca perdida la razón…Reconozco que no tiene nada que ver conmigo, pues siempre me he fijado en el físico, y no es que sea demasiado importante, no, pero lo primero que me ha llamado la atención desde que tengo uso del gusto de los ojos, han sido los hombres bien compuestos, anchos de hombros y brazos musculosos, y éste no es que no sea así, pues alto es, guapo para reventar, pero para mí, que es un poquito glotón…y muy mariposón…Le gustan mucho las mujeres, ¡mucho! Se le nota una hartada…Y por eso apareció la guerrera que tenía escondida en mi interior, seduciéndolo de tal manera que se enamoró locamente de mí…Y es que quizás se haya instalado otra clase de mujer en mi pecho, que aunque de verdad que pareciera que no fuera yo, me encanta éste nuevo brote que ha nacido en mis sentimientos, mis emociones, la libertad de pensamientos, mis gustos, mis amores…o puede ser que haya descubierto el sentido del querer y el camino de la felicidad…Y por eso me ha dejado tirada como un perro, porque desde entonces no lo veo, no lo veo…y aunque después de conocernos hemos tenidos más de mil encuentros llenitos de besos…y de sexo…para mí que se está pensando gustarme tal cual es…o renunciar a la libertad de sus sentimientos…y claro, ante eso…Te fuiste sin despedirte, sin decirme nada, quizás temieras quedarte para siempre si volvieras a verme, y ese sea tu mayor recelo, pues siempre has luchado a la contra de tus sentimientos, buscando la manera de salir corriendo sin mirar atrás…Lo sé, y por eso te perdono y te sigo el juego a contracorriente, pues la vida es como un juego donde los contrincantes luchan por sobrevivir…más o menos es lo que nos ocurre a ti y a mí, y es que esto del amor es una lucha infernal, donde las emociones desbocadas, nos subyugan y nos apresan bajo el yugo de la pasión, arrastrándonos por el lado más débil que nos perturban y nos envilecen en un mundo donde no hay ni vencido ni vencedor…Esto es un caos total, mejor es pasar y pactar con los demonios de los infiernos, ese que tú y yo llevamos dentro y que, a espaldas nuestras se han puesto de acuerdo en no dejarnos vivir en paz…Se han hecho dueño de la situación y se pasean por nuestro cuerpo como perico por su casa…porque…No paro de pensar en ti, no te olvido ni un instante de mi vida... y lo único que veo cuando te siento en mis recuerdos, son tus ojos sonriendo, tu mirada apasionada, el color rojo de tu expresión, como si te diera vergüenza verme tan linda y risueña, sabiéndose querido y amado...tus labios carnosos pidiéndome guerra, ¡Señor, Señor, qué cosas me pasan tan extrañas! Me gusta, me encanta y hasta me tiene atrapada el alma y es tan precioso, tan bello éste sentir que ha crecido en mí, que es como si me hubieran plantado la semilla del buen existir…así que…He decidido soñar que vuelves a mis brazos, que me buscas y me encuentras, y que me miras de arriba abajo con ganas y deseo…Lo mismo que yo a ti, mi amor, que avergonzado me has dicho al oído…Desde que no estoy contigo no tengo ilusión por nada y no he parado de comer…y he despertado llorando de emoción...pues…Hay un resquicio de ternura en mi alma que me lleva hacia ti, porque cuando te pienso, tú me sonríes y creo que ha llegado el momento de saber cuánto nos queremos y necesitamos, pues… aunque no nos veamos… estamos….


viernes, 8 de julio de 2016

COMO MENTA Y REAGALIZ.- (MICRORRELATO)



Pensativa y con la cabeza gacha venía de mi recorrido diario, estaba pensando en ti mi amor, pues aún no te he olvidado, cuando de repente te vi sentado en ese bar…me llamó la atención la tostada tan grande que te estabas llevando a la boca, cuando nuestra miradas se encontraron…no hizo falta decir nada, pues enseguida te levantaste y me ofreciste la mano para invitarme a tomar un café…Y mientras entraste a llamar al camarero no paré de observar esos dos hoyuelos en tu cara, esos ojos lisonjeros y ese ricito moreno que te caía sobre la frente que te hacía tan guapo, madre mía tan guapo, que aún te llevo grabado en la mente…y en el cuerpo cuando tú y yo nos besamos…Andando los caminos no paraba de pensar en él como si me estuviera llamando a voces, desde donde quiera que se encontrara…No sé qué está pasando conmigo…No puedo olvidarte, te llevo clavado en el alma y me duele hasta el pensamiento de tanto como te recuerdo, debe ser que tú estés llamándome desde lo más hondo de tu ser y hasta mí llegue tu voz…Señor mío, por favor, ayúdame a seguir con mi vida, pues me siento perdida…De vez en cuando alzaba la vista hacia el cielo rogándole al Dios de mi credo, esa fuerza que necesitaba para andar tranquila y relajada, pues ya soy muy mayor para estos amores locos, no me pega, y debería estar pensando en cosas más importantes, como por ejemplo quedar con las amigas y hacer un viajecito por ahí, pero ese hombre me tenía hechizada de tal manera que me era imposible echarlo de mi mente, sobre todo en éstos días veraniegos, pues…Tantas veces me dijiste que la ilusión de tu vida era pasear conmigo por la orilla del mar, que hasta te imaginé, y por las noches cerraba mis ojos bajo la luz de la luna, y te soñaba como una silueta encantada que hacia mí caminaba, y antes de amanecer me despertaba con las huellas de tus manos alrededor de mi cara...¡Qué bonito, qué bonito! Y le daba vida a esos momentos de pasión con la sonrisa de mi corazón, y pintaba un escenario imaginario en la distancia de los pensamientos donde no hay límites, ni compromisos, ni edad, atravesando todas las leyes de la sociedad…Si, sí…y luego me metería en el agua y te salpicaría para que me siguieras, y como dos niños traviesos retozaríamos en un juego apasionado de amor…Sigue, sigue…me decías…Te tumbaría en la arena, te abrazaría, te besaría y te dejarías mecer en mis remos como un barco velero…Y te veía sonreír lleno de curiosidad, instándome a seguir con la punta de tu nariz...Sentada sobre tu vientre, coqueteaba contigo insinuando…No sé, no sé qué hacer…Creo que deberías izar las velas para que el viento nos protegiera…me decías…Y prendida en tu mástil navegamos juntos hasta el horizonte, allá donde la vista se pierde entre las olas del mar…Y nos mirábamos sonriendo…Era nuestra mirada cómplice de picardías, donde no había ni un solo momento que se cruzaran, y no se dijeran con la mirada lo que nuestra mente pensaba…No, la mente no…el cuerpo, pues con los gesto ya sabía yo las señales que me enviabas, que hasta de noche cuando me acostaba podía escuchar cada palabra…Y es por eso que me iba a caminar cada mañana para poder encontrarte entre las ramas de los árboles…Al levantar los ojos te vi venir frente a mí, pasé de largo sin decirte nada y tú me seguiste a lo largo del trayecto…No podía soportar tanta presión en el pecho pues a pesar de haberme alejado de ti, te seguía queriendo desde que te conocí…Me giré sobre mis talones y te miré a los ojos…La tristeza te embargaba y sin decirte nada, me abracé a tu cuerpo abandonándome a tu querer…y me besaste como si temieras perderme…mirándome a los ojos me dices…Eres mi mujer ante los hombres y ante Dios…Eres la mujer de mi vida desde que te conocí y si tú me dejas lo habré perdido todo, pues todo eres para mí…sin ti la vida no tiene sentido…No para nada, que tú y yo hemos nacido para seguir toda la vida juntos…hasta la muerte... pues ya son demasiados años el verte a mi lado caminando de la mano…por la orilla y descalzos…Antes de echarnos en cara tantas cosas como nos dijimos, me alzaste la barbilla y más de mil besos me diste en los labios…Eran suaves como las plumas de los gorriones, como si una mariposa se posaran en mi boca...Y apasionados como para volverme loca, que sin esperártelo, te arrastré a un lugar solitario y allí te amé, te amé…Eran nuestros besos dulces como los caramelos, esos que una mañana contigo compartí, saboreándolos apasionadamente, pasando de tu boca a la mía como menta y regaliz…Los más bellos besos que tengo entrelazados en mis sueños…Los mismos que me envuelven por las noches cuando me acuesto, paseando los dos junto de las manos, bajo la luz de la luna, por la orilla y descalzo…y después nos tumbamos en la arena para querernos y amarnos…Y cuando despierto abro mi ventana y le grito al viento…Eres el hombre de mis sueños, el único que me conoce, el único que sabe de mi risa y mi llanto, el que ilumina mis amaneceres y arropa mis anocheceres...Y él que lo sabe todo de mí, me envuelve entre besos de menta y regaliz…


martes, 5 de julio de 2016

BÉSAME, BÉSAME USTED OTRA VEZ.- (MICRORRELATO)



Te fuiste de estampida mientras yo renacía de mis cenizas, fíjate, qué cosas me ocurren, que desde que te vi aquél día empecé a darme cuenta de cómo era mi vida, pues ya eran demasiadas coincidencias, muchas casualidades… Son esos duendecillos traviesos que me indican el camino a seguir con sus señales… las que hacía caso omiso por temor a perderte cuando realmente, jamás fuiste mío del todo… De nuevo caminando con mi cuaderno de notas voy atrapando historias de pasiones desboscadas, las mismas que les podrían ocurrir a cualquier persona del mundo…o…quizás a mí…Llevaba tanto tiempo envuelta en una maraña de mentiras que no sabía cómo salir de la red, hasta que de repente ocurrió un milagro…El milagro de conocerlo a través de internet…y empecé a chatear con él…Estuve viviendo con un hombre más de quince años entre te quiero y te odio, ahora te dejo y luego por ti muero…ya se sabe, esa clase de tipos que tienen doble personalidad o vaya usted a saber, el caso es que son como vampiros que se enganchan a una al cuello, le clavan el diente y ya no las dejan vivir un momento en paz, feliz y contenta…Esos tipos que un día te comen la oreja, el pecho y todo lo que su boca alcance, y al otro día te da una patada en el culo y se quedan tan frescos, hasta que de repente le entran unas renovadas ansias de chupar sangre, y otra vez a la carga…Y una que está enamorada como una colegiala, cegata perdida y deseosa de él, encima le da lástima de verle los ojos llenos de lágrimas, lo besa y lo abraza como si fuera el hijo perdido en las Bahamas o lo que sea…Y ocurrió lo inesperado… que apareció él…Era un señor más o menos de mi edad, separado, vivía solo y estaba tan necesitado de amor, que fue a caer entre mis contactos como si estuviera esperándolo toda la vida…y no es que sea el hombre de mis sueños, para nada se le parece, pero tiene un no sé qué, que me gusta a rabiar…y por eso… Poco a poco se fue apagando la sed que tenía contigo porque me estabas anulando, te estabas haciendo dueño de mis sentimientos, mis emociones, mi alma…mis raíces…Me estaba robando la personalidad, el carácter me lo estaba cambiando, agregándome todos sus demonios, haciendo de mí una mujer fatal…Me estaba consumiendo con sus exigencias, pues cada día quería más y más… ¿para qué? Para el siguiente, dejarme tendida en las redes de sus engaños y mentiras…Se estaba haciendo con todas mis energías positivas hasta que lo conocí en la red de internet…Y por eso una mañana muy tempranito desperté…Por la noche cuando me acuesto miro al cielo del techo de mi habitación y me pierdo entre los raudales de su voz… A veces me dejo soñar, y sueño bonito, pero casi siempre sueño contigo, ¿sabes? Sueño que tú y yo nos queremos en un mundo infinito de amor, y cuando te arrimas a mi boca me despierto con sed…me despierto sola y con mis sueños…entonces abrazo a mi almohada, cierro los ojos y le cuento…te llevo grabado en mi pecho, y no sé por qué, pues apenas te conozco y creo que me equivoqué cuando guiada por una fuerza misteriosa… cerrando mis ojos te besé…quizás me hipnotizaras con la mirada…o…puede ser que me dejé querer, porque tú desde el fondo de tu alma me dijiste…bésame, por Dios bésame, que necesito probar esa boca que me está pidiendo…bésame…y yo deseosa de amor como estaba…tus labios besé con todas las fuerzas de mi ser… Y desde entonces no los puedo olvidar…pues como un sueño traicionero al otro día desperté sin su bésame, bésame usted…Desapareciste de mi vida como por encanto y ya no sé si todo fue un sueño o te imaginé, pero desde entonces no pasa un solo día que no te encuentre en el camino del ayer…y por eso te busco en mi presente pues en el futuro vaya usted a saber donde estaré…pero… mientras tanto te paseas por mi mente como si quisieras decirme algo… o simplemente es que te gusta recorrer mi cuerpo con la esencia de tu ser…son tus besos los que me atrapan y me envuelven en las letras de mi a, b, c…y yo ya no sé ni qué hacer…si fueron reales o quizás los imaginé…No paro de pensar en él desde aquél día y digo yo que por algo debe ser, pues no puedo comprender que lo tenga tan grabado en mi piel… Y es que me han dicho por ahí que la piel tiene memoria y no me deja de acariciar a todas horas…Me gustaron sus manos recorriéndome el cuerpo, sus dedos infieles enredándose con mis bienes y su boca loca auscultando mis dientes, sus caricias embargándome entera toda la noche, y al otro día me viene al pensamiento su recuerdo… Y es por eso que se me ha ocurrido pensar que si lo consigo atrapar en mis sueños con fuerza y deseo, podría hablar con sus ojos, sonreírle al rostro, y recorrer con mis manos su torso, para que se le quedaran grabadas en su piel todas las caricias de mi ser, y lo hiciera volver… y estando en éstos pensamientos, sonó el teléfono…Era su voz, justamente su voz que desde lejos me escuchó…Oye…Tesoro…No puedo quitarte de mi cabeza…Si quieres cojo mi moto y voy a por ti, y nos damos una vuelta…Mi corazón empezó a latir de prisa y salí corriendo por todas las calles de nadie, esas que están protegidas por las fábulas de mi vida…mis fantasías... y por el rastro de sus pies se leía…bésame, bésame usted otra vez… Se presentó solo ante mí y me dio dos sonoros besos en la cara que hasta se rieron mis ojos, y luego me invitó a café y mientras tomaba su tacita me miraba y sin decir nada, le oía susurrar a su corazón que decía…bésame, bésame usted…y yo ni corta ni perezosa a su boca me arrimé…y cerrando los ojos…lo besé…una y otra vez…primero le rocé los labios con un piquito y me retiré, y antes de darme cuenta lo tenía justo de frente y de pié… me atrajo a su pecho con sus brazos hambrientos de sentimientos libres y sinceros…lo noté en la intensidad de su mirada triste y enamorada de ese momento mágico que nos atrapaba…no le dije nada para que no me soltara, tan feliz como me sentía después de haber derramado tantas lágrimas, las que tú me has ocasionado con las mentiras de tu alma…Lo besé de nuevo con la locura desgarrada y me miró la cara sonriéndome, y sin decirme nada me habló de aventuras arriesgadas de sentirme en su cuerpo hermoso y sediento… Sus manos escurridizas se interpusieron entre la tela de la blusa y mi piel, deslizándose suavemente desde la espalda hasta la curva de mis caderas, cruzándome la cintura, y sus latidos en mi pecho se enredaron con el deseo de mis palpitaciones al momento, y antes de darme cuenta, mis piernas lo sedujeron a un rincón apartado, donde se estremecen los requiebros de los amantes…tan sólo el eco de mis suspiros escaparon por las grietas de mi cuerpo, y antes de anochecer, nuestros labios se intercambiaron en mil besos de pasión…y lo besé una vez  y otra vez…