Como ya no me buscas, ni me
llamas ni me abrazas…tendré que seguir los latidos de ese hombre que no para de
buscarme entre páginas…Me escribe a diario largas cartas de amor…Me enciende la
mirada de pasión y me dice que me ama sin remisión, y yo que estoy a falta de
tus caricias, me entrego a sus brazos como si fueran los tuyos siendo suyas sus
manos…pues... Tengo la sensación de que tarde o temprano se acabará nuestra
aventura de amor sin vuelta atrás… Ya no se si es que te quiero o me he
acomodado a tus besos…quizás sea la costumbre de estar contigo… o es que
necesito que me tengas en tu mente para sentirme deseada constantemente… pero…Lo
único que sé, es que éste sentimiento mío se está convirtiendo en algo
incomprensible e irracional… Esa manera que tienes de actuar conmigo tan
macabra y cruel, jamás te la podré perdonar. De ahora en adelante, cada uno por
su lado, y quien no te conozca que te aguante…Estoy harta de tanta bagatela por
tus dichosos celos…No soportaba verme caminar por la calle con aires de
libertad…Tampoco le gustaba que vistiera corta enseñando las nalgas, ni con
falda de tubo que hacía que balanceara las caderas por lo estrecha y
larga…pues…Decía que vestía así para atraer las miradas de los hombres…Que sonreía
mucho, que era coqueta y presumida… y…Verdad es, no vayas a creer que no, pero
de eso a liarme con ellos hay un trecho…Me cansé de tus cambios de humor…Al
final te he llegado a comprender y lo que es mejor aún, conocer los entresijos
de tu mentalidad fiera y fugaz…No merece la pena que siga amándote ni vivir
amargada por tu querer…pues…Nada espero de ti, ni siquiera un saludo, una
mirada amiga, tan sólo la rabia y la envidia que te está consumiendo por dentro
de verme siempre bella y atrevida… Por eso te seguí aquella mañana cuando te cruzaste en
mi camino, para demostrarme a mí misma que no estaba equivocada y ver claro por
fin lo que mis ojos no querían mirar…No quería ver la rabia y el coraje que te
da saberme fuerte y poderosa, porque lo soy, ¿te enteras? Y lo sabes, ¡vaya que
lo sabes! Te gustaría que me arrastrara a tus pies, verme sometida como lo he
estado durante todo ese tiempo que te amaba más que a mi vida, pero eso ya se
acabó…pues…Dicen las malas lenguas que en la mente está el poder para controlar
todas las emociones de nuestros sentimientos, y verdad debe ser cuando de un
sablazo te eliminé…No era necesario ser tan déspota ni tan cruel para darme a entender
que te soy indiferente…Tampoco era necesario que te dieras la vuelta para no mirarme,
¿te enteras? Querías demostrarme que ya no significo nada para ti, que no
quieres saber nada de mi…A ver si te crees que soy tonta…No, no para nada que hace
mucho tiempo que me di cuenta que sólo era una aventurilla más…pero, ¿sabes que
te digo? Que me da igual porque es más feliz el que da que el que recibe, así
que poco me importa que ahora te muestres tal cual eres…Un sádico…Me has hecho
daño y eso tarde o temprano te pasará factura…pues…Eres perro infiel que te las
matas callando, como aquél famoso del hortelano, que ni come ni deja comer…Era como si una extraña se intercalara en mi interior…De repente
reaccioné…Dos mujeres viven en mí…Una es doña perfecta, la que nunca se equivoca
y hace todo lo correcto ante la sociedad... Es la que reprende y domina a la
otra… La que no para de tropezar con la misma piedra una y mil veces…Está llena
de sentimientos encontrados, de ansiedades y deseos desenfrenados…pues…Ese
hombre que me escribe largas cartas de amor me gusta mucho, ¿te enteras? Me
atrae sexualmente, ¡vaya que sí! Que se me estremece el cuerpo cuando lo siento
callado y serio…Impertérrito, como si fuera un soldado ante la mirada
inescrutable de su capitán…¿Y sabes que te digo? Que me encanta… Me encanta verlo
siempre tan correcto y educado… Derecho y altivo caballero, esos que no se
inmutan por nada ni por nadie…orgulloso…Un leal y fiel hombre de bien…Sí, sí,
esa es la impresión que me da…Imperturbable…Y lo es, desde luego que lo es, no
lo dudo…Claro que esa imagen es de cara a la sociedad, pero yo que lo escucho
con los latidos del corazón, lo desarmo con la picardía de mis palabras…Me
acerco poco a poco con ardientes frases alentadoras e insinuantes…y le ofrezco
lo que guardo bajo las faldas…Me arrimo a su cara con la boca pegada a la suya,
y se le cae toda la mascarada de fuerza y hago con él lo que quiero…Se rinde a
mis besos de pasión y esa es la debilidad mía…Verlo sometido bajo los tientos
de mis caricias que lo vuelven loco, y a mí me pierden de estremeción…pues…Siento
el calor de su mirada encendida en el cuerpo escuchando sus gemidos de placer…Y
por eso no paro de luchar con sus delirios que son los que manejan los míos, y
por mucho que me esconda, me aleje y ponga tierra por medio…Lo deseo de manera
carnal y me da igual los consejos de doña perfecta que es una reprimida sexual
que se está perdiendo los mejores momentos de la vida donde el amor compartido
con sexo es el más bello de los sentimientos…aunque…Algunas veces me dejo
llevar por los razonamientos interpuesto por la sociedad y por mis ideales, mi
educación, mis raíces, y me digo que no debería ceder a esta tentadora excitación,
pero…Recuerdo aquél sufrimiento vivido junto a ti y la debilidad me arrastra a
salir en su busca…Y me pierdo por la ultratumba de mis desvelos, mis pesares… Mis
veleidades que son las suyas, que como dos almas errantes vagan entre escombros
y piedras calcinadas de lava ardiendo que se derriten por los senderos de la
muerte…y…Tengo miedo, ¿sabes? Tengo miedo a perderlo por culpa de sentir en mi
cuerpo tanta pasión…pues…Dicen por ahí que la pasión destruye el alma de los
mortales que sucumben a las tentaciones de los demonios de la carne a golpes de
sensualidad…y se corrompen de tanto flaquear…
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