Estaba enamorada de ti, perdidamente enamorada y me equivoqué…nadie es perfecto pero se ve que tú eres exigente…Era un tío todo cachas, con un cuerpazo atlético, de esos que se pavonean en los gimnasios para lucir tableta de chocolate que tantos nos hace suspirar a las mujeres…¡madre mía, qué rico estaba! Porque a mí los hombres que no se pueden ver los dedos de los pies…como que no, con todos mis respetos hacia algunos, que lo único que hacen es atiborrarse de comer, echar barriga, y eso sí, desear a mujeres esculpidas, bellas y echas unas sílfides, ¡pues no! que a nosotras también nos gustan los hombres esculpidos…¡Qué poquito me has querido! ¡Mala sangre! Si en vez de cuidarte tanto por fuera lo hicieras por dentro seguro que serias mejor persona, ¿quién te crees que eres tú? ¡Si lo único que tenías que hacer es quererme! Y no hacerme tanto daño…¡menuda cruz! Pero ten en cuenta una cosa, que aquí todo se paga, lo mismo que yo pagué cuando me humillaste…¿Por qué tanta maldad? ¡Lo único que le pido a Dios es que te perdone! ¡Y te juro por mi vida que no me arrepiento de nada! ¡Absolutamente de nada! ¡Tan sólo me arrepiento de haberte querido tanto! Esos eran mis pesares antes de conocerte, mis lágrimas derramadas a cada paso que daba, cuando por casualidad te veía pasar…estaba llenita de odio y de rabia…hasta te deseaba todo mal...me sentía tan dolida por tu indiferencia…pero ya no, ahora he comprendido que las cosas pasan por algún motivo…quizás para evitar un mal peor…no sé…A veces tengo mis dudas y pudiera ser que me equivoqué contigo creyéndote un buen hombre, un honesto y respetable caballero enamorado de su dama…¡qué ingenua fui! Jamás distinguiré a los que vienen de frente, de los que se esconden tras esa máscara que se colocan algunos esbirros para conquistar a la presa fácil…¡Cuánto lamento mis besos! Esos besos tan íntimos y sagrados que son para mí y tan fáciles para ti…me duele el alma sólo de pensarlo que pudieras estar riéndote de mí…¡Me odio! Me odio por aquellos momentos tan locos que pasé junto a ti, como si fuera una adolescente, eternamente joven, estúpida e infeliz mujer, no aprenderás nunca a madurar…o…quizás te hayas puesto ese caparazón de acero para poderme así olvidar antes y con tiempo, y no hacerme ilusiones contigo de esto y aquello…¡Qué extrañas circunstancias mueven los hilos del tejemaneje devenir…! ¡Ay Señor, ya estoy desvariando de nuevo! Es posible que tenga un alma ingenua dentro de mí y esté utilizando mis armas protectoras, o simplemente sean esas estrategias femeninas que habitan en el interior de muchas mujeres, que salen airosas de las batallas campales que lidian cada día de sus vidas, toda llenas de carencias emocionales…Una no sabe cómo exteriorizar sus luchas internas que sufren tras el telón de acero, como es esa armadura de hierro, que de tanto exponer al mundo exterior, se muestra mohosa de soportar tantas tormentas torrenciales…Me acariciaste los labios con los besos de tu boca, y me arrancaste los pensamientos de mi cabeza, que ya no sé ni lo que soy…Un suspiro, un latido que está rondándome el cuerpo de noche y de día y me tiene la pena encendida en el pecho…No siento más que la huida de tus besos, tus brazos rodeándome los hombros cuando apoyada en tu regazo me dijiste…te quiero…lo mismo que yo a ti que no he dejado de quererte ni un momento…Es un despojo que desde lejos está dejándome el corazón solo, vacuo y casi seco…Tengo la mente llenita de deseo por estar contigo, a tu lado…quisiera escaparme de aquí, de mi cuerpo, y que mis pensamientos te atraparan y te robaran los besos, para que supieras lo mal que se están sin ellos…Ven raudo como el viento que me quieren raptar, y alejarme de ti y yo no quiero, que lo que más deseo en éste mundo es tiempo, sólo tiempo para plasmar en palabras el retrato de la vida…Y él no para de insistir que me quiere, y se pone las palmas de las manos en las sienes, se tapa los oídos y mueve la cabeza diciendo no, no y no…Grita mi nombre con las lágrimas de su mirada anublada, resquebrajada de tanto llorarme de día, de noche y de madrugada…salen perlando su rostro lloroso, siempre lloroso…Tiene el dolor escrito en la mueca de sus comisuras y me dice…Tú eres mi vida, eres mi vida…Arriésgate, sé valiente y vente conmigo hasta el fin del mundo…Y me sobrecoge el corazón porque una vez lo quise a morir, y sé cuánto duele el olvido por desamor, el mismo que tú pudieras sentir por mí, y me aturde el pensamiento elevándose la mirada perdida en el cielo, en el horizonte, en la lejanía donde no hay ni tregua ni besos que colme esta ansiedad mía de irme…lejos, lejos, tan lejos y tan cerca…
sábado, 30 de abril de 2016
TAN LEJOS Y TAN CERCA.- (MICRORRELATO)
Estaba enamorada de ti, perdidamente enamorada y me equivoqué…nadie es perfecto pero se ve que tú eres exigente…Era un tío todo cachas, con un cuerpazo atlético, de esos que se pavonean en los gimnasios para lucir tableta de chocolate que tantos nos hace suspirar a las mujeres…¡madre mía, qué rico estaba! Porque a mí los hombres que no se pueden ver los dedos de los pies…como que no, con todos mis respetos hacia algunos, que lo único que hacen es atiborrarse de comer, echar barriga, y eso sí, desear a mujeres esculpidas, bellas y echas unas sílfides, ¡pues no! que a nosotras también nos gustan los hombres esculpidos…¡Qué poquito me has querido! ¡Mala sangre! Si en vez de cuidarte tanto por fuera lo hicieras por dentro seguro que serias mejor persona, ¿quién te crees que eres tú? ¡Si lo único que tenías que hacer es quererme! Y no hacerme tanto daño…¡menuda cruz! Pero ten en cuenta una cosa, que aquí todo se paga, lo mismo que yo pagué cuando me humillaste…¿Por qué tanta maldad? ¡Lo único que le pido a Dios es que te perdone! ¡Y te juro por mi vida que no me arrepiento de nada! ¡Absolutamente de nada! ¡Tan sólo me arrepiento de haberte querido tanto! Esos eran mis pesares antes de conocerte, mis lágrimas derramadas a cada paso que daba, cuando por casualidad te veía pasar…estaba llenita de odio y de rabia…hasta te deseaba todo mal...me sentía tan dolida por tu indiferencia…pero ya no, ahora he comprendido que las cosas pasan por algún motivo…quizás para evitar un mal peor…no sé…A veces tengo mis dudas y pudiera ser que me equivoqué contigo creyéndote un buen hombre, un honesto y respetable caballero enamorado de su dama…¡qué ingenua fui! Jamás distinguiré a los que vienen de frente, de los que se esconden tras esa máscara que se colocan algunos esbirros para conquistar a la presa fácil…¡Cuánto lamento mis besos! Esos besos tan íntimos y sagrados que son para mí y tan fáciles para ti…me duele el alma sólo de pensarlo que pudieras estar riéndote de mí…¡Me odio! Me odio por aquellos momentos tan locos que pasé junto a ti, como si fuera una adolescente, eternamente joven, estúpida e infeliz mujer, no aprenderás nunca a madurar…o…quizás te hayas puesto ese caparazón de acero para poderme así olvidar antes y con tiempo, y no hacerme ilusiones contigo de esto y aquello…¡Qué extrañas circunstancias mueven los hilos del tejemaneje devenir…! ¡Ay Señor, ya estoy desvariando de nuevo! Es posible que tenga un alma ingenua dentro de mí y esté utilizando mis armas protectoras, o simplemente sean esas estrategias femeninas que habitan en el interior de muchas mujeres, que salen airosas de las batallas campales que lidian cada día de sus vidas, toda llenas de carencias emocionales…Una no sabe cómo exteriorizar sus luchas internas que sufren tras el telón de acero, como es esa armadura de hierro, que de tanto exponer al mundo exterior, se muestra mohosa de soportar tantas tormentas torrenciales…Me acariciaste los labios con los besos de tu boca, y me arrancaste los pensamientos de mi cabeza, que ya no sé ni lo que soy…Un suspiro, un latido que está rondándome el cuerpo de noche y de día y me tiene la pena encendida en el pecho…No siento más que la huida de tus besos, tus brazos rodeándome los hombros cuando apoyada en tu regazo me dijiste…te quiero…lo mismo que yo a ti que no he dejado de quererte ni un momento…Es un despojo que desde lejos está dejándome el corazón solo, vacuo y casi seco…Tengo la mente llenita de deseo por estar contigo, a tu lado…quisiera escaparme de aquí, de mi cuerpo, y que mis pensamientos te atraparan y te robaran los besos, para que supieras lo mal que se están sin ellos…Ven raudo como el viento que me quieren raptar, y alejarme de ti y yo no quiero, que lo que más deseo en éste mundo es tiempo, sólo tiempo para plasmar en palabras el retrato de la vida…Y él no para de insistir que me quiere, y se pone las palmas de las manos en las sienes, se tapa los oídos y mueve la cabeza diciendo no, no y no…Grita mi nombre con las lágrimas de su mirada anublada, resquebrajada de tanto llorarme de día, de noche y de madrugada…salen perlando su rostro lloroso, siempre lloroso…Tiene el dolor escrito en la mueca de sus comisuras y me dice…Tú eres mi vida, eres mi vida…Arriésgate, sé valiente y vente conmigo hasta el fin del mundo…Y me sobrecoge el corazón porque una vez lo quise a morir, y sé cuánto duele el olvido por desamor, el mismo que tú pudieras sentir por mí, y me aturde el pensamiento elevándose la mirada perdida en el cielo, en el horizonte, en la lejanía donde no hay ni tregua ni besos que colme esta ansiedad mía de irme…lejos, lejos, tan lejos y tan cerca…
lunes, 25 de abril de 2016
CRUCE DE CAMINOS.- (MICRORRELATO)
Me lancé al vacío sabiendo que tarde o temprano me
estrellaría…pero me enamoré, me enamoré nada más verlo frente a mí y eso que no
es nada del otro mundo pero tiene un no sé qué que no lo puedo ni explicar…me
gusta a rabiar…Me seguiste las huellas por el filito de la carretera con tus
dos enormes ruedas…Frena, te dije, frena, que yo vuelo alto y no llevo casco, y
tú pisas fuerte todo motorizado y arrasando por el asfalto…Quisiera atraparte
con la sombra de mis pensamientos, traerte hasta mí y que me contaras todos tus
secreto…Esos madrigales que te oscurecen cada mañana cuando despierto…como
serán de intensos, que aún estando tan lejos, los escucho en el eco, ¡fíjate si
te adivinaré los sentimientos! Que traspasan a través del aire de la mañana que
entra por mi ventana…Me sufres y me superas…pero me esperas…Siempre esperando
un nuevo amanecer para olvidarte de mi querer y de estos labios míos. Éstos que
te soplaron al oído los deseos de mi cuerpo, que no hay noche que no me
despierte con las pestañas de tus ojos mirándome el rostro…y tu aliento en mi
boca por dentro…Te conozco…te conozco, a pesar del poco tiempo que estuvimos
juntos…Te conozco como a la palma de mi mano, porque en ese poco rato de vernos
cara a cara, nuestra miradas se intercalaron y se intercambiaron cada escena de
nuestro pasado, ¡qué cosas más extrañas me ocurren, por Dios! Verdad como la
vida misma, que de repente me siento robado el cuerpo, la mente y los pensamientos
que en ellos están inscritos de por vida, mientras voy deletreando cada palabra
tuya en mi corazón, tan vacío y sólo como lo siento, mi amor, pues es tu
pálpito que se posó en mi pecho y ahora late por los dos…Dos almas gemelas
transitando en el aire..Y cuando respiro me duele en tu hábitat como si fuera
un ente imaginario…Dos caminos diferentes mi amor, dos líneas divergentes que
se cruzan en un punto. Así fue nuestro primer encuentro, cuando cuesta abajo me
tiré rodando, y justo en medio tus ojos y los míos se saludaron con un guiño,
mientras seguía cuesta arriba por la velocidad de las ruedas de la vida
mía…Vuelo alto, casi tocando el cielo y las estrellas me iluminan el asfalto,
donde los baches me provocan a saltar sobre ellos, y luego, a golpe de frenada,
me giro y te veo venir hacia mí sonriendo…Frena, te dije, frena, que yo vuelo
alto y no llevo casco, pero tengo una cabeza llenita de pájaros y no quiero que
salgan volando, y tu pisas fuerte la tierra con los pies pegados a ellas…Y agarrados
de las manos dimos vueltas como si estuviéramos bailando un tango, que si no me
sujetas bien me caigo, me rompo y me descalabro contra el asfalto…Te quise más
que a mí misma, o quizás así lo creía yo, hasta que me caí de esa nube como
agua de chaparrón…y ahora me siento como barca mecida por las olas, y te
quiero, te saludo y te digo hola....Otras veces marea brava…y grito mis
penas…¡Oye tú! Sí, sí tú…escúchame bien…quiero que sepas que ya te puedes ir
tranquilo, que ya no te quiero ni espero nada de ti…que hoy cuando he estado
hablando contigo me he dado cuenta de que ni me quieres…ni nunca me has
querido…y jamás te interesé…Sólo he sido una juguete más en tu vida, ¡vaya que
sí! Pero la tonta he sido yo por haberte creído y haberme enamorado, que he caído
en tus manos como una muñeca de trapo…un trapo de esos que se utilizan para
sacudir el polvo…pero…¿sabes que te digo? ¡Que te aproveche! Porque ahora ya sé
ponerle rostro a los miserables como tú y a las infelices como yo…Y por eso me
encuentro andando, porque al final del camino vi claramente la gran avenida, y
aunque tropiezo con la misma piedra más de mil veces, me doy cuenta de que en
el fondo de lo más hondo de mi alma, soy mujer afortunada por amar como
amo…y...Tendré que inventarme una historia nueva de amor donde tú y yo tengamos
otra oportunidad, porque esto de estar todo el día pensando en ti, es porque
entre nosotros existió algo sobrenatural que traspasa los límites del
cielo…Tendré que seducirte de nuevo y para eso cerraré mis ojos para verte en
mis sueños…Son mis sueños románticos y bellos, donde un hombre y una mujer se
encuentran en un amanecer de invierno con lluvia y truenos, y la tormenta
revolucionando el temporal…y las cabezas...que...Me estaba haciendo ilusiones
con él…Nuestros paraguas se habían enredado en una esquina, justo al doblarla.
Hacía un mucho aire y estaba cayendo un chaparrón tremendo, fue cuando se
volteó hacía atrás y al darme la vuelta, nos dimos de morros…¡madre mía que
ojos tan preciosos! Y una boca que invitaban a pecar…hasta tuve malos
pensamientos por la noche cuando cerré los ojos, malos, malos…y verdes…muy
verdes…No me habría venido mal darme un revolcón…no me hubiera importado haber
probado sus labios…me siento tan endiabladamente con ganas y con sed…tengo necesidad
de él…de sus brazos, sus besos y…bueno…mejor me callo, porque aquí hay muchas
cabezas pensantes, y cada cual que se haga una idea de lo que una señora
metidita en carnes y años se le pasa por estas pelambreras…y es que estoy muy
desperdiciada…¡Se acabó y se acabó el soñar! A partir de ahora voy despertar,
liarme la manta a la cabeza y hacer lo que mi cuerpo me pida…Y eso hice, pero
no. No me seduce la idea para nada, y mira que hay unos cuantos tíos que no
paran de tirarme los tejos por éstos andurriales, ¡vaya que sí! Que me he liado
a bloquear a unos cuantos y me he quedado en las santísimas glorias, porque a
mí lo me gusta es estar de frente, cara a cara, mirarte a los ojos, comerte la
boca y me digas… ¡Ay señora, señora…me tienes la cabeza loca!
sábado, 23 de abril de 2016
LA ESENCIA DE MIS BESOS.- (MICRORRELATO)
Me encuentro sola, vacía, sin nada, tan sólo la
memoria y una vela casi apagada…Tengo una mesa y una silla, y en la pared colgados, hay dos retratos…sí señor, dos retratos…Uno de cuando mis padres se
casaron…El otro de toda la familia de cuando estaba tan unida por los vínculos
de la sangre…Sangre no corrompida… ¡Qué fuerte madre mía! Y mirándolos un buen día sentía cómo se me iba la vida
buscando la armonía entre la realidad y la fantasía…Lo mismo que aquél lejano
día hoy me encuentro ante ti llorando de pena, es tan grande mi dolor al
saberte lejos mi amor…Escribiendo con la tinta transparente de mis lágrimas, te
cuento…No soy yo, ni mis manos las que pulsan las teclas, son ellas, las gotas
que ruedan por mi cara bañando mi rostro…Caen solas y distendidas y se colocan
en el teclado para airear mis penas…Son como perlitas transparentes que se
posan ante mí temblorosas, no saben qué hacer, es como si me pidieran permiso
para saber qué letras poner…Otras veces se mezclan entre ellas y arman un
revoltijo de mil demonios, como si estuvieran furiosas, y se lían a despotricar
echando los mil demonios que las embadurnan de terror, como por ejemplo yo, que
me encuentro llena de ira ante el olvido de tu amor hacia mí…Hay muchas
historias que contar de mujeres abandonadas sin piedad por un mal querer…Y
hombres egoístas, soberbios e intolerantes que no soportan que otros imaginen
siquiera lo que ellos cataron, como si la boca fuera una copa de vino donde
ellos sólo pudieran beber…No las comprenden…Son las eternas historias de románticas
del siglo veinte, mujeres de edad madura e inmaduro corazón…eternamente
jóvenes, no crecieron, se quedaron allá, perdidas entre la época que les toco
vivir…Y por eso he decidido eliminarte de un plumazo de mi vida. Es absurdo seguir viéndote porque me haces
daño el tenerte…Te quedaste con la esencia de mis besos, te llevaste las
caricias de mi cuerpo, hasta los sentimientos que puse en ese beso se quedó prendido
en tu boca, y por eso te pienso…Hay un aliento revoloteando como libélula a mi
alrededor, y por las noches cuando me acuesto, se posa en mi boca haciéndome recordar el imán
de tu deseo, antes de entregarte mis ardientes besos, que me robaste con la
mirada...y te arrebataron el alma...y por eso no te olvido que me tienes la
cabeza loca, loca...de tanto como te pienso…Llegaste a mi vida cuando más falta
me hacía, sin preaviso y antes de darme cuenta me robaste la esencia de mis
besos, y ahora, fíjate como estoy, sola
y llorando por ti…Apenas me quedan lágrimas, se me acabaron todas, tengo los
ojos secos y ya no me queda llanto…Estuve esperando tu llamada, un simple toque
que me hiciera saber que ahí estabas…deseaba tu regreso, unas palabras nada más…Me
ignoras, me olvidaste y ya no quiero seguirte la pista porque cada vez que te
veo me duele el sentimiento y me vacío por dentro…Tendré que imaginarme un
cielo limpio de estrellas y lucero que me haga seguir escribiendo con la gracia
de mi lapicero…y si no lo consigo se lo pediré al Dios de mi credo, pues
siempre me ha escuchado, sobre todo cuando echo mis lágrimas al viento y se
esparcen por ahí como lluvia de abril…Fue el imán de tus pestañas que sin
palabras me atrajo a mirarte los ojos… no podía cerrar los míos, hipnotizados que
los tenía…era como si desde tus adentros me estuvieras hechizando bajo la luz
de la luna…y los hoyuelos de tu cara como dos soles y tu sonrisa la que guiaba
mis maneras que me lancé a ti como pantera…y me arrancaste la esencia de mis
besos perdiendo la compostura y las formas… el fuego de mi boca y la fuerza de
mi pasión que tanto te gustó…y te asustó…Y por eso estoy llorando tu ausencia,
porque me abandonaste, no porque me hubieran besado otros, que me dijiste que
así me habías conocido, y que también había tenido tus historias con otras…sino
por la manera que imaginaste mi entrega… Por ese beso supiste cómo era yo y
ahora que las dudas te asaltan te pregunta quién soy verdaderamente yo... Lo
sabes, lo sabes y temes la fuerza que ejerzo en tu corazón y aunque quisieras
olvidarme, jamás podrás, porque tienes grabado en tu pecho la esencia de mis
besos…y yo sola aquí sin ellos…No me han quedado ninguno dispuesto para otro
hombre…Ese que me espera cada día en el silencio de sus noches vacías… su
llanto gritando sin voz, sin lágrimas… su entrega incondicional…Y yo aquí,
sola, vacía frente a mi ventana con la radio puesta y quedándome con las ganas
de abrirte la puerta…No hago más que pensar en ti…no quiero a nadie más que a
ti…Tengo el pensamiento llenito de tus besos…besos rotos y partidos de tanto
como los recuerdos…se han gastado por el roce de verlos como si fuera una foto
de hace tiempo…y las lágrimas se me caen…apenas me hallo, no existe un momento
de alegría donde pueda decir…hoy me olvidé de ti… mi alma tiembla cuando te
recuerda y se me va hacia fuera…es como si no tuviera vida propia… me siento palidecer,
vacía, casi no peso nada…parece que quisieran atraparme las huellas de tus
besos y me arrastran hacia ti…y me dejo salir toda yo de mi cuerpo…y me pierdo
entre los abrazos de tu recuerdo…Estás tomando fuerza en mí y ya tengo mi
presente en ti…es como si no me quisieras soltar…me agarras, me atas a tu
abrazo y me esclavizas a tus deseos…temo estar enamorándome sin poder yo hacer
nada por evitarlo y te temo…tengo miedo de tus pensamientos que me abordan
desde tan lejos…estoy luchando a la contra de mis sentimientos y allá donde voy
me persiguen como aire que aspiro en mi pecho, y mi garganta grita tu nombre,
mudo en mi boca y sordo para tus oídos…Me ignoras, sé que me ignoras desde hace
tiempo, aún así te temo por la fuerza de tu deseo…Quizás aquél deseo que una
vez tuviste de mí fue tan grande, que es como si fuera irresistiblemente
pertinaz que sigue latiendo en el aire como un aliento más…Es el aroma de los
bajos instintos y naturales entre hombre y mujer…no sé pero lo huelo en el
viento…Y quisiera amanecer de nuevo mecida en tus apasionadas palabras, esas
que me incitan a seguir escribiendo historias de amor…Te quedaste con la esencia
de mis besos…está viviendo pendiente de un recuerdo que habita en mi interior…y
me transporta a tu boca con la fuerza del
pensamiento, es un beso perdido en el tiempo que está buscando mi apego…
ENTRE DEMONIOS Y DIABLOS.- (MICRORRELATO) 2º
Te alejaste por un mal comentario, unas palabras
desafortunadas, quizás más mías que tuyas, no lo sé, pero a mí me la sacaron la
rabia de tu sincero querer…Tenía que hacerle saber de alguna manera que nuestro
amor era imposible, pero que podíamos seguir siendo amigos, hablar por
teléfono, incluso darnos besos, pero se ve que no le gustó la idea y por eso me
encuentro tan decaída…y sola…Te dije que me molestaba tu olvido…Me dijiste que
no me llamabas porque estabas acompañado…y con mi silencio te dije te quiero sufriendo
por ello…Me dijiste que para eso seguías libre…y te dije que yo de pensamiento
y de amor sincero también, pero que tenía el corazón abierto…Me dijiste que lo
dejara todo por ti…te dije que era mayor que tú y no me atrevía…Me dijiste que
tenías una vida llena de experiencias y que no te importaban los años que nos
separaban…demasiados mi amor, y yo para eso soy muy mirada…Me dijiste que me
querrías hasta que nos despertara la luz del alba…te dije que entonces verías
todas mis marcas señaladas en la cara y me dejarías a la otra mañana…Me dijiste
que me querrías siempre, que era tu niña, la niña que siempre habías
soñado…doce años de edad te llevo, doce años que ahora no parecen nada porque
estoy delgada, fina y bien formada…Me dijiste que las jóvenes no te atraían,
que te aburrías con ellas y en mí encontraste la felicidad completa…que te
diera la oportunidad de vivir en pareja, que me dejara llevar por el
momento…No, no, no, algún día lo entenderás y hasta me lo agradecerás…No quiero
hacerte daño, no te enfades conmigo, compréndeme un poco…Sabes que te quiero,
que te adoro, que eres el dueño de mis pensamientos, pero, por favor, déjame
vivir en paz que me tienes la vida cruzada del todo…No quiero esconderme de mis
amigas, quiero estar contigo con la mente relajada y sin mirar atrás, porque
delante ya sé lo que tengo…y lo que tengo son años, muchos más que tú, y no
quiero ni pensar levantarme una mañana y no poderte mirar…o yo ante el
espejo…éstas carnes flácidas, el rostro surcado de arrugas, no podré ni besarte
mi amor…Ahora me ves bella, linda, todavía con la piel lisa... No podía
seguirte, te eché con mis frases atrevidas, te echo de menos, jamás te he
olvidado…siempre en mi mente…siempre aquí presente…Morir de amor, matar por
amor…por amor muero yo…No, por amor no, por sus suspiros que me persiguen a lo
largo del camino como si fueran los flecos de mi bufanda, porque los siento
pegado a la piel y cuando hace viento, se convierten en besos alrededor de mi
cuello, y me atrapan hasta los pensamientos, enredándose entre los rizos de mi
pelo negro de lo mucho que lo quiero…Tengo una pena escondida dentro de mis
lamentos, un secreto inconfesable que no puedo desvelar a nadie, tan sólo lo
sabe las telarañas que tejen las arañas en la maraña de mi cabellera blanca…Llévame
contigo amor mío que sin ti, vivir ya no puedo…Me encandilaste con la armonía
de tus besos, me contaste tus pesares, tus tristezas, tus soledades… y cada vez
que me miro al espejo te veo abrazado a mi cuerpo somnoliento…Te siento, te
llevo hasta en lo más profundo de mis miedos y por eso me encuentro vacía, sola
y…descarnada por dentro…Yo tenía una vida enturbiada de mal vivir, estaba
poseída por una sed insaciable hasta que lo saqué de mis antojos, mujer
caprichosa de aventuras y amores locos…¿Sabes cuántos años llevo esclavizada a
sus caprichos? ¿Tú sabes lo que es estar sometida a un querer? Pendiente de sus
ganas, sus perversidades, sus malos royos, sus quejidos, sus necesidades…¿y las
mías? Se han preguntado alguna vez si yo quería o no quería o simplemente no me
apetecía…¡Venga ya tío! que me tienes mareada y loca perdida con tantas
exigencias mal compartidas, con tantos camuflajes tras las vías…que yo lo que
quiero es vivir la vida tranquila, así que no me vengas más con esa cara de perro
apaleado y búscate otro hueso que roer, que los míos están casi en las últimas,
que yo ya no quiero seguir metida en tu piel, que para eso tengo yo ya la mía…Y
desde entonces voy cantando por Rocío Jurado…Hace tiempo que no siento nada
haciéndolo contigo…¡madre mía…! Estaba loquita de contenta con mi vida. Una
vida llena de alegría y entusiasmo por la independencia que estaba disfrutando
desde que lo dejé salir de mi piel…Hasta que lo conocí bailando un tango lento,
me arrimó a su cuerpo y me arrancó todos los suspiros del pecho…Como una ola
llegaste a mi vida, como una ola…me enamoré y lo besé…y una cosa llegó a otra…Y
por eso me preguntaste después de aquello…sonriendo… ¿Y ahora qué es lo que va
a pasar? ¿Qué haremos?… y te dije…Te seguiré dentro de mi libertad, sin
obligaciones y cuando me harte te dejo…De acuerdo…¡Mentira! No me deja, me
persigue, me espía y me busca…hasta que me encuentra y otra vez volvemos a lo
mismo y yo no quiero, pero no se da por vencido…Estoy harta de esconderme, me
da vergüenza que me vean mis amigas, pero a él no le importa porque me quiere,
me quiere…dice que soy suya hasta la muerte…Y por eso lo he abandonado, lo he
echado de mi lado, pero el siempre en mi mente, siempre, siempre…Y cuando llega
la noche lo llamo con el pensamiento…Vuelve tan sólo un momento para besarte de
nuevo, ven rápido, antes que amanezca, me despierte y salgas huyendo de mis
entretelas…llena mi vida de besos, de esos momentos mágicos otra vez…que te
espero con los brazos abiertos…y las piernas semidesnudas…Pero cuando me
dijiste que cada sábado te ibas de recreo, me sacaste todos los demonios que
llevaba dentro… Ahora mismo me voy a la cama con un amigo…Y por eso me dejaste
de querer al instante…o quizás fue un rebote sincero…¡Qué cosas por Dios! Que
un hombre pueda hacer con su cuerpo lo que le venga en gana, y una mujer tenga
que pagar con quedarse con las ganas, ¡muchas ganas! ¡Las misma ganas que las
de él! Y eso le enrabia, le enfurece y casi la mata…como si no tuviera derecho
a nada más que a un simple deseo…o ni eso, porque sólo de pensar que me hayan
besado otros labios, es que te llevan los diablos que te corroen por mis
encantos…
martes, 19 de abril de 2016
LLEGASTE A MI VIDA COMO UNA OLA.- (MICRORRELATO) 1º
Me enamoré de un hombre menor que
yo…y él de mí que fue quien despertó todas éstas ansias de vivir…era como si
hubiera estado muerta en vida, pues hacía tanto tiempo que nadie me había
mirado como él…ni besado la boca de esa manera tan ardiente…que casi me explota
el sentido de la intensidad de ese beso loco…fogoso…y llenito de intenciones de
ir más allá…y fuimos los dos, porque a mí me revolvió toda la lujuria de la
pasión y me elevó hasta los cielos y di unos gritos de placer que se oyeron
desde lejos, muy lejos…Empecé a jugar con fuego y me quemé…Y ya no quiero…Tengo
una edad respetable y me gusta tal cual es, sin prisas, sin temor a nada,
haciendo y deshaciendo…Y de repente ahí está él, que no para de mandarme flores
desde que lo conocí en el gimnasio...es de guapo…es mi pareja en la clase de
baile de tango, y la verdad es que me coge de una manera de la cintura que mil
escalofríos me recorren el cuerpo todo enterito…hasta tiemblo y él que lo ha
notado me sonríe…tiene una mirada llenita de deseo…tiene cuarenta años…doce
menos que yo…a veces se arrima demasiado y me dice al oído que se está
enamorando y que no pega ojo en toda la noche…que tiene fantasías conmigo…que
me encuentra endiabladamente sexi y encantadora…Y cuando llego a casa me miro
al espejo y hablo con su reflejo… Me hace falta ese abrazo tuyo…esa mano
sigilosa acariciándome la espalda que cada vez que lo recuerdo me entran
escalofríos…Y por la mañana me levanto cantando con la mirada perdida entre las
canas de mis cabellos… debe ser que me he enamorado…Como una ola, llegaste,
como una ola…Madre mía cómo está el patio…Yo no quería enamorarme, pero algo
extraño surgió entre los dos que no sabría definir, quizás esa manera tan
abnegada de mirarme, esa constancia que tiene en ser siempre mi pareja del
baile…me coge de una manera que me excita un montón y me gusta esta nueva
sensación tan olvidada…Hacía tiempo que nadie me agarraba de esa forma…como si
tuviera miedo a romperme por la mitad…Dice que tengo una cintura de avispa y
teme quebrarme, pero al mismo tiempo me acerca a su cuerpo y siento el roce de
su deseo… y me da un no sé qué que me hace temblar…Apenas levanto los ojos del
suelo, me da vergüenza mirarlo a la cara, pero él no para de provocarme la
sonrisa, y al final lo miro y nos reímos los dos…y me dice muy bajito que se ha
enamorado de mis encantos y me sonrojo porque… de su cuerpo emana un olor que
me remueve todas las hormonas… provoca el animal que tengo escondido entre las
vísceras, no sé…o más allá… Y no me canso de recordar el color de sus ojos tan
azules…qué guapo es, me encanta…tiene la nariz un poquito aguileña, pero no
demasiado, y le da una fuerza y un carácter que me subyuga del todo…Me dan
ganas de besarle la boca y de entregarme a su cuerpo cuando me abraza bailando,
pues siento su calor a mi alrededor…y en el interior también…Es una sensación maravillosa,
de lo más cálida y serena que he sentido en toda mi vida…Hacía tanto tiempo
desde que me quedé sola…¿Qué es lo que me está ocurriendo? ¿Qué pasa conmigo?
Algo está cambiando en mi interior…Y aquí estoy de nuevo luchando contra un mal
querer, que no me deja vivir tranquila y serena, tal como me gusta… Y por eso
me apunté al gimnasio, porque me estaba acomodando al sillón sin hacer nada,
bueno no, leyendo, porque la lectura me embarga y me llena la cabeza de
fantasías, pero desde que lo he conocido apenas puedo leer una página, pues la
mente siempre me la roba él y tengo que repetir una misma línea por lo menos
siete veces seguidas…No me concentro, me tiene la mente absorbida…creo que él
lo sabe pues a veces hasta presiento que me mira sonriendo…Es un sentimiento,
una corazonada, no lo sé, pero es algo tan fuerte y vital que me arroba toda,
toda…y es que me estoy enamorando y ya no hay marcha atrás…Nos hemos acostado,
hemos hecho el amor, y mira que no quería yo, pero fue tan ardiente su abrazo…no
pude remediarlo, al final me atrapó…Y por eso estoy aquí llorando y triste
porque le he dicho que lo nuestro se acabó…No puedo seguir con él, soy muy
mayor…nada más que pensar que cuando él tenga mi edad yo estaré para pocas…No
me escucha, no me hace caso, sólo piensa en su amor por mí, que me quiere, que
le da igual la edad, que se ha enamorado y que me deje de niñerías y que
aprovechemos ésta gran pasión que sentimos el uno por el otro, y que sea el
destino quien decida por los dos…No, mi amor, no…Me sujeta las manos, me ruega
con los ojos, me suplica que no haga caso a mi cabeza y que me deje guiar por
el corazón…No, cielo, no, que es un capricho, tan sólo es un capricho del
destino, y luego lloraré, sufriré y me quedaré muerta de dolor…Y se pone de
rodillas, me abraza las piernas llorando y me dice que nunca había sentido éste
amor tan grande por nadie, que soy la mujer de sus sueños y que si lo dejo se
quitará la vida…Continuará…
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