Aterrizaste en mi vida cuando había perdido toda esperanza de volverme a enamorar, ¡qué cosas, Señor…! A estas alturas…justo en el momento que me había adaptado a la situación de pasar mis últimos años en soledad…Una nunca sabe lo que le pueda deparar el destino, y de repente…Hiciste escala sobre mis canas y las marcas de la edad en mi cuerpo y en mi cara…El espejo nunca miente, y puedo ver cada línea surcando mi rostro…Tengo la voz resquebrajada…Los sentimientos a flor de piel de tantos amoríos inciertos…y ahora me lo ha robado con la forma de mirarme…el deseo que desprende cuando me mira…tiene una mirada incandescente…me encanta…me hace sentir tan mujer…los modales de sus formas hacia mi persona…¡Es tan caballeroso y varonil…! Me gusta, sí, sí, me gusta mucho…Hacía tanto tiempo que nadie me trataba así…Me enamoraste…me embriagaste de amor, y por eso…Tengo el corazón en llamas, me arden los pensamientos, se me desatan las manos cuando no te encuentro en mi cama…mis ojos se iluminan de lujuria con el recuerdo de tus besos recorriendo cada rincón de mi cuerpo…No hay nada más bello y placentero que sentirte en éste preciso silencio, y por eso…Estoy llorando de emoción…pues…Somos como dos barquitos veleros a la deriva…al vaivén de las enfurecidas olas…perdidos en alta mar en la oscuridad de la noche, pero…Antes de amanecer me encuentro caminando descalza por la orillita de la playa…Dos vidas transparentes que deambulan hacia ninguna parte…Un hombre y una mujer que laten con un mismo corazón…Ella navega en la cresta y él bucea arrastrado por la agonía del estereotipo implantado por la sociedad…Hay un fuego interno que atormenta mi alma de pasión…pues…Como gaviota de alas rotas siento mi alma naufragar cuando…Me dice que me ama, que no puede dejar de pensar en mí, pero…No puede ser…¿Por qué? Grita su corazón mirándome con los ojos llameantes de dolor…Porque yo soy libre y tú no…Sus lágrimas desbaratadas se agolpan en mi garganta…Fue una mañana espléndida de sol en la que caminaba por la orilla del mar…Oí sus pasos chapoteando tras de mí…estaba corriendo…me salpicó el pareo…se giró pidiéndome disculpas…No volví a verlo hasta el día siguiente…me saludo sonriendo…A partir de entonces coincidíamos todas las mañanas…Empecé a preocuparme por mi físico, no sé porqué…quería llamar su atención…me atraía mucho…Más o menos era de mi quinta…Una tarde que estaba paseando por el puerto se paro junto a mí y empezamos a hablar como si estuviéramos deseando de conocernos…¡Yo estaba deseando! Me invitó a tomar café, y…Ahí empezó la gran aventura…Dos vidas distintas y dispares, cada una por un lado que convergen y se cruzan en mitad del camino…una atracción poderosa se iba cerniendo entre los dos con raudales de pasión…Mi corazón late a borbotón…un fuego abrasador se deja entrever alrededor…sus ojos no se apartan de mis labios…estaba jugando conmigo…muero, muero por tenerlo, y por eso…Como gaviota de alas rotas me siento volando sobre las enfurecidas olas…
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