miércoles, 12 de junio de 2019

FUISTE TAN SÓLO UNA QUIMERA.- (MICRORRELATO)



Estaba harta, cansada de sus desplantes y fue después de una noche en vela llorando como una magdalena, cuando caí en la cuenta de que no podía seguir con una relación tan tóxica…pues…Tarde o temprano me iba a pasar factura, y es que éstos hombres que se creen que la tienen a una atada y segura bajo el yugo de su mando, al final se fían y terminan por perderlas…No estaba dispuesta a dejarme querer de esa manera tan cómoda y grata para él y aburrida para mí…pues…Me sentía como si fuera un mueble más del piso, haciéndome pensar lo peor, ya que era bien parecido, pero muy mujeriego. No se le escapaba ni una cuando las veía pasar, y…No es que fuera celosa, que lo soy, ¿para qué nos vamos a engañar? Pero que delante de mí se quedara con la boca abierta y los ojos saliéndosele de las órbitas haciéndome de menos…No, no y no…Una tiene dignidad y si ya no le atraía…alitas para sus pies…pues…Estoy llena de sentimientos, ilusiones y esperanzas, y cada día que despierto me siento con ganas de amar y ser amada, así que si ya no sientes por mí nada, cada uno en su casa y Dios en la de todas como decía mi santa madre, ¡Ay si levantara la cabeza…! ¡Menuda era…! El caso es que hacía tiempo que lo notaba distraído…como si ya no sintiera deseo por mí, y eso era lo peor que me podía pasar…Una lucecita prendió en mi cabeza haciéndome ver la realidad de su ser, y por eso…Desayuné tranquila y relajada, escenificando en mi mente toda la trayectoria desde que lo conocí hasta ahora, así que nada más verlo me planté frente a él con los brazos en jarras y con voz firme y segura le espeté…¡Oye tú! ¿Quién yo? ¡Sí, sí tú! Se quedó mirándome expectante…Te voy a decir una cosa y no la pienso repetir más, ¿te enteras? Ni se inmutó o así me lo pareció a mí, pero no sé porqué, intuía que sabía de qué iba el tema…pues…Tonto no era y por el tono de mi voz se daba cuenta que algo gordo le iba a decir…Si tú te has creído que voy a estar todo el santo día encerrada en casa esperando tu llamada, estás muy equivocado, ¡pero que muy equivocado! Se quedó impávido, no se lo esperaba, me conocía lo suficientemente como darse cuenta de que estaba ya de vuelta, además…Empecé a quererme más que a nadie, sobre todo a él, y no estaba dispuesta a seguir como hasta ahora, que parecía que le estaba pidiendo limosna, ¡por Dios! Pero, ¿éste que se había creído? Que yo iba a morir de amor por él, ¡venga ya hombre tú y tus niñerías! Que una tiene sus límites y orgullo, y se acabó eso de ir tras de ti como si fuera una pordiosera mendigando una mirada, un beso, unas palabras de amor, ¡que no, que se acabó y de ahora en adelante te vas a enterar tú de quién soy yo! Me di la vuelta con energías y garbo dándole con toda la melena en la cara para que se diera cuenta de que tenía elegancia y valentía, la que nunca tuve por temor a perderlo…pues…Lo amaba más que a mi vida, y tan sólo pensar que me dejara, moría…Es verdad, qué tonta era…no sé porqué temía tanto su abandono cuando era más joven y bonita…Debe ser que por entonces no era dueña de mis sentimientos y me sentía dominada por su querer, ya ves, qué inocente, cuando precisamente la juventud y la lozanía era lo que más dominio da a las personas, sobre todo a las mujeres coquetas y presumidas, pero se ve que cuanto más joven, más temerosa e insegura era, y ahora que tengo una edad bastante madura me siento fuerte y aguerrida, vamos que…Me da igual que me quieras o no, porque lo que verdaderamente necesito es que me ame con pasión y con la libertad del alma…pues…Así es como te quiero yo, con alegría, deseo y pasión, ¿te enteras? Y no que estás jugando conmigo al gato y al ratón, como si estuvieras echándome un pulso de a ver quién aguanta más, ¡madre mía de mi vida…! ¡Qué equivocado estás! No pienso mover ni un ápice por volverte a ver y pienso seguir el ritmo de mi vida como si no te hubiera conocido nunca, porque amores de hombres a mí no me falta, claro que no vayas a pensar que voy como una ladrona buscando por ahí… No, no, para nada…que yo valgo mi peso en oro, y pienso darle gusto al cuerpo, ¿te enteras? Y no me voy a cerrar en banda, ¿sabes? Y aunque te cierre las puertas, voy a abrir todas las ventanas para que se aireen las habitaciones y mi alma…pues…No quisiera yo dejarme abatir por la tristeza y la nostalgia al recordar tus besos y abrazos como si los estuviera guardando como oro en paño, y como dicen las malas lenguas…Caminito de plata para tus pies, que una ya tiene algunas canas y la piel rasgada…pues…Fuiste tan sólo una quimera de ensueño que con sutiles palabras te inventé, y por eso…Buscaré la manera para encontrar la forma que me haga olvidarme de tu ser, y...Le estoy dando luz y aliento a ese hombre que tengo en el pensamiento para que llene de alegría mis ojos, mi alma y mi cuerpo…pues…Dicen las malas lenguas que un clavo saca otro y verdad debe ser cuando finalmente te encontré…

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