Hoy te vi pasar por el centro de la carretera…Ibas despacito
para que me diera cuenta de tu llegada…¡Cuanta tristeza en tu mirada…! Esa
mirada que me enamoró todos los sentidos del alma…Se me llenaron los ojos de
lágrimas, incluso ahora cuando la recuerdo…Sé lo que te dolió verme con él,
hablando con él, riendo con él…sólo es un amigo, un amigo nada más, y tú eres
el que acaricia mis labios con pasión…Esa pasión que me tiene aferrada a ti…Siento el dolor anclado en tus ojos, esos ojos
que me hablan al mirar…No me mires así por Dios, no me mires así que se me
parte el corazón…se me rompen los sentimientos y me desangro hasta
morir…Estamos conectados mentalmente hasta después de la muerte y mientras haya
amor habrá aventuras…Amores que nunca estarán al alcance con la naturalidad de
los amantes…He sufrido por ti mi amor, bien lo sabe Dios del cielo que sentí
una punzada en el corazón cuando te vi pasar con el gesto de la cara triste y
cabizbajo…No sabía que venías a buscarme…Creía que todo se había acabado ya
entre nosotros…Pensaba que estabas con otra…Y por eso decidí alejarme de ti,
para no verte…pues…Cuando te veo me rompo y no hago más que llorar y no quiero,
¿te enteras? No quiero llorar más, mis lágrimas al viento para que se las
lleven lejos, muy lejos y que no me las devuelvan jamás…Son lágrimas derramadas
que dejo hilvanadas en un tapiz hecho con pedazos de vida, donde cada cual pueda
verse reflejado en él…Agachaste la cabeza y seguiste tu camino sin mirar atrás
y yo te seguí…Seguí tras de ti hasta que desapareciste…Desolada y sin ilusiones
me siento mi amor, apenas te veo últimamente y por eso es mi lamento triste y
al viento…Al viento dejo caer mis lágrimas para que te las susurre en su
silencio y las escuches al momento…Pon tus cinco sentidos en mis labios cuando
llorando se distorsionan de dolor…Un dolor que dura ya demasiado tiempo sin
esperar nada a cambio…pues…Estoy llorando por dentro, en ese lugar donde no hay
testigos que puedan vapulear mis sentimientos, sólo tú y yo acurrucados en la
lejanía del mundanal ruido, donde te entrego mi alma y el cuerpo que ya es más
tuyo que mío…Sin ti no me queda nada más que las palabras, palabras grabadas a
fuego lento como heridas abiertas… Necesito liberar mis espaldas de esta carga que me pesa y aplasta el
caminar como una losa colgada a mi cuello, forzándome a seguir hacia ninguna
parte, como si me encontrara en un callejón sin salida…A veces me siento
rodeada de abejas que me picotean por todas partes y me tapo los oídos…No me
gusta oír sus zumbidos…Otras, en un bosque oscuro donde las ramas de los árboles
me quisieran atrapar y corro…Corro a través de mil obstáculos para
alcanzarte…pues…Escucho tu llamada insistente, inquieta y quejumbrosa…Me
llamas, siempre me llamas…Estoy cansada, muy cansada…Apenas me mantengo en
pie…Me duele el alma, los sentimientos…tengo roto el gesto de la cara...Ni
siquiera me salen lágrimas, no me queda ni la chispa que brilla en las pupilas
antes de brotar…Sólo una cascada de gritos que emanan de mis entrañas como
puñales directos a éste mundo inhóspito de nadie…Necesito verte mi amor…tocarte…Sentir en mis carnes el ardor que
desprendes cuando te abrazo…Siento la ausencia de tus manos en mi piel y necesito
saber que aún me quieres, que sigues enamorado de mí…Tendrás que perdonarme por
ser tan posesiva, no puedo remediarlo, lo sabes, ¿verdad? Me conoces tan
bien…Intuyes que me tienes en el olvido, abandonada a la merced de mis latidos
que son los tuyos, y por eso me buscas cuando me pierdes…Estamos conectados con
ese aliento que pulula entre los dos de una manera sobrenatural…pues…Un halo
misterioso se entremezclan en mis cabellos cuando el aire se los lleva hacia
mis hombros susurrando…Jamás te podrás desasir de mí, porque donde tú vas…estoy
tras de ti…
jueves, 26 de abril de 2018
martes, 24 de abril de 2018
SIN PRISAS Y AL MOMENTO.- (MICRORRELATO)
Hay alguien por estos andares que
me está haciendo vibrar el entrecejo…Es paciente, sigiloso y aunque parece
ausente, está siempre pendiente, pendiente…Me busca por las mañanas para darme
los buenos días en el móvil y luego por las calles…Se sabe todos los caminos de
mis andares…serpentea por los sentimientos de mi existir y estamos todo el día
comunicados con las fotografías hechas al azar del deambular de él y de mí…Y
por eso me pregunto…¿Qué querrá éste hombre que se fijó en mí una lluviosa
mañana de abril? A ti…Me dice en el chat y por altavoz…Te quiero como para
pasar el resto de mi vida contigo… Yo no quería vivir con nadie...pues... Me siento
libre como las gaviotas volando sobre las olas del mar y tan sólo quería volar
y volar hasta que lo conocí... Mejor será que empiece desde el principio... Me enamoré a los catorce años del que creía mi príncipe
encantado…Esto de haber leído tanto me ha llenado la cabeza de pájaros haciendo
de mí una romántica empedernida y según han pasado los años, sigo como
antaño…Siempre esperando y esperando un milagro…pues…Hasta ahora todos lo
hombres con los que he salido me han dajado tirada, triste y hecha un mar de
lágrimas…El caso es que a los quince empecé a salir con otro muchacho del
instituto y después de diez años de noviazgo nos casamos…Fui madre de dos niños
y seguía enamorada, entusiasmada y encantada de la vida, hasta que a los veinte
años de casada me abandonó por una chica mucho más joven que él…y que yo... No
sé desde cuando estarían liados...Es posible que la
culpa de nuestra separación la tuviera su trabajo de comercial que estaba mas
fuera que dentro de casa, lo cual le dio motivo para sentirse libre de nuevo...o…
Quizás me dejara de amar…La verdad es que en estos momentos de mi vida me da
igual... Cuando mis hijos se independizaron me dediqué a salir y entrar con las
compañeras del hospital donde trabajábamos, y en una de esas salidas, lo
conocí…Era un tipo guapo a reventar, la única pega que tenía es que era mucho
más joven que yo…No sé si era despecho o frustración, pero al poco tiempo lo
invite a vivir conmigo…Al principio todo era puro sexo…Estaba desbordada de
pasión, sobre todo disfrutaba imaginándome la cara que pondría mi ex marido si
me viera o me oyera gritar de placer…Quería darle en las narices de que si él
podía estar con una jovencita, yo también, sin darme cuenta de que éste tipo sólo
me estaba utilizando para beneficio propio…pues…Se dedicaba a seducir a mujeres
de edad madura para que lo mantuviera, y en mis horas de trabajo, hacía lo que
le daba la gana con mi dinero y con su contrabajo… Ya me lo advirtieron mis
amigas, pero estaba tan dolida que no les hacía caso, hasta que una mañana de
improviso llegué a casa antes de tiempo y lo pillé infraganti con las manos en
la masa…Con una tipeja de sus años y de su misma calaña. Ni me lo planteé. En
menos que canta un gallo lo puse de patitas en la calle y seguí como antes…Con
cincuenta y tres años compuesta y sin novio…Más sola que una amapola bajo el
sol, toda decaída y floja…Apenas tenía ganas de nada, pero ante la insistencia
de mis amigas volvi a salir de bares de copas y un sábado cualquiera conocí a
un hombre que me llevaba diez años. Era atractivo, educado y muy amable...al
principio...Nada más que irnos a vivir juntos me di cuenta de que era tan
celoso que apenas salíamos por ahí, además de aburrido…pues…Tan sólo quería
estar apoltronado en el sofá viendo tele, sobre todo partidos de fútbol, que no
se perdía ni uno, además muy dominante y mandón, soberbio y envidioso…no sé cómo
no me di cuenta…continuamente corrigiéndome como si fuera mi padre, y yo la
verdad es que no estaba por la labor, así que volví a ponerlo de patitas en la
calle, como decía mi madre... Cada uno en su casa y Dios en la de todos... ¡Ay
Dios mío de mi vida…! No hacía más que lamentarme…¡Cuanto han cambiado los tiempos desde que yo
era una adolescente...! A los quince años me gustaba un chico…entonces no se
decía enamorarse, como si esa palabra fuera pecado o algo prohibido…había uno
en la pandilla que me tenía loquita…Nos buscábamos con la mirada y la sonrisa
era cómplice de la magia que existía entre ambos, y cuando nuestras manos se
rozaban nos escondíamos de la gente para darnos un besito en los labios…Igualito
que ahora, que van las quinceañeras alardeando de su amor y de su querer… No sé
que sería lo mejor si lo de antes, lo de ahora o lo que venga después, sea lo
que sea, el amor siempre ha estado girando a mi alrededor…Y estando en estas tesituras me da por meterme en Facebook y lo conocí...me
ama…Está loquito de pasión…Me quiere para pasar el resto de su vida conmigo... pero
no me convence mucho eso de irnos a vivir juntos...pues…Tengo miedo de volverme
a equivocar…No, no, me dice una voz interior…Éste tío viene a por todas… Es
bombero y me lleva dos años nada más y para mí que viene a apagar éste fuego
que llevo dentro...es amable...me trae flores...me encanta... Insiste en que
pasemos el resto de nuestra vida juntos…Los tiempos de los años mozos se fueron, se quedaron en el ayer cuando
tú y yo nos enamoramos por primera vez, ¿te acuerdas? Le contesto…Por entonces
era una adolescente insegura, a la vez que recatada e inocente…y ahora ya ves, me he
vuelto segura, aunque en mí aún habitan las dudas del amor, sin embargo sigo
siendo ilusa e inocente porque de recatada no me queda ni la sombra de la palabra…
Y por eso me vuelvo a preguntar…¿Qué querrá éste hombre que se fijó en mí una
lluviosa mañana de abril? A ti…Me dice en el chat y por altavoz…Te quiero sin prisas
y al momento…
sábado, 14 de abril de 2018
AMOR MÍO, AMOR MÍO…- (MICRORRELATO)
El desengaño se adueñó de mi
mente cuando te oí con la voz del corazón, ¡vaya que sí! Ese susurro a media
voz que todo lo presiente, lo intuye…Son las únicas voces que tenemos que nos
advierte de que algo va mal…pues…Me dijo que había venido a buscarme, que me estuvo
esperando más de una hora, y mientras lo escuchaba, tenía la impresión de que
mentía…¿Por qué no te creo? Me decía para mis adentros…Será esa intuición, ese
sexto sentido que dicen las malas lenguas que las mujeres tenemos…Ese instinto animal
lo estaba atravesando, extirpándole todas las palabras, sacándolo al exterior,
y él que me conoce tan bien, no sabía ya donde esconder esa falsa sonrisa que aparecía
en las comisuras de su boca…Hipócrita, falso y embustero…Seguía pensando para mí…pues…Imágenes
extravagantes se pasean por mi interior dibujando escenas de enredos…Desconfío
de él, y su novia desconfía de mí…Aún no se ha dado cuenta de que hay otra
pululando por ahí esperándolo en su coche, y juntos perderse por las carreteras
sin retorno para arrebujarse como tórtolos en el pajar…como yo…No, no, más bien
es él que desconfiado se ha buscado una cuarta a la que ha echado el ojo para deshacerse
de todo su entorno…y de mí…pero…Somos como uña y carne, que por mucho que nos
engañemos y escapemos con terceras personas, siempre volvemos a por nuestros besos…pues…Son
los únicos que nos llenan el alma para seguir viviendo como jóvenes siendo ya
canosos bajo las hojas del otoño…Y por eso le estoy dando aliento para dejarlo marchar…pues…El
desencanto llegó a mi vida cuando vi los días y las semanas pasar sin verte…ya no te
siento tan dentro de mis pensamientos aunque no quieras irte de ellos…Lo sé,
¡vaya que lo sé! Estas ahí aferrado como una rémora, siempre apegado a mí y yo
que estoy enamorada de ti como una adolescente, me dejo seducir porque quiero y
porque sí…y es que tienes una manera tan descarada de mirarme que me desarma y
desbarata todas las expectativas de dejarte salir de mi mente…y de mi
cuerpo…pues…Eres el hombre de mi vida, que lo mismo que me la das…me la quitas…
Ni come ni deja comer, y cuando se da cuenta de mi olvido, me tira los besos al
viento para tenerme rendida a sus pies y hace conmigo lo que quieren sus caprichos
y su hiel…Malditos besos que anidan en mi carne como cuervos que matan a dentelladas…y
por eso…Corriendo voy a la cita, nuestra cita, la de todas las semanas en el
lugar de siempre… ¡Míralo! Ya lo veo caminar de frente, viene buscando guerra,
lo sé, ¡vaya que lo sé! Con una sonrisita como diciendo…Te va a caer la del
pulpo…Y yo que leo sus pensamientos desde lejos, aligero el paso y de un salto
me engancho a sus brazos, lo beso y le mordisqueo los labios…Enseguida me
arrastra y lo lincho con mis uñas en las espaldas y luego le hago un nudo
marinero con las piernas en el cuello y me lo como a besos desde los pies hasta
la cabeza…Los ojos, las orejas, no dejo ni en un resquicio de su cuerpo sin
pasarlo por mi boca…y mi lengua…Y él que me provoca a seguir con el opíparo banquete,
me dice muy bajito en el oído…Me tienes loco perdido con tantas desconfianzas,
contando los días, las horas y hasta los minutos que pasan tan lentos que me
desvivo hasta que te veo llegar, nervioso, sin pegar ojo en toda la santa noche,
haciéndome las mismas preguntas del porqué no me crees cuando no me ves, y
ahora que te tengo en mis brazos me siento como un niño con sus zapatos nuevos,
y es que hasta la muerte te he de querer mientras me sigas siendo fiel…Y esas
palabras que me dice muy bajito en el oído me hacen estremecer de miedo…pues…Me
humedecen el alma y las entrañas…Mi pecho se inflama de suspiros recalcitrante,
que aunque pudieran ser equívocos, volveremos siempre a errar en ese abrazo
infinito e infernal…¡Qué más quisiera yo que poderte olvidar…! Y si tú no me
dejas de amar, ¿qué fuerzas y poder voy a tener contra esa quemadura que quema y
sutura la piel justo cuando te dejo de ver? Qué injusticia cometió el tiempo
cuando apareciste en mi vida por primera vez, que ni siquiera un instante te
vas de mi pecho, tan apegado como estás en la sangre que recorre mi cuerpo y mi
hiel…pues…Eres para mí como ese encantador de serpiente, siendo yo tu veneno,
que no puedo alejarme de ti por mucho que lo intente…Tú siempre rondando por el
halo de mis pensamientos como si en vez de ser yo la dueña de las palabras, sean
tuyas las frases de amor que salen de mi garganta encendidas de pasión, señales
precursoras de que hasta que la vida se me acabe seré tuya…y tú mío para
siempre unidos por los juegos del amor…sexo infiel…Fuego eterno que pervierte y
urge a la constante persecución como autómatas preconcebidos para arder en los
infiernos del querer…pues…Eres como el aire que aspira el viento sobre las
cuerdas de mi garganta diciéndome…Amor mío, amor mío…
martes, 10 de abril de 2018
CON LA LUJURIA DEL DESLIZ.- (MICRORRELATO)
Es tierno, dulce, romántico y salvaje a la vez…me encanta como me mira,
como me besa…me apasionan sus palabras y el modo de poner sus manos alrededor
de mi cintura… me aprieta para arrimarme a su cuerpo…pues… Siento su deseo
flaquear cuando me acerco a su cuello y le susurro en el oído…No puedes
imaginar cuanto te deseo en éstos momentos…y se aparta, me mira y me aspira los
pensamientos con los suspiros que le salen del pecho, y yo que lo sé me dejo
hacer lo que quiere sus ansias de beberse mi piel…y ahora fíjate cómo me
encuentro…Algo va mal en mi mente…No quiero estar mezclada con la gente… pues…Unas
veces te necesito para saber que existo y otras ni siquiera recuerdo tus besos…Huyo
escondiéndome por los pasadizos secretos de las soledades…Demasiadas emociones se cruzan con mis letras
enmascarándolas con vivencias reales de cualquier mujer que grita sus pasiones
prohibidas…Y por eso me enredo entre debilidades y enterezas…Voces claman en mi
interior…Quisiera estar contigo, andando juntos de la mano, hablando de nuestras
inquietudes, las mismas que nos hace estar siempre pendientes el uno del otro…quizás
ausentes también…Tú contándome cosas de tu infancia…Tu casa, tu calle, tus
juegos…Háblame de tus padres, de tus abuelos…Cuéntame de tu vida, de tus
sueños…Se para, me mira, me sonríe y me atrae hacia sí y entre matorrales me
abraza y me dice…Yo me crié en el campo, árboles y matojos alrededor…un arroyuelo
pasaba por allí…apenas habían casas…era un pueblo pequeño, casi una aldea
tranquila y animales pastando por todas partes…en invierno hacía frío…había un
pajar cerca y ya te soñaba en mis brazos….Y yo que lo escucho le digo al
oído…Llévame a ese pueblo pequeño y acabemos allí nuestros días juntos…Quisiera
vivir contigo, dormir contigo, almorzar juntos y que me diga al oído…Hasta el
último aliento te he de querer…Salgo corriendo tras él, lo busco con la mirada
y no lo encuentro…quizás se asustó de ésta pasión tan férrea y fugaz a la vez…Sola
y esperándote de nuevo aquí, como siempre, desespero dejando pasar las horas
asomada a la ventana de mi corazón…No, no…Me dice de nuevo ese clamor interior…Déjalo
ir que nunca será para ti…Corro ligera y veloz por los senderos que marcan los
latidos de su corazón…Y le grito al viento…Vete por otros caminos para que
pueda olvidarte, vete que no quiero verte…Déjame vivir tranquila que necesito
repasar mi vida para saber qué es lo que pasa conmigo, que me tienes la cabeza
hecha un lío, una barahúnda donde no paran de hormiguearme las dudas entre las
tuyas y las mías…Salgo a buscarte para decirte los temores de mis piernas, que
raudas se pierden para que no me encuentres…pues…Cada vez que te veo me entrego
a ti sumisa y complaciente, sin objeción alguna para que estés a tus anchas
cuando me acaricias el alma…sin preguntas que te puedan molestar…Otras veces
quisiera ir por esos lugares donde sé que lo encontraría, pero temo tanto verlo
abrazado a otra, que prefiero pasar desapercibida para que no se dé cuenta de
lo que ve el tercer ojo que todo lo presiente…Ese que está inyectado en medio
de la frente y merodea en los sentimientos más íntimos del ser…pero…Me hierve la
sangre cuando no te veo y me corroen los celos pensando que buscas a otra, que
estás con alguna de esas mujeres que atrapan tu mirada cuando te la cruzas en el
camino aposta, y te las quedas observando descaradamente, con
insistencia…pidiendo guerra al momento con los ojos desorbitados, encendidos y
llenos de deseos…Y me hago de cruces, revueltas las tripas y despotricando en silencio…¿Qué
es lo que escondes tras de ti? Tras tus ojos delatores que aparentan omitir tu búsqueda
sin fin...tus mentiras…Es tan ambigua y sutil la mirada de tu desliz... Y yo
que te conozco tan bien, intuyo ese traspié que te apega a serme infiel… ¡Qué
fácil es leer en las líneas de la sien...! Ese rictus chispeante delata la
verdad que se esconde tras la sonrisa de su cara…Entreveo los deslices de sus
pensamientos cuando sale de su encierro y serpentea por callejuelas y caminos
intransitables en busca de pasiones ocultas y fantasías eróticas…Las mismas que
tú y yo mantenemos cuando nos entregamos a los sueños de Morfeo…pues…Esos ojos de mirada escrutadora, son los que encantaron mis sentimientos, que
como una autómata me tiré para ti y bebí del brebaje de tu lengua cuando te
besé…y me perdí, ¡vaya que sí! Que me perdí en tus brazos con la lujuria del
desliz…Era tu lengua jugosa, escandalosamente audaz, tan rica de sabor, que al
momento excitó a la mía, atreviéndome a escarbar en tu boca sabrosa, y como dos
serpientes se untaron de esa pócima salvaje y sexual invitándome a pecar…y como
una drogadicta ando perdida buscándote como si fuera adicta a
ella…pues…Necesito tener en mi garganta el sabor de tu saliva ardiente y soez a
la vez…
sábado, 7 de abril de 2018
LO QUE SEA…SERÁ.- (MICRORRELATO)
Había llegado el momento de la verdad y temía no gustarle o lo contrario,
que no me gustara él a mí, lo cual me dolería mucho más, ya que por nuestras
conversaciones, presentía que estaba muy entusiasmado conmigo y no quisiera
defraudarlo, sobre todo ahora que había decidido hacer unos cuantos kilómetros solamente
para conocernos en persona…Jamás en mi vida me había sentido tan nerviosa e
intranquila…pues…Hacía más de un año que había terminado con una relación que
me dejó bastante marcada y temía sufrir un desencanto más...He padecido tantas
penalidades y desengaños que otro sería desastroso…Creo que no podría
resistirlo, y aunque me considero una mujer fuerte y tenaz, tengo mi corazoncito,
y en silencio lloro lágrimas de sangre, lo único que pasa es que no lo
demuestro…Debe ser porque me crié en un pueblo pequeño rodeada de hermanas, y
ahora viendo a mis padres ancianos, tengo la sensibilidad a flor de piel y
cualquier cosa me afecta, sobre todo después de haber pasado tantísimos años
viviendo al lado de un hombre enfermo, viéndolo padecer de dolor, cuidándolo
noche y día sin moverme de su lado, y cuando sanó me pidió la separación…Por
entonces apenas sentía nada por él, pues eso de dormir en camas separadas
durante su larga enfermedad, hizo que el amor se enfriara de tal manera, que
hasta me alegré un poco por un lado, pero por otra parte no, porque me quede en
la calle…He sufrido lo que no hay en los escritos, buscándome la vida solita,
trabajando más que una burra para poder ver algo de claridad en mi vida…Lo
había conocido por éstas redes sociales que son maravillosas y trágicas a la
vez, pues más de una pareja han rehecho sus vidas y otras han terminado como el
rosario de la Aurora…Me arregle y me encaminé hacia el templo de Dios donde me
encuentro conmigo misma…Una paz interior recorre mis venas aliviando mis
sentimientos…Dios mío, me postro ante ti para que me des cordura en éste
momento…Me quedé mirando las imágenes y unas lágrimas rodaron por mi rostro…El
silencio era sepulcral…Apenas había unas cuantas personas andando por los
pasillos, a veces se paraban observando las imágenes…Quizás sentían lo mismo
que yo…Me arrodillé hacia el altar y me fui a caminar por el puerto donde la
brisa marina refrescaba mi cara como si fueran los besos que ansiaba…Sus besos…Los
que imaginaba cuando lo viera aparecer ante mí…¿Y si no le gusto? ¿Y si no me
atrae nada? Recordaba su voz cuando conversábamos y cambiaba de opinión al
momento…pues…Tenía una voz melodiosa, serena y relajada…Era la voz de una
persona, que como yo, tenía las espaldas cargadas de mucha lucha y dolor…Y por
eso nos conocimos, hablando de nosotros mismos, intercambiando nuestras penas y
alegrías, nuestras carencias…nuestras soledades, de tal manera que cada noche
lo esperaba con ansiedad…Me dijo que llevaba mucho tiempo observándome, pues
tenemos amigos en común y por eso se fijó en mí…Que le gustaba y tenía ganas de
chatear conmigo, pero que no lo había hecho antes por temor a molestarme…es tan
educado…Es el hombre que me ha sacado de mis tristezas, y en éstos momentos me
siento renacer, llena de vida, de ilusiones, las mismas de cuando era
jovencita…Tengo el corazón que se me va a salir de emoción…Un nuevo mundo se
abría ante mí con renovadas ganas de vivir…Estoy deseando de conocerlo, de
verlo de cerca, de estar con él paseando por la orilla del mar…por las mañanas,
por las noches…También de sentir sus manos alrededor de mi cintura bailando una
balada de esas lentas…Le dije que me gustaba mucho la música, el mar, bañarme,
viajar…Hablamos de tantas cosas que es como si lo conociera de toda la
vida…pues…Un hilo de confianza me guía a seguirle…Me dijo que lo esperara, que
nos diéramos la oportunidad de conocernos, y aunque por fotos ya nos hemos
visto, no es lo mismo…Es alto y grande…creo que haríamos buena pareja…Sí, sí…
estoy segura de que sí…Siempre me han perseguido los hombres altos…desde muy
jovencita…Y por eso ando toda nerviosa, porque mañana llega y no hago más que
probarme ropa, mirándome en el espejo por delante, por detrás y de lado…Ya
tengo mis años…las marcas de la edad en el rostro…en el cuerpo…aunque me
mantengo estupendamente porque nunca he dejado de andar y cuidarme…Aquí donde
vivo me salen pretendientes por un tubo, no es que quiera presumir, pero es la
realidad…quizás por eso él también se fijó en mí…Viene para tres días, los
mismos que me cogido yo para estar con él…Es como un sueño del que no quisiera
nunca despertar, hasta me palpita más de prisa el corazón cuando lo pienso…me
hace mucha ilusión verlo, aunque no sé cómo reaccionaré…Nunca me había sentido
tan mimada…Es tierno y dulce en su hablar, seguro en su actitud…Me ha dicho que
me quede tranquila, que ya tiene hotel, que está deseando de verme, que su
intención es que nos conozcamos mejor y lo que sea…será…
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