lunes, 25 de diciembre de 2017

ESE TIEMPO REGALADO.- (MICRORRELATO)



Necesito tus besos, tus abrazos, tu mirada…esa mirada que me atrapa el alma y me arrebola la cara…Necesito tu presencia para mi estado físico y emocional…No puedo seguir viviendo si tú no estás a mi lado…Eso me decía yo aquella mañana de agónico despertar…pues…Te vi, te vi en el sueño de los malditos, tengo visiones del más allá, ¿te enteras?  Y te veo triste, enojado, molesto contigo mismo porque te fuiste de contrabando y no me lo dijiste, pero en tu lecho de muerte sé que me pensaste y por eso no descansas tranquilo…te dejaste una asignatura pendiente…Mis besos, nuestros besos, esos que te llevaste y todavía no me has devuelto…Devuélveme mis besos, tráemelos de nuevo que tengo que sentirlos como seda o terciopelo…Dame un beso por Dios, dámelo por favor que tengo los labios secos de tanto como los deseo…Dame otro beso de caramelo…Mira que siempre te espero, mira que eres mi anhelo, mira que eres como ese pasajero que pasa sólo una vez en la vida, un tren sin salida…inesperado al que subí sin pensarlo y que en la primera estación me baje en las vías al paso…Eras un cruce de camino, mi camino y aún sigo esperando que regreses a mis brazos amor mío…pues…Añoro nuestros encuentros, nuestras citas bajo techo y ese beso intencionado que me dabas al acecho de mi boca prestada y regalada…siempre a la merced de la tuya que estando segura de buscarla…la encontrabas ardiente y con ganas…dame un beso…exigían tus ojos cuando me miraban…y yo enamorada como estaba…te lo daba con gula y con ansia…ansias me llevan a la locura de perderme entre catacumbas, allí donde te llevó la muerte arrancándote de mi lado y de mi vida…y ahora mira cómo me has dejado, deambulando como gata en celo sobre tejado, espiando verte por algún lado, en el rostro de otro hombre, corpulento y osado, como tú eras y delante de mí los miro y no los veo, tan sólo me queda tu recuerdo en un beso sellado en mis labios…labios malditos que me persiguen como araña que teje la tela en un laberinto de razones y sin sentidos donde me hallo sumergida entre meandros sinuosos y en estampidas…¡Ay si yo volviera atrás en el tiempo! ¡Ay si pudieras renacer de nuevo! ¡Ay si fueras capaz de volverte visible por un momento! Yo te juro vida mía, que me agarraría a tu cuerpo y me quedaría contigo dormida en sueños, entre la realidad y la fantasía de seguir tus pasos donde fuera y quisieras… Un sueño, sólo fue un mal sueño, una pesadilla más de las cuales, últimamente me asaltaban al no verte caminar junto a mí…Un triste despertar al pensar que algún día pudiera perderte mi amor, porque sin ti no soy nada…mi vida sería simple acometida por las sendas del tiempo sin pausa ni medida…Una transeúnte más de los pasajes del mundanal ruido…Lo conocí una mañana de invierno que pasaba por mi lado y desde entonces lo tengo habitando en mi alma como aliento para seguir latiendo, existiendo… Tengo el terciopelo de tus besos rozando mis labios, que cada vez que lo recuerdo los siento ardiendo…Amo sus prisas cuando me abraza, cuando me besa…cuando me tiene…Me apasionan sus exigencias cuando me mira la boca saboreando mis labios y en susurros me dice…te quiero, te quiero…eres la mujer de mi vida, y yo que le huelo el aliento en mi pecho me lo como a besos lentos, muy lentos…y aprisionados…Luego lo atrapo con mi lengua y le rozo la entrepierna con mis manos y lo dejo desarmado, rendido ante mí…y hago con él lo que quiero, que sin palabras sigue el ritmo de los tientos míos…Me rodea la cintura y me acerca a su cuerpo, y expuesta como estoy, me dejo mecer en su vaivén que me vuelve loca, toda enterita toda…Me acaricia los cabellos, los hombros, y me muerde el cuello… Me aspira el olor que emanan los deseos de mis sentimientos y me deshace las formas hasta que pierdo el conocimiento con los gritos del silencio…y me lo como a besos de nuevo…pues…Estando tan cerca y tan lejos, estamos separados por un muro de realidad, una realidad enmascarada de falsas apariencias llenitas de adversidad…Esa adversidad que nos mata y nos ata en besos y abrazos de pasión, desesperados como estamos por encontrarnos en cualquier lado… ¿Qué más quisiera yo que encontrarte de nuevo? Y no te veo por ningún lado, tan sólo me queda el recuerdo de un hombre al que amé en mis brazos…Ven de nuevo, búscame, mira que te sigo esperando en el rincón aquél donde tú y yo nos besamos con pasión y descaro, ¡delante de todo el mundo! ¿Qué me importaba a mí la gente que pasaba por nuestro lado? Si lo que yo quería era retenerte a mi lado todo ese tiempo regalado…

domingo, 24 de diciembre de 2017

FIESTAS NAVIDEÑAS.- (Ceuta – 1952 -1966)



En estos días fríos, oscuros y casi anocheciendo, me viene al recuerdo aquellas tardes en mi amada tierra, en la lejanía de mi infancia, cuando mi madre cantaba y cantaba canciones navideñas, mientras mi padre en la cocina amasaba lo que después serían unos exquisitos roscos tan ricos, padre mío, tan ricos que hasta aquí me viene ese olor, incluso puedo ver con los ojos del corazón a Trini, mi hermana la mayor, colocando el mantel en la mesa del comedor nuevo, mientras nosotras jugábamos al parchís en el otro comedor, el viejo, ese donde comíamos todos los días, menos los domingos y fiestas de guardar, pero como hoy es Nochebuena, mis padres se están peleando en la cocina como gallo y gallina, desplumando dos pollos gordos y hermosos, que antes habían comprado en la plaza del Mercado, para luego dejarlos atados de una pata en el Llano, ese donde de niñas jugábamos al corro y a la comba, mientras los niños no paraban de gritar en una guerrilla imaginaria, donde indios y romanos se mezclaban con palos, tirachinas y pistolas. De vez en cuando se veía un balón por los aires de la patada que le habían dado los chicos mayores del otro portal, ese de la esquina que era el único que tenía ascensor…Entonces, todos los vecinos de los pabellones militares de Las Puertas del Campo hacían lo mismo, siendo de lo más divertido verlos crecer allí, justo frente a nuestro balcón. Mi madre nos daba una lata llena de agua y algo de comida a mi hermana Loli, Conchita y a mí y bajábamos presurosas, lo mismo que Pilar, la hija de Ramona, la del segundo y mi amiga Antoñita, la del quinto piso y entre todas las desperdigábamos a su alrededor. Los pollos acudían hambrientos picoteándolo todo, y cuando llegaba, la Nochebuena estaban hermosos y gordos...Eran unos días tan alegres y bonitos, madre mía de mi vida, que aún te oigo cantar batiendo huevos, que después mezclabas con harina y te liabas a amasar con tus manos regordetas, y papá vertiendo aceite en una enorme sartén, hasta que aparece Trini con una bandeja de plata y una pañito que ella misma había bordado en la casa de Josefina, la del quinto piso, esa que daba clases de coser y bordar…A veces acudíamos al olor que emanaba tan rico y tan bueno a lo largo del pasillo y aparecíamos asomadas a la puerta de la cocina, deseando de hincar el diente a los roscos que Trini azucaraba de un plato para luego ponerlos en la bandeja…Y la voz de mamá caldeando el ambiente…Dime niño, de quién eres todo vestidito de blanco...Mi hermano José Mari y Conchita se pelean porque ninguno quieren perder en el juego del parchís, y llega mi madre arrastrando las zapatillas por el pasillo y les da un manotazo a cada uno que les deja los pelos blancos, llenitos de harina pegajosa, y cuando se va Loli y yo muertas de risa, hasta que oímos a mi hermana la mayor gritar y salir de estampida de la cocina hacia su habitación, por los que todas corremos para ver qué pasa, y mi padre, de un portazo, nos cierra la puerta, pero es tanta la curiosidad que volvemos y jamás olvidaré la escena de ver a papá con un cuchillo en la mano, tirando de las patas del pollo y mamá del cuello diciéndole que tenga cuidado de sus manos, y lo cuelgan en un clavo de la pared de la cocina, con un cazo en el suelo para que gotee la sangre en él. Después llenan una olla enorme de agua y cuando está hirviendo la echan en el fregadero y meten al pollo para desplumarlo, ¡toda la cocina llena de plumas! Y nosotras mirando al pobre animal completamente desnudo, enseñándonos el culito. Mi hermana Conchita coge la pata tiesa del pollo, y me hacía gritar como una loca y correr por el pasillo, ¡que te come, que te come! Y entre pica que te pica se tiraban mis padres peleando en la cocina como gallo y gallina, oliendo la casa a pollo a la salsa y nosotras riendo y cantando entre panderetas y zambombas…Mi hermano Juan, el mayor se lía a tocar la guitarra y unos acordes a lo largo del pasillo hacían que llegara el momento ese tan esperado por nosotras las niñas…¡Ay papaíto mío! Parece como si te estuviera viendo bendecir la mesa con las manos unidas, mientras mamá decía amen con un coscorrón para dos o tres…Pero lo mejor de todo era cuando tocaba el turno del turrón, los polvorones y las peladillas, ¡cómo me gustaban! Y los piñones…Después de cenar, venían todos los vecinos del bloque y se liaban a cantar…Pero miran como beben los peces en el río…Y mamá toda guapa y sonriente les hacía pasar para que vieran el comedor nuevo de caoba, con el trinchero y la vitrina, toda llenas de copas de cristal fino y el juego de café blanco de porcelana, pero lo más importante era el cuadro ese de La Santa Cena de plata del cual te sentía tan orgullosa madre mía de mi vida, que jamás podré olvidar cómo se te iluminaban los ojos de mujer encantada, mientras papá les ofrecía una copita de Anís del Mono y otra de Coñac…Después todos cantando canciones navideñas, a la par que Juan pasaba el dedo índice por el pellejo de la pandereta, seguido de varios palmetazos, y la alzaba bailoteando por lo alto de los hombros, bajándola hasta los codos, terminando en la rodilla, ¡era un verdadero espectáculo! Finalmente mamá se liaba a tocar el piano con tal rapidez, que las manos volaban sobre las teclas, perdiéndose los dedos entre las blancas y las negras, llenándose la casa de música y alegría…Eran una fiestas tan bonitas, padres míos, tan bonitas, que cada vez que las traigo aquí, se me llena el alma de amor y a Dios les doy las gracias de que sigáis estando en mi corazón...


domingo, 17 de diciembre de 2017

MUERO POR BESARTE DE NUEVO.- (MICRORRELATO)




Estando tan sola como estaba me dio por evadirme un rato con un amigo…Es un amigo con derecho a roce y aunque no estoy enamorada de él, me dejo querer para olvidarte…Lo beso, lo abrazo y me escondo tras su sonrisa aniñada donde me refugio de mi dolor, abandonándome a sus manos locas de pasión… Manos libres y traviesas que dibujan en mi cuerpo un arco iris de color, dejándome mecer por el vaivén de su ímpetu y frenesí…Nos perdemos por carreteras solitarias, y entre parajes sombríos se detiene para besarme como  joven enamorado…y luego…no pasa nada…cada uno en su casa…Más tarde me llama y me insiste en vernos otra vez. Me dice que me necesita, que lo he vuelto loco y que tiene ganas de algo más que unos besos retorcidos con las prisas del retornar…Y yo que estoy tan olvidada de ti lo llamo y le digo…ven que te voy a querer...Lo invito a mi casa, lo llevo a mi cama y me entrego entre risas y lágrimas…Y por eso me encuentro andando sola por la calle, sintiendo el aire fresco en mi cara, recorriendo los mismos pasos cogidos de las manos, parándome en el banco donde tú y yo nos besamos, ¿te acuerdas? Quería atrapar un poquito de ti, un pedacito de pasión, traerte de nuevo a mí…pues…Es tanta la agonía que siento en mi alma que no puedo evitar el llanto…Las lágrimas salen brotando de mis ojos al recordarte amor mío, porque ya estoy dudando…será que la impaciencia me agota. Me invaden los temores, los malos pensamientos se adueñan de mi ser…Me pregunto si alguna vez me has querido de verdad…por eso me dejé querer por él…Hoy te extrañé mucho mi amor…sentí tu llamada…Hoy te escuché decir…Muero por besarte de nuevo…No sabes cuánto lloré pensando en la tristeza de tu alma si supieras de mis cuitas…Tengo tanto que contarte desde que te fuiste de mi lado…desapareciste sin decirme nada…apenas me dio tiempo a reflexionar…Un año…ha pasado un año ya…parece mentira…¡qué rápido pasa el tiempo…! Tengo ansias de ti…te deseo cada día más…te necesito tanto…Echo de menos tus frases engañosas…sí, sí…pienso que eran engañosas…pues…Hoy me doy cuenta de la realidad…la tuya, la que tantas veces me decías que me querías más que a tu vida, y yo me lo creía, ¡por Dios! ¡Qué inocente he sido…! Siempre confiando en ti. No me daba cuenta que estaba viviendo en una nube de algodón…Toda la historia de amor basada en una pantomima, una fantasía más de las mías sin darme cuenta de que todos nuestros encuentros eran falsos, llenos de las mentiras que me decías…A pesar de todo sigo amándote, ¡fíjate si soy tonta! Después de descubrir tu hipocresía…te quería tanto…porque yo te quería de verdad, ¿te enteras? Y éste hombre que me dice piropos lindos y graciosos…éste hombre alto, grande y simpático…éste hombre me hace reír…me saca una sonrisa de los labios y junto a él vuelvo a resurgir como hembra y como mujer…Esa mujer a la que tú has utilizado para recreo propio, que ha perdonado tus infidelidades, tus entradas y salidas y a la que luego acudías arrodillado pidiéndole perdón… ¡Qué cosas…! Con el dolor que me causaba, te perdonaba, siempre te perdonaba y te recibía con los brazos abiertos…estaba tan enamorada de ti… eres tan fogoso…me decías unas cosas tan ardientes…sacaste la hembra que habitaba en mí…hasta me convertiste en una mujerzuela a la cual hacía lo que querías con tus gestos de pasión, que nada más mirarme ya sabía yo lo que deseaban…esas miradas apasionadas a las que siempre cedía mis más íntimos sentimientos…libres y osados…Y ahora me siento abandonada… Estoy a la merced del vaivén de las desventuras, cayendo en los brazos de éste amigo con derecho a roce, que sin quererlo ni sentirlo en mis anhelos me lo como a besos hasta el desespero…pero… ¿Por qué será que no te olvido? ¿Por qué será que aún estás latente en mis delirios? Siempre en mi mente como un ente solitario pidiendo amor, exigiéndome reclamo para que no pueda olvidarte nunca…Es locura, es obsesión, una aventura más de éste avatar que no me deja salir de ti como si hubiéramos llegado al mundo juntos al nacer…Quizás nunca te desprendas de mí o yo de ti como un aliento errante, dependiendo el uno del otro, unidos en éste loco devenir, respirando del mismo aire, vagando a la deriva de las emociones mentales sin más…pues…Dicen las malas lenguas que el pensamiento es libre, y que va al albedrío de su ente y vestigio… y verdad debe ser cuando no hay manera de echarte de mi ser, que vienes cuando quieres, te da la gana y se te antoja… y vienen los besos, nuestros encuentros, nuestros abrazos…y yo digo… ¿por qué no te vas de mi vida de una vez? y el recuerdo me contesta… Porque yo sigo queriéndote en mi vida, aunque no pueda tenerte… Si tú supieras lo que me acuerdo de ti…si tú supieras el vacío que siento en mi boca que está toda loca ausente de ti…si tú supieras lo largo que se me hacen los días y los meses…si tú supieras que hay horas que me duelen hasta los recuerdos por no poder verte, sentirte, tenerte en mis brazos de nuevo y decirte al oído…muero por darte un beso…Y yo que te siento en mi aliento vagando al compás del viento te susurro en silencio…Muero por besarte de nuevo…

sábado, 9 de diciembre de 2017

CON LA CANDELA DE SUS SENTIMIENTOS.- (MICRORRELATO)



Me muero, me muero, le dije…voy a morirme si no estoy contigo de nuevo…Deambulando voy por los senderos de la muerte porque morir quería…Nada tenía sentido para mí, sólo deseaba perderme, irme lo más lejos de aquí y no regresar jamás…Llevaba tantos días sin tener noticias de ti que el techo se me caía encima y encerrada como estaba, sentía que las cuatros paredes me oprimían el alma y la razón…No entendía qué era lo que te apartó de mí, si mi forma de ser tan posesiva y dominante o es que ya no me amabas como antes…El caso que me veo hablando sola por las calles tan alto que muchas personas se me quedan mirando como diciendo…Pobre mujer, se le ha ido la cabeza…pues…A veces me revuelvo contra mí misma de tal manera que se me escuchan las represalias que me hago siendo tan mal pensada…no sé porqué soy tan desconfiada…siempre me lo decías, que me inventaba las cosas…cuántas veces me tachaste de mentirosa…Es verdad, tienes razón, no sabes la cantidad de mentiras que te he dicho…quizás tenía miedo de perderte, y por eso escondía algunas verdades…como la de aquél tipo que conocí que no paraba de tirarme los tejos…Era un treintañero de cuidado, ¡un verdadero buitre! Esos que les encantan elegir a sus víctimas oteando el horizonte y mira por dónde me puso las garras encima, y no había forma de quitármelo…Lo miré de reojillo cuando se puso a mi lado como si fuera un amigo de toda la vida…Estaba todo cachas, seguro que no salía del gimnasio haciendo pesas porque era músculos definidos desde las cabeza a los pies, y el torso era una tableta de chocolate, como se dice ahora, que daban ganas hasta de pasarle la lengua de arriba abajo y comérselo a bocado limpio sin dejar ni un resquicio de piel, de lo rico que estaba, además era guapo a reventar y tenía una sonrisa preciosa de niño travieso, y una seguridad hablando, vamos el típico ligón, esos que no hay mujer que se le resista, sobre todo cuando me dijo…Guapa, eres lo más bonito que me ha sucedido esta mañana…¡Madre mía lo que me dijo éste tío! Cada vez que lo recuerdo me entra una alegría por el cuerpo que me subo por las paredes…Reconozco que me gustaba la idea de pasar un rato con él, darme un capricho…a punto estuve, bien lo sabe Dios del cielo, pero me daba rabia y coraje porque tenía veinte años menos que yo…Era uno de esos tipos que se creen que una mujer mayorcita, de buen ver, como suelen decir ellos, de edad madura, caminando solita por la calle, moviendo las caderas de manera pausada y tranquila, femenina y coqueta, de mirada ausente, perdida entre callejuelas está con ganas de tirárselo a muerte como una arrastrada, ¡no lo soporto! Es algo que me subleva y me pone a parir de un burro…pero…Éste tipo tenía un no sé qué que me seducía…quizás fuera su labia rápida y espontánea…su jeta tan dura…era el típico guaperas que se las llevaba de calle a todas las jovencitas, de eso estaba segura, porque estaba como un tren de bueno, y en ese momento de mi vida me daba igual…Le seguí el juego con la convención de llevármelo a mi terreno y si quería tema, lo iba a tener a mi manera, como quería y cuando quisiera, así que haciéndome la interesante y cuidando las formas, como decía mi madre cuando era niña…Hijita hay que guardar la compostura…Los chicos de hoy en día vais al grano y en lo único que pensáis es en sexo duro y puro, pero, ¡vamos hombre! ¿Tú qué te has creído, que yo me voy con cualquiera? Que a mí me gusta que me enamoren los sentidos…Sí, sí, pero que al final, ¡Zas, te la meten como todos! ¡Madre mía de mi vida, qué bestia! Muy guapo, pero un verdadero animal de tomo y lomo…Y yo que creía que era un caballero…Ahí me di cuenta de lo desfasada que estaba…Por un momento se me fue la pinza dándole aliento a la idea de llevármelo a la cama, menos mal que reaccioné a tiempo…pues…Te imaginé en tu casa, triste, lloroso y solo…sin mí…preguntándote qué ocurre en mi vida, mi alma, mi corazón… ¿Qué pienso ahora que ya no estás a mi lado? ¿Dónde voy y con quién estoy tantas horas en la que tú me buscas en el cielo y no me ves? Y yo que te escucho en los suspiros del viento le susurro al oído de los aires…Estoy esperando que me digas te quiero todavía…espérame, ten paciencia…y no te alejes más de mi vera que se me rompe la garganta del llanto por tu ausencia…Y por eso no me fui con él, sino que sigo esperándote amor mío, porque me dijiste…No te mueras sin mí, por Dios, no te vayas sin mí…espérame, que si mueres, morimos los dos…Entonces le dije…No me gustan los hombres jóvenes para mí, lo siento...pues...Algunos se creen los amos del universo, y se piensan que una está ansiosa de puro sexo, no, no...para nada, que me gusta un hombre de mi edad, esos que por la mañana te los cruzas en la calle andando y te miran de arriba abajo desnudándote, y ves un cielo rojo como el fuego…y al atardecer te besa y sientes en tu cuerpo relámpagos y truenos…y anocheces en sus brazos rodeándote la cintura con sus manos susurrándote en las espaldas...te comía enterita, vida mía...y antes del amanecer te despiertas con la candela de sus sentimientos en la puertas del infierno, y la apagas con los suspiros que te salen del pecho…y de tus húmedos besos…

domingo, 3 de diciembre de 2017

TODAVÍA ESTÁS PARA UN SALTO.- (MICRORRELATO)



Me encontraba decaída aquella mañana, así que decidí alejarme lo más posible…¡Aire! Pensé para mis adentros…Lo llamé por teléfono para decirle que lo nuestro se había acabado. Hacía más de un año que la relación iba de mal en peor, no sé si por culpa de mis enfermizos celos, o porque lo sentía cada vez más huidizo y lejano, el caso es que pensé que lo mejor era dejarlo de ver para que me echara de menos o yo a él… pues...Me estaba desequilibrando emocionalmente y robando el sueño…Estaba harta de sus desplantes y sus malos royos, además tantas discusiones me estaban agobiando, y aunque lo quería más que a mi vida, por primera vez me enfrenté a mis miedos y le planté cara…Mi corazón se estaba volviendo frío e inánime…pues…Tenía la sensación de que me engañaba con otra, que no eran celos infundados, sino algo ahí latente que las mujeres enamoradas presentimos…ese poco interés en verme como antes a diario…Ya no me decía te quiero con tanto énfasis…y yo...Necesito que me lo digas, mi amor, ya me conoces, lo sabes muy bien y no una vez nada más…sino dos y tres…quizás te agobié…Lo siento corazón mío…Soy esa clase de mujer posesiva que avasalla y agota hasta al más paciente de los hombres, y yo te lo digo con todas las fuerzas de mi corazón cuando te abrazo…y te siento en mis adentros…y tú…Sólo me buscas para tener sexo, rápido y en cualquier momento como si fueras un perro…Y por eso me encuentro chateando con un tipo que me está sacando de quicio, no por su osadía tan pertinaz, sino porque, a pesar de toda su letanía sexual me gustaba a rabiar, ¡vaya que sí! Que me tenía loquita como una quinceañera auténtica, inocente y locuaz…Últimamente tenía muchísimas solicitudes de jóvenes galantes, o así me lo parecían a mí, hasta que llegaban a decirme tesoro, hermosa y bombón, pero lo que ya me fastidiaba era que me dijeran que estaban muy solito esa tarde. Al momento me daba cuenta a donde querían ir a parar, sobre todo cuando me preguntaban si tenía Skpe, así que sin más dilaciones los bloqueaba. Otras veces eran solicitudes de hombres de mi edad que nada más aceptarlo me mandan una foto en posición de ataque, ¡madre mía! Éstos eran corrosivos para la mente humana porque estaban de lo más ridículos con esas poses de machos cabríos, con todos mis respetos hacia ellos, pero es que mataban la vista, ¡por Dios! Hasta que lo conocí…Yo no sabía que me podía enamorar de nuevo, pero se ve que una no escarmienta o está diseñada desde el nacimiento para amar hasta el último aliento…o…Quizás un alma errante se instaló en mi interior en unos de esos paseos por las calles cuando me pierdo entre mis pensamientos, dándole vida y aliento a todos los sentimientos puros…y deshonestos, porque a veces me asusto hasta de mis propios deseos que son ardientes como el fuego…y me miro al espejo y me digo…Estás traspasando todas las reglas del buen comportamiento en una mujer con canas…y con las marcas de la edad en el rostro…y en las nalgas…Pero cuando cierro los ojos me siento como una colegiala que se quedó atrapada en los sueños de ilusiones y esperanzas, esas que nunca se pierden ni en la madurez…ni en las canas…Poco a poco me fui enganchando a sus citas por las tardes de los sábados y para ser sincera me dislocaban la vergüenza y los buenos principios, llegando a tener dudas de mi autoestima y mi integridad física, porque esas sensaciones que experimentaba en los orígenes de mi cuerpo no eran decentes…Eran verdes, verdes…Como las gotas del rocío de la noche posados en sus hojas verdes…Así me sentía yo antes del alba…Me gustaba, me atraía y me seducía…Tenía una labia atrevida y osada, la cual me hacía pensar que me deseaba como mujer y como animal…Eran unas conversaciones calenturientas y de lo más sugerentes, haciéndome perder las formas y las palabras que una señora decente jamás debería, y menos caer en las redes de éste tipo que era un desalmado total, sinvergüenza y voraz…pero a mí me tenía encandilada…No sé porqué caí tan bajo…Debe ser por hacerte daño o porque me gustaba sentirme deseada aunque fuera en manos de un degradado infernal, que aún sabiéndolo me daba igual con tal de no pensar en ti jamás…Hasta que la curiosidad se apoderó de mis entretelas y los celos también, lo reconozco, que hizo presencia en mis carnes, y quería saber quién era éste hombre que tantas frases ardientes arrancó de mi lengua volviéndome una sinvergüenza…o…Sepa Dios quién se cruzó en mis sienes…quizás…Una señora, que como yo, por celos y despecho cayó en la red de un depredador sexual…pues…Espiando en su muro pude ver que sólo tenía contactos de mujeres, la mayoría viudas, separadas, y según leía en los perfiles, de edad madura, guapetonas, hermosas y como él me decía…Todavía estás para un salto…