Necesito tus besos, tus abrazos, tu
mirada…esa mirada que me atrapa el alma y me arrebola la cara…Necesito tu presencia
para mi estado físico y emocional…No puedo seguir viviendo si tú no estás a mi
lado…Eso me decía yo aquella mañana de agónico despertar…pues…Te vi, te vi en
el sueño de los malditos, tengo visiones del más allá, ¿te enteras? Y te veo triste, enojado, molesto contigo
mismo porque te fuiste de contrabando y no me lo dijiste, pero en tu lecho de
muerte sé que me pensaste y por eso no descansas tranquilo…te dejaste una
asignatura pendiente…Mis besos, nuestros besos, esos que te llevaste y todavía
no me has devuelto…Devuélveme mis besos, tráemelos de nuevo que tengo que
sentirlos como seda o terciopelo…Dame un beso por Dios, dámelo por favor que
tengo los labios secos de tanto como los deseo…Dame otro beso de caramelo…Mira
que siempre te espero, mira que eres mi anhelo, mira que eres como ese pasajero
que pasa sólo una vez en la vida, un tren sin salida…inesperado al que subí sin
pensarlo y que en la primera estación me baje en las vías al paso…Eras un cruce
de camino, mi camino y aún sigo esperando que regreses a mis brazos amor mío…pues…Añoro
nuestros encuentros, nuestras citas bajo techo y ese beso intencionado que me
dabas al acecho de mi boca prestada y regalada…siempre a la merced de la tuya
que estando segura de buscarla…la encontrabas ardiente y con ganas…dame un
beso…exigían tus ojos cuando me miraban…y yo enamorada como estaba…te lo daba
con gula y con ansia…ansias me llevan a la locura de perderme entre catacumbas,
allí donde te llevó la muerte arrancándote de mi lado y de mi vida…y ahora mira
cómo me has dejado, deambulando como gata en celo sobre tejado, espiando verte
por algún lado, en el rostro de otro hombre, corpulento y osado, como tú eras y
delante de mí los miro y no los veo, tan sólo me queda tu recuerdo en un beso
sellado en mis labios…labios malditos que me persiguen como araña que teje la
tela en un laberinto de razones y sin sentidos donde me hallo sumergida entre
meandros sinuosos y en estampidas…¡Ay si yo volviera atrás en el tiempo! ¡Ay si
pudieras renacer de nuevo! ¡Ay si fueras capaz de volverte visible por un
momento! Yo te juro vida mía, que me agarraría a tu cuerpo y me quedaría
contigo dormida en sueños, entre la realidad y la fantasía de seguir tus pasos
donde fuera y quisieras… Un sueño, sólo fue un mal sueño, una pesadilla más de
las cuales, últimamente me asaltaban al no verte caminar junto a mí…Un triste
despertar al pensar que algún día pudiera perderte mi amor, porque sin ti no
soy nada…mi vida sería simple acometida por las sendas del tiempo sin pausa ni
medida…Una transeúnte más de los pasajes del mundanal ruido…Lo conocí una
mañana de invierno que pasaba por mi lado y desde entonces lo tengo habitando
en mi alma como aliento para seguir latiendo, existiendo… Tengo el terciopelo
de tus besos rozando mis labios, que cada vez que lo recuerdo los siento ardiendo…Amo
sus prisas cuando me abraza, cuando me besa…cuando me tiene…Me apasionan sus
exigencias cuando me mira la boca saboreando mis labios y en susurros me dice…te
quiero, te quiero…eres la mujer de mi vida, y yo que le huelo el aliento en mi
pecho me lo como a besos lentos, muy lentos…y aprisionados…Luego lo atrapo con
mi lengua y le rozo la entrepierna con mis manos y lo dejo desarmado, rendido
ante mí…y hago con él lo que quiero, que sin palabras sigue el ritmo de los
tientos míos…Me rodea la cintura y me acerca a su cuerpo, y expuesta como estoy,
me dejo mecer en su vaivén que me vuelve loca, toda enterita toda…Me acaricia
los cabellos, los hombros, y me muerde el cuello… Me aspira el olor que emanan
los deseos de mis sentimientos y me deshace las formas hasta que pierdo el
conocimiento con los gritos del silencio…y me lo como a besos de nuevo…pues…Estando
tan cerca y tan lejos, estamos separados por un muro de realidad, una realidad
enmascarada de falsas apariencias llenitas de adversidad…Esa adversidad que nos
mata y nos ata en besos y abrazos de pasión, desesperados como estamos por
encontrarnos en cualquier lado… ¿Qué más quisiera yo que encontrarte de nuevo? Y
no te veo por ningún lado, tan sólo me queda el recuerdo de un hombre al que
amé en mis brazos…Ven de nuevo, búscame, mira que te sigo esperando en el
rincón aquél donde tú y yo nos besamos con pasión y descaro, ¡delante de todo
el mundo! ¿Qué me importaba a mí la gente que pasaba por nuestro lado? Si lo
que yo quería era retenerte a mi lado todo ese tiempo regalado…
lunes, 25 de diciembre de 2017
domingo, 24 de diciembre de 2017
FIESTAS NAVIDEÑAS.- (Ceuta – 1952 -1966)
En estos días fríos, oscuros y casi anocheciendo, me viene al
recuerdo aquellas tardes en mi amada tierra, en la lejanía de mi infancia,
cuando mi madre cantaba y cantaba canciones navideñas, mientras mi padre en la
cocina amasaba lo que después serían unos exquisitos roscos tan ricos, padre
mío, tan ricos que hasta aquí me viene ese olor, incluso puedo ver con los ojos
del corazón a Trini, mi hermana la mayor, colocando el mantel en la mesa del
comedor nuevo, mientras nosotras jugábamos al parchís en el otro comedor, el
viejo, ese donde comíamos todos los días, menos los domingos y fiestas de
guardar, pero como hoy es Nochebuena, mis padres se están peleando en la cocina
como gallo y gallina, desplumando dos pollos gordos y hermosos, que antes
habían comprado en la plaza del Mercado, para luego dejarlos atados de una pata
en el Llano, ese donde de niñas jugábamos al corro y a la comba, mientras los
niños no paraban de gritar en una guerrilla imaginaria, donde indios y romanos
se mezclaban con palos, tirachinas y pistolas. De vez en cuando se veía un
balón por los aires de la patada que le habían dado los chicos mayores del otro
portal, ese de la esquina que era el único que tenía ascensor…Entonces, todos
los vecinos de los pabellones militares de Las Puertas del Campo hacían lo
mismo, siendo de lo más divertido verlos crecer allí, justo frente a nuestro
balcón. Mi madre nos daba una lata llena de agua y algo de comida a mi hermana
Loli, Conchita y a mí y bajábamos presurosas, lo mismo que Pilar, la hija de
Ramona, la del segundo y mi amiga Antoñita, la del quinto piso y entre todas
las desperdigábamos a su alrededor. Los pollos acudían hambrientos picoteándolo
todo, y cuando llegaba, la Nochebuena estaban hermosos y gordos...Eran unos
días tan alegres y bonitos, madre mía de mi vida, que aún te oigo cantar
batiendo huevos, que después mezclabas con harina y te liabas a amasar con tus
manos regordetas, y papá vertiendo aceite en una enorme sartén, hasta que
aparece Trini con una bandeja de plata y una pañito que ella misma había
bordado en la casa de Josefina, la del quinto piso, esa que daba clases de
coser y bordar…A veces acudíamos al olor que emanaba tan rico y tan bueno a lo
largo del pasillo y aparecíamos asomadas a la puerta de la cocina, deseando de
hincar el diente a los roscos que Trini azucaraba de un plato para luego
ponerlos en la bandeja…Y la voz de mamá caldeando el ambiente…Dime niño, de
quién eres todo vestidito de blanco...Mi hermano José Mari y Conchita se pelean
porque ninguno quieren perder en el juego del parchís, y llega mi madre
arrastrando las zapatillas por el pasillo y les da un manotazo a cada uno que les
deja los pelos blancos, llenitos de harina pegajosa, y cuando se va Loli y yo
muertas de risa, hasta que oímos a mi hermana la mayor gritar y salir de
estampida de la cocina hacia su habitación, por los que todas corremos para ver
qué pasa, y mi padre, de un portazo, nos cierra la puerta, pero es tanta la
curiosidad que volvemos y jamás olvidaré la escena de ver a papá con un
cuchillo en la mano, tirando de las patas del pollo y mamá del cuello
diciéndole que tenga cuidado de sus manos, y lo cuelgan en un clavo de la pared
de la cocina, con un cazo en el suelo para que gotee la sangre en él. Después
llenan una olla enorme de agua y cuando está hirviendo la echan en el fregadero
y meten al pollo para desplumarlo, ¡toda la cocina llena de plumas! Y nosotras
mirando al pobre animal completamente desnudo, enseñándonos el culito. Mi
hermana Conchita coge la pata tiesa del pollo, y me hacía gritar como una loca
y correr por el pasillo, ¡que te come, que te come! Y entre pica que te pica se
tiraban mis padres peleando en la cocina como gallo y gallina, oliendo la casa
a pollo a la salsa y nosotras riendo y cantando entre panderetas y zambombas…Mi
hermano Juan, el mayor se lía a tocar la guitarra y unos acordes a lo largo del
pasillo hacían que llegara el momento ese tan esperado por nosotras las
niñas…¡Ay papaíto mío! Parece como si te estuviera viendo bendecir la mesa con
las manos unidas, mientras mamá decía amen con un coscorrón para dos o
tres…Pero lo mejor de todo era cuando tocaba el turno del turrón, los polvorones
y las peladillas, ¡cómo me gustaban! Y los piñones…Después de cenar, venían
todos los vecinos del bloque y se liaban a cantar…Pero miran como beben los
peces en el río…Y mamá toda guapa y sonriente les hacía pasar para que vieran
el comedor nuevo de caoba, con el trinchero y la vitrina, toda llenas de copas
de cristal fino y el juego de café blanco de porcelana, pero lo más importante
era el cuadro ese de La Santa Cena de plata del cual te sentía tan orgullosa
madre mía de mi vida, que jamás podré olvidar cómo se te iluminaban los ojos de
mujer encantada, mientras papá les ofrecía una copita de Anís del Mono y otra
de Coñac…Después todos cantando canciones navideñas, a la par que Juan pasaba
el dedo índice por el pellejo de la pandereta, seguido de varios palmetazos, y
la alzaba bailoteando por lo alto de los hombros, bajándola hasta los codos,
terminando en la rodilla, ¡era un verdadero espectáculo! Finalmente mamá se
liaba a tocar el piano con tal rapidez, que las manos volaban sobre las teclas,
perdiéndose los dedos entre las blancas y las negras, llenándose la casa de
música y alegría…Eran una fiestas tan bonitas, padres míos, tan bonitas, que
cada vez que las traigo aquí, se me llena el alma de amor y a Dios les doy las
gracias de que sigáis estando en mi corazón...
domingo, 17 de diciembre de 2017
MUERO POR BESARTE DE NUEVO.- (MICRORRELATO)
Estando tan sola como estaba me dio
por evadirme un rato con un amigo…Es un amigo con derecho a roce y aunque no estoy
enamorada de él, me dejo querer para olvidarte…Lo beso, lo abrazo y me escondo
tras su sonrisa aniñada donde me refugio de mi dolor, abandonándome a sus manos
locas de pasión… Manos libres y traviesas que dibujan en mi cuerpo un arco iris
de color, dejándome mecer por el vaivén de su ímpetu y frenesí…Nos perdemos por
carreteras solitarias, y entre parajes sombríos se detiene para besarme como joven enamorado…y luego…no pasa nada…cada uno
en su casa…Más tarde me llama y me insiste en vernos otra vez. Me dice que me
necesita, que lo he vuelto loco y que tiene ganas de algo más que unos besos
retorcidos con las prisas del retornar…Y yo que estoy tan olvidada de ti lo
llamo y le digo…ven que te voy a querer...Lo invito a mi casa, lo llevo a mi
cama y me entrego entre risas y lágrimas…Y por eso me encuentro andando sola
por la calle, sintiendo el aire fresco en mi cara, recorriendo los mismos pasos
cogidos de las manos, parándome en el banco donde tú y yo nos besamos, ¿te
acuerdas? Quería atrapar un poquito de ti, un pedacito de pasión, traerte de
nuevo a mí…pues…Es tanta la agonía que siento en mi alma que no puedo evitar el
llanto…Las lágrimas salen brotando de mis ojos al recordarte amor mío, porque
ya estoy dudando…será que la impaciencia me agota. Me invaden los temores, los malos
pensamientos se adueñan de mi ser…Me pregunto si alguna vez me has querido de
verdad…por eso me dejé querer por él…Hoy te extrañé mucho mi amor…sentí tu
llamada…Hoy te escuché decir…Muero por besarte de nuevo…No sabes cuánto lloré
pensando en la tristeza de tu alma si supieras de mis cuitas…Tengo tanto que contarte
desde que te fuiste de mi lado…desapareciste sin decirme nada…apenas me dio
tiempo a reflexionar…Un año…ha pasado un año ya…parece mentira…¡qué rápido pasa
el tiempo…! Tengo ansias de ti…te deseo cada día más…te necesito tanto…Echo de
menos tus frases engañosas…sí, sí…pienso que eran engañosas…pues…Hoy me doy
cuenta de la realidad…la tuya, la que tantas veces me decías que me querías más
que a tu vida, y yo me lo creía, ¡por Dios! ¡Qué inocente he sido…! Siempre
confiando en ti. No me daba cuenta que estaba viviendo en una nube de
algodón…Toda la historia de amor basada en una pantomima, una fantasía más de
las mías sin darme cuenta de que todos nuestros encuentros eran falsos, llenos de
las mentiras que me decías…A pesar de todo sigo amándote, ¡fíjate si soy tonta!
Después de descubrir tu hipocresía…te quería tanto…porque yo te quería de
verdad, ¿te enteras? Y éste hombre que me dice piropos lindos y graciosos…éste
hombre alto, grande y simpático…éste hombre me hace reír…me saca una sonrisa de
los labios y junto a él vuelvo a resurgir como hembra y como mujer…Esa mujer a
la que tú has utilizado para recreo propio, que ha perdonado tus infidelidades,
tus entradas y salidas y a la que luego acudías arrodillado pidiéndole perdón…
¡Qué cosas…! Con el dolor que me causaba, te perdonaba, siempre te perdonaba y
te recibía con los brazos abiertos…estaba tan enamorada de ti… eres tan fogoso…me
decías unas cosas tan ardientes…sacaste la hembra que habitaba en mí…hasta me
convertiste en una mujerzuela a la cual hacía lo que querías con tus gestos de
pasión, que nada más mirarme ya sabía yo lo que deseaban…esas miradas
apasionadas a las que siempre cedía mis más íntimos sentimientos…libres y
osados…Y ahora me siento abandonada… Estoy a la merced del vaivén de las
desventuras, cayendo en los brazos de éste amigo con derecho a roce, que sin
quererlo ni sentirlo en mis anhelos me lo como a besos hasta el desespero…pero…
¿Por qué será que no te olvido? ¿Por qué será que aún estás latente en mis
delirios? Siempre en mi mente como un ente solitario pidiendo amor, exigiéndome
reclamo para que no pueda olvidarte nunca…Es locura, es obsesión, una aventura
más de éste avatar que no me deja salir de ti como si hubiéramos llegado al
mundo juntos al nacer…Quizás nunca te desprendas de mí o yo de ti como un
aliento errante, dependiendo el uno del otro, unidos en éste loco devenir, respirando
del mismo aire, vagando a la deriva de las emociones mentales sin más…pues…Dicen
las malas lenguas que el pensamiento es libre, y que va al albedrío de su ente
y vestigio… y verdad debe ser cuando no hay manera de echarte de mi ser, que
vienes cuando quieres, te da la gana y se te antoja… y vienen los besos,
nuestros encuentros, nuestros abrazos…y yo digo… ¿por qué no te vas de mi vida
de una vez? y el recuerdo me contesta… Porque yo sigo queriéndote en mi vida, aunque
no pueda tenerte… Si tú supieras lo que me acuerdo de ti…si tú supieras el
vacío que siento en mi boca que está toda loca ausente de ti…si tú supieras lo
largo que se me hacen los días y los meses…si tú supieras que hay horas que me
duelen hasta los recuerdos por no poder verte, sentirte, tenerte en mis brazos
de nuevo y decirte al oído…muero por darte un beso…Y yo que te siento en mi
aliento vagando al compás del viento te susurro en silencio…Muero por besarte
de nuevo…
sábado, 9 de diciembre de 2017
CON LA CANDELA DE SUS SENTIMIENTOS.- (MICRORRELATO)
Me muero, me muero, le dije…voy a
morirme si no estoy contigo de nuevo…Deambulando voy por los senderos de la
muerte porque morir quería…Nada tenía sentido para mí, sólo deseaba perderme,
irme lo más lejos de aquí y no regresar jamás…Llevaba tantos días sin tener
noticias de ti que el techo se me caía encima y encerrada como estaba, sentía
que las cuatros paredes me oprimían el alma y la razón…No entendía qué era lo
que te apartó de mí, si mi forma de ser tan posesiva y dominante o es que ya no
me amabas como antes…El caso que me veo hablando sola por las calles tan alto que
muchas personas se me quedan mirando como diciendo…Pobre mujer, se le ha ido la
cabeza…pues…A veces me revuelvo contra mí misma de tal manera que se me
escuchan las represalias que me hago siendo tan mal pensada…no sé porqué soy
tan desconfiada…siempre me lo decías, que me inventaba las cosas…cuántas veces
me tachaste de mentirosa…Es verdad, tienes razón, no sabes la cantidad de
mentiras que te he dicho…quizás tenía miedo de perderte, y por eso escondía
algunas verdades…como la de aquél tipo que conocí que no paraba de tirarme los
tejos…Era un treintañero de cuidado, ¡un verdadero buitre! Esos que les encantan
elegir a sus víctimas oteando el horizonte y mira por dónde me puso las garras
encima, y no había forma de quitármelo…Lo miré de reojillo cuando se puso a mi
lado como si fuera un amigo de toda la vida…Estaba todo cachas, seguro que no
salía del gimnasio haciendo pesas porque era músculos definidos desde las
cabeza a los pies, y el torso era una tableta de chocolate, como se dice ahora,
que daban ganas hasta de pasarle la lengua de arriba abajo y comérselo a bocado
limpio sin dejar ni un resquicio de piel, de lo rico que estaba, además era
guapo a reventar y tenía una sonrisa preciosa de niño travieso, y una seguridad
hablando, vamos el típico ligón, esos que no hay mujer que se le resista, sobre
todo cuando me dijo…Guapa, eres lo más bonito que me ha sucedido esta mañana…¡Madre
mía lo que me dijo éste tío! Cada vez que lo recuerdo me entra una alegría por
el cuerpo que me subo por las paredes…Reconozco que me gustaba la idea de pasar
un rato con él, darme un capricho…a punto estuve, bien lo sabe Dios del cielo, pero
me daba rabia y coraje porque tenía veinte años menos que yo…Era uno de esos
tipos que se creen que una mujer mayorcita, de buen ver, como suelen decir
ellos, de edad madura, caminando solita por la calle, moviendo las caderas de
manera pausada y tranquila, femenina y coqueta, de mirada ausente, perdida
entre callejuelas está con ganas de tirárselo a muerte como una arrastrada, ¡no
lo soporto! Es algo que me subleva y me pone a parir de un burro…pero…Éste tipo
tenía un no sé qué que me seducía…quizás fuera su labia rápida y espontánea…su
jeta tan dura…era el típico guaperas que se las llevaba de calle a todas las
jovencitas, de eso estaba segura, porque estaba como un tren de bueno, y en ese
momento de mi vida me daba igual…Le seguí el juego con la convención de llevármelo
a mi terreno y si quería tema, lo iba a tener a mi manera, como quería y cuando
quisiera, así que haciéndome la interesante y cuidando las formas, como decía
mi madre cuando era niña…Hijita hay que guardar la compostura…Los chicos de hoy
en día vais al grano y en lo único que pensáis es en sexo duro y puro, pero, ¡vamos
hombre! ¿Tú qué te has creído, que yo me voy con cualquiera? Que a mí me gusta
que me enamoren los sentidos…Sí, sí, pero que al final, ¡Zas, te la meten como
todos! ¡Madre mía de mi vida, qué bestia! Muy guapo, pero un verdadero animal
de tomo y lomo…Y yo que creía que era un caballero…Ahí me di cuenta de lo
desfasada que estaba…Por un momento se me fue la pinza dándole aliento a la
idea de llevármelo a la cama, menos mal que reaccioné a tiempo…pues…Te imaginé
en tu casa, triste, lloroso y solo…sin mí…preguntándote qué ocurre en mi vida,
mi alma, mi corazón… ¿Qué pienso ahora que ya no estás a mi lado? ¿Dónde voy y
con quién estoy tantas horas en la que tú me buscas en el cielo y no me ves? Y
yo que te escucho en los suspiros del viento le susurro al oído de los
aires…Estoy esperando que me digas te quiero todavía…espérame, ten paciencia…y
no te alejes más de mi vera que se me rompe la garganta del llanto por tu
ausencia…Y por eso no me fui con él, sino que sigo esperándote amor mío, porque
me dijiste…No te mueras sin mí, por Dios, no te vayas sin mí…espérame, que si
mueres, morimos los dos…Entonces le dije…No me gustan los hombres jóvenes para
mí, lo siento...pues...Algunos se creen los amos del universo, y se piensan que
una está ansiosa de puro sexo, no, no...para nada, que me gusta un hombre de mi
edad, esos que por la mañana te los cruzas en la calle andando y te miran de
arriba abajo desnudándote, y ves un cielo rojo como el fuego…y al atardecer te
besa y sientes en tu cuerpo relámpagos y truenos…y anocheces en sus brazos
rodeándote la cintura con sus manos susurrándote en las espaldas...te comía
enterita, vida mía...y antes del amanecer te despiertas con la candela de sus
sentimientos en la puertas del infierno, y la apagas con los suspiros que te
salen del pecho…y de tus húmedos besos…
domingo, 3 de diciembre de 2017
TODAVÍA ESTÁS PARA UN SALTO.- (MICRORRELATO)
Me encontraba decaída aquella mañana,
así que decidí alejarme lo más posible…¡Aire! Pensé para mis adentros…Lo llamé
por teléfono para decirle que lo nuestro se había acabado. Hacía más de un año
que la relación iba de mal en peor, no sé si por culpa de mis enfermizos celos,
o porque lo sentía cada vez más huidizo y lejano, el caso es que pensé que lo
mejor era dejarlo de ver para que me echara de menos o yo a él… pues...Me
estaba desequilibrando emocionalmente y robando el sueño…Estaba harta de sus
desplantes y sus malos royos, además tantas discusiones me estaban agobiando, y
aunque lo quería más que a mi vida, por primera vez me enfrenté a mis miedos y le
planté cara…Mi corazón se estaba volviendo frío e inánime…pues…Tenía la sensación
de que me engañaba con otra, que no eran celos infundados, sino algo ahí
latente que las mujeres enamoradas presentimos…ese poco interés en verme como
antes a diario…Ya no me decía te quiero con tanto énfasis…y yo...Necesito que
me lo digas, mi amor, ya me conoces, lo sabes muy bien y no una vez nada más…sino
dos y tres…quizás te agobié…Lo siento corazón mío…Soy esa clase de mujer posesiva
que avasalla y agota hasta al más paciente de los hombres, y yo te lo digo con todas
las fuerzas de mi corazón cuando te abrazo…y te siento en mis adentros…y tú…Sólo
me buscas para tener sexo, rápido y en cualquier momento como si fueras un
perro…Y por eso me encuentro chateando con un tipo que me está sacando de
quicio, no por su osadía tan pertinaz, sino porque, a pesar de toda su letanía
sexual me gustaba a rabiar, ¡vaya que sí! Que me tenía loquita como una
quinceañera auténtica, inocente y locuaz…Últimamente tenía muchísimas solicitudes
de jóvenes galantes, o así me lo parecían a mí, hasta que llegaban a decirme
tesoro, hermosa y bombón, pero lo que ya me fastidiaba era que me dijeran que
estaban muy solito esa tarde. Al momento me daba cuenta a donde querían ir a
parar, sobre todo cuando me preguntaban si tenía Skpe, así que sin más dilaciones
los bloqueaba. Otras veces eran solicitudes de hombres de mi edad que nada más
aceptarlo me mandan una foto en posición de ataque, ¡madre mía! Éstos eran
corrosivos para la mente humana porque estaban de lo más ridículos con esas
poses de machos cabríos, con todos mis respetos hacia ellos, pero es que
mataban la vista, ¡por Dios! Hasta que lo conocí…Yo no sabía que me podía
enamorar de nuevo, pero se ve que una no escarmienta o está diseñada desde el
nacimiento para amar hasta el último aliento…o…Quizás un alma errante se
instaló en mi interior en unos de esos paseos por las calles cuando me pierdo
entre mis pensamientos, dándole vida y aliento a todos los sentimientos puros…y
deshonestos, porque a veces me asusto hasta de mis propios deseos que son
ardientes como el fuego…y me miro al espejo y me digo…Estás traspasando todas
las reglas del buen comportamiento en una mujer con canas…y con las marcas de
la edad en el rostro…y en las nalgas…Pero cuando cierro los ojos me siento como
una colegiala que se quedó atrapada en los sueños de ilusiones y esperanzas,
esas que nunca se pierden ni en la madurez…ni en las canas…Poco a poco me fui
enganchando a sus citas por las tardes de los sábados y para ser sincera me
dislocaban la vergüenza y los buenos principios, llegando a tener dudas de mi
autoestima y mi integridad física, porque esas sensaciones que experimentaba en
los orígenes de mi cuerpo no eran decentes…Eran verdes, verdes…Como las gotas del
rocío de la noche posados en sus hojas verdes…Así me sentía yo antes del alba…Me
gustaba, me atraía y me seducía…Tenía una labia atrevida y osada, la cual me
hacía pensar que me deseaba como mujer y como animal…Eran unas conversaciones calenturientas
y de lo más sugerentes, haciéndome perder las formas y las palabras que una señora
decente jamás debería, y menos caer en las redes de éste tipo que era un
desalmado total, sinvergüenza y voraz…pero a mí me tenía encandilada…No sé
porqué caí tan bajo…Debe ser por hacerte daño o porque me gustaba sentirme
deseada aunque fuera en manos de un degradado infernal, que aún sabiéndolo me
daba igual con tal de no pensar en ti jamás…Hasta que la curiosidad se apoderó
de mis entretelas y los celos también, lo reconozco, que hizo presencia en mis
carnes, y quería saber quién era éste hombre que tantas frases ardientes arrancó
de mi lengua volviéndome una sinvergüenza…o…Sepa Dios quién se cruzó en mis
sienes…quizás…Una señora, que como yo, por celos y despecho cayó en la red de
un depredador sexual…pues…Espiando en su muro pude ver que sólo tenía contactos
de mujeres, la mayoría viudas, separadas, y según leía en los perfiles, de edad
madura, guapetonas, hermosas y como él me decía…Todavía estás para un salto…
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