sábado, 10 de julio de 2021

CON LA COMPLICIDAD DE LOS AMANTES.- (MICRORRELATO)

 Yo creía que nunca me iba a volver a enamorar, que tenía una edad en la que es muy difícil y complicado disfrutar de la compañía de un hombre que te hiciera soñar, tener ilusiones por las cosas, sobretodo vivir momentos apasionados de amor hasta que lo conocí…pues…He sido esclava de los sentimientos ajenos…He vivido para mis hijos y el que fue mi marido, un auténtico dictador que me tenía anulada por completo…treinta años soportando sus manías, sus malos modos y su tiranía, hasta que me separé, y por eso…Mis hijos me dieron de lado ya que según ellos, su padre es un buen hombre y que nunca les ha faltado nada, pero…A mí me tenía la boca sellada y la mente anulada…Me fui a vivir a un pueblo costero precioso donde alquile un apartamento pequeñito junto al mar. Soy la enfermera de una señora muy rica, que junto a otras dos chicas estamos las veinticuatro horas cuidándola, pero mi turno es de ocho de la mañana a tres de la tarde ya que soy la enfermera, y si trabajo algún sábado o domingo me los pagan aparte…Económicamente no me puedo quejar, y cada día doy gracias a Dios por todo a pesar de las circunstancias…He tenido dos parejas que, aunque no estaba muy enamorada, al menos me hacían compañía para entrar y salir, y de vez en cuando apagar el fuego entre sábanas en las noches de invierno, pero jamás me hicieron vibrar con la complicidad de los amantes…pues…Desde que me separé me siento una mujer segura…Me gusta vivir sola en casa y libre de ataduras…la comodidad que tengo en éstos momentos no la cambio por nada en el mundo, siendo dueña de mis sentires sin necesidad de dar explicaciones a nadie, ni estar pendiente de agradar, y como decía mi madre…Cada uno en su casa y Dios en la de todas, pero…Los fines de semana vivimos la vida a golpes de pasión con la complicidad de los amantes…Fue en una ruta de senderismo que solemos hacer un grupo de gente donde lo conocí…Me ofreciste la mano para que no me cayera cuando subimos el repecho aquél, y aunque se trataba de un par de pasos nada más, era estrechito y empinado…Jamás podré olvidar su gesto de atención, ese afán por ayudarme a subir sin hacerme daño, jamás…ni su mirada viéndome alzar la pierna con agilidad y rapidez…fue un flechazo a primera vista…había tanta  pasión en su mirar, tanta…era como una caricia para mi alma, que hasta ahora…Había sido vapuleada por la vida que me tocó vivir al lado de mi ex y mis dos hijos varones, que machistas como él, en vez de apoyarme me cuestionaron y me dieron de lado…hasta dejaron de hablarme…No os podéis imaginar el dolor tan grande que siento en el corazón, es como si me hubieran arrancado la piel a pedazos, y por eso…Cuando se ofreció ayudarme me deje caer en sus brazos para sentir la fuerza de sus manos, que con tanta ansiedad, se aferró a mi cintura sintiendo todo el roce de su cuerpo al mío…Estuve toda la santa noche sin pegar ojo, y no sé por qué, intuía que él también…pues…Dicen las malas lenguas que cuando una persona piensa en otra es porque está andando en tu mente con los deseos del amor, y por eso…Sentía mis carnes arder con el fuego de su ardor…Al otro día me fui a trabajar con la sensación de que lo volvería a ver, y cuál no sería mi sorpresa cuando a la salida lo veo montado en su moto dando vueltas por donde yo trabajaba…Se acercó a mí y mil sensaciones revolotearon alrededor con la complicidad de los amantes…  

 

sábado, 3 de julio de 2021

SOY LA MILAGRO.- (MICRORRELATO)

Me llamo Milagros, pero la gente del barrio, cuando se dirigen a mí me llaman la Milagro con un cariño tan grande que no podría describir…pues…Tantos años compartiendo penas y alegrías han hecho que seamos una gran familia, sobre todo cuando nos sentamos en el patio en las noches de verano, donde las enredaderas trepan por las paredes blancas siendo testigos de risas y llantos, mientras las gitanillas florecen a nuestro alrededor entre rejas y balcones bajo los rayos del sol, y en primavera se muestran esplendorosas llenando nuestra vida de luz y color, especialmente a mí que…Puntadas tras puntadas estoy bordando un tapiz con los hilos de mi corazón transportándome al día que te conocí, esposo mío…Era el hombre más apuesto y guapo que había conocido…mi príncipe encantado…Jamás olvidaré aquella tarde que oí los sonidos que una trompeta dejaba caer las notas al viento…Eran las notas musicales del bolero que cantaba la Antonio Machín…Muñequita linda, de cabellos de oro, de dientes de perlas, labios de rubí…Se me llenan los ojos de lágrimas al recordarte amor mío, el único hombre que he conocido, padre de mis tres hijos…Las jovencitas del patio salimos enseguida a la ventana y mientras lo escuchaba, sus ojos y los míos se cruzaron en una mirada, que sin decirse nada, hablaban de sueños y esperanzas, y cuando acabó la sonata, una sonrisa cómplice de su cara a la mía me hizo sonrojar arrebatándome el corazón…Fue la tarde más hermosa de mi vida…nunca me había sentido tan dichosa hasta ese momento…Mejor será que empiece por el principio…Nací en Fontanosas, una pequeña aldea de La Mancha en mil novecientos treinta y cuatro…Tengo los cabellos de oro y plata y la vista cansada, pero gracias a Dios que hace poco me operaron de cataratas, y no hay un solo día que no salga al patio a bordar, ya que me distrae y olvido las penas llenando mis manos de los recuerdos más hermosos de mi vida…Tenía tres años cuando quedé huérfana, no sé qué pasó…era tan pequeña que nadie decía nada…quizás la guerra se los llevó como a tantos otros en aquella época…Más tarde me enteré que a dos de mis hermanas las adoptaron en Valencia, y a mí y otra hermana más, nos llevaron a un orfanato, La Casa Cuna de Córdoba donde estuvimos hasta los catorce años, por lo que unos tíos nuestros nos adoptaron, que nada más vernos nos pusieron a trabajar desde las cinco de la madrugada, hasta las tres de la tarde en la Fábrica de la Algodonera, aún así aprendí a bordar con las monjas de la Milagrosa de Córdoba, haciendo palios, manteles de altar y mantones de Manila. Gracias a eso, bordé el ajuar de mi boda con tanta ilusión, que todavía cuando salgo al patio con mi caja de lata llenita de madejas de colores, siento cómo se me acelera el corazón, cuando con la aguja atravieso el bordador, haciéndome rejuvenecer de nuevo cuando por primera vez me dijiste…Te quiero…Por entonces vivíamos en una humilde habitación de una casa de vecinos con mis tíos y cuatro primos más, y fue allí donde me enamoré del hijo de la casera, quien me rescató de la vida tan dura que hasta entonces había tenido…Se llamaba Manuel y era hojalatero de profesión, pero en los anocheceres frescos de verano, se liaba a tocar la trompeta en medio del patio hasta altas horas de la madrugada despertando a todos los vecinos, que hartos y cansados de serenatas, le arrojaban al pobre una cubeta de agua…Era un auténtico trovador, y a mí me había robado el corazón haciéndome soñar, mientras bordaba las sábanas blancas de mi futuro hogar…El día de mi boda fue el más feliz de mi vida, y cuando tuve a mis hijos, me sentí la madre más afortunada del mundo…pues…Fueron concebidos con esperanza e ilusión…Esa ilusión que de niña carecí, lo mismo que la esperanza perdí cuando solita me quedé sin besos y abrazos de padres y hermanos, tan sólo una cama fría sin que nadie me cantara una nana, ni meciera mi cuerpo, ni me contara un cuento…un plato de comida y mucho trabajo para una niña de pocos años, y por eso…A mis hijos prodigué de todo lo que me fue arrebatado, formando una familia llena de alegría y amor, hasta que una mañana no despertó…El sueño eterno se llevó a mi trovador para que tocara la trompeta a los angelitos de Dios, quebrándose mi voz en un llanto de dolor…Tenía cincuenta y cuatro años de edad, y hoy, después de treinta y tres años de su muerte, no hay un solo día que no lo nombre…pues…Cuando se fue, mi alma voló junto a él recordando aquella letra de la canción que estoy bordando en mi bastidor…Muñequita linda, de cabellos de oro, de dientes de perlas, labios de rubí, dime si me quieres, como yo te adoro, si de mí te acuerdas, como yo de ti…



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 


























 

































 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 



 










viernes, 2 de julio de 2021

CUANDO SUS LABIOS EN MI BOCA PRENDIÓ.- (MICRORRELATO)

Estaba lamentándose de su mala suerte…¿Mala suerte dices? No, no, para nada…si no mucha suerte has tenido de haber dado con una mujer como yo…Una mujer que ha caído en lo más bajo por haberse enamorado del marido de su mejor amiga, y por eso…Tengo que dar marcha atrás aunque me cueste renunciar al amor…Quiero vivir, porque esto no es vida, sólo es un ardid de los caprichos del destino, que sin buscarlo se cruzó en mi camino como si ya hubiera estado pronosticado, y ante eso…Me opongo…Quiero demostrarme que puedo, y te juro por lo que más sagrado que no cesaré hasta que lo consiga…Tantos desajustes me están pasando página, y la verdad, no me siento ni cómoda ni bien, y por eso…Necesito cambiar…despejarme de éstas sombras que me abruman y me desvelan…Sé que he cometido muchos errores, pero…Si yo hubiera sido consciente del daño que le hacía a mi amiga, jamás me hubiera atrevido…Era mi amiga del alma, para mí más que una hermana…Nos conocimos en el instituto, y desde entonces fuimos inseparables…Lo hacíamos todo juntas, teníamos los mismos gustos, incluso nos gustaban los mismos chicos, y fue en una verbena donde conocimos a dos muchachos, que desde un principio no pararon de mirarnos, hasta que muertas de risa salimos a bailar la Yenka, y a partir de entonces quedábamos los domingos para ir al cine o a bailar en los guateques…Jamás olvidaré aquellos bailes pegados como lapas que llenaron mi cuerpo de amor y deseo…Éramos un equipo de cuatro personas inseparables, hasta que se fueron a la mili, y después de cientos de miles de cartas cruzadas de amor, con un beso de labios pintados de rojo por firma, volvieron y nos casamos…No sé cuando empezó todo…no sé, créeme que no lo sé…hace tanto tiempo ya que he olvidado cómo ocurrió…Quizás fue en aquél baile donde intercambiamos las parejas entre risas y tangos…Quizás nos dejamos llevar por la música…fue un desliz…Un beso de sus labios que en mi boca prendió con dulzura y ardor…A partir de entonces nuestra vida dislocó en una agonía constante y veloz, pasando de amigos a amantes a escondidas de los dos, y…Por muchas trabas que puse en el camino, algo en mi vida cambió, pero…Escucha bien lo que te voy a decir…que la culpa de todo la tienes tú por no dejarme en paz…Se quedó callado, sin responder…No sabía qué hacer, por lo que seguí dándole explicaciones para que se diera cuenta de una vez por toda que no teníamos que dejar de vernos para no hacer daños a terceros, ya que no éramos libres, y aunque hasta ahora no le había dado la importancia que tenía…En éste momento soy verdaderamente consciente que…Hasta aquí llego yo y no hay más decir…pues…Un grito clamó en mi interior…Me di la vuelta por temor a decaer…Tiene un gran poder sobre mí, y si titubeo…se lanza a mi cuerpo y no sé qué haría, y por eso…Le dije que me sentía como una delincuente…No se esperaba que le dijera eso…Me miró con ojos llenos de dolor…Anda vete ya…¿Dónde voy a ir si yo sólo quiero estar contigo? ¡No me hagas esto, por Dios! Respondí…Me da todo igual si tú no estás…No quería seguir escuchándolo, sólo quería pasar página sin que me dolieran sus lágrimas…Lágrimas que matan como cuchillos de hojalatas…Ese cuchillo que partió mi corazón en dos cuando sus labios en mi boca prendió en un beso prohibido de pasión…

sábado, 26 de junio de 2021

CON LABIOS PRIETOS, BOCA CERRADA Y SIN LENGUA.- (MICRORRELATO)


Me besó con labios prietos, boca cerrada y sin lengua…Fue como si besara una barra de acero, y eso que decía que me quería más que a su vida, pero mira el miedo que tuvo que se mezclara su saliva a la mía…¡Ay madre mía de mi vida…! No sé cómo lo aguanto, y lo que es peor…lo deseo y me dejo llevar por su instinto animal como una perra…pues…Como una perra me siento cuando husmea la intimidad de mis sentimientos, que es rozarme y hace de su capa un sayo, y es que…Tiene un no sé qué…que me gusta a reventar, ¡qué ingenua soy! Total para un te pillo y te mato…¡Qué poquito me doy a valer! Me da una rabia ser tan débil…Me pongo enferma tan sólo pensarlo…no lo comprendo, y por eso…Me he propuesto encontrar la manera de acabar con esta relación que no tiene ni ton ni son, es una pantomima sin orden ni control…pues…Como en un concierto musical te dedicas a tocar las teclas del acordeón y yo a soplar el clarinete hasta que se acaba la función…Quisiera echarte de mí sin preocuparme de ti…Salir a pasear tranquila, sentir el aire fresco en la cara que me da la vida, y el viento en mis cabellos para que se lleve todas las marañas de mis sentimientos, esos que tengo tan soliviantados por tus deseos…pues…Todo esto me parece una aventura absurda sin principio ni final, tan sólo es una tragicomedia, donde los protagonistas de enredan en una trama interminable entre episodios que se alargan en infinitas temporadas, hasta que aburren a los telespectadores y cambian de canal poniendo ellos mismos punto y final por su propio bien, y por eso…Hace conmigo lo que quiere…soy un títere en sus brazos, me roba la voluntad…la intimidad de los canales de mi cuerpo siempre dispuesto a naufragar a su apetito sexual…pues…Tiene una habilidad en sus formas, su porte, su mirada, su sonrisa y sus manos que me acaricia hasta la piel del alma haciéndome zozobrar…Deben ser los designios del ayer cuando me enamoré por primera vez y el que yo llamaba mi chico, me abandonó por otra, y desde entonces…Me aterra pasar por el mismo trance, lloré lágrimas de sangre pasando las de Caín…Tenía unos pinchazos en el estómago y el pecho que para qué os voy a contar, y por eso…Jamás le he negado nada, y mira por dónde, el otro día cuando quise besarlo…Me besó con labios prietos, boca cerrada y sin lengua…Algo tembló en mi corazón…todo se derrumbó ante mí, ¡Dios mío! Había estado siempre ahí y hasta ese mismísimo momento no me di cuenta de que sólo era una muñeca de paja para él…Volví sobre mis pasos, agudicé los oídos y presté atención a la intuición femenina, esa de la que tanto he alardeado delante de mis amigas…¡Tonta más que tonta! Que te la han pegado por todos lados… Nunca aprenderé, hasta ahora…pues…He abierto los ojos y veo las cosas de otra manera, es como si hubiera madurado y lo que antes era rosa, ahora es azul celeste…Sí, sí…ese azul celeste del cielo que invade mi cerebro lleno de fantasía y en éstos momentos hechos realidad desde que me besó…Con labios prietos boca cerrada y sin lengua…Y él que sintió cómo se rompían las cadenas que me ataban a su deseo carnal…Sale deprisa y corriendo en la búsqueda de tan rico manjar, y yo que no quería que lo encontrara…Me perdí entre gritos de libertad…

 


jueves, 17 de junio de 2021

ENTRE SUS DEDOS LENTOS.- (MICRORRELATO)

 Tengo un secreto entre la piel y los huesos que no para de gritar te quiero…Tengo sus besos tatuados en el pecho que arden en mis labios cuando lo veo…Quiero olvidarlo y no puedo por culpa de los malditos recuerdos, y por eso…Temo volverme loca pensando que a otra besa la boca, y yo…Que ando perdida entre mis dudas y sus sentimientos, me rebelo con furia y deseo para no seguir el rastro de furtivos abrazos…pues…Si lo encuentro en mitad del ocaso, me lanzo a su cuello y me pierdo…Hay un hombre que llora en silencio luchando entre dos fuegos, y yo…Que lo siento ardiendo en mi pecho, salgo deprisa y corriendo para no quemarme en sus brazos…Huyo, me escondo por lugares inhóspitos para no encontrarme con él, pero…Siento sus manos aferradas a mi garganta, y aunque no quiera demostrar la ansiedad que tiene por estar conmigo, huelo su deseo en cada silencio…Sólo quería saludarte, susurran sus labios prietos…No quiero mirarlo y sigo luchando contra las iras de mi cuerpo, pero…Necesito que se acerque más, y él que lo sabe…Roza mi cuello y me peina los cabellos con sus dedos…Hay un ruego patente en sus manos suplicando que vuelva a sus brazos porque sin mí…Muere de dolor, y yo…Que no puedo verlo sufrir sigo los latidos del corazón y le sonrío…pues…Dicen por ahí que cuando dos almas se encuentran en un cruce de caminos, permanecen unidas de por vida, y por mucho que se alejen una de otra, ese hilo jamás se rompe…Ya no sé cómo detenerlo, y aunque tenga miedo de perderlo, más temo ser esclava de sus sentimientos, y por eso…Pienso arrancarlo de mi pecho, aunque me cueste vivir en los infiernos…Yo no quería ceder a su abrazo…lo estaba evitando, además últimamente me encontraba sumergida en una nebulosa que me hacía dudar de mi propia identidad. Era como si me replanteara la vida por delante…Me pregunto a qué vienen tantos prejuicios…pues…¿Qué mayor castigo que amarte y no estar contigo? Ando perdida entre brumas y tinieblas, y no sé porqué…Quizás la razón esté manipulando al corazón…pues…Ella es la que dicta las pautas del amor, pero…El amor es rebelde y no atiende a razones…Grita el muy respondón a lo loco y con temor…Lo miro y asiento pensativa y temerosa…Quizás sea verdad que lo amo sin remisión, y de un momento a otro…Vuelva a sus brazos con más bríos y ansiedad porque éste amor que siento…Va por libre, no tiene dueño ni leyes que domine sus sentimientos, y…Los sentimientos fluyen como las aguas de los ríos que siguen el cauce de su propia corriente hasta el mar, y juntos navegamos al vaivén de las olas…Quizás algún día vuelva a la orilla donde me encuentro en éste momento caminando desnuda y sola, sintiendo la fresca brisa en el rostro, pero…Tú sigues peinando mis cabellos al viento con tus dedos lentos, y allá a lo lejos está mi casa…mis raíces…Allí donde crecí disfrutando de la inocencia de la infancia…la educación regia que recibí de mis padres, y por eso…Lo echo de mi sino, y se va con las manos vacías, el gesto roto y la voz callada…Sabe que ya toqué fondo y no habrá marcha atrás, pero…Nunca perderá la esperanza de volver a mí…Me llama, se acerca despacio y me susurra al oído con las pautas del amor…Me niego a mirarlo, pero…Me acaricia el pelo y me hace una trenza, y yo…vuelvo la cabeza, le sonrío y me pierdo entre sus dedos lentos…

sábado, 5 de junio de 2021

TRAS LOS SUEÑOS DE MIS DESPERTARES.- (MICRORRELATO)

 Eres el tormento de mis sentimientos, los gritos de mi silencio, el llanto de mi agonía y el dolor de mi sufrimiento…No como, no duermo…no vivo…Me estoy volviendo loco…me estoy muriendo poquito a poco…te busco por todas partes y no te encuentro…Tengo la garganta desgarrada de tanto chillar…los ojos secos, los brazos desnudos…las manos vacías de ti…He intentado olvidarte y no puedo…Tu nombre arde en mi boca y en mis sienes, las tengo desgastadas de tanto empuñarlas con lamentos y lágrimas…tengo el alma en vilo sabiendo que te he perdido, y un puñal clavado en el pecho por la ausencia de tus besos…Siento tus gemidos peligrar en mis oídos como si te hubieras ido de mi lado…sólo pensarlo rompo a llorar como un niño perdido…¿Quién anda ahí? Estoy escuchando voces… ¿Dónde estás? ¡Sal fuera! ¡Vete de aquí! ¡Déjame vivir! Abro los ojos intentando despertar, pero…No puedo…Hay un gemido escondido entre las grietas del techo…Una araña sigilosa teje su tela alrededor de mis alas para que no pueda escapar de su maraña, uniendo sus hilos a los bordes de las sábanas…Alguien me sujeta por los hombros para que siga escuchando sus penas, sus lamentos…Te quiero, te amo, vuelve a mis brazos corazón mío…balbucía sollozando…Era un sueño, tan sólo fue un mal sueño…una pesadilla donde la realidad y la fantasía se funden confundiendo la mente…pues…Soñé que se me iba la vida…era como una sombra oscura que me sujetaba a la pared tirando con fuerza hacia atrás…Quería abrir los ojos, pero no podía, de todas maneras sabía que aquello no era real, porque desde que era niña, cuando tenía una pesadilla algo en mi interior me decía que estaba soñando, y por eso…Seguí durmiendo tranquila, pero…Siento unas manos agarradas en mi cintura…abrí los ojos y me vi tirada en el suelo…quería levantarme y no podía…sentí que caía hacia atrás, y una voz cercana susurraba…Déjame tranquila, olvídame por Dios…no quiero seguir contigo…Era mi yo interior la que gritaba en su corazón…Un silencio abrumador se cierne sobre la oscuridad de la noche donde me encuentro sola…no hay nadie, pero…Tengo sensaciones, es como si una presencia misteriosa me observara…Me vuelvo a dormir con la certeza de que alguien respira por mí…Me levanto y me siento, no puedo moverme, pero estiro mis brazos, apoyo las manos en el suelo y me arrastro como una serpiente hacia su cama…pues…Una fuerza extraña me lleva hacia él…está escarbando en la piel de los deseos…me acaricia el vientre, los muslos, entre ellos, y…Enciende mi cuerpo con la sed de sus besos y se adueña de mis sentimientos dejándolos expuestos a la merced de su fuego…y me arranca los suspiros del pecho…Abro los ojos y veo a un hombre sentado a los pies de mi cama…tiene la cara escondida entre las manos, no sé quién es, pero…Llora desconsoladamente, y entre balbuceos se le oye suspirar…Estoy pasando el peor momento de mi vida, no puedo dejar de pensar en ti…Me pregunto qué fuerza tendrá el amor para que no lo pueda olvidar…pues…Por mucho que lo intente, nunca me dejará vivir en paz, y por eso…Se mete en mis sueños, me abraza el cuerpo y me besa en silencio, y cuando despierto…Ni hay hombre ni existieron sus besos, sólo la cortina acariciando mi espalda a través del viento, pero…Cuando me levanto miro a todas partes y lo siento tras los sueños de mis despertares…