Caminando por las calles de la
ciudad, te vi de refilón pasar… Yo sabía que tarde o temprano lo nuestro
llegaría a su fin, pues éstas extrañas relaciones a la distancia del mapa y a
lo lejos del corazón, no tienen ni principio ni fin, aunque a veces me parecía
que podríamos llegar a tener más de una noche loca de pasión… pues…Me lo
estabas pidiendo a gritos desde la primera vez que empezamos a chatear…Éramos
dos almas errantes en éstas redes sociales y como dos principiantes empezamos a
derrochar las ansiedades que nos quemaban en el pecho…y en la garganta…Y por
eso estoy aquí de nuevo, desolada y triste…llorando sobre todos tus mensajes,
esos que me enviabas cada mañana cuando amanecía antes del alba, y que recibía
encantada, sintiéndome de nuevo querida y enamorada. Eran como aquellas cartas
antiguas que les escribían los soldados a sus novias, cuando se iban a la mili…Estaban
llenas de frases desesperadas de pasión…y ardientes…Me arrancaban los suspiros
que se escapaban de mi pecho con cada línea…Las leía una y otra vez, deletreándolas
en voz alta en la intimidad de mis horas, para sentirlas dentro de mi piel… casi
te oía susurrándomelas en el oído…y en mi cuerpo… Me decías que te gustaría
conocerme, que te encantaba mi forma de ser y que te habías enamorado de mí…Que
estabas empezando a quererme y que me amabas sin resolución…Te imaginaba en la
lejanía apareciendo por la ventana como un amante arrebatador…Y desde la
cercanía de mi alma, me llegaban tus besos con la ansiedad de los deseos…Eras
la esperanza de mi vida y mis sueños, y cuando despertaba me sentía viva... Toda
yo era pura dinamita cada vez que te veía asomar…pues…Tan sólo nos separaba
esta delgada y transparente línea de la pantalla del ordenador… Me escribías
con la desesperación fundida en cada palabra, y te contestaba con la mirada
perdida entre las tempestades de mi alma… Tenías tanto que ofrecer y tan poquito
recibías…Me estabas pidiendo auxilio con todas las fuerzas de tu ser a través de
Internet…Un gran vacío dentro de mí, hizo que acudiera a tu llamada ahogada,
pidiendo un poco de atención a tu malogrado corazón… Quizás estabas en un
momento crítico propio de la edad madura, donde las pasiones ocultas se
desbocan, y salen precipitadas rebelándose contra decepciones y desencantos… pues…Morías
un poco cada día, apagada las ansias de tu vida, y yo que estaba al borde del
precipicio, me lancé al vacío y te llené el cuerpo con el aliento de mis besos…
Me agarré a tus palabras respondiéndote cada línea, con los suspiros que se
ahogaban dentro de tu almohada, y tú me contestaba con los sueños de mi alma…Éramos
dos espíritus jóvenes imbuidos en cuerpos mayores...Te negabas a seguir el
ritmo de la naturaleza, resistiéndote al desahucio de besar apasionadamente,
sintiendo en tus propias carnes la atracción sexual en su grado cumbre de los
amantes…Éramos dos almas errantes viajando en el destiempo a la deriva de las
emociones…Un choque de corazones latiendo al mismo ritmo, hizo que tú y yo nos
cruzáramos en un momento de debilidad por ambas partes, donde el desamor hizo
su aparición por la rutina de la convivencia…o por la dejadez del riego y la
siembra…Tenía las esperanzas en llamas, y me la apagabas con la sonrisa de tu
mirada…Te abrazaba y tú me acariciabas las espaldas…Era la mujer más feliz del
mundo en aquellos momentos de mi vida, después de haberme sido arrebatada todas
las ilusiones y esperanzas cuando vi a mi ex observando a otra mujer a
hurtadillas…¡Oye tú! ¿Quién yo? Sí, sí, tú…No te hagas el inocente que ya te he
pillado mirándola de reojo, ¿qué te creías? Que iba a estar todo éste tiempo
sin darme cuenta… ¡Vamos hombre! Que una ya tiene muchos años…y muchas
experiencias…pues…Para algunos jubilados, hacer la compra en el supermercado, es
el lugar de encuentro donde se liga como en los años setenta, más o menos, como
cuando los jóvenes de entonces lo hacíamos en las verbenas al aire libre o en
los bailes de salón, ¿te enteras? Conozco a los tipos como tú, ¡vaya que sí! Esos
que se las dan de muy formalitos, todo acicalados perdidos, vaqueros ajustados
y camisa perfectamente planchada…algo holgada para esconder barriga, sí, sí…La que
tienes causada para saciar la ansiedad descompuesta por la edad madura… y las
ganas que tienes de montar otra yegua…Te perfumas con ese típico aroma de la
marca Axe, que van dejando un rastro de tufillo como diciendo…Vamos a ver cómo
está el corral de gallinas…Y por eso me aferré a sus palabras, como si fuera un
rayo de luz para seguir iluminando mi apagada existencia, sin darme cuenta que
era una más de esas gallinas de corral…pero en la red de internet…pues…Llegó un
momento que sentí la delicadeza de tus palabras entre mis sábanas, hasta que me
di cuenta que se nos estaba escapando de las manos tanto derroche de pasión…Éramos
dos velas encendidas justo antes del amanecer…Dos pasiones abocadas a
desfallecer, cuando la realidad hizo aparición… Todo era una farsa…Era un
maestro en el manejo de las palabras escondidas tras las frases lanzadas al
viento como diciendo esto…y era aquello…Después desaparecía de la red para mí,
pero seguía estando ahí, alerta y en activo…pues…Llevas todo éste tiempo arañándome
el alma por la espalda, y al final te dejaré de querer…
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