miércoles, 14 de septiembre de 2016

LUCHANDO ENTRE ÉL Y MI DEVENIR.- (MICRORRELATO)




Me perdí entre tus frases de comprensión y yo al creerte me enamoré de ti, ¡qué ignorante fui! pequé de inocente y te entregué los besos más ardientes de mi vida…estaba tan ciega que no veía más que tus caricias encendidas...jamás nadie me había arrancado tanta pasión como tú...hasta que me di cuenta de que no era la única mujer de tu vida, sino una más para tus noches en velas…y las mías…porque apenas duermo, la rabia y el rencor invaden mi mente y mi corazón…¡Qué poquito me has querido, mala sangre! ¿Quién te crees que eres tú? ¿Por qué tanta maldad? ¡Oye tú! ¿Quién yo? Sí tú…ten en cuenta una cosa…¡Aquí todo se paga! ¡Lo único que le pido a Dios es que te perdone! Te juro por mi vida que no me arrepiento de nada... ¡Absolutamente de nada! Tan sólo me arrepiento de haberte querido tanto…Aligero el paso mirando por todas partes, no quiero testigos de mis andanzas, temo hacer el ridículo y que me tomen por loca, y lo que no sabe la gente es que loca ando por ti…Yo no sabía que te conocería algún día…ni que me gustarías…tampoco sabía que te besaría ni que me enamoraría, y ahora ya no sé cómo olvidarme de ti…y de tus besos…y por eso grito tu nombre al cielo…Ojalá que me llames, ojalá que tengas que venir, ojalá que quieras verme, ojalá estés deseando besarme la boca, estrecharme en tus brazos y decirme…te quiero…Estaba tan aturdida que ya no sabía ni lo que sentía, si real o verdadero, era como si me estuvieran absorbiendo los pensamientos y apenas podía dar un paso sin su recuerdo…No puedo quitarme de la cabeza tus ojos mirando la silueta bajo la falda que imaginabas…pues…Me desnudaste con una ojeada de arriba abajo, y yo ruborizada me di la vuelta encandilada…No quería que supieras que me quedé atrapada a todos los deseos que cruzaron tu mente…y tu cuerpo…que…Dirigiste cada movimiento de mis sentidos, y en menos de diez minutos, nerviosa como estaba, rocé tus pestañas con el descaro que me provocaron tus ojos…Me recreé en tus besos suaves de pasión, ¡vaya que sí! Que nos recreamos los dos como si fuera un caramelito de fresa y limón…ahora para ti, ahora para mí…fue una lucha de caricias encendidas, roces de labios sedientos y hambrientos de carne furtiva, donde el único ganador fue la esencia del sexo…para ti…que para mí fue el amor traicionero…pues…Mis besos tenían vida, tenían pasión, tenían alma, tenían amor…y los tuyos sólo fueron como los de las serpientes y su veneno…y por eso me pierdo entre los canales de riego para que apaguen éste fuego que me está quemando por dentro…Buscándote voy por todas partes, haciéndome mil preguntas, no comprendo nada de lo que ocurre a mi alrededor, estoy metida en una nebulosa, un mar de dudas me asaltan y los demonios de mi cuerpo aclaman justicia…Me dijiste que me querías, que te fuera fiel y que volverías a buscarme otra vez, que me llevarías lejos, al fin del mundo…y…me lo creí…y por eso…Me entregué a sus brazos…Lo llené de besos y le conté todas mis fantasías eróticas…y las escuchó, ¡vaya que sí! Que hasta se regodeó en mis versos de pasión mirándome a la cara él, y sonriéndole yo…con agonía…pues…las llevó a cabo y me hizo repetirlas mientras me tomaba al ritmo de la salsa, del tango y de una zumba mañanera…Y cuando terminó el baile…me dejó tirada por los suelos…¡Venganza para mi vida! ¡Quiero venganza para mis manos! ¡Tengo sed de venganza! Y lo mismo que a él me lié con su mejor amigo para darle todo mi querer…y mis caricias llenitas de pasión...con la danza del vientre...que se quedó enganchado para siempre…y después lo dejé…Pobre infeliz, cayó en las redes de la ira que acuné en mi cuerpo, mi alma y mi corazón…Estoy poseída por los demonios del averno…Señor mío, tendrás que perdonarme de nuevo…soy un desastre de mujer, fíjate, qué bajo he caído…no lo he podido evitar, estaba llenita de malos sentimientos inducida por el mal… Apiádate de mí por favor, mira que me conozco y sé hasta dónde soy capaz de llegar…y me arrodillé en la tierra…Puse mis manos junto a mis labios como altavoz gritando su nombre al cielo, pidiéndole al Dios de mi credo ayuda para que vuelvas a por mí…estoy navegando a contracorriente…luchando entre él y mi devenir…Y me vengo arriba y canto canciones de amor, esas que tanto me gustan escuchar en la radio y que me hacen dar vueltas sobre mí, sintiéndome la protagonista de cada balada, y bailo sin cesar, hasta me crezco y me sonrío…pero…Otras veces me derrumbo y lloro hasta el amanecer y saco todos los demonios que llevo encerrados en mi corazón y…¡Te odio! ¡Te odio a muerte! ¡Vete, porque no quiero verte! Te juro por lo más sagrado que cuando me muera, pienso resucitar de nuevo, llamar a tu puerta y cogerte del cuello…y arrastrarte para los adentros…¡He pecado! ¡Si señor! ¡Nunca lo he negado! Pero sólo fue por su amor…un amor engañado, malo, turbulento, retorcido…¡Te quise más que a mi vida! ¡Más que a mi sangre! Sólo tú existías en mi delirio y cuando supe la verdad, me dieron ganas de matar…Te juro por mi santa madre que voy a salir de entre los muertos, y como una serpiente me pienso enroscar por tu pecho enredándome por tus pensamientos…y cuando estés sin aliento, te envenenaré con mis besos…y te arrastraré hasta los mismísimos infiernos…
 


sábado, 10 de septiembre de 2016

CUANDO CIERRO LOS OJOS A MI ANTOJO.- (MICRORRELATO)



Yo te quería a rabiar, apenas podía respirar sin tu mirar, fíjate qué cosas, tan sólo hizo falta un mal gesto para darme cuenta de que todo era una farsa, una novela barata…puro teatro…Me acostumbraste a tus devaneos, tus caprichos, libertinajes…juegos sucios…Lo conocí en un momento clave, cuando más necesitaba atenciones…No parabas de decirme lo preciosa que era y se me desbarataron todas las entretelas, de tal manera que una mañana me dejé besar la boca con ansía…y con ganas…muchas ganas…Y es así como empezó la aventura de pasar un par de días a la semana viéndome con él a escondidas...y entre matas…hasta que una buena mañana le planté cara al asunto y lo dejé con la palabra en la boca, porque eso de parecer una rata de alcantarilla ya no me hacía tanta gracia como al principio…Me exigía cosas extrañas y después de eso me quedaba un gran vacío por dentro…sólo era sexo, sexo puro y duro…pues… Tentaste a la suerte demasiadas veces…me cansé de quererte…te esperé mientras tú te alejabas de mi alma…poco a poco…cada día se me hacía más fácil la vida sin ti…me decepcionaste y me escondí donde nunca más pudieras encontrarme…Andando los caminos a la merced del destino me enamoré de un campesino…Me enamoré de sus besos desesperados, sus manos limpias y su eterna sonrisa…y ya no volví a pensar en ti jamás…Te arranqué de mis pesares, era como si jamás hubieras existido, qué cosas tan extrañas…pues…Me gustan las cosas fáciles y sencillas, cómodas y relajadas para poderme entregar a la merced del momento…Ya no tengo ganas ni edad de pasar un mal rato así por así, como si no tuviera otra cosa que hacer....Tampoco me seduce para nada la idea de esconderme, ni sexo rápido, eso ya lo pasé en mis años de alocada juventud, cuando en una discoteca me enganché a uno que me conquistó con cuatro palabras de pasión, y que como una tonta me creí…Ahora ha de ser de lujo, con tranquila serenidad, y por mucho que se me apetezca estar contigo, paso de incomodidades entre matorrales, ni metida en un coche haciendo malabarismos...Y estando en esas diatribas me lo tropecé en mitad del camino…Lo conocí por casualidad y algo resurgió en mi interior que me hizo ver lo que era el sentimiento del amor, ¡vaya que sí! Que empezamos a hablar días tras días y mis ojos volvieron a brillar como cuando era una colegiala…Una mañana de invierno sonó el teléfono, mi corazón dio un vuelco, no sé por qué, pero algo dentro de mí me decía que volviera tras mis pasos y corrí…Corrí hasta que llegué a la cita y te esperé…Lo mismo que ahora que sigo esperando tu llamada para que me digas que no me olvidaste aún…¡Ay Dios mío! ¿Por qué no me llama? ¿Piensa en mí como yo en él? ¿Por qué tanta insistencia en mi corazón que late y late por su amor? Está tan metido en mi cuerpo que es como si fuera la sangre que corre por mis venas…desde el primer beso hasta el último te llevo grabado en mi pecho… pero…Me liquidaste de un sablazo cuando te confesé mis devaneos…Y salgo llorando por todas las calles con las lágrimas al viento…hablando sola porque…Necesito aferrarme a cualquier hombre que me haga olvidar…Tengo que echarte de mi vida porque estás ocupando un gran espacio dentro de mi cabeza, mis sentimientos y no me dejas enamorarme de nuevo, y mira que lo intento…Vete de mi alma, aléjate donde no pueda encontrarte jamás porque no me dejas vivir en paz, siempre sobre mí, siempre…Tengo que arrancarte de mi corazón…pues…Te estás haciendo el dueño de mis pensamientos y por eso voy a desandar el camino donde te entregue mis besos…¡Oye tú! No me escucha, no me hace caso, me ignora…Impídemelo, rescátame de las garras del cruento…Búscame...llámame...vuelve a mis brazos otra vez, mira que todavía no te he olvidado ni siquiera besando otros labios…y…voy a tener que desandar los pasos donde tú y yo nos encontramos por primera vez…pues…hay un hombre que me gusta...quizás le entregue mi piel para que la recorra con las caricias de sus manos ansiosas y su boca loca…me dice que tiene un sueño…un sueño precioso y que me está desvelando por las noches... y...me lo estoy imaginando a media luz, de rodilla él y de pie yo…y me quita la ropa con la delicadeza de su mirada rota…y la furia de un ciclón…Como esas escenas de las películas que tanto me hacían suspirar cuando era una jovencita junto a mis hermanas, que nos mirábamos con una sonrisa pícara en la cara, lo mismo que ahora que tan sólo el pensarlo se me llenan los ojos de alegría…y es que tiene un no sé qué que me hace pensar más allá de la realidad…y le doy forma a la escena y me dejo desnudar y me entrego toda, toda, a sus manos y a su besar…Besa bonito y ardiente…me encanta…se me pone el pelo de punta…es algo indeciso, un poco tímido, quizás tema dar el primer paso…es la primera vez que estamos juntos y solos en una habitación…Una habitación imaginaria donde las cortinas de seda vuelan por el aire que entra por la ventana refrescándome la espalda…mientras la silueta de su hombría me hace estremecer y lo abrazo y le beso la boca con la intrepidez de una loca…su loca…le dije que sería tan sólo por un día su loca…porque mañana despertaré y nunca más lo volveré a ver…y seguí mi camino contigo…tú siempre en mi corazón y cuando cierro los ojos a mi antojo, imagino que estás pensando en mí, dudando si llamarme o no…Y le doy fuerza y forma a mis sueños, para que atrape tus sentimientos y me llames al momento…y suena el sonido de mi móvil, y cuando lo miro es tu rostro guapo que me mira y escucho tu voz…¡Hola tesoro!…¿qué haces…? Pienso en ti…me acuerdo de ti…a todas horas…escucha…voy para allí…tengo que solucionar unos papales…me gustaría verte… ¿Se te apetece tomar un café conmigo? Apenas puedo hablar, el corazón me late de prisa…las lágrimas asoman a mis ojos…Y corro, corro a su encuentro con mi cuaderno de notas atrapando frases al viento…

jueves, 8 de septiembre de 2016

SENTIMIENTOS MÍOS.- (MICRORRELATO)



A veces me siento rota por dentro, sobre todo éste mes de setiembre donde empezó la agonía de ir perdiendo uno tras a mis padres y herman@s, y es por eso que necesito de mis pinceladas derramando lágrimas al viento, pues qué sería de mí si no fuera por éstos pasajes de amor que cruzan mi mente y mi corazón…Perdóname Señor mío por ser tan miedosa. Perdóname por no haber madurado a tiempo y comprender que en esta vida tan sólo estamos de paso, por favor, entiéndeme, es que aún no he llegado a asimilarlo y aunque ya llevé luto por ell@s, incluso ya lo he superado, hay días que los recuerdos me embargan el alma de tal manera que temo desfallecer de dolor…Perdóname Señor mío por ser tan cobarde, y también por darte de lado, incluso, a veces reniego de Ti, y pienso que eres una mentira inventada por los temores de los hombres, y te han colocado aquí para que seamos más buenos, así que tendrás que perdonarme un montón de veces más, porque en realidad, te he negado un millón, pero ya sabes que no soy un ejemplo para la sociedad…Dios mío te lo ruego, dame algo de fuerzas y valor para enfrentarme a este dolor de tener que recordar a mis hermanas y no volver a verla más, ¡eso me duele más! Ya sabes los unidas que estábamos, sobre todo con la chica, siempre las dos pegaditas, ella delante de mí con su bicicleta y yo detrás con mis patines, ¡qué risa! Aunque francamente lo que más siento es haber pasado por el trance de su sufrimiento, eso es de lo que verdaderamente me adolezco. Porque si yo supiera que para ellos y ellas, tan sólo fuera un sueño plácido y bello, a mí, ¿qué me iba a importar que no despertaran jamás? Por favor te lo ruego, préstame cordura, dame fuerzas para seguir el ritmo del tiempo, tampoco es para tanto que yo sea una cobarde y me refugie en mis relatos, así que tendrás que volver a perdonar a esta frágil mujer...Perdóname Señor mío por tener tantos defectos y tan feos, ¡soy muy egoísta! No querría perder a nadie de los míos, sin pensar que a todo el mundo le ocurre lo mismo, pero soy tan cruel que a mí eso ni me importa, ¡fíjese usted hasta donde llega mi egoísmo! Eso no debería suceder, a todos, digo yo que les pasará igual, pero francamente, no lo siento tan de verdad. Así que tendrás que volverme a perdonar. Me duele tanto que les pase algo a mis hermanos que no sé si lo podré soportar...Tan sólo sé que me dan muchas ganas de llorar, y sólo el pensarlo, las lágrimas están a punto de resbalar y mi corazón casi de estallar, y los alaridos en mi garganta se pelean por gritar...Perdóname Señor mío por tener tantos defectos y encima tan feos, pues aunque me cueste reconocerlo, no soy nada valiente, y tan sólo me gusta estar feliz y contenta, y que nadie me venga con historias lastimeras, porque me dan mucha jaqueca. Así que tendrás que volverme a perdonar por no ser perfecta, y que no me entre estas cosas en la sesera, que aunque ya tengo suficiente edad aún, todavía, me cuestan entenderlas, ya ve cómo me flaquean las piernas...Por favor, perdóname si mientras tanto, sigo tecleando al ritmo de la imaginación, evadiéndome de la cruda realidad. Mis dedos escriben lo que le mente inventa, dictándole algún que otro cuentecillo que le viene a la cabeza, confundiendo al lector con los latidos de mi corazón, pues francamente amigo mío, de esta manera llevo mejor el ritmo. Es por eso que he decidido aprovechar cada momento que pueda salir de paseo, y casi todos los días me llevo un cuaderno donde voy anotando cada frase que me trae el viento…Y mirando al cielo escribo lo que siento...Mamá, cuando veo a alguna señora con muletas, me acuerdo de ti…Si es gordita y va enganchada del brazo de su marido, dejándose caer, meciendo las caderas al ritmo de la respiración, con el bastón en la axila, como si fuera un melón, me acuerdo de ti. Otras veces lo arrastrabas por la calle de una manera tan singular, que me hacía una gracia...Mamá, por favor, no te enfades conmigo, si en algún momento escribo algo que te moleste. Tienes que iluminar mi mente para que salga bonito, no sabes el interés que estoy poniendo en ello. Te pido que me traigas el baúl de los recuerdos que dejaste en Ceuta, porque a veces se me olvidan los momentos vividos allí, y si fuera posible, me gustaría tener un buen vocabulario para llenar esto de frases preciosas, ¿vale? Mamá, si me ves, si hay algo en el más allá, por favor, habla con Dios y dile que perdone todos mis pecados y que me dé fuerzas para ser buena. También que me dé capacidad para seguir escribiendo microrrelatos de pasiones, esas que siempre están al borde del mar...mi mar...


lunes, 5 de septiembre de 2016

TRAS LOS MUROS DE ÉSTE ESCENARIO.- (MICRORRELATO)




Sé que estás agonizando por tenerme en tus brazos…Iba caminando por la calle pensando en ti, la tristeza embargaba mi alma y no sabía qué hacer cuando de repente lo vi pasar por mi lado…Era un hombre alto, casi un gigante y mi corazón dio un vuelco, me recordó aquél primer amor de los años de inocente despertar…un muchacho que me gustaba cuando era una adolescente…No me lo podía imaginar, creí que era un tipo normal y corriente, más bien gordito y de estatura normal…Me pilló desprevenida y me puse muy nerviosa cuando se acercó hacia mí para preguntarme el nombre de una calle, cuando me di cuenta que era la misma persona con la que había estado chateando el día anterior para conocernos mejor…Algo surgió entre los dos, una corriente de complicidad se instaló en medio de nuestras miradas, pues por su enorme sonrisa infantil, me hizo sentir cómoda y segura, y cuando me dio la mano para presentarse, una extraña confianza se apoderó de mis pensamientos y los suyos, como si todo esto lo hubiera vivido antes…Era una mano de tacto agradable, fresca y cercana…Me invitó a tomar algo y entramos en la primera cafetería que vimos, y en menos que canta un gallo empezamos a hablar y a sonreír de manera distendida y locuaz, hasta que me di cuenta que tenía que volver...Le dije adiós con la corazonada de que me seguiría…sentía sus ojos clavados en el movimiento de mi cuerpo de manera que me hizo tambalear…No paraba de pensar en él cuando me alejaba, y nada más que darme la vuelta, lo vi justo caminando a mi lado…Se me revolucionaron todas las hormonas del cuerpo, y unos deseos irresistibles de besarlo me atraparon y sin pensarlo dos veces me volví hacia él, le cogí la cara y lo besé en los labios sin vergüenza alguna...me quedaron más ganas y él sabiéndolo, me arrastró hacia una cuesta donde tan sólo se veían las sombras de los árboles…Al momento nos arrojamos uno en los brazos del otro con unas misteriosas ansias de revolcarnos por la hierba…desnudos y a la vista del cielo...Nos hartamos de besos y de manotearnos por cada resquicio del cuello, doblándomelo para un lado y para otro, con unos mordiscos tan retorcidos que hasta las narices aplastadas de la agonía de dos lenguas enredadas, luchando como espadas, que casi me ahogo de tenerme tan apretada a su boca y a su cuerpo, todo embravecido perdido, que me puso como una loba…Para mí que me estaba embrujando, porque aquello no era ni lo típico ni normal en un encuentro de dos almas perdidas en éstos parajes de Dios…No sé qué es lo atravesó mi mente, pero me dieron ganas de gritarle al oído frases indiscretas de pasión…Estaba poseída por una fuerza demoníaca, que por mucho que quiera comprender, aún no lo entiendo y dándole a la cabeza por la noche, me di cuenta que sentía como si estuviera a mi lado aún, pues sentía como si me retorciera el cuerpo, los brazos, las piernas, toda yo era como una serpiente de fuego alrededor de su leño…Me levanté y empecé a escribir las frases más ardientes que en mi vida habría tenido el valor de decirle, al mismo tiempo que me avisaban que aquellas fogosas palabras, tarde o temprano me pasarían factura…Las ignoré al instante…No las podía retener en mi pulmones, mi cuello, mi garganta…parecía que un ser extraño se hubiera apoderado de mi boca y de mis manos y tal como las sentí, las eché a volar…Tengo que verte otra vez…besarte de nuevo…comerte la boca y retorcerme de placer con tu esbeltez…Quiero beberme la esencia de tu cuerpo entre los canales de mis tientos hasta que me harte de ti, y luego te dejo…No me importa decírtelo a la cara, me da igual que pienses que soy una desvergonzada, una cualquiera, me es indiferente, no me importa, ¡te lo juro! No me da la gana de quedarme con todo esto que siento dentro de mí, porque me ahoga, y no puedo soportar tanta presión…No me tapes la boca, no silencies mi voz, mira que ya soy muy mayor y si no te digo todo lo que siento moriré de amor…Déjame expresarme, necesito decirte cuanto te deseo en éstos momentos…quizás mañana me arrepienta y me echaré las manos a la cabeza, seguro que sí, pero hoy déjame ser yo o la otra…pues…si me callo ahora jamás sabrás lo que tengo dentro del pecho…Quiero volverme loca contigo en la cama, abrazarte y hacer con tus gemidos un revoltijo de secretos, de esos que no se pueden ni nombrar por indiscretos…Quiero acariciar los quejidos de tu cuerpo bajo los susurros de mi voz…Quiero que me ames como no lo has hecho nunca y sientas en tu oídos todo tipo de locuras…las mías…Las que están ocultas y deseo que hagas conmigo…Quiero que mi vientre dance al ritmo de tu corazón para gritar al viento mil versos de pasión, esos que me están devorando las carnes por dentro a fuego lento y a media luz…Quiero que me ames con todas las fuerzas de tu ser…estás a falta de eso, eres como un niño grande…Mi niño ansioso de dejarse mecer por todas las pasiones ocultas, divinas y furtivas…revueltas de besos largos y lentos...pues…Puedo ser esa mujer que tú deseas que sea…Quizás fueron los deseos escondidos en el viento, que se revolvieron cuando nos cruzamos en el camino…¿Existes tú o fui yo la que pensó? Se parece a él, a mi primer amor y al momento un leve aliento se posó en mi ombligo…Tú serás mi último amor todo lleno de pasión…Y por eso…Te has comprado una sonrisa de plástico para parecer que estás contento, pero por tu mirada se puede traslucir la tristeza de tu cara y del interior de tu alma… Estás deseando tenerme en tus brazos, lo mismo que yo entre mis pies descalzos, pero no te atreves a dar el primer paso por temor a hacerme daño, y lo que no sabes es que estoy toda loca por besar tu boca tras los muros de éste escenario…pues…tengo un secreto escondido en mis labios esperando que lo liberes con tus ardientes alas de pasión…¡Oye tú! ¿Quién yo? Si, tú…cálzate las zapatillas, ven enseguida, dame la mano y huyamos donde nadie pueda molestarnos…revuélveme el pelo y llámame loca, te prometo que seré por un día tu loca...mañana despertaré y habrá sido un sueño más...de mis quebrantos...