Había conocido a un
hombre cuando estaba pasando los peores momentos de mi vida, pues después de
una larga relación, nos separamos, ya que durante todo ese tiempo estaba
malviviendo con un mal tratador psicológico, que sin puñal, ni cuchillo me
había estado matando poco a poco, aunque no eran por insultos ni nada parecido,
sino que estaba conmigo cuando se lo pedía el cuerpo y luego se tiraba unos
días sin aparecer. Al principio no comprendía nada, pero luego me di cuenta de
que era una semana y luego casi dos, hasta que ya no podía más y venía a mis
brazos a desahogar su rutinaria vida, de tal manera, que me estaba
desequilibrando emocionalmente...Y me hacía mil preguntas…¿Que atan más los
lazos familiares o la coherencia, el estilo y la manera de ver las cosas? Y por
eso les cuento…Yo tenía una vida tranquila y plena, estaba feliz y contenta
porque pronto me iba a casar con mi novio, pues llevábamos diez años de
relación y por fin se oían campanas de boda, pero me equivoqué…Conocí a un
hombre en un evento y me enamoré como una perra…Y llegó el momento más amargo
de mi vida, y aún sabiendo que aquella aventura no tenía salida, tomé la
decisión de dejar a mi novio plantado en el altar y seguí adelante sin mirar
atrás…Hasta ahora…Te creías que me tenías bebiendo en la palma de tu mano,
pensabas que me tenías cuando querías, como si fuera una vendida, una tirada,
una mujer desgraciada esperando las limosnas que te sobraban como si estuviera
tan necesitada…¡Necesitada de ti! De tu amor hacia mí, pero no de la pesadilla
que te imaginabas cuando me utilizabas, y luego te marchabas hasta que te
faltaba…lo que te faltaba…Ya no te necesito para nada, ya no te quiero, que
quiero a otro que me ha rescatado de tus garras…y me ha enamorado el alma…Y
ahora estás que te llevan los diablos, los demonios que tienes dentro…Me
conoces como nadie en éste mundo y sabes hasta cuando respiro al pasar por tu
lado y ni me giro. Te haces mil preguntas engañosas para averiguar lo que se
esconde en el fondo de mi garganta callada, para que ya ni te mire los ojos, ni
los labios que un día tanto me besaron…¡Todo mi cuerpo arrasado con tu boca!
Toda mi mente atrapada con tus manos recorriendo mi desnudez con las caricias
prohibidas y pecaminosas, y que a mí me transportaban a las cumbres borrascosas
y se llenaba mi cabeza de fantasías eróticas…Hasta ahora que, habiendo pasado
los años, mil mariposas revolotean alrededor de mis manos cuando las dejo caer
en el teclado, donde cada tecla me reclama y me incita a seguir escribiendo poesías
rotas por ti…Y te estallan los pensamientos saltando por los aires la furia que
te está volviendo loco, porque estás loco perdido buscándome por todos lados y
cruzándote en mi camino para que te pare y volver a lo de antes…O acaso es que
quieres demostrar que te soy indiferente, pero…¿tú de qué vas tío? ¿A quién
querrás engañar? Muchos años compartiendo los mismos pecados arrastrándonos por
el fango, ha hecho de mí una experta y jamás tendrás mis brazos…¡Oye, tú!
Escúchame bien porque no te lo volveré a repetir…Tengo que darte las gracias
por haberme abierto los ojos cuando te pregunté aquello, ¿te acuerdas? No te lo
esperabas, ¿verdad? Pensabas que iba a seguir siendo la sumisa mujercita,
supeditada a la orden de tu batuta…Creías que no iba a tener la valentía de
pararte en medio la calle, y preguntarte a bocajarro qué era lo que pasaba
contigo…Qué porqué un día me querías tanto...y al otro día pasabas por mi lado
como si fuera un espantapájaros…No te lo esperabas, ¿verdad? ¡Cobarde, que eres
un cobarde! Muy echado para adelante para pasar de largo, y luego quedarte
temblando cuando viste la valentía de ésta mujer, porque te quedaste muerto de
rabia cuando insistí...A ver si te creías que me iba a dar por vencida con tus
evasivas, ¡eh! Y tú agachando la cabeza, porque no te atrevías ni a mirarme a
la cara de frente, ¡a los ojos! Como miran los hombres que se visten por los
pies... ¿No es esa la típica frase que decís cuando estáis reunidos los muy
gallitos? Pues tú eres un pajarito, si señor, y un cagado titubeando palabras
casi en un murmullo de error…Te creías que podías hacer lo que te daba la gana
conmigo, usarme como un pañuelo de celulosa, que podías seguir manteniéndome
como si fuera una cosa, algo inerte, sin vida…Pues esta vez te has equivocado,
porque ya me has abierto los ojos cuando me contestaste aquello y me diste la
espalda…Te fuiste y me quedé llorando como una niña perdida buscando a su
madre…¡Oye tú, escúchame bien! He llorado lo indecible y ya no tengo lágrimas
porque las he derramado todas y…¿Sabes una cosa? Esas lágrimas han limpiado la
catarata que tenía en medio cegándome la mirada, y gracias a que me diste la
espalda, veo con toda la claridad del alma…Y ahora vienes reclamando mi cuerpo,
pidiéndome un beso de amor, rogándome de rodillas como un perro muerto de
hambre, buscándome por todas partes con cara de carnero degollado, ¿para qué?
Si yo ya no te quiero, ya no siento deseo por ti y ni te tengo en el
pensamiento, ¡fíjate qué cosas! Pero lo mejor de todo es que hasta te lo
agradezco, así que ahora te puedes dar la vuelta y te vas con quien no te
conozca o te quiera, que a mí tú ya no me haces falta para nada...Y echando mis
lágrimas al viento salí corriendo y las nubes las atraparon en una lluvia de
besos…y regaron mi cuerpo...Continuará…
jueves, 17 de diciembre de 2015
martes, 15 de diciembre de 2015
AL LIBRE ALBEDRÍO.- (MICRORRELATO)
Me ahogaba, me ahogaba y por eso tuve que salir corriendo. No
podía más, me estaba muriendo por dentro, era como cuando iba al instituto y el
chico que me gustaba me dejó…Ya no tengo lágrimas, ya no tengo llanto, sólo me
quedan palabras rotas de amor, desfiguradas, indecisas y alocadas, y no saben
qué hacer conmigo, si quererme o seguir en esta lucha infernal que no tienen
principio ni final, tan sólo en un papel en blanco derramar mi llanto…Creí en
tus palabras, en tu mirada y en tu boca loca…pero tú querías saberlo todo y
cuanto más querías saber de mí, más me deseabas, y cuando me exprimió el
corazón me abandonó…No te conformas con menos, y por eso estoy aquí atrapando
frases al viento para que se queden mis lágrimas dentro, que me ahogan y me
oprimen el pecho…Dame otro beso mi amor, regálame otra cita rápida corazón, que
tengo la mirada perdida y la sonrisa rota de tanto como la deseo…La curiosidad
por saber hasta dónde le llegué a querer lo llevó a escarbar hasta el fondo de
mi alma y cuando se enteró de todo se asustó y me dejó tirada…Llegaste a mi
vida como un huracán, arrasándome viva, pidiendo sexo rápido, ahora y
enseguida, con urgencia y alevosía…y yo que estaba herida te entregué lo más preciado
que tenía…Me desnudé entera, retraté mi cabellera y te ofrecí las cicatrices
que tenía entre mis caderas…y ahora que te lo has llevado a tu vera, te das la
vuelta y me dejas…Estoy rota, me sangran las heridas de los pensamientos…y me
siento sola…porque...si hubiera sabido que con tu primer beso iba a padecer
éste tormento…no me importaría repetirlo de nuevo aunque muriera en el
intento…y si con un tercero me quemaran los demonios en el fuego…no me
importaría insistir, pues desde tu primer beso me arden las carnes por dentro…y
vivo en el mismísimo infierno…Y por eso voy corriendo por la vida a golpes de
la ira que me está consumiendo…Rompiendo el viento con la furia de mis
aspavientos, clamando al cielo justicia para mis sentimientos…Dame el lamento para
que rompa el silencio con el llanto de mi sufrimiento, que tengo el corazón
partido de tanto como lo quiero y voy dando tropezones como una ciega en un
desierto de arena, hablando sola…con mi tormento…Probaste mis besos y ahora te
quieres marchar de mi lado, no sé qué será peor, si yo habértelo regalado o tú
habérmelo robado, mejor hubiera sido no haberte conocido para no estar con los
labios quemados, así que cada uno por su lado…y que Dios perdone todos mis
pecados, porque mi único delito ha sido el haberme enamorado…¿Qué hice yo para
encontrarme de esta manera? que sin buscarlo, ni desearlo, ni pensarlo
siquiera, me tiene absorbida la cabellera con su esencia y me encuentro
atrapada en sus garras como si fuera una oveja…descarriada…Y miro al cielo y te
quiero, y miro las nubes y más te quiero, y si miro la hierba verde se enciende
de fuego mi cuerpo, llenándome la cabeza de fantasías eróticas…y verdes…y mis
emociones se desbordan cuando las gotas de rocío mojan mi boca como si fuera
una rosa…Y ahora no sé si odiarte o quererte por haberte cruzado en mi camino,
haberme enamorado y besado, porque me pregunto...¿Dónde aquél beso de amor? en
mis labios ardiendo…y…¿dónde aquél abrazo compartido? en los suspiros de mis
adentros…y…¿dónde aquella mirada llena de deseo? en los pecados de mis
sentimientos… y…¿dónde tus manos llenas de fuego?…en los recovecos de mi
cuerpo…y…¿dónde mis pensamientos? en la esencia de tu recuerdo…Son las trampas
del destino que estando cada uno por su lado, nos ha llevado a un abrazo compartido
sin buscarlo, ni quererlo, ni necesitarlo, y sin embargo aquí me tienes mi
amor, esperando un beso robado que te regalé sin dudarlo…Y detrás de ese beso
que te regalé con mis labios y que tú te comiste saboreándolo por dentro…te
tiene envenenado…y ahora que ya lo has probado quieres mi cuerpo para hacerte
el dueño de mi veneno, de la ansiedad de mis besos, y comértelo porque no te
has conformado con que te lo preste un rato, sino que ahora quieres ser el
dueño de mis carnes y del fuego que tengo para tú apagarlo con tu deseo…Y no
paro de pensar…¿Qué esconderá sus sonrisa loca que la quiero para mi boca? ¿Qué
tendrá su pecho escondido que muero por arrancárselo con mis suspiros? ¿Qué
tendrán sus manos llenas que las necesito para desnudarme entera? ¿Qué tendrá
su mirada ardiente que la quiero para mí siempre? Señor mío, tendrás que
perdonar mis pecados, pues estoy llena de debilidades y mis flaquezas me
arrastran hacia sus brazos llenos de fuego, y quiero arder con él en los
infiernos…Los demonios que habitan en mi interior me están diciendo que lo
quiero, que vaya a buscarlo y que nos perdamos entre los rizos de los montes
bajos, que ya estoy desvariando por sus besos, y de un momento a otro mi alma
se romperá a pedazos y saltará por los aires en una explosión de mil emociones
multicolor y me quedaré loca, loca, para siempre por su boca…Que no quiero
seguir con esta vida inmaculada, que yo quiero estar a su lado viviendo a
retazos a la deriva de mis pecados…y...al libre albedrío de los sentimientos…
jueves, 10 de diciembre de 2015
LA MAGIA DEL MOMENTO.- (MICRORRELATO)
Prendida estoy yo de tus
aspavientos, prendida de tus palabras que dicen mucho estando calladas, y en el
silencio de la noche gritan dislocadas…Prendida a tu vida y que quisiera
vivirla junto a la mía…Si yo supiera que pensándote cómo te estoy pensando, tú
pudieras entrar dentro de mis pensamientos…yo te juro por lo más sagrado que
hay en el mundo, que no te dejaría escapar…Si yo supiera que llamándote como te
estoy llamando, tú pudieras escuchar las voces de mi alma chillando…yo te juro
por mi vida que no dejaría de gritar…Si yo supiera que llorando como estoy
llorando tú pudieras calmar mi llanto…yo te juro por lo más sagrado que no
dejaría de llorar…El lobo estepario ya está al acecho...ya sabe que te quiero y
viene a rescatarme de tus besos…Y a mí me arde el cuerpo de tanto como te
deseo…¡Socorro que me quemo! Ven corriendo y apágalo con tus besos…Y llegas
pidiendo guerra, pronto, rápido y sin medida…y yo que te veo te sonrío y te
digo al oído…no quieras saber de mi pasado, ni me cuentes de tu futuro
regalado, que sólo quiero vivir el presente inmediato con la boca de mis
pecados y decirte al oído…que verde está el entresuelo de mis pensamientos y
allá por los bajos fondos ni te cuento, que si viajas conmigo de la mano te
mostraré el camino de los pasadizos secretos de mis deseos…Éste hombre que se
pasea a mi lado me hechiza y dice que tiene celos hasta de mis pensamientos,
que está enamorado y que estoy jugando con sus sentimientos…No mi amor, que yo
no juego, sólo estás en mis sueños…Y te lloro de noche y te lloro de día...Y
lloro por mi soledad, y lloro por mi mamá, que antes estaba ausente a mi lado,
y ahora que está en el cielo me habla y me avisa que tenga cuidado que éste tío
viene con los cartuchos cargados…Dime mamá, mamaíta de mi vida, ¿es verdad que
me estás hablando desde el cielo? O quizás sea yo la que está divagando…Me
encuentro muy sola y triste desde que te has ido, y aunque cuando estabas
conmigo era como si nada, al menos me entretenía cuidándote y se me pasaban las
horas enseguida, sobre todo cuando te paseaba por la calle empujando tu sillita
de ruedas, pues me entretenía charlando con las vecinas, que siempre que te
veían te besaban y abrazaban y tú te dejabas querer en tu olvido mamá…Y por eso
ahora me entretengo chateando con éste hombre que se ha cruzado en mi camino…Es
bueno, dulce, tierno, bello y muy sencillo…Tiene los ojos azul celeste, como el
cielo mamá...de mirada dulce y cristalina y yo siento cuando me mira que es el
hombre de mis sueños, además es de guapo…No te puedes imaginar lo que sentí la
primera vez que lo vi…Me cautivó, me arrebató el alma y me quedé completamente
hechizada de su sonrisa para siempre…Parecía un guerrero montado a caballo, con
la capa ondeando al viento y su sable de fuego…Lo estaba esperando con un poco
de miedo porque soy mayor que él…reconozco que estaba algo nerviosa, pero
enseguida congeniamos…Es amable, educado, correcto y me siento muy cómoda a su
lado, hace que me muestre tal cual soy, sin tapujos y con todas las marcas de
mi rostro al aire y con sol…Me relaja mucho y me transmite un no sé qué, que no
puedo explicar pero es confortable y tranquilo, como si lo hubiera conocido
toda la vida, fíjate mamá, ¡qué cosas más extrañas…! ¿verdad? Más o menos es
como un sofá, sí, sí…el sofá de mi salón cuando me derrumbo y me espatarro en
él, pues lo mismo…Me abraza con deseo, me come la boca con pasión y me dice te
quiero…Me mira con los ojos llenos de fuego y sus manos recorren mi cuerpo con
las caricias de terciopelo…Me acerca a su cuello y me respira los suspiros que
me salen del pecho…Me huele el pelo y saborea su sabor con la ansias de sus
dedos y se me queda mirando con la picardía dibujada en los labios, y eso madre
mía de mi vida, es lo que siempre he estado buscando, así que no me riñas ahora
que ya no estás a mi lado…Me llama tesoro, me dice que me ama y que está loco
por mis besos, y yo que lo miro a los ojos, le sonrío y me lo creo…quizás
necesite creérmelo porque me lo pide el cuerpo de tanto como lo deseo…y me lo
susurra el viento…y luego me arranca palabras ardientes de amor acariciando mis
cabello con la agonía de su aliento y me susurra al oído…soy prisionero de tus
besos y de la sonrisa que asoma a tus ojos cuando te hago mía…Tengo los labios
sedientos por sus besos y las manos ansiosas por abrazar su cuerpo…Y él me dice
que está hambriento y que me quiere comer toda enterita toda…y yo me derrito de
ganas por oír sus jadeos y sus susurros, que junto a los míos son como suspiros
de aire fresco que vuelan al cielo…Así que no te enfades conmigo mamá y
sonríeme como lo hacías antes…mira que el lobo está al acecho, el lobo está
atacando de nuevo…que no quiere que haya siquiera un requiebro en mis
pensamientos, pero ya me solté la melena al viento y jamás le dejaré que vuelva
a recogérmela…para ver mi rostro cuando se le antoja a su cuerpo…Y por eso me
encuentro divagando, dudando si no tendrá razón mi madre que desde lo alto ve
toda la realidad…y antes que tenía los pies en la tierra tan sólo
fantaseaba…apenas sin hablar…como yo…Son mis fantasías que no paran de
deambular por las pelambreras, pero…¿Qué daría yo por besar tu boca de nuevo?
¿Qué daría por detener el tiempo con mis manos alrededor de tu cuello? ¿Qué
daría por volar mientras duermo y entre sueño entregarte mi cuerpo? ¿Qué daría
por saber tus pensamientos? Porque si tú a mí ya no me piensas, ni me extrañas,
ni me amas...¿para qué me sirvieron tus besos? Quizás fuera la magia del
momento la que precipitó mi boca a la tuya y con un solo beso me prendiste en
tus alas de fuego…o…Quizás lo estaba pidiendo desde que viste mi melena al
viento…y te gustaría recogerla al momento…Ese momento mágico lo tengo grabado
en mi recuerdo, y si yo supiera que con tu silencio, también los tienes
guardado dentro, entraría como una ladrona a tu pensamiento y te los arrancaría
a fuego lento con la llama de mi deseo…
jueves, 3 de diciembre de 2015
AFERRADA A TI.- (MICRORRELATO)
Algo misterioso está
ocurriendo en mi vida, algo maravilloso que no sabría definir, pero que hace
que me sienta bella y hermosa, como una rosa del jardín…Y voy canturreando por
la calle canciones apasionadas de amor, lo mismito que hacía antes cuando iba
al instituto, y entre bromas y risas le contaba a mis compañeras…Tengo un novio
muy guapo, muy chulo y muy majo, que siempre se está quejando de que lo tengo
anulado, y dicen sus amigos, que desde que está conmigo ha perdido el sentido,
y que yo llevo el mando. Él no se da cuenta que cuando me besa, se me va la
cabeza, y al primer contacto me entrego a sus brazos…¡Madre mía, cómo me
acuerdo de aquellos tiempos! Entonces tenía catorce años, y ya ha llovido,
¡vaya que sí! Y ahora me está ocurriendo lo mismo y con identidad de
sentimientos, ¡no me lo puedo ni creer! Estaba pasando por los momentos más
difíciles y dolorosos de mi vida, pues acababa de salir de una relación de
años, y me sentía morir…Rota y muerta de miedo sin saber qué pensar, porque
para mí era un cambio radical, así que me dediqué a llorar como una tonta y
perder tiempo atiborrándome de bombones de chocolate, cuando de repente me
tropiezo con éste hombre…El amor no tiene edad…Estábamos hecho el uno para el
otro y aunque no sabía cómo era su rostro, lo tenía clavado de noche y de día
en mi mente, y con el pensamiento le enviaba mensajes ardientes de amor…A veces
le escribía llorando y él no notaba…Poco a poco empezó a surgir entre nosotros
un vínculo tan fuerte, que era como si lleváramos años compartiendo nuestras
penas y alegría, y sin darme cuenta le abrí mi corazón confiándole mis más
íntimos secretos…Hoy estoy muy triste...Amor, ¿por qué estás triste? Yo voy
para casa aún no he podido parar a comer, ¿a qué se debe esa tristeza? No me
atrevía demasiado y sólo unas palabras…No comprendo la maldad y me niego a
creer en ella…La maldad y la mala fe indigna entre otras muchas cosas, ¿Que te
hicieron mi niña? Me estaba dando confianza…Nada cariño, cosas inexplicables
que no llegan a ninguna parte pero que fastidian mucho ¿comprendes? Es lo de
siempre, la historia interminable que ni come ni deja comer y estoy muy harta,
yo sólo quiero vivir mi historia contigo en mi fantasía y punto…Mi pena era por
culpa de mi ex que no paraba de cruzarse en mi camino para que nunca lo
olvidara, y eso me causaba mucho dolor, por eso le contesté…Voy a tomar un café
para espabilarme y me iré a caminar, no quiero estar encerrada en casa que me
como mucho la moral…hace frío ¿sabes? Me contestaba con amabilidad…Nada, que
pases de todo y piensa en ti…Y por el camino pensaba en sus cariñosas
palabras…Entras en mi vida sin reproches y arrasando con los rugidos de tu
moto...Vas quemando el asfalto con la llamarada de tu desencanto…y yo
prisionera de mi guerra me entrego rendida y sin fuerzas al pavimento de tus
ruedas…No hay cordura en mis pensamientos, ni cadena que ate mis brazos, ni
candado que selle mi boca para recorrer con mis labios tu cuello, y te diga al
oído...pisa fuerte el acelerador amor mío, y arderemos juntos en el fuego de mi
cuerpo…Ya no había vuelta atrás y me dejé llevar por las teclas de los
sentimientos…Pienso en ti, no sé por qué…Estás en mi mente, en mi corazón, en
mis emociones…Es como si te conociera, me das confianza y me trasmites algo que
se me escapa de las manos y me asaltan las dudas…Tengo miedo de mis emociones
que me desborda…No sé hasta dónde soy capaz de llegar contigo pero me gusta
mucho…No debería ser así, no te conozco, no sé quién eres, me asusto de mis
atrevidas palabras y aún así, me empeño en seguir, es como queriendo ir más
allá…Quiero estar contigo y abandonarme a ti…Quiero que me abraces y me
beses…Quiero que me digas que me quieres y que te vuelven loco mis
palabras…Quiero enamorarte…Tú sacas de mi todo lo que te estoy escribiendo y no
me avergüenzo de nada y aún me quedo con ganas de más…Tendrás que perdonarme,
yo no soy así con nadie, ¡jamás! Desde que te vi por primera vez aquí algo
resurgió en mí, algo extraño que no puedo comprender…Deben ser las trampas que
nos pone el destino, es posible que yo me esté extralimitando, te ruego que me
perdones y pienses mejor que sólo soy una ilusa llena de pájaros locos…Hay todo
un cúmulo de sentimientos contradictorios dentro de mi cabeza que se agolpan y
necesito echar al exterior…Ya no puedo con tantas incertidumbres e inquietudes
que me arrasan como si ya no pudiera contenerte…Por favor, perdóname, perdóname
lo que voy a decir, pero si no te lo digo sé que me arrepentiré toda la
vida…Quisiera amanecer contigo en tu casa, en tu cama, con tus animales de
compañía…Me encantaría que me llevaras de la mano por los lugares que te gustan
y me mostraras tu vida...Que me pasearas en tu moto para poder apoyar mi cabeza
en tus espaldas y sintieras mis sentimientos…Por favor perdóname…Pulsé la tecla
a enviar…Y me sonreía para mis adentros…Me sentí liberada y feliz, no le temía
a nada, total ¿qué esperaba que me dijera? Pensara lo que pensara de mí me daba
igual, sólo quería derramar mis lágrimas en forma de palabras…Sea lo que sea
que me respondiera, lo recibiría con calma y serenidad, pues había llegado a un
punto en mi vida que casi todo lo encontraba natural…deben ser cosas de la
edad…Volvió a sorprenderme…No puedo perdonar nada corazón, yo me siento igual,
con incertidumbres, con deseos de ti, me deja fuera de juego pensar el cómo ha
surgido todo, yo siento que te conozco desde siempre, que siempre te he querido
y muero de deseo por un beso tuyo. Esta cabeza mía...Yo siempre he sido muy
relajado para estas cosas del amor, pero bueno...te quiero…Me quedé sin
aliento…Algo estaba pasando en mi interior que me desataba la lengua de una
manera desorbitada…¡Oye, escúchame bien porque sólo te lo diré una vez! Pienso
en ti a todas horas, eres mi primer pensamiento cuando me levanto y el último cuando
me acuesto, y en mitad de la noche despierto diciendo tu nombre...Y entre
sueños...Pasaba por tu lado una tarde y te miré a los ojos pestañeando, y tú
como un niño caíste a mis pies…Abrí tu puerta, te arrastré hasta la cama, te
quité la ropa y mordí tu cuello…Y entre sábanas te besé la boca, abracé tu
cuerpo y me volviste loca con tus suspiros de placer…Luego te arrastré por el
suelo te comí a besos y te llevé a mi terreno diciéndote al oído… ¡Ay qué rico,
ay qué bueno! Después recorreré tu cuerpo con mis labios gritándote al
oído…¡amor mío, tú sí que sabes! Y te dejé anulado…Te amarraré los brazos, te
morderé la boca y te dejaré el cuello amoratado y te llevaré a mi terreno
suspirándote al oído…¡me encanta, me encanta...! Y me aferré a su vida sintiéndome
amada y querida... Apoyé mi cabeza sobre su pecho, sobre sus espaldas, y me
agarré con todas mis fuerzas a su cintura, y mientras le recorría el cuerpo con
mis manos le susurraba muy despacito a las vértebras de su vida…Quédate
quietecito y déjate hacer...Te besaré el ombligo como si fuera una de las
manecillas del reloj, no tengas prisas mi amor, que tienen que pasar los
segundos y los minutos, y hasta que no lleguen las medias no me detendré…Y
entre los suspiros que le salían del pecho y sus manos que me acariciaban…su
cuerpo y el mío se enredaron en los cuartos...y llegando a las medias, empezó
la carrera con los jadeos de los principiantes…y justo antes de llegar a la
meta me despertaron el sonido de tus teclas…¿Cómo amaneciste hoy? Llévame contigo
lejos, lo más lejos posible, traspasa las fronteras sin mirar las laderas y
cuando llegues a la planicie me paras, me abrazas y te llenaré la boca de
besos, el cuerpo de caricias y te diré mil palabras encendidas que alegrarán
tus noches y tus días…Llévame al fin del mundo…Y me monta en su moto como si
fuera un valiente guerrero, que lucha y apaga mi fuego con el chorro de sus
besos, y me dice te quiero, y yo que estoy deseosa de un amor verdadero, me
agarro a su cuello, le entrego mi cuerpo y le susurro al oído…quisiera ser tuya
en éste momento... aunque luego me dejes tendida en el pavimento…
lunes, 30 de noviembre de 2015
ME AMARRASTE A TU ABRAZO.- (MICRORRELATO) 2ª parte - sexto capítulo
No estaba dispuesta a seguir estando a la merced del cruento, y decidí hacerme con los mandos cambiando mi forma de actuar, pues no sé por qué, presentía que desde su mente me daba órdenes de lo que tenía que hacer cada día y cada hora. ¡Basta ya! Me dije en un momento de arrebato…Aprendiz, eres un aprendiz de guante blanco, un ladrón de poca monta, un simple ratero que va alardeando por ahí que me has robado un beso…Todavía no te has dado cuenta de que yo te lo regalé cuando me crucé en tu camino...y te dejaste llevar por la llama de mi deseo...porque me lo pedía el cuerpo...Eso era lo que más le asustaba, que fuera tan atrevida y valiente para todo, y como siempre estaba imaginando cosas extrañas sobre mí, me dejó sin apenas explicación…Ya no te voy a querer, me has hecho mucho daño y no sé porqué…Yo te quería, te amaba…Eras la pasión de mi vida y ahora fíjate...no sé porqué te comportas así conmigo…Has querido dejarme sin decirme nada…pero aún no te has ido del todo…todavía estás ahí…apareciendo y desapareciendo como por encanto…No por encanto no, sino que te haces el encontradizo, como siempre has hecho, es tu Modus Operandis, y no entiendo por qué lo haces, bueno sí, me estás provocando para que te pare en mitad del camino, pero no, me da igual, ya lo tenemos todo dicho, no hay nada qué hablar, porque eres como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, pero esto no va a poder conmigo. No voy a dejar que manejes más los hilos de mis emociones, pienso ser fuerte y salir airosa de esta situación, y tarde o temprano te venceré y vendrás a suplicarme...en el fondo me conoces muy bien y te gusto a rabiar…Por eso me encuentro hablando sola, animándome para no caer más en sus redes, hasta me sonreía…No, miento, no te puedo olvidar, estás clavado dentro de mi corazón y me siento morir…Es como si la vida ya no tuviera sentido para mí, son demasiados años compartiendo nuestros besos y abrazos, siempre tan apasionados....Nací para estar permanentemente enamorada de ti, ¡fíjate qué tonta soy! Estaba tan obsesionada contigo que casi me vuelvo loca...Hablaba con las piedras, con las flores, hasta con las fuentes que había en el camino y alzaba los brazos al cielo pidiendo ayuda a Dios, pero se ve que no me hace caso, me ignora…Me hacía mil preguntas…no entendía nada…¡Ay virgencita...me siento morir...! Me duele el alma...el pecho...apenas puedo respirar...Estoy rota...Quisiera llorar, pero no puedo, no tengo lágrimas en los ojos y por mucho que lo intento, ellas no quieren salir, tan sólo éstas palabras profundas que brotan de mí…Es la tristeza que me embarga el corazón cuando pienso en tu amor, ese amor que tanto me prodigaste, como si no pudieras vivir sin mí…y yo me lo creí…¡qué inocente debo ser todavía…! Pero no, no quiero cambiar, aunque me duela que me engañen de esa manera tan cruel, porque me siento viva por dentro...Es como si nunca me hubieras querido, como si jamás nos hubiéramos amado…¡Qué cosas más extrañas!…A veces me asaltan las dudas.. Son sentimientos contradictorios...Por eso he decidido cambiar el rumbo de mi vida y coger el timón…De repente me sentí bien...Y como una niña iba dando saltos por la calle...Estaba llena de euforia y empecé a dar vueltas, girándome como una noria…¡Ay qué risa tengo! ¡Éste se cree muy listo! Y lo que no sabe él, es que está perdido. ¿Qué te has creído? ¿Qué no me doy cuenta de todo? ¡Qué risa me das! No me creo para nada que te soy indiferente, ¡claro que no! ¡Si te tengo pillado! Y sin mí no puedes vivir, lo que pasa es que tienes miedo, sí, sí, mucho miedo, pero yo sé que estás enamorado, ¡vaya si lo sé! Y no quieres reconocerlo porque sigues teniendo mucho miedo…Pero todo tiene un límite y hasta aquí he llegado…Y por eso estoy tratando de seducir a mi admirador secreto, si al autor de aquellas hermosas palabras que tocaron mi corazón, y al que contesté aquél mensaje enmascarado. Realmente lo quería atraer para darle celos al que me dejó sin ninguna explicación, así que sin más dilación puse manos a la obra, con lo cual utilizo un truco infalible que siempre me ha dado muy buen resultado, pues no sabía cómo era su rostro…Pinté una cara imaginándome unos ojos que apagaban el fuego de mi mirada, unos labios que mi boca abrasaban y unas manos que acariciaban mi espalda, y enroscándonos entre sábanas nuestros cuerpos se encontraban con desesperanza... y mucho antes del alba atrapé la esencia de su alma, pero cuando desperté por la mañana tan sólo me encontré mi almohada con las huellas de mis lágrimas…A la mañana siguiente tenía nuevos mensajes de él…Buenos días mi niña, ¿cómo amaneciste hoy? ¡Madre mía! ¡Qué subidón! Tenía que ponerme las pilas rápido, porque esos buenos días insuflaron en mi alma aire fresco…No sé qué era lo que estaba ocurriendo en mi cabecita loca, pero presentía que podía ser algo maravilloso, a no ser que mi corazón se estuviera enredando con la pasión que siempre latía a mi alrededor. Sea lo que sea, empecé a tramar algo para atraer a mi admirador secreto a mi terreno. Lo saludé y le di las gracias por su amabilidad y me dijo…Solo fue que me salió del corazón y no verte feliz como otros días. Te conozco poco pero te aprecio mucho…Y así fue que empezamos la aventura de conversar y una cosa llevó a otra…Él me preguntaba y yo le contestaba…Quería engatusarlo de manera graciosa, fresca y atrevida…Soy una mujer fatal…Nuestras charlas iban subiendo de tono…Él estaba muy solo…Yo también…Si amigo mío, soy una mujer fatal, llevo el sexo pintado en la frente, te lo digo con toda mi boca y mirándote de frente…Me sentía comprendida y amada…Éramos dos almas perdidas en un mundo lleno de mentiras piadosas…Pero aparte de eso es que quiero estar con ellos, pues no me conformo con menos…Se quedó sin habla, pero al momento me envió un montón de fotografías suyas a cual más guapo y siempre rodeado de mujeres bellas y hermosas, mucho más jóvenes que yo, parecían modelos, y encima en diferentes ciudades de España y el extranjero. En una de nuestras conversaciones me dijo había recorrido medio mundo...¡Éste es un don Juan! Pensé para mí, así que de nuevo tuve que recurrir a mis pareados…Oye, no te puedes imaginar la rabia que me da cuando te veo posar por ahí con esos aires, pasando de todas, volviéndolas locas perdidas, ¡siendo mi pesadilla! Pero el día menos pensado te voy a parar por la calle y te voy a empujar hasta un callejón, y cuando no nos vea nadie, te voy a estampar contra la pared, y antes de que te des cuenta…te voy a desabrochar el cinturón del pantalón, y te vas a enterar de quién soy yo, porque si tú eres la provocación de las mujeres yo seré la perdición de los hombres, así que ten cuidado conmigo, porque te puedo dejar anonadado y después no digas que no estás avisado…Me pasé siete pueblos, lo reconozco, creo que me sentí un poco celosa, y no sé por qué…Me estaba metiendo en terrenos resbaladizos sin darme cuenta…Enseguida me contestó…¡Ah! Yo ya no descarto nada amiga mía, pero desearás no haberme conocido, porque eres fantástica…Me quedé sin palabras…Y por la noche me acosté llorando hasta que me venció el sueño…Amor mío, ven a por mí, te necesito con todas las fuerzas de mi ser…Y del llanto de mis lágrimas salió la poesía de lo más profundo de mi alma...Quisiera pasar tan sólo una noche entera contigo y susurrarte al oído las frases más frescas, ardientes y bellas que salgan de mi cabeza…Recorrer tu cuerpo con mis labios desde los pies hasta tu boca…Pero antes quisiera sentarme sobre tu vientre bailando un tango lentamente…Despacio, muy despacio para que sintieras cada movimiento de mis caderas y supieras cómo te deseo y de qué manera…Al momento me despertaron los silbatos de mi amado, eras tú corazón mío que oíste mi llanto, y como un jinete viniste galopando en tu moto como si fuera un caballo…Me asomé a la ventana y de un salto me encaramé a tu lado, te besé los labios y me amarraste a tu abrazo…
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